{"id":162490,"date":"2010-04-04T01:24:42","date_gmt":"2010-04-04T05:24:42","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/dia-de-pascua-c-2010\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:05","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:05","slug":"dia-de-pascua-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-pascua-c-2010\/","title":{"rendered":"D\u00eda de Pascua (C) \u2013 2010"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u00a1Aleluya! Cristo ha resucitado. \u00a1En verdad! El Se\u00f1or ha resucitado. \u00a1Aleluya! Y, \u00bfpor qu\u00e9 buscamos entre los muertos al que est\u00e1 vivo? \u00bfPor qu\u00e9 buscamos en las cosas de ayer lo que ya est\u00e1 muerto? \u00bfPor qu\u00e9 vivir nuestras vidas agobiados por las cosas de ayer que no podemos retractar? Hermanos este es el d\u00eda que Dios ha hecho para que podamos regocijarnos en \u00e9l, el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Hoy es el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n y nosotros estamos llamados a vivir en el gozo de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo. Y lo vivimos como hijos adoptados y renovados por medio del agua bautismal y del Esp\u00edritu Santo. Dios resucit\u00f3 a Jes\u00fas de la muerte para as\u00ed vencerla y al mismo tiempo darnos el medio de allegarnos a \u00e9l. La muerte has sido devorada por la victoria en la resurrecci\u00f3n. Por lo tanto gritamos, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1, oh muerte, tu aguij\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, oh sepulcro, tu victoria? Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n\n<p>En la lectura del profeta Isa\u00edas escuchamos lo que Dios nos est\u00e1 diciendo: \u201cLl\u00e9nense de gozo y alegr\u00eda para siempre por lo que voy a crear. Porque voy a crear una Jerusal\u00e9n feliz y un pueblo contento que viva en ella. Mi pueblo tendr\u00e1 una vida larga, como la de un \u00e1rbol\u201d (Is 65:17-18). Esa es la promesa que Dios hizo a Abrah\u00e1n, y la que se cumpli\u00f3 en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Hermanos, nosotros, como Iglesia, somos herederos de esa promesa y de esas obras salvadoras que Dios ha venido realizando a trav\u00e9s de la historia. Somos los herederos porque somos los descendientes de los que el Se\u00f1or ha bendecido. Por tanto, seguimos firmes y constantes, trabajando siempre m\u00e1s y m\u00e1s en la obra del Se\u00f1or porque sabemos que no es en vano el trabajo que hacemos en uni\u00f3n con Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Hemos llegado a este d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n tambi\u00e9n conocido como d\u00eda de Pascua confiados que en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, Dios ha restaurado la dignidad de la naturaleza humana. Es decir, esa naturaleza que fue perdida en el pecado del primer hombre Ad\u00e1n, es hoy restaurada con dignidad a su origen perfecto por Dios en el segundo hombre, Jes\u00fas. En Jes\u00fas Dios mismo se humill\u00f3 al tomar la naturaleza humana para compartir nuestra humanidad y as\u00ed restaurar la dignidad de la naturaleza humana. La celebraci\u00f3n pascual nos recuerda que hoy, nuevamente Dios nos est\u00e1 concediendo la oportunidad de que compartamos la vida divina con Aquel que se humill\u00f3 para compartir nuestra humanidad, su Hijo Jesucristo. En la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, Dios derrot\u00f3 al \u00faltimo enemigo del hombre que es la muerte. As\u00ed como por causa del hombre Ad\u00e1n entr\u00f3 la muerte en el mundo, tambi\u00e9n por causa del hombre Jes\u00fas entr\u00f3 la resurrecci\u00f3n de los muertos siendo Jes\u00fas el primer fruto de la cosecha. Jes\u00fas es el primero en ser resucitado.<\/p>\n\n<p>En la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas Dios hizo un pacto de reconciliaci\u00f3n con nosotros en el cual nos ha sacado del pecado a la rectitud y nos da la fortaleza del Esp\u00edritu Santo en nuestro bautismo para que podamos someter todas nuestras necesidades a \u00e9l y vivir en plenitud una vida nueva, con piedad, con alegr\u00eda y libres del pecado. El Dios que nos ha sellado por su Esp\u00edritu Santo nos ha dado la voluntad y el valor con que quiere que hagamos ver al mundo que las cosas que han sido derribadas son levantadas; las cosas que han envejecido son renovadas; y que todas las cosas est\u00e1n siendo llevadas a su perfecci\u00f3n. Por lo tanto, estamos llamados al arrepentimiento y a la reafirmaci\u00f3n de nuestra renuncia al mal y a la renovaci\u00f3n de nuestra entrega a Jesucristo para que lo que proclamamos con nuestras bocas sea evidente en nuestras vidas para gloria de Dios.