{"id":162536,"date":"2017-08-15T16:25:31","date_gmt":"2017-08-15T20:25:31","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-19-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:05","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:05","slug":"propio-19-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2017\/","title":{"rendered":"Propio 19 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La lectura del evangelio de Mateo de la semana pasada nos invit\u00f3 a reflexionar sobre la manera como Jes\u00fas les ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos la pr\u00e1ctica del acuerdo y del consenso. \u00c9l les dice que todo lo que se ha acordado entre dos en la tierra, ser\u00e1 dado por el Padre que est\u00e1 en el cielo. Y tambi\u00e9n, Jes\u00fas les dice, \u201ccuando dos o tres est\u00e9n reunidos en mi nombre, yo estar\u00e9 en medio de ellos\u201d. Esto afirma que con fe podemos lograr el acuerdo y el consenso entre comunidades. Aunque tambi\u00e9n sabemos que entre seres humanos no siempre estamos de acuerdo, no olvidemos que en esas situaciones Cristo tambi\u00e9n est\u00e1 presente.<\/p>\n\n<p>Esta semana, la invitaci\u00f3n es un poco diferente. Pedro le pregunta a Jes\u00fas que cu\u00e1ntas veces \u00e9l debe perdonar a su hermano por su agresi\u00f3n. Jes\u00fas le contesta con una cifra exuberante: \u201csetenta veces siete\u201d. Jes\u00fas reta el pensamiento convencional de Pedro con esta respuesta. Esta cifra no es la que un jud\u00edo com\u00fan de ese entonces se atrever\u00eda a enunciar con respecto al tema del perd\u00f3n, dada las leyes de la \u00e9poca.<\/p>\n\n<p>El perd\u00f3n es una caracter\u00edstica del amor perfecto de Dios a la humanidad. Nos cuesta mucho porque requiere aceptar nuestra vulnerabilidad y que seamos humildes. Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar? Con su respuesta, Jes\u00fas implica que el perd\u00f3n no es f\u00e1cil, sino que es indispensable para vivir en armon\u00eda. De otra manera, si no damos el paso de perdonar nos quedamos espiritualmente incompletos, sumergidos en el odio y en el rencor. El perd\u00f3n que promueve Jes\u00fas es que, a trav\u00e9s de su gracia, podamos replicar un coraz\u00f3n como el suyo. Un coraz\u00f3n limpio como el cristal, dulce como la miel, y abierto para amar como \u00c9l nos ama.<\/p>\n\n<p>En la tradici\u00f3n y costumbre jud\u00eda, el l\u00edmite del perd\u00f3n era tres veces. El perd\u00f3n propuesto por Jes\u00fas en este evangelio es mucho m\u00e1s generoso, porque va m\u00e1s all\u00e1 de lo promulgado por las leyes de esa \u00e9poca. No obstante, vemos en la lectura del antiguo testamento de hoy, que Josu\u00e9 perdon\u00f3 a sus hermanos sin titubear, a pesar de que ellos lo hab\u00edan traicionado. Su manera de perdonar es contraria a las costumbres de su \u00e9poca, pero muy a la manera de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Al Josu\u00e9 perdonar a sus hermanos, transform\u00f3 la envidia, el rencor y el desamor en amor. Josu\u00e9 no solo restaura la uni\u00f3n familiar, sino que logra la reconciliaci\u00f3n de todas las generaciones venideras. En el amor de Dios alcanzamos la restauraci\u00f3n a trav\u00e9s del perd\u00f3n, y nos lleva a lo que conocemos como la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Es costumbre en la Iglesia Episcopal, elevar las oraciones de los fieles cada domingo y ofrecer colectivamente nuestra confesi\u00f3n de pecado a Dios. Esta confesi\u00f3n es p\u00fablica y comunitaria. La congregaci\u00f3n se une en voz alta y en coro reconociendo que hemos pecado contra Dios y contra nuestro pr\u00f3jimo. Confesar en p\u00fablico que hemos pecado, nos acerca m\u00e1s a la posibilidad de entender el perd\u00f3n de Dios, no s\u00f3lo como un regalo individual, sino tambi\u00e9n como un regalo colectivo, el cual nos permite como comunidad poder seguir adelante creando espacios para la misi\u00f3n reconciliadora de Dios.