{"id":162441,"date":"2013-07-28T03:52:54","date_gmt":"2013-07-28T07:52:54","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-12-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:41","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:41","slug":"propio-12-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-c-2013\/","title":{"rendered":"Propio 12 (C) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>San Pablo invita a la Iglesia de los colosenses a vivir seg\u00fan Cristo Jes\u00fas. Esto recuerda el himno cristol\u00f3gico de Hebreos 5:6-7 donde se afirma que Jes\u00fas, en los d\u00edas de su vida mortal, \u201cclamaba al Padre con ruegos, s\u00faplicas y l\u00e1grimas\u201d.&nbsp; Es decir, el Hijo de Dios, en su condici\u00f3n de hombre, en todo momento estaba orando al Padre. Se revela un rostro muy humano de Jes\u00fas, que el mismo Pablo trae a consideraci\u00f3n cuando invita a \u201cvivir seg\u00fan Cristo Jes\u00fas, el Se\u00f1or\u201d, es decir, orando al Padre en todo momento para ser edificados por \u00e9l, apoy\u00e1ndonos en la fe y siendo agradecidos. Se crece en la fe orando y se aprende a agradecer orando.<\/p>\n\n<p>Este \u00e9nfasis en la oraci\u00f3n va a ser recurrente en el evangelio de hoy a prop\u00f3sito de la solicitud de uno de los disc\u00edpulos: \u201cSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u201d (Lucas 11:1). En esta escuela de oraci\u00f3n Jes\u00fas har\u00e1 tres \u00e9nfasis que deber\u00e1n ser ejercitados en la vida del disc\u00edpulo.<\/p>\n\n<p>1. La oraci\u00f3n del disc\u00edpulo es continuaci\u00f3n de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas en \u00c9l (11:1-4).<\/p>\n\n<p>Lucas, durante los domingos de este a\u00f1o, nos recordar\u00e1 que la oraci\u00f3n era una constante en su vida: la oraci\u00f3n en el Bautismo (Lucas 3:22), antes de llamar a los Doce (Lucas 6:12), antes de la confesi\u00f3n de fe de Pedro (Lucas 9:8), en la transfiguraci\u00f3n (Lucas 9:28), despu\u00e9s del regreso de los setenta y dos misioneros (Lucas 10:21-22).<\/p>\n\n<p>Juan, el Bautista, es maestro de oraci\u00f3n para los suyos, ahora Jes\u00fas con su oraci\u00f3n ense\u00f1ar\u00e1 a los que ha llamado a \u201cintimar\u201d con su Padre de la misma manera como \u00e9l lo hace en la cotidianidad de su vida. Jes\u00fas orante, a partir de este ejercicio cotidiano, recrea permanentemente la misi\u00f3n que el Padre le ha confiado, restaura su coraz\u00f3n ante la incomprensi\u00f3n de los suyos frente a su misi\u00f3n, acoge la voluntad del Padre y se prepara para su destino doloroso y glorioso. Los \u201csuyos\u201d deber\u00e1n prepararse de la misma manera. El punto de partida de la oraci\u00f3n cristiana es la misma oraci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Los disc\u00edpulos quieren una oraci\u00f3n que los distinga de las otras escuelas religiosas de su \u00e9poca. Jes\u00fas no ense\u00f1ar\u00e1 a repetir oraciones como era lo com\u00fan en los grupos jud\u00edos, sino a descubrir en la oraci\u00f3n un modo de vida, donde sea Dios direccionando las diferentes dimensiones humanas. Por ello, lo que llamamos com\u00fanmente \u201cel padrenuestro\u201d, que no es una oraci\u00f3n para ser repetida de manera memor\u00edstica como lo hac\u00edan los grupos religiosos jud\u00edos, sino que es una oraci\u00f3n para ser asumida de manera existencial de la siguiente forma:<\/p>\n\n<p>Padre:&nbsp;con la palabra \u201cPadre\u201d comenzaba Jes\u00fas habitualmente sus oraciones: \u201cYo te bendigo, Padre\u201d (Lucas10:21), \u201cPadre, perd\u00f3nales\u2026\u201d (Lucas 23:42), \u201cPadre, en tus manos pongo mi esp\u00edritu\u201d (Lucas 23:46). Toda la vida de Jes\u00fas estaba bajo la mirada del Padre. Es la expresi\u00f3n con que el orante se dirige a Dios. No es una divinidad ajena, desconocida. Por el contrario, tiene toda la relaci\u00f3n con el hombre a quien ha constituido su hijo, haci\u00e9ndolo a su imagen y semejanza. Se hace una toma de conciencia de la relaci\u00f3n de correspondencia entre paternidad y filiaci\u00f3n y todo lo que ello implica. Por tanto, orar al Padre consiste en reconocerse como hijo, como heredero, pero a la vez, como aquel que asume en su propio ser lo propio de Dios que es el sumo bien.