{"id":162537,"date":"2017-08-08T16:26:19","date_gmt":"2017-08-08T20:26:19","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-18-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:04","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:04","slug":"propio-18-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-a-2017\/","title":{"rendered":"Propio 18 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Para este decimocuarto domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, las lecturas b\u00edblicas nos invitan a reflexionar sobre dos valores sumamente importantes, los cuales constituyen una parte integral de nuestra vida de fe cristiana. Dichos valores son&nbsp;el amor y el perd\u00f3n.&nbsp;Ambos valores son poderosos, necesarios, siempre van tomados de la mano y conllevan a la transformaci\u00f3n personal y comunitaria.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy, Mateo nos expresa lo siguiente: \u201cSi tu hermano te hace algo malo, habla con \u00e9l a solas y hazle reconocer su falta. Si te hace caso, ya has ganado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a una o dos personas m\u00e1s para que toda acusaci\u00f3n se base en el testimonio de dos o tres testigos\u201d. Mateo nos dice aqu\u00ed que para llegar a la reconciliaci\u00f3n tiene que establecerse un di\u00e1logo abierto y franco entre la persona agredida y el agresor o la agresora. Ese di\u00e1logo en el evangelio es la puerta de entrada a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>La carta de San Pablo a los romanos tambi\u00e9n se refiere al amor cristiano y al perd\u00f3n: \u201cNo tengan deudas con nadie aparte de la deuda del amor que tienen unos con otros; pues el que ama a su pr\u00f3jimo ya ha cumplido toda lo que la ley ordena\u201d. M\u00e1s adelante, Pablo nos dice: \u201cel que tiene amor no hace mal al pr\u00f3jimo\u201d.&nbsp;El concepto del amor en este contexto se refiere al perd\u00f3n y a la reconciliaci\u00f3n dentro de la ley divina que promulg\u00f3 Jes\u00fas: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento y el segundo dice as\u00ed, amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d.<\/p>\n\n<p>Con este mandamiento de Jesucristo, el perd\u00f3n pasa a un plano divino porque es edificante, sanador, fortalecedor y producto inmediato del amor al pr\u00f3jimo. A veces pensamos que el perd\u00f3n es un acto liberador para las personas que perdonan, sin darnos cuenta de que ellos no son los \u00fanicos beneficiados. La psicolog\u00eda moderna ha comprobado que la falta de perd\u00f3n afecta al alma profundamente como un veneno que se ingiere y que termina afectando al esp\u00edritu y todo el ser, porque cuando no hay perd\u00f3n, hay falta de amor.<\/p>\n\n<p>El perd\u00f3n es una expresi\u00f3n del amor que libera las ataduras que amargan el alma y afectan al cuerpo. El perd\u00f3n se fundamenta en la aceptaci\u00f3n de lo sucedido y es una declaraci\u00f3n personal tanto de amor propio como del amor al pr\u00f3jimo. Perdonar significa poner de lado todos aquellos pensamientos y sentimientos negativos que nos causaron dolor, separaci\u00f3n y sufrimiento.<\/p>\n\n<p>En la lectura de la carta a los romanos, San Pablo nos exhorta a \u201cque la \u00fanica deuda que tengan con los dem\u00e1s sea la del amor mutuo. Porque el que ama al pr\u00f3jimo ya cumpli\u00f3 toda la ley\u201d. Pablo considera que los deberes concretos de los cristianos se completan en el amor al pr\u00f3jimo. La conducta del cristiano es una fuerza din\u00e1mica que empuja hacia la victoria futura y definitiva que vendr\u00e1 con el compromiso diario de amar y perdonar \u201chasta setenta veces siete\u201d si es necesario, es decir, siempre perdonar. Pablo nos dice tambi\u00e9n que: \u201cla noche est\u00e1 avanzada, el d\u00eda se acerca; abandonen las acciones tenebrosas y vist\u00e1monos de la luz\u201d. Por tanto, es hora de despertar y es hora de aprender a perdonar como acto liberador, para de esa manera revestirnos de la divina luz sanadora, la luz de Cristo.<\/p>\n\n<p>Debemos luchar contra esas fuerzas del mal que nos atan al resentimiento, al odio y al rencor para llenarnos de la luz del Esp\u00edritu Santo, que es la fuerza reconciliadora que nos lleva a perdonar a los que nos ofenden. Toda la historia de la salvaci\u00f3n est\u00e1 basada en el amor de Dios y en su misericordia para con la humanidad, la misericordia divina de Dios padre y madre, que nos perdona y nos ofrece esa salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>La comunidad cristiana en Roma a la que Pablo se dirigi\u00f3, recibi\u00f3 esta carta como instrucci\u00f3n cristiana, ya que \u00e9l no estableci\u00f3 la iglesia en Roma, sino que quiso impartirles el mandamiento esencial de Jes\u00fas como parte de su apostolado. El amor y el perd\u00f3n son las dos fuerzas m\u00e1s poderosas del mundo, capaces de transformar individuos y comunidades llen\u00e1ndolos del amor sanador, liberador y reconciliador de Dios a trav\u00e9s de Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Estamos viviendo en un mundo que necesita de m\u00e1s amor y m\u00e1s perd\u00f3n para que amando y perdonando podamos encontrar soluciones a los problemas que aquejan a nuestra sociedad, sumida en violentas guerras fratricidas, corrupci\u00f3n administrativa, odio, prejuicio, racismo, violencia y divisi\u00f3n. El mundo de hoy pide a gritos un cambio radical que nos ayude a arrancar de ra\u00edz el mal que agobia a la humanidad.<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, nosotros tenemos la f\u00f3rmula dada por Jes\u00fas para cambiar el rumbo resquebrajado y fragmentado de este mundo. Amar y perdonar es esa f\u00f3rmula y debe ser nuestra consigna para participar plenamente en la armon\u00eda y la paz entre los seres humanos. Es un hecho irrefutable que en la vida de cada persona y en nuestras comunidades debe reinar la paz.<\/p>\n\n<p>Pidamos al Todopoderoso que nos constituyamos en instrumentos de paz y amor para que donde haya odio llevemos el amor y donde haya injuria el perd\u00f3n. Estos son tiempos de amar y perdonar. \u00a1Aprovech\u00e9moslo en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,933],"class_list":["post-162537","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-18a"],"acf":{"sermon_date":"2017-09-10","drupal_id":"304391","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168972},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 18 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 18 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Para este decimocuarto domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, las lecturas b\u00edblicas nos invitan a reflexionar sobre dos valores sumamente importantes, los cuales constituyen una parte integral de nuestra vida de fe cristiana. 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