{"id":162436,"date":"2013-08-20T03:40:08","date_gmt":"2013-08-20T07:40:08","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-16-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:44","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:44","slug":"propio-16-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-16-c-2013\/","title":{"rendered":"Propio 16 (C) &#8211; 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Alrededor de las especulaciones que se dieron el a\u00f1o pasado, sobre el fin del mundo, un editorialista, comparti\u00f3 una reflexi\u00f3n que titul\u00f3: \u201cLos mayas ten\u00edan raz\u00f3n\u201d. Usando una met\u00e1fora argument\u00f3 que el mundo que se estaba acabando no era precisamente nuestro sistema gal\u00e1ctico en el que vivimos, sino el mundo de la privacidad, el cual est\u00e1 ahora dominado por las redes sociales, \u201c\u2026la posibilidad de encerrarse en s\u00ed mismo y liberarse de los dem\u00e1s, as\u00ed sea por un rato, ha fenecido. A uno lo encuentran hasta debajo de las piedras. \u00a1Cu\u00e1ntas veces \u201ctesteamos\u201d a deshoras interrumpiendo una cena en familia o un momento de pareja, sin ninguna consideraci\u00f3n\u2026!\u201d (Gabriel Silva Lujan, ElTiempo.com).<\/p>\n\n<p>Esta idea de Silva me llev\u00f3 a pensar que en realidad hay mundos que se han acabado, algunos que se van acabando y otros que est\u00e1n naciendo.<\/p>\n\n<p>Dentro de los que se han acabado, por ejemplo, est\u00e1n los que llamamos el mundo primitivo, el mundo medieval, la era industrial, el mundo de la modernidad, entre otros.&nbsp; Hoy hablamos que estamos viviendo en la era o mundo de la postmodernidad<\/p>\n\n<p>El mundo que nos presenta Lucas en el texto que hemos le\u00eddo hoy, es el mundo iniciado por Jes\u00fas, el mundo gobernado por su amor y su misericordia, en el cual tanto el hombre como la mujer tienen igual participaci\u00f3n tanto en la vida pol\u00edtica como social y religiosa. El mundo de Jes\u00fas, es el mismo creado por Dios donde el hombre y la mujer, hechos a imagen y semejanza de su Creador, gozan de la misma dignidad y libertad (G\u00e9nesis 1:26).<\/p>\n\n<p>Se nos cuenta que Jes\u00fas, como era su costumbre, el d\u00eda s\u00e1bado fue a participar en el culto en una sinagoga. Seg\u00fan la tradici\u00f3n del pueblo de Israel, este d\u00eda de descanso deb\u00eda guardarse siguiendo a pie de letra lo que indicaban sus leyes (\u00c9xodo 21:11).&nbsp;Al llegar all\u00ed, Jes\u00fas se encuentra con una mujer que por dieciocho a\u00f1os hab\u00eda padecido de una enfermedad que le imped\u00eda enderezarse. Entonces Jes\u00fas se dirige a ella y le dice: \u201cMujer eres libre de tu enfermedad. Y le impone las manos para que quede sana\u201d (Lucas 13).<\/p>\n\n<p>Esta mujer encorvada representa a cualquier mujer, de ah\u00ed que no se le conoce su nombre, y es un s\u00edmbolo de la incapacidad que tiene esa mujer, u otra de esa \u00e9poca, para llevar una vida en sociedad con dignidad de hija y heredera del reino de Dios. Su encorvamiento, postura no recta, significa que se encuentra en desigualdad frente al hombre, y los dieciocho a\u00f1os significan que es un largo tiempo, o en otras palabras, que su estado de encorvamiento es permanente, su recuperaci\u00f3n, un imposible. Pero Jes\u00fas, que est\u00e1 en favor del d\u00e9bil, del pobre, del necesitado, del oprimido, y que ha venido a liberar a los cautivos (Lucas 4:18), act\u00faa en su favor para sanarla y devolverle su libertad y dignidad. Aqu\u00ed vemos como Jes\u00fas inicia con ella, y con ella en toda mujer, un proceso de emancipaci\u00f3n, que es caracter\u00edstico de su mundo, su reino.<\/p>\n\n<p>Esta mujer del evangelio acude a la sinagoga porque para una hija de Abrah\u00e1n, es en la sinagoga, el tempo, en el cual se debe iniciar una obra de liberaci\u00f3n y devoluci\u00f3n de la dignidad.&nbsp; Sin embargo, Jes\u00fas tambi\u00e9n encuentra que en el centro de la comunidad, en la sinagoga, en el lugar de liberaci\u00f3n, hay resistencia al cambio y afirmaci\u00f3n de la diferencia\/enfermedad de esta mujer, tal es la actitud del jefe de la sinagoga, que opuesto al pueblo y a la acci\u00f3n de Jes\u00fas se enoja y discute con \u00e9l.