{"id":162543,"date":"2017-07-29T16:38:06","date_gmt":"2017-07-29T20:38:06","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-12-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:40","slug":"propio-12-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-a-2017\/","title":{"rendered":"Propio 12 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>El Evangelio seg\u00fan san Mateo que hemos o\u00eddo proclamar en este a\u00f1o, se divide en cinco discursos. Hace dos semanas comenzamos el tercer discurso con la par\u00e1bola del sembrador, la primera de ocho par\u00e1bolas. El domingo pasado escuchamos la par\u00e1bola de la mala hierba y en el evangelio de hoy, Jes\u00fas nos ofrece cinco par\u00e1bolas para explicarles el Reino de los cielos, tanto a sus disc\u00edpulos como a la multitud que lo segu\u00eda por todas partes.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas se vali\u00f3 de par\u00e1bolas como herramientas de ense\u00f1anza, con la intenci\u00f3n de revelar el Reino de Dios a todos los que lo escuchaban con coraz\u00f3n abierto y tambi\u00e9n para aquellos que rechazaban sus ense\u00f1anzas y su mensaje.<\/p>\n\n<p>Las par\u00e1bolas son ejemplos, alegor\u00edas, comparaciones, historias o met\u00e1foras que describen situaciones con la intenci\u00f3n de informar, sugerir o traer a la superficie una lecci\u00f3n o una ense\u00f1anza. Las par\u00e1bolas pretenden definir lo que es desconocido usando lo que se conoce, a trav\u00e9s de ilustraciones procedentes de experiencias diarias vividas y reconocibles.<\/p>\n\n<p>En el caso de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas, estas ilustraciones fueron tomadas del mundo natural de los habitantes de la antigua Palestina. Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas eran historias simples que atra\u00edan la atenci\u00f3n de cualquier persona, no importaba la edad.<\/p>\n\n<p>La mayor\u00eda de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas eran simples narraciones que se comunicaban con el mandato \u201clos que tienen o\u00eddos, oigan\u201d. Llevaban la intenci\u00f3n de que se entendiera el mensaje y se pudiera ir m\u00e1s all\u00e1 de simplemente o\u00edr. La intenci\u00f3n era escuchar y llegar a relacionarse con su contenido. En otras palabras, su objetivo era descubrir en la comparaci\u00f3n,&nbsp;un significado m\u00e1s profundo para nuestra vida.<\/p>\n\n<p>Hay que decir que las par\u00e1bolas de Jes\u00fas presentaron elementos de sorpresa que dejaron a los oyentes un tanto desconcertados. A la vez, los alentaban a hacer una reflexi\u00f3n que llevara a entender el significado de la ense\u00f1anza que Jes\u00fas quer\u00eda que aprendi\u00e9ramos.<\/p>\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n pasa con muchas de nuestras abuelas. Ellas siempre anuncian a los cuatro vientos la frase \u201cel que tenga o\u00eddos, que oiga\u201d cuando quieren que les prestemos atenci\u00f3n y aprendamos lecciones de vida sacadas de su gran sabidur\u00eda y deseo que crezcamos como personas fieles a Dios, honestas en nuestros actos y generosas para con nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n<p>En la primera par\u00e1bola, la par\u00e1bola del sembrador, o\u00edmos y entendemos que Jes\u00fas nos revela que la semilla, el aliento de Dios, el reino de Dios ya est\u00e1 en nuestros corazones. Escuchamos que nosotros somos los encargados de no s\u00f3lo escuchar una y otra vez las palabras de Jes\u00fas, el amor de Dios encarnado, sino de cultivar y nutrir el mensaje del Evangelio en buen suelo para \u201cproducir fruto\u201d, para ser fruct\u00edferos nosotros mismos y tambi\u00e9n invitar a otros a nuestro alrededor a hacer lo mismo.<\/p>\n\n<p>La par\u00e1bola de la mala hierba nos invita a vivir en la tensi\u00f3n entre las malas hierbas y el trigo que crece en el mismo campo y al mismo tiempo. Esta par\u00e1bola nos alienta a caminar con Dios, Dios el Sembrador, sin juzgar a nadie, no tomando partido, sino nutriendo el buen suelo para dar buen fruto. Esta par\u00e1bola nos ense\u00f1a a que vivamos dej\u00e1ndole actuar a Dios, el \u00fanico que saca la mala hierba; Dios, el \u00fanico con el poder de destruir el mal en este mundo.