<\/p>\n\n<p>En el evangelio, Jes\u00fas comparte con Pedro una historia sobre el verdadero perd\u00f3n y la consecuencia de no perdonar. Jes\u00fas cuenta c\u00f3mo un rey le perdon\u00f3 una deuda muy alta a su sirviente. El evangelio contin\u00faa diciendo, que cuando el rey descubri\u00f3 que este sirviente no perdon\u00f3 la deuda de otros, el rey lo someti\u00f3 a un castigo cruel porque ese sirviente no aprendi\u00f3 de la gracia ni de la compasi\u00f3n que viene con el verdadero perdonar.<\/p>\n\n<p>El prop\u00f3sito de este ejemplo es ayudar a darnos cuenta de lo importante que es el perd\u00f3n para Dios. Jes\u00fas nos ense\u00f1a que el perd\u00f3n de Dios sobrepasa nuestra necesidad personal. Esto no quiere decir olvidar, por el contrario, nos invita a aprender a confiar en Dios, porque el perd\u00f3n de Dios va mucho m\u00e1s all\u00e1 de nuestro entendimiento. Solo a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y una profunda relaci\u00f3n con Dios, podemos confiar en que su perd\u00f3n nos llega en su tiempo.<\/p>\n\n<p>As\u00ed que Jes\u00fas al responderle y mostrarle lo grande que es la dimensi\u00f3n del perd\u00f3n, la respuesta va m\u00e1s all\u00e1 de nuestro entendimiento y comprensi\u00f3n. Aquellos que nos han hecho un profundo da\u00f1o o nos han causado un profundo dolor deben ser perdonados de la misma manera, siempre y cuando lo hagamos en oraci\u00f3n y estemos abiertos a la transformaci\u00f3n de Dios en nuestras vidas.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas sabe cu\u00e1n dif\u00edcil es reconocer que erramos los unos contra los otros, sabe del da\u00f1o y el dolor que ocasionamos contra el pr\u00f3jimo en favor de nuestro propio beneficio.&nbsp; Esto no le agrada a Dios, y Jes\u00fas lo reconoc\u00eda, pero tambi\u00e9n entend\u00eda que los hombres m\u00e1s conocedores de la ley, como los escribas y sacerdotes del Templo, estaban agraviando a Dios al apartarse del mensaje de su amor divino. Ellos estaban m\u00e1s preocupados por seguir las ense\u00f1anzas escritas de la ley que por ponerlas en pr\u00e1ctica para el bienestar del pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n<p>Cuando perdonamos a nuestro hermano o a nuestra hermana podemos entender y poner en pr\u00e1ctica el vivir en el Reino de Dios. Nos ense\u00f1a a apreciar ese Reino en comunidad, y c\u00f3mo se nos permite alcanzarlo, viviendo en gracia, y siendo motivados por el perd\u00f3n y el amor de Dios.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,934],"class_list":["post-162536","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-19a"],"acf":{"sermon_date":"2017-09-17","drupal_id":"304386","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":187737},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 19 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 19 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La lectura del evangelio de Mateo de la semana pasada nos invit\u00f3 a reflexionar sobre la manera como Jes\u00fas les ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos la pr\u00e1ctica del acuerdo y del consenso. \u00c9l les dice que todo lo que se ha acordado entre dos en la tierra, ser\u00e1 dado por el Padre que est\u00e1 en el [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:48:05+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"5 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2017\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2017\/\",\"name\":\"Propio 19 (A) - 2017 &#8211; 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