{"id":162435,"date":"2013-08-31T03:39:30","date_gmt":"2013-08-31T07:39:30","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-17-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:04","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:04","slug":"propio-17-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-17-c-2013\/","title":{"rendered":"Propio 17 (C) &#8211; 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En cap\u00edtulo 14 del evangelio de san Lucas, Jes\u00fas dice: \u201cAntes bien, cuando ofrezcas un banquete, llama a pobres, mancos, cojos, ciegos, y ser\u00e1s bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte; pues t\u00fa ser\u00e1s recompensado en la resurrecci\u00f3n de los justos\u201d (Lucas 14:13-14).<\/p>\n\n<p>Uno de los mejores momentos se pasa en las celebraciones de bodas. La boda es la uni\u00f3n de dos adultos j\u00f3venes, y sus familias. Los invitados piensan en la vida buena que la pareja va a tener, su futuro, sus hijos, y la nueva familia que se va a formar. La bendici\u00f3n del matrimonio y la sagrada eucarist\u00eda recuerdan a la congregaci\u00f3n que Jesucristo estableci\u00f3 el sacramento del matrimonio con su presencia y primer milagro en las bodas de Can\u00e1 de Galilea, y que el sacramento del matrimonio es un s\u00edmbolo de la uni\u00f3n m\u00edstica entre Jesucristo y su Iglesia.<\/p>\n\n<p>Cuando la congregaci\u00f3n sale de la iglesia va a la fiesta de la boda donde hay m\u00fasica, baile, comida y la oportunidad de visitar y hablar con amigos y familiares. Es una ocasi\u00f3n jubilosa de mucha celebraci\u00f3n. Son amigos y familiares que han viajado largas distancias para compartir en la celebraci\u00f3n. Los invitados hablan con entusiasmo de sus hijos y de sus vidas con los amigos y familiares separados por el espacio y los a\u00f1os. Cuando llega la hora de comenzar el banquete, los invitados buscan sus lugares en las mesas. \u00bfD\u00f3nde se encuentra su nombre puesto en la mesa? Encontrado su nombre en la tarjeta peque\u00f1a, cada invitado se sienta en el lugar que la pareja le asign\u00f3. Si el invitado conoce los dem\u00e1s invitados sentados a su mesa, es f\u00e1cil seguir la conversaci\u00f3n, si no los conoce, se presentan, explican c\u00f3mo conocen a la pareja reci\u00e9n casada y empiezan a hablar de ellos y de su vida. Durante el banquete, mientras hablan de la pareja y de s\u00ed mismos, los invitados siguen conociendo a los dem\u00e1s. La gente empieza a entablar relaciones y amistades. Es una experiencia de j\u00fabilo.<\/p>\n\n<p>Ser\u00eda extra\u00f1o, y posiblemente ofensivo, si uno de los invitados de repente se sentara a la mesa principal. \u00a1Esta mesa est\u00e1 reservada para la pareja reci\u00e9n casada, para las damas de honor y los compa\u00f1eros del novio! Cualquier persona que no observara esta tradici\u00f3n parecer\u00eda tonta cuando el padre de la novia, o el padrino de boda, le dijera que tiene que salir del puesto de honor y tomar su lugar asignado.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy, Jesucristo nos habla de un banquete de boda. Pero este no es solamente un banquete de boda cualquiera. Cuando Jesucristo habla de un banquete de boda, est\u00e1 hablando de la fiesta del cielo, que es una experiencia de puro j\u00fabilo y del amor incondicional de Dios. La fiesta del cielo es una experiencia exquisita que sobrepasa cualquier encuentro humano. Es la uni\u00f3n con todos nuestros queridos. La fiesta del cielo incluye a toda persona que nos haya amado, guiado y cuidado. La fiesta del cielo incluye a todos los que han pasado a la vida eterna y comparten el amor eterno de Dios. Ahora todos est\u00e1n unidos en el amor, paz y gozo de Dios. \u00a1Qu\u00e9 imagen tan maravillosa!<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy, Jesucristo nos habla de una fiesta de boda. Jesucristo se encuentra en una cena, un d\u00eda de descanso en el que un l\u00edder de los fariseos es el anfitri\u00f3n. Los otros invitados eran fariseos y abogados. El evangelio nos dice mucho sobre los fariseos. Estaban dedicados a sus tradiciones y a la vida de los jud\u00edos fieles. Sus reglas eran sectarias con \u00e9nfasis en la pureza ritual, el diezmo de la comida y las observaciones del d\u00eda de descanso. En los evangelios, los fariseos son los enemigos principales de Jesucristo. Le atacan frecuentemente porque perdona a los pecadores, no observa todas las reglas del d\u00eda de descanso y se asocia con los pecadores. Por su parte, Jesucristo critica a los fariseos por su observaci\u00f3n solamente externa de la Ley y la multitud de preceptos formales que ni ellos mismos pueden cumplir. Por ejemplo, en cap\u00edtulo 23 del evangelio de san Mateo, Jesucristo habla en detalle de la hipocres\u00eda de los fariseos. Les acusa de dar diezmo de menta, del an\u00eds y del comino, pero descuidan los preceptos de m\u00e1s peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad (Mateo 23: 1-23).