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita una vez m\u00e1s y con nuevos ejemplos a reflexionar sobre el Reino de los cielos.<\/p>\n\n<p>O\u00edmos a Jes\u00fas decirles a sus disc\u00edpulos y a las multitudes que el Reino de los cielos es como la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas. Es tan peque\u00f1o como la semilla de mostaza que crece y se convierte en un \u00e1rbol grande; que el Reino de los Cielos es como la levadura que se fermenta y crece con las medidas apropiadas de harina.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n nos dice que el Reino de los Cielos es como un tesoro escondido en un campo y una perla de gran valor que un mercader encuentra y por la cual ambos due\u00f1os venden sus posesiones para poseer lo que ven como su gran valioso tesoro. Y que el Reino de los cielos es como una red que atrapa todo tipo de pescado bueno y malo.<\/p>\n\n<p>Nuevamente y como leemos en la par\u00e1bola de la mala hierba, Jes\u00fas nos dice que Dios est\u00e1 a cargo de tirar lo malo.&nbsp;Jes\u00fas dice: \u201cSaldr\u00e1n los \u00e1ngeles para separar a los malos de los buenos, y echar\u00e1n a los malos en el horno de fuego. Entonces vendr\u00e1n el llanto y la desesperaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo entonces respondemos cuando Jes\u00fas nos pregunta si hemos entendido lo que hemos o\u00eddo? La respuesta es que s\u00ed hemos entendido. Que como el que se instruye en el Reino de los cielos, sacaremos de entre lo que tenemos guardado en nuestro coraz\u00f3n y de nuestros hogares de fe, las cosas buenas y las cosas in\u00fatiles que tenemos guardadas.<\/p>\n\n<p>Miremos entonces a nuestro alrededor y d\u00e9monos cuenta de los muchos a\u00f1os que el Esp\u00edritu de Dios ha estado presente en todas las generaciones de miembros de nuestras familias. Pensemos en nuestros antepasados que fueron fieles dedicados y comprometidos y tambi\u00e9n pensemos en las almas que nos han nutrido y quienes han nutrido el buen suelo en este santuario y en la comunidad que la rodea. Valoremos sus historias.<\/p>\n\n<p>Tengamos la misma fe profunda en Dios que permiti\u00f3 a las generaciones pasadas cultivar este buen suelo y saber que Dios revelar\u00e1 lo que tiene que ser revelado de esta preciosa perla, este tesoro que cada comunidad de fe tiene y que ha disfrutado a trav\u00e9s del tiempo que han estado viniendo para alabar a Dios y servir a otros con amor y humildad. Inspir\u00e9monos en su gran fidelidad.<\/p>\n\n<p>Reflexionemos sobre lo que ha llegado a ser una realidad o que est\u00e1 por venir para todos nosotros como comunidad. Ese maravilloso \u00e1rbol donde las aves, los insectos, y Dios sabe cu\u00e1ntas otras criaturas encuentran su h\u00e1bitat natural, el refugio y el respiro; la alegr\u00eda de poder sentarse y descansar; el gozo de poder juntarnos a orar, a alabar, a reflexionar, a tomar grandes decisiones bajo su suave y refrescante sombra. Confiemos con fe plena.<\/p>\n\n<p>Descansemos en las ramas frondosas del \u00e1rbol de mostaza, que es nuestra comunidad. Saquemos todo lo que nos ata y nos impide ir hacia adelante. Busquemos tambi\u00e9n todo lo nuevo aunque no lo entendamos. Abracemos los nuevos tesoros que Dios nos ofrece, un nuevo suelo para cultivarlo juntos y llegar a ser un pueblo nuevo.<\/p>\n\n<p>Como escuchamos en el salmo,&nbsp;\u00a1salgamos al mundo para darle gracias al Se\u00f1or, invoquemos su Nombre, demos a conocer sus haza\u00f1as y glorifiqu\u00e9moslo cantando con gozo y agradecidos de coraz\u00f3n por todas sus obras maravillosas!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,928],"class_list":["post-162543","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-12a"],"acf":{"sermon_date":"2017-07-30","drupal_id":"304421","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169008},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 12 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-12-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 12 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El Evangelio seg\u00fan san Mateo que hemos o\u00eddo proclamar en este a\u00f1o, se divide en cinco discursos. 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