{"id":162527,"date":"2017-11-11T14:06:51","date_gmt":"2017-11-11T19:06:51","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-27-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:38","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:38","slug":"propio-27-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-a-2017\/","title":{"rendered":"Propio 27 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La primera lectura de hoy es del libro de Josu\u00e9. Este libro se encuentra en el Antiguo Testamento y le sigue al libro de Deuteronomio. El \u00faltimo verso del libro de Deuteronomio concluye con la muerte de Mois\u00e9s a las puertas de Cana\u00e1n y el primer verso del libro de Josu\u00e9 nos indica c\u00f3mo las Doce Tribus de Israel entran a la Tierra Prometida bajo el liderazgo de Josu\u00e9, el sucesor de Mois\u00e9s. El texto narra que, al morir Mois\u00e9s, Josu\u00e9 les pide a los israelitas su compromiso firme para con Dios, el \u00fanico Dios y Padre de todos cuya presencia los acompa\u00f1\u00f3 a cada paso. Estuvo con ellos y nunca los abandon\u00f3 ni durante las penurias vividas como esclavos en Egipto, ni durante su exilio por el desierto.<\/p>\n\n<p>De la misma manera en la que Josu\u00e9 invit\u00f3 a las Doce Tribus a sellar su alianza con Dios, a cada uno de nosotros y nosotras hijos e hijas del mismo Dios, continuamente se nos invita a sellar nuestro compromiso y entrega personal con Dios a trav\u00e9s de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>El desenlace de la lectura de hoy es apropiado para reconocer que la providencia del Se\u00f1or marca indeleblemente nuestras vidas al punto de ofrecernos no solo el cuidarnos, sino tambi\u00e9n prodigarnos sus continuas bendiciones.<\/p>\n\n<p>Por nuestra condici\u00f3n humana, podemos portar en una mano el tesoro que Dios nos brinda y en la otra una situaci\u00f3n de pecado que intenta separarnos del amor de Dios como sucedi\u00f3 con el pueblo israelita. Al igual que ellos, hemos confesado nuestra entrega a Dios, y sabemos que en este peregrinaje no estamos solos y nunca lo estaremos a pesar de nuestras transgresiones, porque a quien Dios toma de la mano nada ni nadie lo podr\u00e1 separar de su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas nos ilumina el camino, no obstante, est\u00e1 de nuestra parte escoger caminar con \u00c9l. Nosotros podemos exclamar, como lo hizo el pueblo israelita durante su traves\u00eda por el desierto: \u201cNosotros serviremos al Se\u00f1or nuestro Dios, y haremos lo que \u00e9l nos diga.\u201d<\/p>\n\n<p>En su carta a los Tesalonicenses, Pablo recalca la importancia del compromiso \u00fanico que hemos de tener con Jes\u00fas. Pablo describe la muerte como una realidad-condici\u00f3n en la vida del creyente, que no ser\u00e1 el final de la existencia por la creencia en la promesa de vida eterna.<\/p>\n\n<p>Hay una historia en el budismo paralela a la de Pablo, la cual es sobre la semilla de fe que hemos de tener en el Dios y Padre de todos y de todas que nos dispone para nuestro encuentro definitivo con \u00c9l. Se cuenta de la vida de Gautama, mejor conocido como Buda, que estando en sus acostumbradas meditaciones fue interrumpido por una madre que llevaba en sus brazos su hijo muerto al nacer.&nbsp; Acerc\u00e1ndose a Buda, la madre afligida le dice: \u201cVengo a suplicarte le devuelvas la vida a mi hijo, pues conozco de tu sabidur\u00eda y sin duda sabr\u00e1s qu\u00e9 hacer.\u201d Buda le respondi\u00f3: \u201cMujer ve a enterrar a tu hijo y regresa en una semana.\u201d La mujer sigui\u00f3 sus indicaciones y lo visit\u00f3 pasado ese tiempo. Buda le respondi\u00f3: \u201cQuiero que visites a tus vecinos y en cada casa que entres pide una semilla de trigo si en esa familia no han sufrido p\u00e9rdida alguna.\u201d Al cabo de unos d\u00edas ella regres\u00f3 donde el Buda con las manos vac\u00edas, haci\u00e9ndole ver a la madre que todos sufrimos p\u00e9rdidas graves en la vida y que no hemos de perder ni la fe ni la esperanza en la redenci\u00f3n divina, como sucedi\u00f3 con las Doce Tribus de Israel.<\/p>\n\n<p>Pablo ilustra una serie de imaginarios para describir el momento de reconocimiento de la madre desconsolada. Su relato hace hincapi\u00e9 sobre lo que sabemos sin duda alguna es la promesa salv\u00edfica dada por el Se\u00f1or y en quien debemos confiar. El relato nos invita a reflexionar en vivir nuestra vida confiando plenamente en la presencia y en la providencia de Dios, presencia y providencia que nunca nos abandona, ni a\u00fan en los momentos m\u00e1s angustiosos y de sufrimiento.<\/p>\n\n<p>Mateo en su Evangelio emplea la imagen y met\u00e1fora de las \u201cl\u00e1mparas de aceite\u201d para explicar el bien y el mal que existe en la humanidad. La historia nos ayuda a entender que hemos de tener nuestras l\u00e1mparas listas y con suficiente provisi\u00f3n de aceite, lo cual quiere decir que hemos de tener listas las obras que por fe hacemos y que presentaremos a Dios. La l\u00e1mpara de aceite est\u00e1 disponible para combatir el mal o la oscuridad y tambi\u00e9n para facilitar el que podamos reconocer el camino acompa\u00f1ado con la luz del Evangelio de Cristo, el cual nos gu\u00eda en esta existencia terrenal.<\/p>\n\n<p>De la misma manera como el profeta Josu\u00e9 fue guiado por Dios y gui\u00f3 a las Doce Tribus de Israel, previni\u00e9ndoles de escoger el camino aparentemente f\u00e1cil por ser ese camino oscuro y sin la luz de Dios, asimismo Jes\u00fas en la par\u00e1bola de las l\u00e1mparas de aceite recalca la importancia de estar preparados y preparadas espiritualmente para ser guiados y guiadas en el camino de la vida.<\/p>\n\n<p>Somos hijas e hijos de la luz y no podemos dar frutos distintos a los que son producto de la gracia. Somos una vez m\u00e1s herederos de su Reino y como tal, nuestras vidas deben reflejar este llamado salv\u00edfico con agradable olor a eternidad.<\/p>\n\n<p>Somos tambi\u00e9n llamados a ser \u201cl\u00e1mpara\u201d en un mundo cada d\u00eda m\u00e1s \u201coscuro\u201d donde el amor de Jes\u00fas es el modelo de vida relegado por el hijo de Dios. Donde la propuesta de Cristo en vigilia, preparaci\u00f3n y espera, f\u00e1cilmente se confunde con una respuesta medi\u00e1tica de velocidad, intereses personales e individualismo.<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, confiemos en la presencia y la providencia de Dios en nuestras vidas y \u201cLuchemos por ser luz y testimonio vivo para quienes se acercan a nosotros, amemos la gracia que es la luz de Dios en nuestra espera para que cuando Dios nos llame a su Reino reconozcamos su llamado.\u201d<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,942],"class_list":["post-162527","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-27a"],"acf":{"sermon_date":"2017-11-12","drupal_id":"304341","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169012},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 27 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-27-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 27 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La primera lectura de hoy es del libro de Josu\u00e9. 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