{"id":162439,"date":"2013-08-05T03:42:50","date_gmt":"2013-08-05T07:42:50","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/transfiguracion-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:13","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:13","slug":"transfiguracion-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/transfiguracion-2013\/","title":{"rendered":"Transfiguraci\u00f3n \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Acogemos hoy el testimonio del ap\u00f3stol Pedro que despu\u00e9s de la experiencia de la resurrecci\u00f3n, dirige su ense\u00f1anza a la comunidad primitiva record\u00e1ndoles lo que \u00e9l, como testigo ocular, presenci\u00f3: \u201cOs hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, no siguiendo f\u00e1bulas ingeniosas, sino despu\u00e9s de haber visto con nuestros ojos su majestad. Porque recibi\u00f3 de Dios Padre honor y gloria, cuando la sublime gloria le dirigi\u00f3 esta voz: \u00b4este es mi Hijo muy amado en quien me complazco\u00b4. Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, estando con \u00e9l en el monte santo\u201d. (2 Pedro 1:16-18).<\/p>\n\n<p>Esas palabras no s\u00f3lo hacen eco en la comunidad de hace dos milenios sino que se actualizan en nuestra Iglesia hoy, donde tomamos conciencia de que el camino de Jes\u00fas que conduce a la gloria pasa por la experiencia de la cruz. La revelaci\u00f3n dada a Pedro, Santiago y Juan sobre la gloria futura, s\u00f3lo se comprender\u00e1 a la luz de la resurrecci\u00f3n, donde a su vez, la resurrecci\u00f3n s\u00f3lo se comprende en relaci\u00f3n con el sacrificio de la cruz. \u00a1No hay gloria sin cruz! Aproxim\u00e9monos un poco m\u00e1s a esta experiencia y actualic\u00e9mosla en el hoy de nuestro caminar como disc\u00edpulos, para ello dejemos que la Palabra ilumine nuestra reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas escoge a aquellos que en el lago de Galilea le hab\u00edan dicho s\u00ed a la invitaci\u00f3n de seguirle. Ir tras Jes\u00fas implica ser testigos del ser y quehacer de la persona del Maestro, por ello se les presenta de una manera nueva en el lugar donde la teolog\u00eda del Antiguo Testamento coloca las grandes revelaciones de Dios: \u201cLa monta\u00f1a\u201d. All\u00ed, vestido de blanco (color que representa la dimensi\u00f3n gloriosa divina) se presenta como la s\u00edntesis entre la ley representada por Mois\u00e9s y la profec\u00eda representada por El\u00edas. El objetivo de esta revelaci\u00f3n es animarles para seguir las huellas del Maestro y as\u00ed ser transfigurados como \u00e9l participando de su gloria como resucitado. Esta misma realidad se actualiza en nosotros el d\u00eda de hoy, quienes le contemplamos en su gloria, pero a la vez en fe, queremos participar de su gloria futura como resucitados.<\/p>\n\n<p>Visto desde esta perspectiva, celebrar hoy la transfiguraci\u00f3n significa acoger la invitaci\u00f3n al di\u00e1logo que Jes\u00fas quiere tener con los suyos. Un di\u00e1logo que podr\u00edamos continuar sobre todo en los momentos dif\u00edciles y de oscuridad, cuando buscamos que el Se\u00f1or se nos presente como es para darnos fuerza y esperanza para enfrentar los avatares de la vida cotidiana.<\/p>\n\n<p>La monta\u00f1a es el lugar por excelencia donde Dios revela sus designios. En esta oportunidad no ser\u00e1 la excepci\u00f3n, ya que el propio Padre revelar\u00e1 a los disc\u00edpulos de aquella \u00e9poca y a los de todos los tiempos la identidad de Jes\u00fas como su propio Hijo, a quien se le debe escuchar, pues lo que comunica con sus hechos y palabras es el querer de Dios para todos los hombres.<\/p>\n\n<p>A pesar del sue\u00f1o Pedro y los otros disc\u00edpulos \u201cvieron su gloria\u201d (Luca 9:32). De la misma manera nosotros, a pesar del sue\u00f1o producto del cansancio que se va presentando, debido a las diferentes problem\u00e1ticas que van apareciendo en nuestras vidas, estamos invitados a ver la gloria del Hijo de Dios en la cotidianidad de nuestra historia. Sin embargo, debemos tener cuidado de caer en la tentaci\u00f3n de querer quedarnos en este estado de \u201c\u00e9xtasis\u201d, sin comprender que la subida a la monta\u00f1a implica un bajar de ella transformados y llenos de esperanza para poder contemplar esa gloria de manera permanente en nuestro acontecer.