<\/p>\n\n<p>Sabemos que no solo han pasado a\u00f1os, sino siglos desde que Jes\u00fas realiz\u00f3 esta acci\u00f3n liberadora, sin embargo, este proceso de liberaci\u00f3n de la mujer ha sido largo, dif\u00edcil y a\u00fan no logrado totalmente. Deb\u00eda pasar mucho tiempo para que la sociedad llegara a entender y a aceptar que no solo esa mujer, sino que toda mujer debe gozar de plena libertad. Que&nbsp; tanto la mujer como el hombre, gozan juntos del valor de la libertad que su dignidad les da. Gracias a la acci\u00f3n de Dios, hoy la mujer del siglo veintiuno es una mujer que compite a la par con el&nbsp; hombre, la vemos ejerciendo ejemplarmente altos roles sociales, pol\u00edticos, y por supuesto, eclesiales. Este cambio se ha dado gracias al valor, a la lucha, al sacrificio, y a la perseverancia de la mujer y de todos aquellos que favorecen su causa. Aunque reconocemos que todav\u00eda quedan por dar pasos grandes y fundamentales para que ella conquiste su igualdad total a todo nivel incluidos los n\u00facleos eclesiales de algunas religiones de nuestro tiempo.<\/p>\n\n<p>Otro mundo que ha terminado, es aquel de considerar el d\u00eda del Se\u00f1or, en nuestra cultura cristiana, el domingo, como un d\u00eda solo reservado para la iglesia, el culto, y nada m\u00e1s.&nbsp; Hoy bien sabemos que este d\u00eda es el d\u00eda primordial de la misericordia, de la redenci\u00f3n, de la caridad, y de las buenas obras. Hoy vemos a muchas personas que luego de la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda dominical ocupan parte de su tiempo para visitar a un enfermo, llevarle comuni\u00f3n ya sea a su casa o al hospital, hacer una visita a un preso, o a colaborar en una cafeter\u00eda que da comida a las personas de la calle.<\/p>\n\n<p>A diferencia de aquella prescripci\u00f3n antigua&nbsp; del d\u00eda s\u00e1bado, nuestro d\u00eda del Se\u00f1or no es un d\u00eda pasivo y de descanso, sino un d\u00eda de la acci\u00f3n salvadora de Jes\u00fas, en el cual predominantemente se alaba a Dios en la liturgia celebrada y se le adora en el servicio que se le da al pobre, al enfermo y al m\u00e1s necesitado; hoy el domingo, es el d\u00eda de la misericordia de Dios, reflejada en la acci\u00f3n de sus fieles.<\/p>\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 mejor d\u00eda de la semana para ser redimidos, sanados y renovados no solo para Dios, sino para la vida familiar, social y eclesial! Este es el efecto de la acci\u00f3n liberadora de Jes\u00fas, que da sentido y plenitud a cada d\u00eda que vivimos, y renueva el sentido total del d\u00eda del Se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>Sin embargo, este mundo del domingo, d\u00eda del Se\u00f1or, se ve amenazado por el mundo del activismo del mundo secular, al convertirlo en el d\u00eda de compras, d\u00eda del parque, del paseo, de la televisi\u00f3n y diversi\u00f3n, olvidando su origen y sentido, su conexi\u00f3n con el Dios rompi\u00f3 su tumba al tercer d\u00eda, y que ahora quiere actuar para derribar en nosotros nuestras propias tumbas en las que nos encontramos asfixiados y alejados de la vida real y verdadera que solo \u00e9l nos puede dar.<\/p>\n\n<p>Hay mundos que nacen, mundos que crecen entre nosotros y mundos que tambi\u00e9n deber\u00edan acabarse, y por lo cual oramos. \u2026 Pero esos mundos no se acaban sin la participaci\u00f3n activa de personas de fe, sembradores de esperanza. A nosotros nos pide Dios nuestra participaci\u00f3n y nos invita a ser agentes de cambio: \u201cTe escog\u00ed, te llam\u00e9\u201d (Jerem\u00edas 1), nos dice hoy en la primera lecci\u00f3n. El renueva en nosotros hoy, en este d\u00eda consagrado a \u00e9l, su presencia, y nuestro rol prof\u00e9tico para que junto a \u00e9l trabajemos por la transformaci\u00f3n de esos mundos o submundos de pecado y de muerte, en mundos de gracia y plenitud de vida.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1047],"class_list":["post-162436","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-16c"],"acf":{"sermon_date":"2013-08-26","drupal_id":"303811","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168893},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 16 (C) - 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-16-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 16 (C) - 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Alrededor de las especulaciones que se dieron el a\u00f1o pasado, sobre el fin del mundo, un editorialista, comparti\u00f3 una reflexi\u00f3n que titul\u00f3: \u201cLos mayas ten\u00edan raz\u00f3n\u201d. 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