{"id":162511,"date":"2009-12-25T02:02:58","date_gmt":"2009-12-25T07:02:58","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/navidad-i-2009\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:41","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:41","slug":"navidad-i-2009","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2009\/","title":{"rendered":"Navidad (I) &#8211; 2009"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La buena noticia. Los pastores estaban en el campo cuidando las ovejas como de costumbre. Hasta este momento de su vida no se hab\u00edan dado grandes sorpresas. De pronto sucede algo sumamente asombroso. Cuando los pastores reposaban solos con las ovejas de repente se encontraron cara a cara con un \u00e1ngel que les anunciaba \u201cuna buena noticia, que ser\u00eda motivo de gran alegr\u00eda para todos\u201d. Tal cosa no sucede cada d\u00eda. Con raz\u00f3n, antes de anunciar su mensaje, el \u00e1ngel empez\u00f3 dici\u00e9ndoles que no tuvieran miedo. Y cuando a\u00fan menos lo esperaban, el \u00e1ngel fue acompa\u00f1ado de muchos m\u00e1s, todos alabando y glorificando a Dios: \u00a1Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra entre los que gozan de su favor!<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 gran noticia es esta que causa tanta bulla? Ha nacido el Salvador. Pero tambi\u00e9n sorprendente: \u00a1el Salvador est\u00e1 envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un establo! Con raz\u00f3n que Dios no envi\u00f3 s\u00f3lo un \u00e1ngel para anunciarlo, sino envi\u00f3 al coro entero. No cab\u00eda duda: en verdad, hab\u00eda sucedido algo sobresaliente con el nacimiento de este beb\u00e9.<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 para causar tanta bulla? Seguramente est\u00e1n anunciando un nacimiento especial, quiz\u00e1s el de un rey, pero \u00bfnacido en un humilde establo? Sin embargo, en ese precioso beb\u00e9 a quien nombraron Jes\u00fas, Dios cumpli\u00f3 las promesas que se hab\u00edan anunciado durante tanto tiempo.<\/p>\n\n<p>En la primera lectura, el profeta Isa\u00edas nos anuncia su esperanza para el d\u00eda en que nazca este ni\u00f1o: Nos ha nacido un ni\u00f1o, Dios nos ha dado un hijo al cual se le ha concedido el poder de gobernar.<\/p>\n\n<p>La promesa fue grande, pero tambi\u00e9n el per\u00edodo de espera para que se cumpliera. Pasaron unos 800 a\u00f1os entre la profec\u00eda de Isa\u00edas y el nacimiento de Jes\u00fas. Sin embargo, la promesa no empez\u00f3 con este profeta. Unos dos mil a\u00f1os antes del nacimiento, Dios prometi\u00f3 a Abrah\u00e1n que todas las naciones ser\u00edan bendecidas por \u00e9l. Jes\u00fas fue el descendiente prometido a Abrah\u00e1n. Podemos dudar que Abrah\u00e1n comprendiera lo que Dios ten\u00eda en mente, pero lo acept\u00f3 por fe. La promesa pas\u00f3 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta el nacimiento de este Ni\u00f1o. Quiz\u00e1s nos preguntemos: para recibir lo que Dios nos promete, \u00bfes necesario esperar miles de a\u00f1os? En algunas cosas s\u00ed, la espera es larga.<\/p>\n\n<p>Isa\u00edas hizo otra profec\u00eda: que alg\u00fan d\u00eda el mundo vivir\u00e1 en paz. Esa paz mundial puede tomar siglos, quiz\u00e1s milenios en llegar. Para significar esa paz, emple\u00f3 el s\u00edmbolo del cordero y del le\u00f3n, no en una batalla de vida y muerte sino los dos, igualmente mansos, disfrutando de mutua compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n<p>Por otra parte, sabemos que hay promesas de paz que est\u00e1n a nuestro alcance hoy d\u00eda y por las cuales no tenemos que esperar. Jes\u00fas nos prometi\u00f3 una paz que s\u00f3lo \u00e9l nos puede dar. Esa paz requiere s\u00f3lo nuestra entrega a \u00e9l, y se realiza en nosotros al buscar su voluntad y cumplirla. Los votos bautismales escritos en el Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan nos ofrecen una gu\u00eda de c\u00f3mo podemos conocer la voluntad de Dios. Por medio de esos votos hemos hecho un compromiso de actuar y vivir para Jesucristo y proclamar su mensaje. Para cumplir eso no hay que esperar. La senda hacia la paz se hace con el caminar.