{"id":162467,"date":"2013-03-02T14:28:38","date_gmt":"2013-03-02T19:28:38","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-3-c-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:02","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:02","slug":"cuaresma-3-c-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-c-2013\/","title":{"rendered":"Cuaresma 3 (C) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En tiempos de Jes\u00fas al igual que en el nuestro, acontecen hechos que nos invitan a reflexionar profundamente en el significado de la vida y de la muerte.<\/p>\n\n<p>En meses pasados pudimos experimentar el sufrimiento por la ola de muertes y de destrucci\u00f3n que dej\u00f3 el paso del hurac\u00e1n Sandy por el Caribe y la parte Este de Estados Unidos. Las grandes cadenas de noticias se hicieron eco para difundir la noticia y dar a conocer los pormenores.<\/p>\n\n<p>Hoy la porci\u00f3n del evangelio para el tercer domingo de cuaresma, inicia con dos episodios poco importantes para ser difundidos, y mucho menos importantes escribirlos para la historia. Uno de los mil incidentes del enfrentamiento continuo entre jud\u00edos y el ej\u00e9rcito romano. Uno es el caso el de los galileos asesinados por Pilato en el templo y el derrumbe de la Torre de Silo\u00e9, dejando dieciocho muertos.<\/p>\n\n<p>En ambos sucesos, separados por el tiempo, podemos hablar de la actitud asumida frente a los acontecimientos. En el reciente del hurac\u00e1n Sandy vemos que lo que impera es el salvaguardar vidas, reconstruir espacios devastados, y prestar ayuda a los que lo han perdido todo. En fin ayudar a que la vida contin\u00fae. En el caso de los tiempos de Jes\u00fas, la opini\u00f3n general era de que estas cosas solo le suceden a la gente que las merece; por lo que poco acontec\u00eda para ayudarles a reconstruir sus vidas.<\/p>\n\n<p>Como es de suponer, la gente que estaba cerca de Jes\u00fas le preguntaba acerca de estos sucesos. \u00c9l no compart\u00eda la opini\u00f3n general de que estas cosas le suceden solo a la gente que las merece. \u00c9l les planteaba m\u00e1s bien la necesidad de cambiar de conducta y por ende de actitud, de una conversi\u00f3n de la que depende nuestra propia supervivencia. Sin duda que gran parte de las calamidades de este mundo son fruto del pecado del hombre, sin embargo, nunca debemos verlas como castigo de Dios. Sino m\u00e1s bien como consecuencia de haber abandonado el camino de Dios. En el evangelio seg\u00fan san Lucas en su cap\u00edtulo trece cita a Jes\u00fas dici\u00e9ndoles que les pasar\u00e1 lo mismo si no cambian su manera de vivir: \u201cY si ustedes no renuncian a sus caminos todos perecer\u00e1n de igual modo\u201d (Lc.13:5b).<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas aprovecha esas noticias importantes de la muerte injusta de los galileos y la de los aplastados por la torre para explicarles el sentido \u00faltimo de nuestro breve paso por este mundo, mediante la par\u00e1bola de la higuera que no daba frutos.<\/p>\n\n<p>Una higuera es un \u00e1rbol com\u00fan en Palestina, era considerado como un signo de paz y de prosperidad. Produce un fruto en forma de pera y es muy apreciado por su sabor y dulzura. Este fruto ten\u00eda uso medicinal y comprimido se hace una especie de pastel con \u00e9l. La higuera produce fruto tres veces cada doce meses. El higo temprano que est\u00e1 listo para comerse en el mes de junio, el higo del verano el cual est\u00e1 listo para el mes de agosto y el higo del invierno el cual madura en lugares protegidos en la primavera. El fruto de este \u00e1rbol siempre aparece antes que las hojas. Aunque sabemos que en abril no producen fruto en las \u00e9pocas soleadas, algunas higueras eran capaces de producir fruto antes de tiempo, los cuales ya hab\u00edan madurado para ser comidos.<\/p>\n\n<p>En esta par\u00e1bola encontramos dos actitudes muy humanas por as\u00ed decirlo. La primera es la del due\u00f1o de la vi\u00f1a. Ten\u00eda tres a\u00f1os esperando recoger frutos de una higuera, pero cada vez que iba, no lo encontraba. Su enojo fue m\u00e1s all\u00e1 de lo usual y le dijo al vi\u00f1ador: \u201cMira hace tres a\u00f1os que vengo a buscar higos a esta higuera, pero nunca encuentro nada. C\u00f3rtala. Para qu\u00e9 est\u00e1 consumiendo la tierra in\u00fatilmente?\u201d El vi\u00f1ador contest\u00f3: \u201cSe\u00f1or, d\u00e9jala un a\u00f1o m\u00e1s y mientras tanto cabar\u00e9 alrededor y le echar\u00e9 abono. Puede ser que as\u00ed d\u00e9 fruto en adelante y, si no, la cortas\u201d (Lc.13:7-9).