{"id":162455,"date":"2013-04-28T04:03:05","date_gmt":"2013-04-28T08:03:05","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-5-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:15","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:15","slug":"pascua-5-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/","title":{"rendered":"Pascua 5 (C) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Queridos hermanos y hermanas en el Se\u00f1or resucitado.<\/p>\n\n<p>Ha llegado a ser tan normal en nuestra sociedad actual que nadie sirva a nadie, que el servicio es un trabajo remunerado y en cierto modo despreciable. Solo hay que mirar a nuestro alrededor y preguntarnos: \u00bfQui\u00e9n es capaz de ponerse a servir espont\u00e1neamente a los dem\u00e1s sin esperar ninguna recompensa? Los que poseen grandes fortunas y tienen cuentas bancarias cuantiosas invirtiendo en proyectos multimillonarios conquistan con su poder econ\u00f3mico a otros seres humanos vulnerables, pobres a quienes convierten en sus esclavos como servidores incondicionales. Cuanto m\u00e1s poderosa es una persona tiene m\u00e1s servidores y \u00e9l, a su vez, tiene que servir menos.<\/p>\n\n<p>Quien tenga esta mentalidad no podr\u00e1 entender los criterios del evangelio sobre el servicio a los dem\u00e1s. El servicio es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s pura de que nos amamos los unos a los otros. Un amor que no puede reducirse a meras palabras, sino que se ha de manifestar en acciones a favor de los dem\u00e1s sin mirar a quien y sin esperar recompensa. Amar es estar pendiente del otro, preocupados, atentos a sus necesidades con una actitud de ayuda\u2026 a esto es a lo que llamamos servicio, servir a los dem\u00e1s sin esperar recompensa. El amor es una preocupaci\u00f3n mutua, en la que los que se aman est\u00e1n dispuestos a conllevar la trabajosa vida de cada uno.<\/p>\n\n<p>La comunidad cristiana en el mundo no tiene m\u00e1s sentido que ser servidora de los seres humanos: la misi\u00f3n de la Iglesia es el anuncio de la buena nueva de la salvaci\u00f3n, impulsada por el amor a los dem\u00e1s y al mundo. La Iglesia, por otro lado, como sacramento de la salvaci\u00f3n tiene que realizar en su seno la realidad de la vida humana: el amor y el servicio. La instituci\u00f3n de los di\u00e1conos, como servidores, no es sino una muestra de esta tendencia fundamental que la comunidad cristiana debe realizar.<\/p>\n\n<p>Indudablemente el amor al pr\u00f3jimo es un mandamiento nuevo, no porque no existiera en el Antiguo Testamento, sino porque es un amor que permanece siempre y est\u00e1 presente en todas las circunstancias y sobre todo porque est\u00e1 dispuesto a aceptar lo nuevo, por muy contrario que sea a nuestro gusto, a nuestras costumbres y a nuestra rutina.<\/p>\n\n<p>El amor no es f\u00e1cil de vivirlo, pero no es imposible porque la medida del amor somos nosotros mismos y en la forma que Cristo lo patentiz\u00f3 con su vida. San Juan lo dice muy claro en el cap\u00edtulo 13 de su evangelio: \u201cLes doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros como yo les he amado. La se\u00f1al por la que conocer\u00e1n que son disc\u00edpulos m\u00edos, ser\u00e1 que se amen unos a otros\u201d (Juan 13:34-35). Recuerden bien que la se\u00f1al de la fe en Cristo es el amor. La comunidad cristiana debe ser la manifestaci\u00f3n de la realidad de la comuni\u00f3n fraternal como fruto de la fe en Jesucristo. Amor mutuo, que es anuncio de lo que se nos ha prometido: un universo nuevo, en el que las relaciones humanas tambi\u00e9n ser\u00e1n plenificadas.<\/p>\n\n<p>El amor es la terapia perfecta para sanar y salvar a una comunidad enferma por el pecado de la desuni\u00f3n, de la no aceptaci\u00f3n del otro porque piensa distinto o sienta de diferente manera. El amor todo lo supera, todo lo soporta. San Pablo en su carta a la comunidad de Corinto les propone el mejor camino para superar todas las fricciones y las dificultades que viven y ese camino es el amor. Cuando Pablo quiere definir el amor tiene que usar siete expresiones negativas para decir lo que no es amor (envidioso, orgulloso\u2026) y usa un solo una expresi\u00f3n positiva que la han traducido como el \u201camor es paciente\u201d (I Corintios 13:4-7), pero es algo m\u00e1s que \u201cpaciente\u201d, pues la palabra que utiliza san Pablo significa que el que ama supone dominio y control de sus sentimientos y emociones para poder hacer el bien a los dem\u00e1s empezando por la aceptaci\u00f3n de cada uno tal y como es.