{"id":162504,"date":"2010-01-24T01:49:15","date_gmt":"2010-01-24T06:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-3-c-2010\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:37","slug":"epifania-3-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Jes\u00fas dijo: \u201cHoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura\u201d (Lc 4:21).<\/p>\n\n<p>Una de las lecturas para el tercer domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda est\u00e1 tomada del cap\u00edtulo cuatro de San Lucas comenzando en el vers\u00edculo catorce.&nbsp; Esos vers\u00edculos que acabamos de o\u00edr son precedidos del pasaje en ese mismo cap\u00edtulo cuatro, en el que Jes\u00fas fue puesto a prueba.<\/p>\n\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de su bautismo, y lleno del Esp\u00edritu Santo, Jes\u00fas fue llevado al desierto por el Esp\u00edritu donde estuvo durante cuarenta d\u00edas y cuarenta noches sin comer. En ese desierto fue tentado, puesto a prueba por el Diablo a quien Jes\u00fas resisti\u00f3 con la palabra de Dios: citando vers\u00edculos de las Sagradas Escrituras. Cuando ya el Diablo no encontr\u00f3 otra forma de poner a prueba a Jes\u00fas, se alej\u00f3 de \u00e9l por alg\u00fan tiempo.<\/p>\n\n<p>Es muy interesante que el pasaje que sigue a ese encuentro con el Diablo nos hable acerca de Jes\u00fas, lleno del Esp\u00edritu y ense\u00f1ando en las sinagogas de cada lugar a donde iba. En la lectura de hoy, Jes\u00fas fue a Nazaret, el pueblo de su crianza y entr\u00f3 en la sinagoga como era su costumbre.&nbsp; Le dieron a leer el libro del profeta Isa\u00edas donde estaba escrito una descripci\u00f3n de lo que ser\u00eda para \u00e9l la consagraci\u00f3n de su ministerio: el ministerio que Jes\u00fas quiere que completemos despu\u00e9s de ser bautizados y adoptados como hijos de D\u00edos.<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ministerio es ese? El pasaje de hoy nos dice que despu\u00e9s de haber le\u00eddo la profec\u00eda de Isa\u00edas, Jes\u00fas dijo que esa profec\u00eda se hab\u00eda cumplido en \u00e9l delante de los que le escuchaban en la sinagoga.<\/p>\n\n<p>Por medio de la profec\u00eda, Jes\u00fas describe cinco cosas que se cumplieron en su persona. En primer lugar, fue consagrado por el Esp\u00edritu del Se\u00f1or para llevar las buenas noticias a los pobres, las buenas noticias de que Dios, por medio de Jes\u00fas, es su refugio y libertador. Dios perdona los pecados y las faltas ocultas y nos deja sin tacha y libres de pecado. Ya libre del pecado, el reino de Dios nos pertenece.<\/p>\n\n<p>La segunda cosa que conlleva la consagraci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas seg\u00fan la profec\u00eda de Isa\u00edas es la de anunciar la libertad a los pobres. Los pobres son las personas que padecen de lo m\u00e1s m\u00ednimo para sostener una vida normal, ya sea en lo material o en la educaci\u00f3n. Ellos son los desechados de la sociedad, son maltratados e insultados. Jes\u00fas les dice que Dios ve su situaci\u00f3n y tiene compasi\u00f3n de ellos.<\/p>\n\n<p>La tercera parte del ministerio consagrado del que habla Jes\u00fas es dar vista a los ciegos. La ceguedad no s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de la vista sino tambi\u00e9n del entendimiento. Dios les abrir\u00e1 sus ojos y se los llenar\u00e1 de luz; les ayudar\u00e1 a hacer buen uso de la raz\u00f3n, y les har\u00e1 sabios para que vean los dise\u00f1os de Dios.<\/p>\n\n<p>La cuarta cosa que Jes\u00fas dejaba entender al ense\u00f1arles en la sinagoga de Nazaret es que su ministerio consagrado por el Esp\u00edritu es el de poner en libertad a los oprimidos. Las personas oprimidas ven a diario sus sue\u00f1os entorpecidos por los poderosos de la sociedad. Ven la violencia que les llega aunque traten de hacer lo que es bueno. En medio de la opresi\u00f3n Dios les dice que no se desmayen en hacer el bien porque vendr\u00e1 el d\u00eda cuando el Se\u00f1or y Dios del universo bajar\u00e1 a los poderosos de sus tronos y levantar\u00e1 a los apacibles y humildes de coraz\u00f3n. Y a los hambrientos los colmar\u00e1 de bienes.<\/p>\n\n<p>La quinta promesa que declara Jes\u00fas en su ense\u00f1anza en la sinagoga es que se les est\u00e1 anunciando el a\u00f1o favorable de Dios porque el Mes\u00edas ha llegado.