<\/p>\n\n<p>El lenguaje de Pedro es b\u00edblico, porque la palabra \u201ctienda\u201d para \u00e9l es sagrada, indica la habitaci\u00f3n donde Dios circunscribe su presencia. Pero la contemplaci\u00f3n de la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas no puede paralizar nuestro caminar ni mucho menos apartarnos de la visi\u00f3n de una serie de realidades concretas de la vida, realidades duras que tenemos que enfrentar en el nombre y con el&nbsp; Esp\u00edritu del Se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>Para poder llegar a contemplar la gloria futura, el disc\u00edpulo, es decir, cada uno de nosotros, tendr\u00e1 que ser obediente a la palabra del Padre que invita a escuchar al Hijo, quien a su vez indica que el camino para llegar a esa gloria ser\u00e1 el de la cruz. Pedro y cada uno de nosotros tendr\u00e1 que hacer un aprendizaje, donde se debe tener cuidado que la contemplaci\u00f3n de la transfiguraci\u00f3n del maestro puede convertirse en una fuga de la realidad si no est\u00e1 acompa\u00f1ada de la escucha de sus palabras sobre el tomar la cruz y seguirle.&nbsp; Por tanto, subir a la monta\u00f1a implica tener capacidad de escucha para que al bajar de ella se pueda asumir de manera responsable el camino de la cruz.<\/p>\n\n<p>En medio del \u00e9xtasis que produce el ver la gloria del Hijo de Dios rodeado por la misma nube que conduc\u00eda a Israel por el desierto, debemos comprender como disc\u00edpulos, que la transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or es un llamado a la esperanza, para que no nos encerremos en nuestros problemas o peor para que no construyamos una espiritualidad que huye de los problemas haciendo de la oraci\u00f3n un escondite que en realidad no los soluciona. A partir de la oraci\u00f3n debemos salir con una nueva comprensi\u00f3n de nuestros problemas y, por ende, de nuestra realidad. Saber estar ante Jes\u00fas en la transfiguraci\u00f3n nos educa para tambi\u00e9n saber estar delante de la tumba vac\u00eda sin emprender la fuga.<\/p>\n\n<p>La experiencia contemplativa de la gloria de Jes\u00fas no puede alejarnos de las realidades terrenas, por el contrario, debe llenarnos de fuerza para que a partir de la escucha de Jes\u00fas el Hijo de Dios, podamos enfrentarlas llenos de esperanza, la cual es interpelada sobre todo desde los m\u00e1s hondos y radicales problemas que nos afectan en nuestra individualidad personal; por ejemplo, el sufrimiento en diferentes aspectos tales como el f\u00edsico, ps\u00edquico, moral y social; el sufrimiento comprensible y razonable, o el sufrimiento incomprensible e injustificable; el sufrimiento de los inocentes, que cuestiona todos los esquemas mentales de la teodicea y muchos de la teolog\u00eda.<\/p>\n\n<p>La esperanza mediada por la autoconciencia y por la libertad, es una semilla oculta en lo m\u00e1s hondo del coraz\u00f3n del hombre, y que est\u00e1 llamada a germinar y dar frutos de felicidad. La esperanza es el \u00fanico bien com\u00fan a todos; los que todo lo han perdido la poseen a\u00fan. Por eso mismo, la esperanza tiene profundas ra\u00edces antropol\u00f3gicas y aflora siempre de nuevo cuando todo parece hundirse bajo nuestros pies.<\/p>\n\n<p>La esperanza cristiana vive referida y abierta al futuro. No a un futuro cualquiera o indeterminado sino a un acontecimiento de plenitud que tiene como punto de partida y de llegada a Jesucristo. Esta precisi\u00f3n matiza la esperanza de una forma singular respecto a otras esperanzas que se centran en la determinaci\u00f3n espacio-temporal, es decir, aquellas esperanzas que no sobrepasan la inmanencia. Por este motivo, como creyentes podemos afirmar que nuestra esperanza est\u00e1 puesta en Aquel que muri\u00f3 y resucit\u00f3 seg\u00fan las Escrituras (1 Corintios 15:3-5), Aquel a quien el Padre invita a escuchar permanentemente en la historia.<\/p>\n\n<p>Entonces, reflexionemos: \u00bfQu\u00e9 tanto le estamos escuchando? \u00bfQu\u00e9 tan madura es nuestra experiencia de oraci\u00f3n como para salir del \u00e9xtasis de la misma y enfrentar la vida con esperanza? Recuerde que s\u00f3lo el disc\u00edpulo que baja de la monta\u00f1a podr\u00e1 asumir la experiencia de la cruz como acto de configuraci\u00f3n con la persona de Cristo. Y queda la pregunta \u00bfQu\u00e9 tan configurados estamos?<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1088],"class_list":["post-162439","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-transfiguracion"],"acf":{"sermon_date":"2013-08-07","drupal_id":"303826","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Transfiguraci\u00f3n \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, 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