<\/p>\n\n<p>La humanidad entera clama por amor, pero un amor incondicional, no un amor ego\u00edsta, paternalista o absorbente, sino un amor que transforma el ser en algo productivo. No tenemos derecho a decidir cu\u00e1l es o qu\u00e9 es el bien de los dem\u00e1s, en cambio debemos aceptar al otro con toda su consecuencia y es ah\u00ed donde comienza el aut\u00e9ntico amor cristiano, el nuevo mandamiento. El amor no es un mero sentimiento, sino una actitud permanente de vida y compromiso hacia los dem\u00e1s. Solamente en eso se conocer\u00e1 el verdadero disc\u00edpulo de Cristo, en que ama sin condici\u00f3n alguna.<\/p>\n\n<p>Muchas veces nos enga\u00f1amos con un supuesto amor a distancia, pues el verdadero pr\u00f3jimo son las personas que est\u00e1n m\u00e1s pr\u00f3ximas a nosotros, m\u00e1s cerca y es precisamente ah\u00ed donde debemos iniciar el verdadero amor cristiano.<\/p>\n\n<p>Pidamos al Dios del amor que hagamos de nuestras vidas una eterna Pascua en el ejercicio constante del amor como Cristo nos am\u00f3, que nos am\u00f3 hasta el extremo de dar la vida por nosotros y luego vencer la muerte. \u00a1Que el Se\u00f1or les bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del esp\u00edritu santo!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1026,1019],"class_list":["post-162455","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-5c","category-pascua-c"],"acf":{"sermon_date":"2013-04-28","drupal_id":"303906","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168972},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 5 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 5 (C) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Queridos hermanos y hermanas en el Se\u00f1or resucitado. Ha llegado a ser tan normal en nuestra sociedad actual que nadie sirva a nadie, que el servicio es un trabajo remunerado y en cierto modo despreciable. Solo hay que mirar a nuestro alrededor y preguntarnos: \u00bfQui\u00e9n es capaz de ponerse a servir espont\u00e1neamente a los dem\u00e1s [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:46:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/\",\"name\":\"Pascua 5 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2013-04-28T08:03:05+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:46:15+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Pascua 5 (C) \u2013 2013\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pascua 5 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pascua 5 (C) \u2013 2013","og_description":"Queridos hermanos y hermanas en el Se\u00f1or resucitado. Ha llegado a ser tan normal en nuestra sociedad actual que nadie sirva a nadie, que el servicio es un trabajo remunerado y en cierto modo despreciable. Solo hay que mirar a nuestro alrededor y preguntarnos: \u00bfQui\u00e9n es capaz de ponerse a servir espont\u00e1neamente a los dem\u00e1s [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:46:15+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/","name":"Pascua 5 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2013-04-28T08:03:05+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:46:15+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-c-2013\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pascua 5 (C) \u2013 2013"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1026,"label":"Pascua 5c"},{"value":1019,"label":"Pascua C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Queridos hermanos y hermanas en el Se\u00f1or resucitado. Ha llegado a ser tan normal en nuestra sociedad actual que nadie sirva a nadie, que el servicio es un trabajo remunerado y en cierto modo despreciable. Solo hay que mirar a nuestro alrededor y preguntarnos: \u00bfQui\u00e9n es capaz de ponerse a servir espont\u00e1neamente a los dem\u00e1s&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}