{"id":162534,"date":"2017-08-30T14:15:54","date_gmt":"2017-08-30T18:15:54","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-21-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:07","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:07","slug":"propio-21-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-21-a-2017\/","title":{"rendered":"Propio 21 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>El tema de la autoridad es central al evangelio de hoy. La autoridad no solo es parte integral de la sociedad en la que vivimos, sino tambi\u00e9n juega un papel importante en nuestras familias e inclusive en nuestras iglesias.&nbsp; La autoridad es un reto para muchos y muchas porque es a la misma vez necesaria y mal utilizada. &nbsp;\u00bfAlguna vez has conocido a alguien con problemas de autoridad? En este evangelio, los sumos sacerdotes y los ancianos se oponen a la autoridad de Jes\u00fas, y en la par\u00e1bola, ambos hijos, desaf\u00edan la autoridad de su padre.<\/p>\n\n<p>Al hablar de problemas de autoridad, me incluyo, le incluyo a usted y reconozco que hasta las instituciones que nos gobiernan tienen problemas con la autoridad. Sin embargo, no estoy habl\u00e1ndoles de problemas de autoridad de la manera como generalmente entendemos esos problemas en nuestras vidas cotidianas. La pregunta que se nos presenta como obvia en el evangelio se refiere a si reconocemos y nos sometemos a la autoridad divina.<\/p>\n\n<p>Tal vez nos sentimos confundidos con respecto a nuestro entendimiento y aplicaci\u00f3n de lo que consideramos es la autoridad. A veces pensamos que se basa en credenciales y experiencia, muchos a\u00f1os de labor en la misma industria, a\u00f1os de educaci\u00f3n, \u00e9xitos y logros, relaci\u00f3n entre c\u00f3nyuges, entre familiares, entre amigos e inclusive entre jefe y empleado. Asumimos que la autoridad viene de fuera de una persona y que se le es otorgada por sus circunstancias. Pensando de esta manera, algunas personas tienen autoridad y otras no la tienen. Tambi\u00e9n y como adultos, a veces no nos gusta que nos ense\u00f1en, que nos corrijan o nos digan qu\u00e9 hacer y cuestionamos: \u201c\u00bfQui\u00e9n crees que eres?\u201d \u201c\u00bfQu\u00e9 te da el derecho de decirme qu\u00e9 hacer?\u201d O esta frase que usamos en la adolescencia: \u201c\u00a1T\u00fa no eres mi jefe!\u201d. Este cuestionar tambi\u00e9n lo escuchamos claramente en el desaf\u00edo de los sumos sacerdotes y ancianos para con Jes\u00fas, \u201c\u00bfcon qu\u00e9 autoridad est\u00e1s haciendo estas cosas, y qui\u00e9n te dio esta autoridad?\u201d<\/p>\n\n<p>A trav\u00e9s de la par\u00e1bola de los dos hermanos, hijos del vi\u00f1ador, Jes\u00fas nos invita a considerar c\u00f3mo reconocer nuestra propia autoridad. Hay en este ejemplo, un paralelo que a veces confundimos cuando se trata de la autoridad de Dios. A veces pensamos que Dios es nuestro jefe, el ser supremo en vez de pensar que Dios no es jefe, sino que Dios es Dios, nuestro creador. Cada d\u00eda, \u00c9l nos invita a entrar a laborar a su vi\u00f1a. Cada d\u00eda nos invita a ir al mundo en el que vivimos, y a actuar en ese mundo con autoridad justa y en Su nombre con los dones y talentos que nos ha otorgado.