{"id":162481,"date":"2012-12-23T15:49:44","date_gmt":"2012-12-23T20:49:44","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-4-c-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:12","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:12","slug":"adviento-4-c-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-c-2012\/","title":{"rendered":"Adviento 4 (C) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>El tiempo de navidad es un tiempo en el cual hacemos o recibimos visitas. Es muy t\u00edpico en nuestras culturas viajar a nuestros pa\u00edses o lugares de origen a visitar a nuestros familiares y amigos, o que ellos viajen para reunirse con nosotros en este tiempo navide\u00f1o. Este tiempo nos da la oportunidad de rencontrarnos con los nuestros, cenar, contarnos historias, compartir regalos y celebrar juntos el nacimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Lo que hoy nos entrega el evangelio de san Lucas, a dos d\u00edas de celebrar la navidad, tambi\u00e9n es la historia de una visita, la que hizo Mar\u00eda a su prima Isabel. Imagin\u00e9monos la historia tan especial de este pasaje b\u00edblico: ambas mujeres est\u00e1n embarazadas, Mar\u00eda, joven, acaba de recibir el anuncio de que espera un hijo, Jes\u00fas; Isabel, anciana, est\u00e1 en el sexto mes de embarazo de su hijo Juan, el bautista. Ambas, sorprendidas por la acci\u00f3n de Dios en sus vidas, esperan la realizaci\u00f3n de la promesa; una es escogida al comienzo de su juventud para aceptar el gran regalo de la maternidad de Jes\u00fas, nuestro Salvador; la otra, llamada al final de la etapa de su vida para ser madre del profeta Juan que tendr\u00eda la misi\u00f3n de anunciar al mundo la llegada de Jes\u00fas. Como nos lo presenta el evangelista, Dios interviene en la historia de estas dos mujeres, sencillas, pertenecientes al pueblo elegido para iniciar a trav\u00e9s de ellas un nuevo comienzo en nuestra historia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>En esta antesala al nacimiento de Jes\u00fas, nos dice la Palabra, que Mar\u00eda guidada por el Esp\u00edritu Santo, va \u201cpresurosa\u201d a las monta\u00f1as de Jud\u00e1, a ver a su prima Isabel y a su esposo Zacar\u00edas. Mar\u00eda obedeciendo a la voz del Esp\u00edritu, emprende un viaje, un tanto dif\u00edcil y poco t\u00edpico para una mujer en gestaci\u00f3n, pero necesario para el proyecto de Dios. Pero Mar\u00eda lo hace con una finalidad humana y teol\u00f3gica. Humana en cuanto ella va a servir a su prima en su parto. Teol\u00f3gica, puesto que Mar\u00eda va a confirmar la promesa de Dios y al mismo tiempo a iniciar la nueva etapa del pueblo de Israel.<\/p>\n\n<p>Confirmar, en cuanto las palabras del saludo de Mar\u00eda, tan pronto llegan al o\u00eddo de Isabel, afirman que en su vientre ya existe la presencia de una nueva vida, la vida de su hijo Juan, el Bautista. El saludo de Mar\u00eda hace presente, actualiza, la promesa de Dios a esta mujer est\u00e9ril. Recordemos que en unos vers\u00edculos anteriores Dios hab\u00eda prometido a Zacar\u00edas, cuando estaba en el templo, que tendr\u00eda un hijo, que se llamar\u00eda Juan. Ahora Mar\u00eda, como mensajera y \u201cservidora del Se\u00f1or\u201d reafirma a esta pareja perpleja ante el anuncio de Dios, que su promesa se est\u00e1 cumpliendo, y que ellos a pesar de su ancianidad son fecundos; que sus vidas no est\u00e1n marcando un final, sino se\u00f1alando un nuevo comienzo lleno de gozo y esperanza no solo para ellos, sino para todo su pueblo.<\/p>\n\n<p>El viaje de Mar\u00eda tambi\u00e9n tiene como finalidad el iniciar una nueva era en el proceso de salvaci\u00f3n. Mar\u00eda, figura que representa la nueva era, se dirige \u201cpresurosa\u201d hacia la antigua era, representada en Isabel, para renovarla y darle un nuevo significado a su vida. Es as\u00ed que Mar\u00eda transmite a Isabel la presencia del Esp\u00edritu Santo, pues \u00c9l es el que renueva y da vida. Mar\u00eda llega a la casa de su prima y le comunica el poder del Esp\u00edritu, que no calla y silencia sino que hace hablar y proclamar la grandeza del Se\u00f1or. Isabel, que por su esterilidad y edad estaba reducida al silencio, simboliza al pueblo envejecido y sin esperanza, que solo tiene como opci\u00f3n esperar la intervenci\u00f3n divina. Ella iluminada por la presencia de esta visita salv\u00edfica exclama: \u201cBendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre\u2026\u201d \u201c\u2026de d\u00f3nde aqu\u00ed que la Madre de mi Se\u00f1or venga a visitarme\u2026\u201d (Lucas 1:42.43).