<\/p>\n\n<p>Santificado sea tu nombre:&nbsp;el autor de la santificaci\u00f3n no se nombra sino que se sugiere: Dios mismo. S\u00f3lo Dios puede manifestarse a nosotros tal como es; el \u00fanico santo. Esta es una manera de pedirle al Padre que act\u00fae para que el honor de su nombre divino establezca su soberan\u00eda en el mundo. Por tanto, proclamar esta primera petici\u00f3n implica comprometerse a reconocer la autoridad de Dios sobre nosotros y las consecuencias de la misma en nuestra vida.<\/p>\n\n<p>Venga tu reino: es otra forma de reconocer la autoridad de Dios sobre nosotros. Se convierte en una s\u00faplica donde al mismo tiempo que se le proclama y reconoce como rey, se le pide que establezca su reino en el coraz\u00f3n de cada uno de los hombres, siendo soberano; gobernando todas sus dimensiones.<\/p>\n\n<p>Cuando el orante reconoce su filiaci\u00f3n, dejando que Dios, por medio de su nombre, santifique toda su realidad instaurando su reino en el coraz\u00f3n de los hombres, entonces Dios-Pap\u00e1 afecta las realidades cotidianas de la siguiente manera:<\/p>\n\n<p>Danos cada d\u00eda nuestro pan cotidiano:&nbsp;no hace referencia s\u00f3lo al alimento sino a todo aquello que se necesita para subsistir vitalmente. N\u00f3tese que el orante aprende en la oraci\u00f3n a pedir lo necesario, siendo un ejercicio de desprendimiento, de vencimiento del ego\u00edsmo, de solidaridad con el otro, pues pedir en exceso para acaparar, es provocar que a otro le falte el d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n<p>Perd\u00f3nanos nuestros pecados, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a todo el que nos debe:&nbsp;esta frase es tomada del contexto social de la \u00e9poca donde con frecuencia los deudores terminaban como esclavos de sus acreedores. El perd\u00f3n del Padre satisface tanto al pecador como al afectado, al deudor como al acreedor. El perd\u00f3n que Dios nos da no es una recompensa porque hayamos perdonado sino un don gratuito.<\/p>\n\n<p>Y no nos dejes caer en tentaci\u00f3n:&nbsp;La tentaci\u00f3n no es algo malo, es una situaci\u00f3n que nos coloca a prueba, poni\u00e9ndonos a optar entre dos realidades que son atractivas, pero que a la vez tienen sus consecuencias. El disc\u00edpulo orante clama a Dios-Pap\u00e1 que a la hora de las seducciones del mal y de las tribulaciones del mundo, por causa de la opci\u00f3n cristiana, pueda salir victorioso de ella, en lugar de sucumbir.<\/p>\n\n<p>La din\u00e1mica oracional ense\u00f1ada por Jes\u00fas se convierte en un ejercicio permanente donde se pasa de la mera repetici\u00f3n a la incorporaci\u00f3n en nuestra propia existencia de todas y cada una de las palabras, pasando de una oraci\u00f3n vocal y repetitiva a una experiencia existencial que se traduce en madurez en el seguimiento para poder asumir con responsabilidad la misi\u00f3n que el Padre conf\u00eda a cada uno de nosotros.<\/p>\n\n<p>2. Persistencia en la oraci\u00f3n (Lucas 11:5-8)<\/p>\n\n<p>El recurso did\u00e1ctico preferido por Jes\u00fas para explicar realidades complejas a la muchedumbre era la par\u00e1bola. Haciendo uso de una de ellas va a explicar lo que significa ser perseverante en la oraci\u00f3n, queriendo decir que no es por el n\u00famero de veces que se pida, sino por la constancia en el ejercicio de intimidad con el Padre. La primera frase, \u201csi uno de vosotros\u2026\u201d (Lucas 11:5) deja ver que no es una realidad ajena sino cotidiana que le ocurre al disc\u00edpulo.