<\/p>\n\n<p>Dios ya ha proclamado que en Cristo estamos consagrados y destinados a una vida enriquecida. Con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas los afligidos tienen alivio. Al levantar Dios a Jes\u00fas de entre los muertos nos ha puesto en libertad a vivir la vida con optimismo y esperanza porque Jes\u00fas es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas Dios nos abri\u00f3 la puerta para que podamos acercarnos a Dios con nuestras tristezas, angustias, enfermedades y todas las adversidades que nos tienen agobiados. Al llamar en nombre de Jesucristo, Dios est\u00e1 listo a socorrernos y darnos la prometida consolaci\u00f3n. Es como Jes\u00fas lo anunci\u00f3 cuando abri\u00f3 las Escrituras en el templo. Dios nos est\u00e1 ofreciendo una corona en vez de ceniza; perfume de alegr\u00eda en vez de llanto; cantos de alabanza en vez de desesperaci\u00f3n. Esos son algunos de los robles victoriosos plantados por Dios para mostrarnos su gloria en este a\u00f1o favorable del Se\u00f1or; en este d\u00eda que celebramos nuestra Pascua, el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Hermanos, \u00a1Cristo s\u00ed muri\u00f3! Y Dios s\u00ed le levant\u00f3 de la muerte para darnos una vida nueva tanto en cuerpo como en mente. Pues, demos gracias a Dios, porque \u00e9l es bueno y su amor es eterno. Y como libr\u00f3 a su pueblo escogido de la esclavitud del Fara\u00f3n, tambi\u00e9n con su brazo poderoso nos libera diariamente de la esclavitud al pecado. Con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, Dios todopoderoso ha establecido un pacto en los cielos para que seamos salvados por medio del agua y del Esp\u00edritu. Con ese pacto somos dignos de ofrecerle nuestros sacrificios de acci\u00f3n de gracias porque, \u00a1Aleluya! Cristo, nuestra Pascua, se ha sacrificado por rostros. \u00a1As\u00ed pues, celebremos la fiesta! Ya no buscamos en el ayer las cosas ya pasadas, y ya muertas por el arrepentimiento y el perd\u00f3n de Dios. Por el favor de Dios, ya no perdemos la diadema y la corona con que Dios nos ha coronado. Celebremos recordando que este es el d\u00eda en que Dios ha actuado cuando levant\u00f3 a Jes\u00fas de los muertos. \u00a1Cristo ha resucitado! \u00a1Cristo volver\u00e1! Por eso, en este d\u00eda tan glorioso podemos estar contentos y felices. Comamos del pan que es su cuerpo dado por nosotros. Bebamos del c\u00e1liz su sangre del nuevo pacto derramada por nosotros y por muchos para la remisi\u00f3n de pecados. Como leemos en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan: Nos presentamos y hacemos ofrenda de nosotros mismos, nuestras almas y nuestros cuerpos, como un sacrificio razonable, santo y vivo a Dios. Celebramos y hacemos aqu\u00ed ante la divina Majestad lo que el resucitado Jesucristo nos ha mandado hacer recordando su bendita pasi\u00f3n y preciosa muerte, su poderosa resurrecci\u00f3n y gloriosa ascensi\u00f3n; tribut\u00e1ndole las m\u00e1s cordiales gracias por los innumerables beneficios procurados para nosotros.<\/p>\n\n<p>Hermanos hemos o\u00eddo la santa palabra de Dios. Dios quiera que la hayamos recibido y que tengamos nuestros corazones dispuestos para hacer sabias decisiones y acciones justas en favor del bienestar y la paz del mundo. Con la entrega de nuestras vidas a Jesucristo y confiados en las promesas del Padre, salgamos con gozo al mundo en el poder del Esp\u00edritu Santo, d\u00e1ndole gracias a Dios por todas las buenas obras que Dios ha preparado para que andemos en ellas. \u00a1Aleluya, y Am\u00e9n!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1022,1019],"class_list":["post-162490","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-dia-de-pascua-c","category-pascua-c"],"acf":{"sermon_date":"2010-04-05","drupal_id":"304146","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168991},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>D\u00eda de Pascua (C) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/dia-de-pascua-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"D\u00eda de Pascua (C) \u2013 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a1Aleluya! 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