{"id":162485,"date":"2012-12-02T15:53:11","date_gmt":"2012-12-02T20:53:11","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-1-c-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:09","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:09","slug":"adviento-1-c-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-1-c-2012\/","title":{"rendered":"Adviento 1 (C) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hoy comenzamos un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico.&nbsp; En los primeros d\u00edas del a\u00f1o cronol\u00f3gico o secular es t\u00edpico hacer las famosas resoluciones o propuestas personales para cumplir durante el resto del nuevo a\u00f1o. Algunos, por ejemplo, se proponen bajar de peso, iniciar una nueva carrera, cambiar de trabajo, adquirir una casa o carro, viajar, cambiar de pa\u00eds, y en fin, una gran cantidad de deseos y aspiraciones, algunas realizables, otras que solo se quedan en buenos deseos.<\/p>\n\n<p>En ese nuevo a\u00f1o eclesial que iniciamos, y en preparaci\u00f3n para la navidad, nosotros deber\u00edamos hacer tambi\u00e9n nuestras resoluciones o proyectos espirituales. Pensemos en algunas de ellas, como por ejemplo,&nbsp; algunos podr\u00edamos ser m\u00e1s constantes en nuestra participaci\u00f3n en la Eucarist\u00eda dominical, otros vincularnos a alg\u00fan ministerio de la iglesia o iniciar un proyecto en favor de los m\u00e1s necesitados, ser evangelizadores, proclamadores de la palabra, animadores de la liturgia a trav\u00e9s del canto, o comenzar a ofrecer jugos y caf\u00e9 al final de nuestra celebraci\u00f3n del fin de semana, como signo de hospitalidad que caracteriza la vida cristiana. Las resoluciones nos ayudan a crecer en nuestra fe, nos traen alegr\u00eda y nos permiten favorecer un mejor ambiente de acogida y amor en nuestras comunidades eclesiales.&nbsp; Este a\u00f1o propong\u00e1monos algo nuevo o lo que estemos haciendo hacerlo de una nueva manera, tal vez con mayor atenci\u00f3n, con m\u00e1s amabilidad brindando una sonrisa, con cari\u00f1o, m\u00e1s llenos de fe, sabiendo que cuando servimos a otros es a Cristo mismo a quien servimos.<\/p>\n\n<p>El a\u00f1o lit\u00fargico es un tiempo c\u00edclico progresivo que nos va acercando poco a poco al reino de Dios; nos va revelando, paso a paso, el misterio del amor de Dios. Este tiempo no es cronol\u00f3gico-lineal, sino que en forma de espiral din\u00e1micamente nos va presentando cada tres a\u00f1os las mismas lecturas para que volviendo sobre ellas de una manera nueva y m\u00e1s profunda vayamos entrando a\u00f1o tras a\u00f1o en el misterio de Dios; es un entrar, a trav\u00e9s del medio lit\u00fargico, al tiempo de Dios que es eternidad, y as\u00ed ir, en cada paso que demos, abriendo nuestro coraz\u00f3n para aceptar su propuesta de salvaci\u00f3n, su Buena Nueva para todos nosotros.<\/p>\n\n<p>En este a\u00f1o, que comenzamos hoy y que ir\u00e1 hasta el final de noviembre del pr\u00f3ximo a\u00f1o, tomaremos como evangelio principal para los domingos el evangelio de Lucas. Este evangelio est\u00e1 dirigido primeramente a los cristianos que no ten\u00edan procedencia en el juda\u00edsmo, com\u00fanmente llamados los cristianos de origen pagano, y junto con ellos los marginados, los pobres, los sencillos, las mujeres, los inmigrantes.&nbsp; Lucas, presenta a Jes\u00fas no tanto como el Nuevo David que cumple la promesa anunciada por los profetas, sino como la Buena Nueva de los m\u00e1s pobres, y desamparados, de los desprotegidos como las viudas, los hu\u00e9rfanos, los presos y los sin esperanza. De manera preferencial, Lucas incluye en su evangelio a varias mujeres beneficiadas con esta buena y gran noticia de Jes\u00fas tales como Isabel, Mar\u00eda, y Mar\u00eda Magdalena.<\/p>\n\n<p>La primera estaci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico es la que denominamos Adviento, que significa advenimiento, venida. El tema principal de este tiempo es el recuerdo de la promesa de Cristo, de que volver\u00e1, y de que nosotros los cristianos estamos en un tiempo de espera gozosa de la realizaci\u00f3n plena de la vida cristiana. Y vivimos este tiempo, no en una espera pasiva y triste, sino creyendo, orando, celebrando y haciendo presente el reino, no con un Jes\u00fas ausente, que \u201cfue a los cielos\u201d sino con el Jesucristo resucitado que est\u00e1 presente en cada cristiano, en cada celebraci\u00f3n lit\u00fargica, en cada acci\u00f3n sacramental que celebramos.