<\/p>\n\n<p>En este nacimiento de Jes\u00fas se manifiesta todo el amor que Dios nos tiene. Se puede resumir en estas palabras de la primera carta de san Juan: \u201cEl amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que \u00e9l nos am\u00f3 a nosotros y envi\u00f3 a su hijo para que, ofreci\u00e9ndose en sacrificio, nuestros pecados quedar\u00e1n perdonados\u201d. Dios es la fuente de amor que nunca se agota.<\/p>\n\n<p>Se requiere un amor inmenso para que un padre entregue a su \u00fanico hijo para la salvaci\u00f3n del pueblo que lo ha rechazado. Es necesario un amor sin medida para que Dios naciera en forma humana y para que viviera con las alegr\u00edas y los dolores del ser humano.<\/p>\n\n<p>A este amor tan inmenso, Juan nos alienta a responder con un amor profundo con estas palabras: \u201cHermanos, si Dios nos ha amado as\u00ed, nosotros tambi\u00e9n debemos amarnos unos a otros. Si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros\u201d.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas vino como salvador y tambi\u00e9n para mostrarnos su amor como un patr\u00f3n de vida. En la \u00daltima Cena, Jes\u00fas nos pide que nos amemos mutuamente tal como \u00e9l nos ama. Aunque es dif\u00edcil hacerlo, Dios nos provee la gracia para dar ese amor sin condiciones. Su amor es tan grande que, cuando fallamos, siempre est\u00e1 listo para tomarnos de regreso sin reproche.<\/p>\n\n<p>F\u00edjense en los t\u00edtulos que el profeta Isa\u00edas le da al reci\u00e9n nacido: su gobierno ser\u00e1 tal que, le nombrar\u00e1n Admirable en sus planes; Dios invencible; Padre eterno; Pr\u00edncipe de la paz. Las bases de su reinado ser\u00e1n la justicia y el derecho desde ahora y para siempre. \u00a1Cu\u00e1n grandes son las esperanzas que ofrece este Ni\u00f1o! \u00a1Cu\u00e1n grandes son esas esperanzas para nosotros!<\/p>\n\n<p>Para que Jes\u00fas reine sobre la justicia y la paz, se requiere que nosotros nos entreguemos a \u00e9l y a su obra de amor. Somos nosotros, sus seguidores, las manos, los pies y el coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Cada persona que se encuentra con Dios, su vida nunca ser\u00e1 la misma. \u00c9l nos necesita para crear las condiciones en que pueda haber amor, paz y justicia. \u00c9l cuenta con nosotros para proveer el patr\u00f3n para el resto del mundo. Tenemos que empezar en nuestros hogares, trat\u00e1ndose cada miembro de la familia con respeto y amor. Tal como Jes\u00fas ha sido una muestra de vida para nosotros, as\u00ed debemos serlo nosotros para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n<p>La Iglesia no es un nido ni un escape de los problemas del mundo. En la iglesia aprendemos lo que necesitamos saber para cumplir la voluntad de Dios. En la iglesia obtenemos el equipo para luchar a favor de nuestro pr\u00f3jimo necesitado. Cada uno de nosotros tiene que actuar con amor para combatir la injusticia y el dolor de que sufre la humanidad y dar la mano al pobre o al desamparado. No lo podemos hacer solos. Dios provee la gracia y los medios para la victoria: la victoria que trae ese mismo Ni\u00f1o en pa\u00f1ales, nacido en un establo.<\/p>\n\n<p>S\u00ed, todo esto es un milagro y una gran expectativa trat\u00e1ndose de un nacimiento tan humilde. Sin embargo, los \u00e1ngeles se regocijan y los pastores regresan a su trabajo, alabando a Dios por todo lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo. Escucharon cumplida la promesa de un salvador. Vieron con sus propios ojos la muestra del gran amor de Dios. Y Mar\u00eda guardaba todo esto en su coraz\u00f3n y lo ten\u00eda muy presente.<\/p>\n\n<p>Que Dios nos ayude hacer lo mismo. Esperamos que al experimentar tan grande amor nos lleve a la paz interior y a lograrla en torno nuestro.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[876,880],"class_list":["post-162511","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-navidad","category-navidad-i"],"acf":{"sermon_date":"2009-12-26","drupal_id":"304251","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":157884},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Navidad (I) - 2009 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-i-2009\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Navidad (I) - 2009\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La buena noticia. 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