<\/p>\n\n<p>En cap\u00edtulo 18 de san Lucas, nuestro Se\u00f1or habla del orgulloso fariseo y del humilde publicano. El fariseo da gracias a Dios porque \u00e9l es mejor que otros que son estafadores, injustos, ad\u00falteros, y que el mismo publicano, un recaudador de impuestos; y porque el fariseo ayuna dos veces por semana y da el diezmo de todo lo que gana. En el otro lado, el publicano de pie y a cierta distancia, no quer\u00eda ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: \u201cDios, ten piedad de m\u00ed, pecador\u201d. Jesucristo dice que el publicano descendi\u00f3 a su casa justificado. Todo el que se ensalza ser\u00e1 humillado, pero el que se humilla ser\u00e1 ensalzado (Lucas 18:9-14).<\/p>\n\n<p>As\u00ed como los invitados a la fiesta de boda no insisten en tomar los lugares de honor pero toman los lugares asignados por los anfitriones, Jesucristo nos dice que el reinado de Dios ya ha llegado. La fiesta de boda ya ha comenzado. El amor, la misericordia y la compasi\u00f3n de Dios ya est\u00e1n presentes en nuestras vidas para nuestra integraci\u00f3n espiritual. No hay necesidad de colocarnos en un lugar de honor. Dios nos quiere igualmente, y con una abundancia incre\u00edble, a todos y cada de nosotros, sus hijos e hijas.<\/p>\n\n<p>Entonces, Jesucristo nos da una nueva ense\u00f1anza. \u201cAntes bien, cuando ofrezcas un banquete, llama a pobres, mancos, cojos, ciegos, y ser\u00e1s bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte; pues t\u00fa ser\u00e1s recompensado en la resurrecci\u00f3n de los justos\u201d (Lucas 14:13-14). Jesucristo lleva la imagen de la fiesta del cielo a un nuevo nivel. Ahora la fiesta es por el amor de Dios. La fiesta incluye a todos los hijos e hijas de Dios. La fiesta no est\u00e1 limitada solamente a nuestros amigos y familiares. La fiesta no es solamente para la gente importante de nuestras propias vidas. La fiesta de que habla Jesucristo es para la gente que ha experimentado injusticia, sufrimiento, hambre, enfermedad, dolor, exclusi\u00f3n, explotaci\u00f3n. El banquete del cielo es para los pobres, los incapacitados, los ciegos. Esta gente constituy\u00f3 la clase baja de la sociedad de Jes\u00fas. La sociedad de Jes\u00fas consideraba a esta gente como pecadores, castigados por Dios. \u00a1Pero en el evangelio de hoy, escuchamos a Jesucristo anunciando a los fariseos una nueva ense\u00f1anza compasiva, cari\u00f1osa hacia los m\u00e1s vulnerables de la sociedad!<\/p>\n\n<p>El l\u00edder de los fariseos que invit\u00f3 a Jes\u00fas a cenar pens\u00f3 que \u00e9l era el anfitri\u00f3n. Pero en este pasaje del evangelio es claro que Jesucristo se hizo el anfitri\u00f3n. Jesucristo invita a los fariseos a que abandonen sus conceptos anteriores de normas religiosas y privilegio. Jesucristo invita a los fariseos a que entren en una nueva manera de vivir con humildad y hospitalidad. Jesucristo invita a los fariseos a que participen en el establecimiento del reinado de Dios \u2013 la fiesta del cielo \u2013 en el mundo hacia los m\u00e1s necesitados, m\u00e1s amados hijos e hijas de Dios. \u00bfQui\u00e9n es el novio en esta fiesta del cielo? El novio es nuestro Salvador, Jesucristo. Sirviendo a nuestros hermanos y hermanas en esta actitud de humildad y hospitalidad, Jesucristo nos invita a formar parte de su obra redentora en nuestro mundo. Lo hacemos con corazones gozosos, con la misma alegr\u00eda y celebraci\u00f3n que compartimos en las bodas m\u00e1s recordadas con amor y cari\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1048],"class_list":["post-162435","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-17c"],"acf":{"sermon_date":"2013-09-02","drupal_id":"303806","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168894},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 17 (C) - 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-17-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 17 (C) - 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En cap\u00edtulo 14 del evangelio de san Lucas, Jes\u00fas dice: \u201cAntes bien, cuando ofrezcas un banquete, llama a pobres, mancos, cojos, ciegos, y ser\u00e1s bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte; pues t\u00fa ser\u00e1s recompensado en la resurrecci\u00f3n de los justos\u201d (Lucas 14:13-14). 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