{"id":162465,"date":"2013-03-16T14:27:06","date_gmt":"2013-03-16T18:27:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-5-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:39","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:39","slug":"cuaresma-5-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-2013\/","title":{"rendered":"Cuaresma 5 (C) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"\n<p><hr>\n<p>Estamos viviendo un hermoso tiempo del a\u00f1o lit\u00fargico, tiempo de reflexi\u00f3n profunda, de abstinencia, no solo de carne y alimentos, sino tambi\u00e9n de ciertas actividades que nos encantan y que suprimirlas nos implica un esfuerzo grande.<\/p>\n\n<p>Tiempo precioso que nos lleva a trav\u00e9s de la penitencia a vivir en carne propia el martirio, la opresi\u00f3n, los vej\u00e1menes y dem\u00e1s abusos, que vivi\u00f3 Jes\u00fas. En este domingo quinto de Cuaresma, muy pr\u00f3ximo a la celebraci\u00f3n de la Pascua cristiana, las lecturas b\u00edblicas nos ofrecen temas maravillosos para nuestra personal reflexi\u00f3n y posterior aplicaci\u00f3n en nuestras vidas.<\/p>\n\n<p>En la primera lectura tomada del profeta Isa\u00edas, Dios, a trav\u00e9s del profeta nos da esperanza cuando afirma: \u201cAhora dice el Se\u00f1or a su pueblo: \u2018Ya no recuerdes el ayer, no pienses m\u00e1s en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y ver\u00e1s ahora mismo que va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto y r\u00edos en la tierra est\u00e9ril&#8217;\u201d (Isa\u00edas 43:16-21). Palabras de esperanza a cada uno de nosotros que hemos comenzado este peregrinar cuaresmal a trav\u00e9s de un desierto donde posiblemente hemos sido tentados, posiblemente tambi\u00e9n, hemos ca\u00eddo, pero con esperanza, nos hemos levantado para continuar el camino.<\/p>\n\n<p>El Se\u00f1or Dios nos ofrece bendiciones que nos ayudar\u00e1n a soportar este camino duro de una cuaresma que tenemos que vivir en medio de este mundo, que no conoce a Dios, que ofrece tambi\u00e9n, oportunidades para alejarnos del camino de la santidad, de la fraternizaci\u00f3n, del encuentro con Jes\u00fas. No hay otro camino y no hay otra manera de vivir este acercamiento a Dios, solo sumergidos en la realidad que nos rodea, sin olvidar lo que somos, disc\u00edpulos de Cristo con un mensaje claro: Cristo muri\u00f3 por nosotros, muri\u00f3 por nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>No podemos mirar atr\u00e1s como bien dice el profeta Isa\u00edas, aunque en la expiaci\u00f3n de nuestros pecados, debe haber un mirar hacia atr\u00e1s para repasar una a una las acciones y descubrir en ellas a aquellas que han ofendido a Dios y al pr\u00f3jimo. La Cuaresma es precisamente para volver atr\u00e1s, resarcir el da\u00f1o ocasionado, fijar nuestra mirada en Dios, para honrarle, como bien leemos en el libro del profeta Isa\u00edas: \u201cMe honrar\u00e1n los animales salvajes\u2026porque hago brotar agua en el desierto, r\u00edos en la tierra est\u00e9ril, para dar de beber a mi pueblo elegido, el pueblo que he tomado para que proclame mi alabanza\u201d.<\/p>\n\n<p>Es que este tiempo llamado Cuaresma, palabra que viene de&nbsp;cuarenta,&nbsp;nos debe llevar a honrar m\u00e1s a Cristo, a purificar m\u00e1s nuestra vida haci\u00e9ndola santa, desconfiando de nuestra sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda adquirida a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza del hogar, de la escuela, adquirida en nuestra relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Hagamos caso de lo que Pablo nos dice en su carta a los filipenses: \u201cPero todo esto, que antes val\u00eda mucho para m\u00ed, ahora, a causa de Cristo, lo tengo por algo sin valor. A\u00fan m\u00e1s, a nada le concedo valor si lo comparo con el bien supremo de conocer a Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or. Por causa de Cristo lo he perdido todo, y todo lo considero basura a cambio de ganarlo a \u00e9l y encontrarme unido a \u00e9l\u2026Lo que quiero es conocer a Cristo, sentir en mi el poder de su resurrecci\u00f3n y la solidaridad en sus sufrimientos; haci\u00e9ndome semejante a \u00e9l en su muerte, espero llegar a la resurrecci\u00f3n de los muertos\u201d (Filipenses 3:4-14).<\/p>\n\n<p>Solo lograremos llegar a la&nbsp;Pascua cristiana, no a la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, sino a la pascua, referente al paso que debemos dar hacia una resurrecci\u00f3n personal, como la resurrecci\u00f3n de Cristo, dejando de lado todo lo adquirido, todo lo conocido, consider\u00e1ndolo, como dice Pablo, \u201cbasura\u201d, para optar por \u00e9l, seguirle a \u00e9l, incorpor\u00e1ndonos al s\u00e9quito de sus disc\u00edpulos, para llenarnos de su sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda de Dios, elemento fundamental en el trabajo de evangelizaci\u00f3n que debemos realizar en nombre suyo.