{"id":162482,"date":"2012-12-16T15:50:25","date_gmt":"2012-12-16T20:50:25","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-3-c-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:11","slug":"adviento-3-c-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-c-2012\/","title":{"rendered":"Adviento 3 (C) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Celebramos el tercer domingo de adviento. El domingo pasado Lucas presentaba a Juan como el profeta que marca la transici\u00f3n a un tiempo nuevo para todos, invitando para ello a una conversi\u00f3n radical. Hoy Lucas nos ofrece una imagen m\u00e1s detallada de la actividad prof\u00e9tica de Juan, acerca de la conversi\u00f3n y de la necesidad de cambio.<\/p>\n\n<p>Juan el Bautista vio clar\u00edsima esta necesidad de cambio anunciando que se acercaba el Mes\u00edas y ten\u00eda la intuici\u00f3n de que si sus contempor\u00e1neos no se dispon\u00edan al cambio no lo conocer\u00edan en sus justos t\u00e9rminos.<\/p>\n\n<p>As\u00ed hablaba Juan a la gente que ven\u00eda para que la bautizara: \u201c\u00a1Hijos de v\u00edboras! \u00bfQui\u00e9n les ha avisado para que huyan del imminente castigo? Demuestren con hechos su conversi\u00f3n y no anden pensando que son hijos de Abrah\u00e1n\u201d (Lucas 3:7-9).<\/p>\n\n<p>Con esta predicaci\u00f3n directa, tajante, e incluso dura, no parece que tuviera mucho \u00e9xito, porque as\u00ed como el deseo de cambio es constante, tambi\u00e9n parece constante la resistencia a efectuarlo. Sin embargo, en sus exigencias, aunque sencillas, est\u00e1 la aut\u00e9ntica garant\u00eda de la conversi\u00f3n a Dios.<\/p>\n\n<p>Todo cuanto Juan dijo a aquellos que le segu\u00edan y que hoy nos dice a nosotros que, suponemos con buena fe se acercaron a preguntarle: \u201cY entonces, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?\u201d (Lucas 3:10), se puede reducir a una sola frase: cumple con tu deber.<\/p>\n\n<p>Esta pregunta destacada por Lucas en su Evangelio es de suma importancia, porque significa que ya estamos a punto de convertirnos. Es porque hemos comprendido que ha llegado el momento de dar un giro en nuestras vidas y emprender un camino nuevo, una pr\u00e1ctica distinta.<\/p>\n\n<p>La conversi\u00f3n es, en efecto, un cambio de pensamiento que conduce a una transformaci\u00f3n de todo lo que integra a la persona. A la altura que estamos del adviento cabe preguntarnos si nosotros hemos dado ya los pasos para que se realice ese cambio. De lo contario, si no lo hemos hecho, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?<\/p>\n\n<p>Lo b\u00e1sico es practicar la justicia, y Juan responde: \u201cEl que tenga dos t\u00fanicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo\u201d (Lucas 3:10). Es claro que Juan el Bautista, a pesar de ser el \u00faltimo profeta, pertenece a la m\u00e1s pura y original de las tradiciones prof\u00e9ticas. No es tan novedoso, sencillamente insiste en el tema m\u00e1s cl\u00e1sico de los profetas que es la pr\u00e1ctica de la justicia.<\/p>\n\n<p>En todo tiempo, pero especialmente en adviento la justicia se traduce en la solidaridad de compartir lo m\u00e1s elemental. Es tiempo de poner encima de la mesa nuestros dones escondidos y hacer que se multipliquen y surja la alegr\u00eda y la esperanza. Y todo esto, considerando que Juan solo est\u00e1 proponiendo un m\u00ednimo para la conversi\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Vinieron otros a preguntarle, constituidos en autoridad o poder y Juan se\u00f1al\u00f3 como m\u00ednimo de justicia cumplir con su deber dici\u00e9ndole: \u201cNo exijan m\u00e1s de lo establecido. No hagan extorsi\u00f3n a nadie, ni se aprovechen con denuncias, sino cont\u00e9ntense con la paga\u201d (Lucas 3:13-14).<\/p>\n\n<p>Esto significa no explotar al d\u00e9bil, no caer en la corrupci\u00f3n, no pedir m\u00e1s de lo exigido, en una palabra no abusar. Con nuevas dimensiones actualmente, hoy, sin duda, no entender\u00edamos a Juan el Bautista si lo interpretamos al pie de la letra y reduj\u00e9ramos su mensaje moral solo ejercer la caridad de forma privada o personal.