<\/p>\n\n<p>As\u00ed que mientras llega el tiempo de plenitud, la iglesia de Jes\u00fas, su pueblo, vive su misi\u00f3n, anuncia, celebra, denuncia, y madura en su proceso de fe, para hacer presente en el mundo la promesa de Cristo. Esta espera es una espera activa y gozosa como lo anuncia el salmo que hemos le\u00eddo hoy.<\/p>\n\n<p>El tiempo de adviento es un tiempo muy ocupado para todos nosotros a nivel eclesial. La iglesia se prepara y ensaya liturgias, cantos, y representaciones navide\u00f1as, elabora y coloca adornos para esta ocasi\u00f3n. En las familias de origen latino se celebran las posadas, una especie de representaci\u00f3n de las dificultades que vivi\u00f3 Jos\u00e9 y Mar\u00eda pidiendo hospedaje a los alrededores de Jerusal\u00e9n en los d\u00edas cercanos al nacimiento de su hijo Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n es un tiempo de muchos compromisos en la vida civil: las familias van de compras, empacan regalos y extienden invitaciones para las reuniones navide\u00f1as, las compa\u00f1\u00edas hacen cenas a sus empleados y a sus familias, viajamos, y gastamos m\u00e1s dinero. Ojal\u00e1 que estas ocupaciones ordinarias no nos distraigan del prop\u00f3sito del adviento, y nos permitan disponernos espiritualmente para vivir una de las fiestas m\u00e1s alegres e importantes del cristianismo como es el nacimiento de Jes\u00fas, el Salvador.<\/p>\n\n<p>El evangelio de hoy, muy rico en s\u00edmbolos nos invita a estar alerta y a reconocer a Jes\u00fas, quien triunfa y conquista no solo las fuerzas adversas del universo, sino tambi\u00e9n las inclinaciones confusas de nuestro propio coraz\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Que el Se\u00f1or nos permita vivir este a\u00f1o que iniciamos con un nuevo ardor, una nueva esperanza, un nuevo deseo de ser cristianos verdaderos como hijos e hijas muy queridos\/as de nuestro Eterno Padre.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[870,869],"class_list":["post-162485","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-1c","category-adviento-c"],"acf":{"sermon_date":"2012-12-02","drupal_id":"304071","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168893},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 1 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 1 (C) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hoy comenzamos un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico.&nbsp; En los primeros d\u00edas del a\u00f1o cronol\u00f3gico o secular es t\u00edpico hacer las famosas resoluciones o propuestas personales para cumplir durante el resto del nuevo a\u00f1o. Algunos, por ejemplo, se proponen bajar de peso, iniciar una nueva carrera, cambiar de trabajo, adquirir una casa o carro, viajar, cambiar de [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:42:09+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/\",\"name\":\"Adviento 1 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2012-12-02T20:53:11+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:42:09+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Adviento 1 (C) &#8211; 2012\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Adviento 1 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Adviento 1 (C) - 2012","og_description":"Hoy comenzamos un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico.&nbsp; En los primeros d\u00edas del a\u00f1o cronol\u00f3gico o secular es t\u00edpico hacer las famosas resoluciones o propuestas personales para cumplir durante el resto del nuevo a\u00f1o. Algunos, por ejemplo, se proponen bajar de peso, iniciar una nueva carrera, cambiar de trabajo, adquirir una casa o carro, viajar, cambiar de [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:42:09+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/","name":"Adviento 1 (C) - 2012 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2012-12-02T20:53:11+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:42:09+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-1-c-2012\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Adviento 1 (C) &#8211; 2012"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":870,"label":"Adviento 1c"},{"value":869,"label":"Adviento C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Hoy comenzamos un nuevo a\u00f1o lit\u00fargico.&nbsp; En los primeros d\u00edas del a\u00f1o cronol\u00f3gico o secular es t\u00edpico hacer las famosas resoluciones o propuestas personales para cumplir durante el resto del nuevo a\u00f1o. Algunos, por ejemplo, se proponen bajar de peso, iniciar una nueva carrera, cambiar de trabajo, adquirir una casa o carro, viajar, cambiar de&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}