{"id":162460,"date":"2013-03-31T14:22:41","date_gmt":"2013-03-31T18:22:41","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/dia-de-pascua-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:05","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:05","slug":"dia-de-pascua-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-pascua-c-2013\/","title":{"rendered":"D\u00eda de Pascua (C) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u00a1Aleluya! \u00a1El Se\u00f1or ha Resucitado!<\/p>\n\n<p>El evangelio que acabamos de escuchar nos cuenta que despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n y del entierro de Jes\u00fas, Mar\u00eda Magdalena fue a la tumba muy temprano de ma\u00f1ana. Cuando vio que hab\u00edan movido la piedra de la entrada, fue y le avis\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro, dici\u00e9ndole: \u201c\u00a1Se han llevado del sepulcro al Se\u00f1or, y no sabemos d\u00f3nde lo han puesto!\u201d (Juan 20: 2b).<\/p>\n\n<p>Sim\u00f3n Pedro y su compa\u00f1ero fueron a la tumba a investigar y se dieron cuenta de que el cuerpo del Se\u00f1or no estaba all\u00ed. Tras comprobar lo sucedido, creyeron y regresaron a su casa.<\/p>\n\n<p>Mar\u00eda Magdalena se qued\u00f3, llorando, inclin\u00e1ndose y viendo dentro la entrada de la tumba, considerando y buscando: \u201c\u00bfA d\u00f3nde se habr\u00e1n llevado al Se\u00f1or?\u201d Luego, despu\u00e9s de hablar con los dos \u00e1ngeles, vio a Jes\u00fas; pero, al principio, no lo reconoci\u00f3 hasta que \u00e9l le dijo: \u201cMar\u00eda\u201d. Ella se volvi\u00f3 y reconoci\u00f3 a su maestro: \u201cRabuni!\u201d<\/p>\n\n<p>Durante m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, as\u00ed ha sucedido a miles de personas que han buscado a Jes\u00fas por todos los medios. Han buscado al Jes\u00fas, cuya vida, muerte y resurrecci\u00f3n revolucion\u00f3 al mundo.<\/p>\n\n<p>As\u00ed le sucedi\u00f3 a una pareja que fue de Estados Unidos a Espa\u00f1a a visitar a su hijo, Miguel, que estaba estudiando espa\u00f1ol en Sevilla. Aprovecharon la oportunidad para descubrir y apreciar el ambiente espiritual celebrado mediante las procesiones religiosas durante la Semana Santa. Con esa intenci\u00f3n, la pareja lleg\u00f3 a la ciudad del Guadalquivir varios d\u00edas antes de las celebraciones religiosas con tiempo para ubicarse y orientarse en la ciudad.<\/p>\n\n<p>Sevilla, esa ciudad con su gran universidad y bellos sitios de inter\u00e9s enamora a estudiantes y visitantes de todo el mundo. Sevilla, en donde Crist\u00f3bal Colon se embarc\u00f3 para descubrir las Am\u00e9ricas. Sevilla, la ciudad famosa por su folclore variopinto de guitarras y casta\u00f1uelas, de cantantes y bailarines, y del famoso flamenco hoy estudiado e imitado en muchos lugares del mundo.<\/p>\n\n<p>Pero en esta ocasi\u00f3n, el mundo se acercaba movido no por un af\u00e1n tur\u00edstico, sino por una motivaci\u00f3n religiosa. Infinidad de personas empezaban a llegar a la hist\u00f3rica ciudad y poco a poco la multitud empez\u00f3 a crecer y las calles se fueron abarrotando. Hab\u00edan llegado buscando algo. Algo m\u00e1s profundo que lo mero hist\u00f3rico y folcl\u00f3rico de la ciudad.<\/p>\n\n<p>Por su parte, tambi\u00e9n las iglesias estaban terminando las \u00faltimas preparaciones para los \u201cpasos religiosos\u201d o desfiles que forman parte integrante de la tradici\u00f3n durante la Semana Santa.<\/p>\n\n<p>Los padres de Miguel hab\u00edan llegado con tiempo para asistir a varias de esas procesiones que empiezan ya el Domingo de Ramos y se extienden durante siete d\u00edas, es decir, desfilan unas cincuenta y dos procesiones representando diversos instantes de la vida de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Lo que se nota en Sevilla es memorable. La ciudad se transforma durante esos d\u00edas. El ambiente religioso es profundo y vibrante con el movimiento de la gente por uno y otro lado. Se ven solistas lanzando \u201csaetas\u201d, es decir, poemas u oraciones cantadas dirigidas a Cristo o a la Virgen. Se ven desfiles que consisten en bandas de clar\u00edn y tambor. Se ven grupos que recuerdan a los antiguos herejes en t\u00fanica blanca y capirote.