{"id":162444,"date":"2013-07-14T03:54:51","date_gmt":"2013-07-14T07:54:51","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-9-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:11","slug":"propio-9-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-9-c-2013\/","title":{"rendered":"Propio 9 (C) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Amados hermanos y hermanas en el Se\u00f1or Jes\u00fas:<\/p>\n\n<p>Uno de los nuevos nombres con que actualmente podemos designar a la paz es la \u201cno-violencia activa\u201d. Est\u00e1 m\u00e1s que comprobado que no se puede seguir luchando contra el mal produciendo m\u00e1s mal; no es posible combatir el pecado con nuevos pecados; no se hace desaparecer la violencia enfrentando con una violencia m\u00e1s fuerte y poderosa. En el fondo, la violencia va cargada de pesimismo; supone que solamente se pueden arreglar las cosas a base de golpes y de mano dura.<\/p>\n\n<p>Nuestra civilizaci\u00f3n ha mitificado tanto a los seres violentos, a las personas fuertes f\u00edsica y pol\u00edticamente, que hemos llegado a creer que son las \u00fanicas personas que valen y tienen raz\u00f3n en las circunstancias. Valiente no significa necesariamente violento. Se puede ser valiente, incluso m\u00e1s valiente, precisamente porque se es no-violento. Quiz\u00e1s necesitamos convertirnos m\u00e1s a la no-violencia, porque es m\u00e1s eficaz a largo plazo y crea formas de convivencia y estructuras sociales m\u00e1s justas y duraderas porque transforma a las personas en su interior y en su acci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Con sobrada raz\u00f3n Jes\u00fas les dice a los setenta y dos disc\u00edpulos enviados a llevar la buena nueva: \u201cCuando entren en una casa, saluden primero diciendo paz a esta casa. Y si hay gente de paz, su deseo de paz se cumplir\u00e1; pero si no, ustedes nada perder\u00e1n\u201d (Lucas 10:5-6).<\/p>\n\n<p>Todo cristiano es un profeta que anuncia la paz, un profeta que no busca un prestigio personal, que cree incondicionalmente en el ser humano- incluso en el que oprime y aplasta- y no se cierra nunca al di\u00e1logo. El profeta de la paz, el disc\u00edpulo de Cristo, est\u00e1 expuesto a padecer sistem\u00e1ticamente la marginaci\u00f3n de la sociedad que tiene otra escala de valores y otra moral a la cristiana. Por eso Cristo les sugiere: \u201cPero si llegan a un pueblo y no lo reciben, salgan a las calles diciendo \u00a1Hasta el polvo de su pueblo, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos como protesta contra ustedes!\u201d (Lucas 10:10-11).<\/p>\n\n<p>Necesariamente el testimonio cristiano se reduce a una pacificaci\u00f3n total, que libera de fatigas, agobios y opresiones violentas. La Iglesia, es decir, la comunidad cristiana, no tiene m\u00e1s finalidad que realizar en el mundo la misi\u00f3n de proclamar la buena nueva del evangelio. Ahora bien, el montaje de esta misi\u00f3n debe ser lo m\u00e1s simple del mundo, para que el aparato estructural no ahogue la espontaneidad del esp\u00edritu.<\/p>\n\n<p>El anuncio del evangelio no es comunicar un juicio o una condenaci\u00f3n. Es una propuesta de la salvaci\u00f3n que se resume y caracteriza por la abundancia de paz. Si nos pacificamos verdaderamente en la comunidad de amor celebrada en la Eucarist\u00eda, no tendremos miedo de anunciar la paz y de predicar por donde quiera que \u201cel reino de Dios est\u00e1 cerca\u201d de ustedes (Lucas 10:11). Compromet\u00e1monos en la lucha pac\u00edfica por instaurar la paz universal ense\u00f1ando el m\u00e9todo de la \u201cno-violencia activa\u201d que Cristo nos leg\u00f3 en su evangelio viviente.<\/p>\n\n<p>Dice Lucas que los setenta y dos disc\u00edpulos enviados llegaron muy contentos diciendo; \u201c\u00a1Se\u00f1or, hasta los demonios nos obedecen en tu nombre!\u201d (Lucas 19:17). El evangelio los capacit\u00f3 dominando el mal para vencerlo definitivamente y someterlo al bien. La paz de Cristo da poder de sanaci\u00f3n con el anuncio mediante el testimonio de vivir constantemente la palabra de Dios.<\/p>\n\n<p>La violencia en el mundo es producto del mal que muchos seres humanos han adoptado como conducta propia tratando de destruir la obra de Dios. Aqu\u00ed es donde cobra sentido el env\u00edo, el discipulado del cristiano, la labor prof\u00e9tica de todo cristiano porque hablar en nombre de Dios es un poder manado de la omnipotencia del propio Dios. Lucas pondera este poder cuando dice en el texto le\u00eddo del evangelio que corresponde a este domingo: \u201cS\u00ed, pues yo vi que Satan\u00e1s ca\u00eda del cielo como un rayo. Yo les he dado poder a ustedes para caminar sobre serpientes y alacranes, y para vencer toda la fuerza del enemigo, sin sufrir ning\u00fan da\u00f1o\u201d (Lucas 10:18-19).<\/p>\n\n<p>Cada cristiano goza de la bienaventuranza de ser un pacificador como profeta de Dios que es y al mismo tiempo enviado de Jesucristo al mundo para proclamar la buena nueva de un reino de amor, de paz, de justicia y de santidad. Oremos al Dios de la paz que nos capacite para seguir anunciando su mensaje de salvaci\u00f3n a todo el mundo. Con nuestro testimonio caer\u00e1n todos los que representan el mal y quieren destruir la obra de Dios.<\/p>\n\n<p>Cristo es la fuerza de todo cristiano y es el centro del universo. Por eso es in\u00fatil cultivar una misi\u00f3n, como embajadores de la paz sin cultivar una espiritualidad llamada cristiana de espaldas a ese mismo universo que aclama a Cristo.<\/p>\n\n<p>Al aclamar a Cristo en la predicaci\u00f3n de la buena nueva del reino no podemos ignorar las aclamaciones del resto de las creaturas que piden paz a todo pulm\u00f3n en nuestra sociedad actual, pues entonces nosotros, con la orgullosa pretensi\u00f3n de ser los \u00fanicos enviados, desentonar\u00edamos. Pidamos al Todopoderoso que la misi\u00f3n que Cristo nos ha encomendado la vivamos como una aut\u00e9ntica vocaci\u00f3n cristiana de ser verdaderos embajadores de la paz.<\/p>\n\n<p>\u00a1Que Dios les bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1029,1040],"class_list":["post-162444","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-c","category-propio-09c"],"acf":{"sermon_date":"2013-07-07","drupal_id":"303851","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168972},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 9 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-9-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 9 (C) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Amados hermanos y hermanas en el Se\u00f1or Jes\u00fas: Uno de los nuevos nombres con que actualmente podemos designar a la paz es la \u201cno-violencia activa\u201d. 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