<\/p>\n\n<p>Dios es el due\u00f1o de la vi\u00f1a y nuestro tambi\u00e9n. \u00c9l nos ha creado y espera que vivamos de manera agradable a \u00e9l, as\u00ed como se nos dice en la lectura de la primera carta a los de Corinto: \u201cNo se hagan servidores de \u00eddolos\u2026no tienten al se\u00f1or\u2026 Tampoco se quejen contra Dios\u201d (1Cor.10:7-10). Al igual que la higuera hemos sido creados para dar frutos. Es una bendici\u00f3n especial dada a los hijos de Dios. Fue dada al pueblo de Israel, pero ellos se rebelaron contra Dios y rechazaron a su hijo, lo condenaron y lo mataron. \u00c9l nos cre\u00f3 con libre albedrio, responsabilidad por la que deberemos rendir cuentas por los frutos producidos o dejados de producir. Nuestros frutos deben alimentar a otros, ayudarles a crecer en su fe y amor sobre las obras creadas por Dios.<\/p>\n\n<p>Lo interesante de todo esto es que el mismo Dios nos da la oportunidad de rectificar si le fallamos. Nos provee un intercesor si no nos salen bien las cosas, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, quien intercede por nosotros al igual que el vi\u00f1ador por la higuera. \u00c9l abona nuestras vidas, remueve la tierra, quita toda piedra de tropiezo y nos cuida de tal modo que demos frutos agradables a Dios, y en abundancia. \u00c9l sabe que las cosas de este mundo nos distraen algo, como es el af\u00e1n desmedido por las riquezas, los deseos pecaminosos que nos apartan del amor de Dios y por ende somos m\u00e1s lentos unos que otros para dar frutos, pero en su infinito amor y misericordia, remueve nuestras tierras endurecidas por los sufrimientos de la vida, la falta de oportunidades, la desigualdad en el uso de las riquezas de la tierra, las injusticias que corrompen a las criaturas de Dios. El riega nuestras vidas con amor, paciencia y deseo de liberaci\u00f3n e igualdad entre todos los seres humanos.<\/p>\n\n<p>Durante la estaci\u00f3n de cuaresma se nos invita a \u201cun examen de conciencia, al arrepentimiento; la oraci\u00f3n; el ayuno, la auto negaci\u00f3n; que intensifiquemos la lectura y meditaci\u00f3n de la Santa palabra de Dios\u201d. Se nos invita a que abandonemos viejas pr\u00e1cticas que no nos ayudan en lo espiritual. Adem\u00e1s se nos exhorta a que asumamos actitudes que nos proporcionen la oportunidad de dar buenos frutos. Pero quiz\u00e1s algunos solo tengamos excusas.<\/p>\n\n<p>Hay mucha gente que cuando el Se\u00f1or se acerca a su \u00e1rbol de higos, por as\u00ed decirlo, nos justificamos diciendo: \u201cno es mi tiempo, yo quiero seguir gozando de la buena vida, quiero seguir gozando de mis amistades, quiero seguir gozando de los fines de semana con mis familiares y conocidos, a darle mi tiempo a Dios. Yo soy muy joven todav\u00eda y eso es para viejos\u201d. Nos justificamos y decimos, no, no es tiempo. Dios tiene hambre de nosotros. Dios tiene hambre de vernos a nosotros vivir vidas que sean fruct\u00edferas, que demuestren el fruto del esp\u00edritu, que demuestren ese amor, que demuestren esa paz, que demuestren vidas de fidelidad, de integridad de la cual mucha gente se nutra.<\/p>\n\n<p>Dios es perseverante, nos plant\u00f3, nos cre\u00f3 y por ende no quiere la muerte para ninguno de nosotros, m\u00e1s bien, le da a cada cual su tiempo; nos recuerda que no somos eternos y que en cualquier momento nos puede llamar a su presencia y pedirnos cuenta. Vendr\u00e1 como ladr\u00f3n en la noche.<\/p>\n\n<p>Quiera Dios que, cuando decida hacerlo y nos llame tarde o temprano, se encuentren nuestros brazos y nuestras ramas cargadas de abundantes frutos que germinen en incalculable semilla de eternidad.<\/p>\n\n<p>Oremos: Dios Omnipotente te damos gracias por tanto amor hacia nosotros. Gracias por darnos una segunda oportunidad de rectificar cuando nos hemos desviado de tus caminos. Gracias por darnos los medios seguros y eficaces para dar frutos en abundancia, en el nombre de tu Hijo amado, Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1015,1012],"class_list":["post-162467","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-3c","category-cuaresma-c"],"acf":{"sermon_date":"2013-03-03","drupal_id":"303966","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168973},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 3 (C) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-c-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 3 (C) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En tiempos de Jes\u00fas al igual que en el nuestro, acontecen hechos que nos invitan a reflexionar profundamente en el significado de la vida y de la muerte. 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