<\/p>\n\n<p>Los \u201cpasos\u201d \u2013verdaderas obras de arte- muestran a: Jes\u00fas entrando en Jerusal\u00e9n montado en un burro; a Jes\u00fas instruyendo en el templo; a Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos en la \u00faltima cena; a Jes\u00fas orando y arrestado en el jard\u00edn; a Jes\u00fas ante Pilato; a Jes\u00fas cargando la cruz; a Jes\u00fas tendido en la tumba; a Mar\u00eda, madre de dolores; y, finalmente, a Jes\u00fas en la gloriosa resurrecci\u00f3n el d\u00eda de Pascua. Y, cada \u201cpaso\u201d es acompa\u00f1ado, a pie, por cl\u00e9rigos, laicos, oficiales, pol\u00edticos municipales, guardia local, civil, o nacional.<\/p>\n\n<p>Todas estas celebraciones tienen el gran objetivo de prepararnos para el glorioso d\u00eda de la Pascua de Resurrecci\u00f3n. Nos podemos recordar de esa gran mezcla de gente durante esos momentos. Podr\u00edamos comentar o reflexionar sobre esa \u201creligiosidad cultural o popular\u201d, pero en el fondo se trata siempre de gente que anda a la b\u00fasqueda de lo \u201csanto\u201d o de lo \u201csagrado\u201d en esas manifestaciones religiosas. En definitiva, anda en b\u00fasqueda del Dios que da sentido a nuestras vidas.<\/p>\n\n<p>El dilema para nosotros es que andamos buscando lo \u201csagrado\u201d dentro de la muchedumbre, fren\u00e9tica y desordenada, que llena las calles mientras que \u201cla procesi\u00f3n de la vida\u201d ocurre tambi\u00e9n en nuestro interior y de igual manera andamos buscando ese Esp\u00edritu divino que todo lo gobierna.<\/p>\n\n<p>El poder de las representaciones religiosas es que nos recuerdan la variedad de escenas en la vida de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. La viveza y expresividad de los pasos nos invitan y estimulan a participar del misterio. \u00a1Quisi\u00e9ramos estar all\u00ed con Jes\u00fas, Mar\u00eda y los disc\u00edpulos! Es como si estuvi\u00e9ramos todos juntos en Jerusal\u00e9n deseando encontrar, ver y tocar a Jes\u00fas. \u00a1Todos amando al Nazareno!<\/p>\n\n<p>Pero realmente, ya nos encontremos en Sevilla, en nuestra ciudad o en cualquier pa\u00eds de Am\u00e9rica latina, la realidad es que lo \u201csagrado\u201d nos acompa\u00f1a constantemente de una manera o de otra.<\/p>\n\n<p>\u00a1El Hijo de Dios siempre ha estado con nosotros adondequiera que nos encontremos! Con su resurrecci\u00f3n se nos hace presente en todo momento. Lo importante es reconciliarnos con Dios, con el Dios bueno, misericordioso y compasivo que nos espera con los brazos abiertos, y cuyo ejemplo m\u00e1s v\u00e1lido y evidente nos lo ha dado Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Lo que m\u00e1s importa es el modo de vida que uno vive despu\u00e9s de que vemos y aceptamos a Jes\u00fas resucitado. \u00a1Ese es nuestro desaf\u00edo! Esa es nuestra responsabilidad cristiana.<\/p>\n\n<p>No podemos vivir en Cristo resucitado si primero no morimos a nosotros mismos, as\u00ed como Jes\u00fas muri\u00f3 aceptando la voluntad de Dios Padre. Vivir a Dios y en Jesucristo es entender que vivimos y resucitamos con Jes\u00fas en el Esp\u00edritu de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Lo importante es reconocer que lo \u201csagrado\u201d forma parte de cada persona. Tambi\u00e9n entre las muchedumbres y que no lo sentimos solamente en nosotros mismos. Cuando abrimos los ojos de la fe veremos que lo \u201csagrado\u201d est\u00e1 presente en todo y en todos y que esa presencia nos viene del Cristo resucitado, bajo el poder del Esp\u00edritu. Ese Esp\u00edritu que mora en nosotros por virtud de nuestro bautismo.<\/p>\n\n<p>Vivir en Jesucristo resucitado es glorificar a Dios en todas las cosas y dar gracias por nuestra vida y el don de este d\u00eda que da sentido a toda nuestra vida. Porque la vida no termina con la muerte, la vida contin\u00faa en el m\u00e1s all\u00e1 dando gracias a la resurrecci\u00f3n que Jes\u00fas nos ofrece con su Pascua. Ha pasado por esta tierra, ha pasado por esta vida y nos ha dado ejemplo hasta el \u00faltimo momento.<\/p>\n\n<p>\u00a1En Verdad el Se\u00f1or ha Resucitado! \u00a1Aleluya!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1022,1019],"class_list":["post-162460","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-dia-de-pascua-c","category-pascua-c"],"acf":{"sermon_date":"2013-03-31","drupal_id":"303931","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168988},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>D\u00eda de Pascua (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-pascua-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"D\u00eda de Pascua (C) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a1Aleluya! \u00a1El Se\u00f1or ha Resucitado! 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