<\/p>\n\n<p>Estamos leyendo el evangelio despu\u00e9s de veinte siglos y el mundo ha dado muchas vueltas y descubierto nuevos horizontes. La justicia a la que nos invita el profeta no puede ser hoy justa si se aparta de las situaciones sociales que viven los m\u00e1s necesitados. Hoy la justicia incluye la preocupaci\u00f3n por la transformaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n\n<p>El mundo ha cambiado. Estamos en otro tipo de mundo que el de hace solo unos a\u00f1os. Tambi\u00e9n por eso hay que preguntarse y preguntarle a Juan el Bautista: \u201cEntonces \u00bfqu\u00e9 debemos hacer? (Lucas 3:10). En todo caso hay una respuesta clara: \u201cConvertirse\u201d.<\/p>\n\n<p>Y por encima de todo esto est\u00e1 la alegr\u00eda expresada claramente en las dos primeras lecturas. El profeta Sofon\u00edas contempor\u00e1neo de Jerem\u00edas habla de restauraci\u00f3n y de vida nueva para Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de vivir la cat\u00e1strofe del destierro. As\u00ed lo expresa: \u201cRegoc\u00edjate, hija de Si\u00f3n, grita de j\u00fabilo Israel, al\u00e9grate y g\u00f3zate de todo coraz\u00f3n, Jerusal\u00e9n\u201d (Sofon\u00edas 3:14).<\/p>\n\n<p>El profeta anima al pueblo a desterrar el miedo y abrir espacio para la alegr\u00eda y la transformaci\u00f3n. Por eso habla de restauraci\u00f3n y de la ausencia de toda humillaci\u00f3n y corrupci\u00f3n. El gozo y la alegr\u00eda se duplican. La alegr\u00eda no brota de bienes materiales, sino de la relaci\u00f3n personal del amor. El Se\u00f1or se alegra con Jerusal\u00e9n por eso debe estar alegre y no temer.<\/p>\n\n<p>As\u00ed lo escribe Sofon\u00edas: \u201cEl Se\u00f1or ha cancelado tu condena, ha expulsado tus enemigos. El Se\u00f1or ser\u00e1 el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temer\u00e1s\u201d (Sofon\u00edas 3: 15). Jerusal\u00e9n humillada por tiranos, obligada a pagar tributo y rendir culto a divinidades extranjeras, se convertir\u00e1 en el centro del universo. Su fama se extender\u00e1 entre los pueblos, despu\u00e9s de ser purificada, \u201cporque su amo, el Se\u00f1or, ser\u00e1 un rey que es soldado victorioso\u201d (Sofon\u00edas 3: 17). Solo \u00e9l es el protector eficaz del pueblo, el garante de su prosperidad.<\/p>\n\n<p>Esta restauraci\u00f3n se consolida en la esperanza de reunir a los dispersos. As\u00ed lo deja dicho el profeta: \u201cEntonces yo mismo tratar\u00e9 con tus opresores, salvar\u00e9 a los inv\u00e1lidos, reunir\u00e9 a los dispersos; les dar\u00e9 fama y renombre en la tierra donde ahora los desprecian\u201d (Sofon\u00edas 3:20).<\/p>\n\n<p>Esto tambi\u00e9n traer\u00e1 la elecci\u00f3n de un resto que no cometer\u00e1 cr\u00edmenes ni dir\u00e1 mentiras. As\u00ed se instalar\u00e1 la paz y el sosiego entre las ovejas, comer\u00e1n y se dormir\u00e1n sin que nadie les espante.<\/p>\n\n<p>Por otra parte, san Pablo en la carta que escribe a los filipenses, nos trae tambi\u00e9n un mensaje de paz y de alegr\u00eda, dici\u00e9ndonos: \u201cEst\u00e9n siempre alegres en el Se\u00f1or: se lo repito, est\u00e9n alegres. Que su mesura la conozca todo el mundo. El Se\u00f1or est\u00e1 cerca\u201d (Filipenses 4:4-6).<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n Sofon\u00edas hablaba de paz y alegr\u00eda para \u201caquel d\u00eda\u201d que es el d\u00eda del Se\u00f1or. Solo la anhelada llegada de \u201cese d\u00eda\u201d que todos seguimos esperando, puede dar sentido a nuestro triste y nublado presente.<\/p>\n\n<p>En nuestra tierra anhelamos la paz y la alegr\u00eda. Vivimos en constante peligro de guerras y de amenazas eternas a la esclavitud del poder y del dinero. De promesas pol\u00edticas que solo son promesas o enga\u00f1os. El miedo a la verdad pura del evangelio para no perder nuestro ascenso si desobedecemos a nuestro se\u00f1or de turno.<\/p>\n\n<p>Como Sofon\u00edas y como Pablo esperamos \u201cese d\u00eda\u201d del nuevo y definitivo adviento. Solo Jes\u00fas puede traernos la verdadera paz y alegr\u00eda. Una mirada de esperanza hacia lo que ha de venir es una actitud profundamente cristiana.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[872,869],"class_list":["post-162482","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-3c","category-adviento-c"],"acf":{"sermon_date":"2012-12-16","drupal_id":"304056","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 3 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-3-c-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 3 (C) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Celebramos el tercer domingo de adviento. 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