<\/p>\n\n<p>El evangelio de Lucas, caracterizado por darle una gran importancia a la mujer como part\u00edcipe y colaboradora en el plan de salvaci\u00f3n, nos presenta a Mar\u00eda, como la mujer del anuncio prof\u00e9tico, la nueva mujer de la nueva Iglesia, quien a pesar de su estado de gestaci\u00f3n, de su incomodidad y necesidad es activa en el servicio y protagonista de la nueva historia de salvaci\u00f3n. Ella se constituye en la nueva mujer, o nueva Eva, que a contraposici\u00f3n de la antigua, acepta la propuesta divina y luego va a compartir la nueva y gran noticia a un pueblo necesitado de renovaci\u00f3n y cambio. La visita de Mar\u00eda es una invitaci\u00f3n profunda a salir, a abandonar toda situaci\u00f3n de lamentos y amarguras, esclavitud y aridez, para ir en b\u00fasqueda de una nueva vida llena de libertad, fertilidad, frutos, servicio y presencia de Dios.<\/p>\n\n<p>Nuestras visitas navide\u00f1as van acompa\u00f1adas de fiesta y alegr\u00eda. Una alegr\u00eda que hoy encontramos en el evangelio de este domingo. Mar\u00eda saluda y es recibida con gozo. De alg\u00fan modo esta lecci\u00f3n de Lucas nos da el tono festivo de la navidad. En nuestra tradici\u00f3n la navidad es un tiempo de mucha alegr\u00eda en donde se cantan los villancicos navide\u00f1os, se canta al Jes\u00fas de la infancia, al Jes\u00fas ni\u00f1o, que entra a nuestro coraz\u00f3n y con la sonrisa tierna de un ni\u00f1o nos comienza el coqueteo de la vida cristiana, para iniciar tambi\u00e9n en nosotros un nuevo camino, un nuevo \u00e9xodo que nos dar\u00e1 plenitud y sentido.<\/p>\n\n<p>As\u00ed que hoy en preparaci\u00f3n espiritual a esta navidad, estamos invitados por Mar\u00eda a comenzar un camino nuevo, a salir de nuestra situaci\u00f3n y asumiendo riesgos e incomodidades atrevernos a compartir la buena noticia, anunciando, sirviendo y proclamando que en Cristo hay salvaci\u00f3n y que en \u00c9l la vida se llena de esperanza. O por Isabel, estamos invitados a dar la bienvenida al que llega a nosotros para anunciar, para afirmarnos en nuestra fe y motivarnos a que guiados por el Esp\u00edritu podamos alabar el nombre del Se\u00f1or e iniciar una vida llena de fruto y bendici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[873,869],"class_list":["post-162481","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-4c","category-adviento-c"],"acf":{"sermon_date":"2012-12-23","drupal_id":"304051","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168893},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 4 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 4 (C) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El tiempo de navidad es un tiempo en el cual hacemos o recibimos visitas. Es muy t\u00edpico en nuestras culturas viajar a nuestros pa\u00edses o lugares de origen a visitar a nuestros familiares y amigos, o que ellos viajen para reunirse con nosotros en este tiempo navide\u00f1o. Este tiempo nos da la oportunidad de rencontrarnos [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:42:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/\",\"name\":\"Adviento 4 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2012-12-23T20:49:44+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:42:12+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Adviento 4 (C) &#8211; 2012\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Adviento 4 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Adviento 4 (C) - 2012","og_description":"El tiempo de navidad es un tiempo en el cual hacemos o recibimos visitas. Es muy t\u00edpico en nuestras culturas viajar a nuestros pa\u00edses o lugares de origen a visitar a nuestros familiares y amigos, o que ellos viajen para reunirse con nosotros en este tiempo navide\u00f1o. Este tiempo nos da la oportunidad de rencontrarnos [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:42:12+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/","name":"Adviento 4 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2012-12-23T20:49:44+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:42:12+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-4-c-2012\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Adviento 4 (C) &#8211; 2012"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":873,"label":"Adviento 4c"},{"value":869,"label":"Adviento C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"El tiempo de navidad es un tiempo en el cual hacemos o recibimos visitas. Es muy t\u00edpico en nuestras culturas viajar a nuestros pa\u00edses o lugares de origen a visitar a nuestros familiares y amigos, o que ellos viajen para reunirse con nosotros en este tiempo navide\u00f1o. Este tiempo nos da la oportunidad de rencontrarnos&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}