<\/p>\n\n<p>La historia tiene como agravante: es medianoche (Lucas 11:5), es impertinente hacer levantar al amigo, es inconveniente ponerse \u00e9l mismo a hacer un pan estando el visitante ya en la casa a esa hora. En medio de este contexto y de la necesidad de suplir la hospitalidad del inoportuno \u201cpedig\u00fce\u00f1o\u201d se le responde a su clamor, no por la insistencia, sino para solventar su necesidad. Por tanto, si se hace eso por el pr\u00f3jimo que es inoportuno supliendo su necesidad a una hora impropia, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s har\u00e1 Dios por cada uno de nosotros para suplir nuestras necesidades por adversa que sea la situaci\u00f3n?<\/p>\n\n<p>3. De la oraci\u00f3n se desprende la fe en el que se espera (Lucas 11:9-13)<\/p>\n\n<p>Al mismo tiempo que Jes\u00fas invita a orar va describiendo lo maravillosa que es la experiencia de oraci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>\u00a1Pedid!:&nbsp;Quien extiende la mano es un hijo que sabe que necesita de su Padre.<\/p>\n\n<p>\u00a1Buscad\u201d: La \u00fanica b\u00fasqueda que hace el disc\u00edpulo es la de Dios, de esta manera cuando el orante le busca a \u00e9l, entra en comuni\u00f3n con su Padre, que se deja encontrar y descubrir en esa b\u00fasqueda cotidiana.<\/p>\n\n<p>\u00a1Tocad!&nbsp;(la puerta). La oraci\u00f3n nos introduce en la casa del amigo. La finalidad \u00faltima de la oraci\u00f3n, es abrir el espacio para recibir el bien mayor que es la comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n<p>\u201cPorque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que toca se le abrir\u00e1\u201d (Lucas 11:10). De Dios s\u00f3lo se reciben cosas buenas, no enga\u00f1os como quien pide un pez y recibe una culebra (Lucas 11:11). Si los padres terrestres que tienen en su ser condici\u00f3n de pecado, saben dar a sus hijos cosas buenas, cu\u00e1nto m\u00e1s, aquel cuyo nombre es santificado sabr\u00e1 dar s\u00f3lo frutos del bien a sus propios hijos. Y dentro de toda esa experiencia de bien, el mayor de todos ellos que entrega como don a quienes han salido de sus entra\u00f1as es el Esp\u00edritu Santo (Lucas 11:13), por tanto, hay que pedirlo para recibirlo y tocar a la puerta para que este don de Dios sea derramado en nuestros corazones.<\/p>\n\n<p>El Padre del cielo nos da aquello que es propio del cielo; su Esp\u00edritu, sobrepasando as\u00ed todas nuestras peticiones y supliendo por medio de su acci\u00f3n en nosotros todas nuestras necesidades. Cuando el disc\u00edpulo ora, Dios concede en sobreabundancia, quedando lo material en un segundo plano, donde el sobreabundar espiritual traer\u00e1 como consecuencia todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n<p>Pregunt\u00e9monos a la luz de lo meditado si nuestra oraci\u00f3n ya super\u00f3 la de los disc\u00edpulos de Juan que se limitaban a repetir, sin entrar en comuni\u00f3n e intimidad con Dios, o \u00bfqu\u00e9 tan maduros somos como cristianos a partir de la toma de conciencia de la acci\u00f3n de Dios en nuestra vida que se genera al orar?<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1043],"class_list":["post-162441","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-12c"],"acf":{"sermon_date":"2013-07-29","drupal_id":"303836","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168890},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 12 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 12 (C) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"San Pablo invita a la Iglesia de los colosenses a vivir seg\u00fan Cristo Jes\u00fas. 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