<\/p>\n\n<p>Recordemos el evangelio cuando dice: \u201cA vino nuevo, odres nuevos\u201d. Hombres y mujeres con corazones nuevos para una vida nueva, para una nueva evangelizaci\u00f3n, incorporando miembros nuevos a una Iglesia renovada y consciente de su compromiso evangelizador. Nada mejor que ser ungidos totalmente por el Esp\u00edritu Santo, no solo con ung\u00fcento como a Jes\u00fas en casa de L\u00e1zaro, maravilloso pasaje del evangelio que describe c\u00f3mo Mar\u00eda, hermana del reci\u00e9n resucitado L\u00e1zaro, \u201ctrajo unos trescientos gramos de perfume de nardo muy puro, muy caro, y perfum\u00f3 los pies de Jes\u00fas; luego se los enjug\u00f3 con sus cabellos. Entonces toda la casa se llen\u00f3 del aroma del perfume\u201d (Juan 12:1-8).<\/p>\n\n<p>Ung\u00fcento o perfume que trae aroma a nuestras vidas, bendiciones y fortaleza de Dios para continuar el duro camino cristiano. No hay que reparar en precios como hizo Judas Iscariote, que acompa\u00f1aba a Jes\u00fas en casa de L\u00e1zaro, sino por el contrario, en su sentido y profundo significado, que no es otra cosa que un anticipo de la resurrecci\u00f3n. En el caso de Jes\u00fas, en su pr\u00f3xima resurrecci\u00f3n; en nuestro caso, en nuestra propia y personal muerte y resurrecci\u00f3n que nos aprestamos a celebrar al conmemorar en la Semana Santa que se aproxima.<\/p>\n\n<p>Haciendo como un resumen del contenido de estas tres lecturas sin olvidar el Salmo 126, les invito a que vivamos a profundidad esta&nbsp;Cuaresma&nbsp;que casi termina, como una oportunidad que nos da el Se\u00f1or para reparar todo el da\u00f1o hecho a otros, da\u00f1o tambi\u00e9n hecho a Dios. Con una nueva manera de ver la vida, de seguidores de Cristo, a quien valoramos sobre todas las cosas, sabiendo que no hemos llegado a la meta, como dice Pablo en su carta a los Filipenses, escuchemos: \u201cNo quiero decir que lo haya conseguido todo, ni que ya sea perfecto; pero sigo adelante con la esperanza de alcanzarlo, puesto que Cristo Jes\u00fas me alcanz\u00f3 primero. Hermanos, no digo que yo mismo lo haya alcanzado, lo que si hago es olvidarme de lo que queda atr\u00e1s y esforzarme por alcanzar lo que est\u00e1 delante, para llegar a la meta y ganar el premio celestial que Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jes\u00fas\u201d.<\/p>\n\n<p>Se trata de un largo recorrido, con obst\u00e1culos que vencer, mucho que aprender y mucho m\u00e1s que orar para recibir de Dios las bendiciones necesarias para permanecer en la carrera hacia la meta. Con la mirada puesta en el norte que es Cristo, que es nuestro aliento, nuestra vida, la raz\u00f3n de ser de nuestra existencia, el perfume de nuestra realidad, a veces opaca y triste, que permanece all\u00ed inamovible, inmutable, con la misma propuesta de siempre, con un amor indeclinable, con un torrente de paz, con su asistencia espiritual, con el ung\u00fcento del perd\u00f3n ante un arrepentimiento sincero, presto a tendernos la mano y a ayudarnos a levantarnos despu\u00e9s de la ca\u00edda.<\/p>\n\n<p>\u00c9l, Cristo Jes\u00fas, Se\u00f1or de se\u00f1ores y Rey de reyes, acompa\u00f1\u00e1ndonos tras la decisi\u00f3n que tomamos de seguirle, de hacer de nuestra vida una constante&nbsp;cuaresma&nbsp;que poco a poco nos lleva a nuestra&nbsp;pasi\u00f3n, a la&nbsp;crucifixi\u00f3n&nbsp;de nuestras faltas, para morir como la semilla de la par\u00e1bola y dar as\u00ed fruto abundante en una&nbsp;resurrecci\u00f3n&nbsp;que nos convierte en \u201cfuente de agua viva que salta a la vida eterna\u201d.<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1017,1012],"class_list":["post-162465","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-5c","category-cuaresma-c"],"acf":{"sermon_date":"2013-03-17","drupal_id":"303956","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168900,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 5 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-5-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 5 (C) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estamos viviendo un hermoso tiempo del a\u00f1o lit\u00fargico, tiempo de reflexi\u00f3n profunda, de abstinencia, no solo de carne y alimentos, sino tambi\u00e9n de ciertas actividades que nos encantan y que suprimirlas nos implica un esfuerzo grande. 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