&nbsp; Dios mand\u00f3 a su Hijo unig\u00e9nito para servir de mediador entre el Padre y su creaci\u00f3n. Como mediador, Jes\u00fas nos hace hijos por adopci\u00f3n y nos ofrece la oportunidad de allegar a Dios por su medio. Por eso, Jes\u00fas les dijo: \u201cHoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido ese pasaje de la Escritura\u201d (Lc 4:21). La profec\u00eda del a\u00f1o favorable del Se\u00f1or se completa en el ministerio de Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Todas esas cosas les dec\u00eda Jes\u00fas al ense\u00f1arles en la sinagoga de Nazaret. El significado de esa ense\u00f1anza para nosotros es que no tenemos que dejarnos arrastrar ciegamente tras \u00eddolos mudos. Tenemos a Jesucristo a quien podemos apelar. Por medio de nuestro bautismo Dios nos ha adoptado como sus hijos y nos hace herederos del ministerio consagrado de Jes\u00fas.&nbsp; Ya bautizados, Jes\u00fas nos hace hermanos entre nosotros y de un pueblo consagrado a Dios.&nbsp; Tenemos vida y porvenir en Jesucristo. Con esa vida en Cristo, Dios, por medio del Esp\u00edritu Santo, nos capacita d\u00eda a d\u00eda para distinguir entre los esp\u00edritus falsos y el Esp\u00edritu verdadero. El Esp\u00edritu del que habla Jes\u00fas tambi\u00e9n nos ha consagrado y nos ha dado a cada uno de nosotros los dones espirituales. Los dones espirituales se nos dan para llevar la buena nueva a los pobres; para anunciar la libertad a los presos; para dar vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos, y para anunciar el a\u00f1o&nbsp; favorable del Se\u00f1or. Y, si en verdad somos creyentes, sabemos que todas estas cosas las hace el \u00fanico y mismo Esp\u00edritu (por medio de nuestro bautismo y ministerio), dando a cada persona lo que a \u00e9l mejor le parece.<\/p>\n\n<p>Hermanos, t\u00fa y yo tenemos un ministerio consagrado. Alabemos a Dios, y salgamos al mundo con el poder del Esp\u00edritu que nos despide conforme a su palabra en paz. Y el pueblo responde: \u00a1Demos, gracias a D\u00edos!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1007,1004],"class_list":["post-162504","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-3c","category-epifania-c"],"acf":{"sermon_date":"2010-01-25","drupal_id":"304216","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168991},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Jes\u00fas dijo: \u201cHoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura\u201d (Lc 4:21). Una de las lecturas para el tercer domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda est\u00e1 tomada del cap\u00edtulo cuatro de San Lucas comenzando en el vers\u00edculo catorce.&nbsp; Esos vers\u00edculos que acabamos de o\u00edr son precedidos del pasaje en ese mismo cap\u00edtulo [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:44:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/\",\"name\":\"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2010-01-24T06:49:15+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:44:37+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010","og_description":"Jes\u00fas dijo: \u201cHoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura\u201d (Lc 4:21). Una de las lecturas para el tercer domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda est\u00e1 tomada del cap\u00edtulo cuatro de San Lucas comenzando en el vers\u00edculo catorce.&nbsp; Esos vers\u00edculos que acabamos de o\u00edr son precedidos del pasaje en ese mismo cap\u00edtulo [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:44:37+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"5 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/","name":"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2010-01-24T06:49:15+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:44:37+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-3-c-2010\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Epifan\u00eda 3 (C) \u2013 2010"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":1007,"label":"Epifan\u00eda 3c"},{"value":1004,"label":"Epifan\u00eda C"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Jes\u00fas dijo: \u201cHoy, en presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura\u201d (Lc 4:21). Una de las lecturas para el tercer domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda est\u00e1 tomada del cap\u00edtulo cuatro de San Lucas comenzando en el vers\u00edculo catorce.&nbsp; Esos vers\u00edculos que acabamos de o\u00edr son precedidos del pasaje en ese mismo cap\u00edtulo&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}