&nbsp;Esta manera de ejercer la autoridad con justicia es lo que los sumos sacerdotes y los ancianos no pudieron hacer y por lo cual Jes\u00fas retaba su autoridad como l\u00edderes religiosos en esa \u00e9poca. Ellos intercambiaron, por el poder humano, la autoridad dada por Dios. A veces, tambi\u00e9n nosotros y nosotras lo hacemos. Veamos no m\u00e1s lo que est\u00e1 sucediendo alrededor nuestro. Ve\u00e1moslo en la ausencia de autoridad verdadera donde siempre habr\u00e1 luchas de poder. En el ejercicio del poder cuidamos nuestros propios intereses, no obstante, en el ejercicio de la autoridad, miramos los intereses de los dem\u00e1s. Observemos el estancamiento de los sistemas pol\u00edticos, las guerras que se viven en diferentes lugares del mundo. Miremos los conflictos que se presentan en nuestras propias relaciones. Estos conflictos son un ejemplo de poder mal utilizado, no de la autoridad. Nuestros l\u00edderes ejercen poder, pero muy pocos ejercen autoridad.<\/p>\n\n<p>Pensemos en las personas que tienen autoridad en nuestras vidas, en la comunidad y en la iglesia. Algunas de esas personas dejan de lado sus propios intereses. No dominan ni controlan, al contrario, animan e inspiran. Esas personas inspiran fe, esperanza y confianza. Ellas tambi\u00e9n expanden el mundo, abren nuevas posibilidades y son un regalo de gracia para tantas otras personas. Nos ayudan a reevaluar nuestras vidas, cambiar nuestra manera de pensar, y vivir de manera diferente. Todo esto nos suena mucho como Jes\u00fas, y es muy diferente de aquellos que ejercen poder en vez de ejercer autoridad con justicia.<\/p>\n\n<p>Hay personas en nuestras comunidades que no tienen posici\u00f3n de liderazgo, t\u00edtulo o credenciales teol\u00f3gicas y, sin embargo, tienen una hermosa autoridad espiritual. Lo vemos en su compasi\u00f3n y dulzura. Lo o\u00edmos en la forma en que rezan. Lo sentimos en su amor por nosotros y por los dem\u00e1s. Estas personas tambi\u00e9n nos muestran el camino a la vi\u00f1a de la vida porque su autoridad viene de Dios. Dios comparte su autoridad con el pueblo de Dios. La autoridad que Dios comparte no es nada menos que sus propios atributos divinos; es la expresi\u00f3n y manifestaci\u00f3n de la vida de Dios en y a trav\u00e9s de la nuestra.<\/p>\n\n<p>La autoridad compartida existe en nosotros y Dios lo manifiesta en nuestras carismas y dones. Esto significa que tenemos autoridad dada y compartida con Dios y por lo tanto es divina. Contrario a los sumos sacerdotes y autoridades en la \u00e9poca de Jes\u00fas, nuestro clero no tiene m\u00e1s autoridad que otras personas, s\u00f3lo tienen autoridad diferente y diversa porque Dios da a cada persona dones y talentos particulares. Dios es generoso y extravagante con los dones que da y con la autoridad que nos comparte.<\/p>\n\n<p>No hay persona sin autoridad, lo que sucede es que algunos reconocen y ejercen su autoridad y otros no. A algunas personas se les ha robado la autoridad, pero Dios conoce y ve la autoridad que nos ha otorgado y espera que nosotros lo afirmemos. &nbsp;Terminemos haci\u00e9ndonos estas preguntas: \u00bfCu\u00e1l es la autoridad que Dios le ha dado a cada uno de ustedes? \u00bfQu\u00e9 dones, qu\u00e9 atributos divinos tiene usted? \u00bfEst\u00e1 compartiendo sus dones y autoridad? \u00bfLe dice usted a Dios que va a obrar por \u00c9l y no lo hace? Le dice usted a Dios que no va a obrar por \u00c9l, y termina haci\u00e9ndolo?<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,936],"class_list":["post-162534","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-21a"],"acf":{"sermon_date":"2017-10-01","drupal_id":"304376","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168989},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 21 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/propio-21-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 21 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El tema de la autoridad es central al evangelio de hoy. 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