{"id":162546,"date":"2017-07-07T16:45:56","date_gmt":"2017-07-07T20:45:56","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-9-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:11","slug":"propio-9-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-9-a-2017\/","title":{"rendered":"Propio 9 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Uno de los grandes retos de la humanidad es aprender a conocer sus acciones y aceptar las consecuencias de las mismas. Ninguna persona toma una decisi\u00f3n buscando el sufrimiento o la tristeza, pues desde que se nace, se busca la felicidad en cada momento de nuestra vida.<\/p>\n\n<p>Si aprendemos como lo hizo el esclavo de Abraham, y le rogamos a Dios que nos ayude para que las decisiones que tomamos en nuestra vida sean las mejores para nosotros, para nuestros seres queridos o para nuestra comunidad, podremos saber que Dios enviar\u00e1 se\u00f1ales que nos mostrar\u00e1n el camino que debemos seguir, para que los resultados finales de nuestras decisiones sean los m\u00e1s adecuados para la salvaci\u00f3n de nuestra alma y as\u00ed mismo, traigan bendici\u00f3n para quienes nos han encomendado una tarea o misi\u00f3n en nuestra vida.<\/p>\n\n<p>Desde la antig\u00fcedad los seres humanos han buscado el camino de la felicidad. Siempre han deseado tener una vida llena de gracia y se han esforzado por permanecer hermosos y exitosos para su entorno. Si tomamos verdadera conciencia de ser hijos e hijas de Dios, creados a su imagen y semejanza, no deber\u00edamos preocuparnos por las banalidades del mundo. No est\u00e1 en nuestra fortaleza ni en nuestro esfuerzo el lograr un reconocimiento. Es la misericordia divina la que prepara nuestro camino y permite la victoria sobre los retos que presenta la vida.<\/p>\n\n<p>A veces nos preocupamos por el legado de nuestra existencia. Nos preocupa qu\u00e9 herencia tendr\u00e1n nuestras generaciones. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de un buen actuar, es un actuar de la mano de Dios, lo que realmente garantiza que perdure nuestra dicha y que la bendici\u00f3n la reciban los hijos de nuestros hijos, como la recibi\u00f3 Isaac, como la recibi\u00f3 su esposa Rebeca y toda su descendencia.<\/p>\n\n<p>El evangelio de San Mateo nos invita a que en nuestra vida nos preguntemos qu\u00e9 es lo mejor, que le agrada a Dios y qu\u00e9 es lo perfecto para Dios. Si por un instante buscamos nuestros propios intereses dejando a un lado las cosas de Dios, terminaremos tristes y llorando y no como Dios siempre lo ha querido, es decir, viviendo su dicha y su fortuna.<\/p>\n\n<p>La invitaci\u00f3n que la Palabra de Dios nos hace en este quinto domingo despu\u00e9s de pentecost\u00e9s es para que sepamos que solo los sencillos y los humildes podr\u00e1n entender la pedagog\u00eda del amor y la felicidad que el Se\u00f1or nos ofrece.<\/p>\n\n<p>No pensemos que la sabidur\u00eda y el entendimiento que son dados por el esp\u00edritu de Dios, pertenecen a nuestra naturaleza humana. La soberbia del conocimiento y del poder que el mundo nos invita a vivir es una banalidad, ciega nuestras decisiones y nos aleja del gozo y de la paz preparados para los hijos de Dios.<\/p>\n\n<p>Si a la manera de Jes\u00fas, pasamos nuestra vida haciendo el bien, estaremos demostrando a todas las personas que realmente conocemos a nuestro Salvador y conoci\u00e9ndolo a \u00c9l, tambi\u00e9n estaremos reconociendo a nuestro Padre Dios.<\/p>\n\n<p>La voluntad de Dios se nos da a conocer mediante la imitaci\u00f3n de las obras de su hijo Jesucristo. Solo la fuerza del esp\u00edritu nos entregar\u00e1 la fortaleza necesaria para no sucumbir frente al cansancio de los trabajos y cargas que esta vida nos presenta. La promesa de Dios en esta tierra est\u00e1 dada en el gozo y la felicidad. Aceptemos con agrado los sacrificios y el yugo que \u00c9l nos coloca para que aprendamos a ser pacientes y humildes de coraz\u00f3n. Recordemos que \u00c9l nos dice que su yugo es llevadero y su carga ligera.<\/p>\n\n<p>En este domingo, traigo a mi memoria las palabras que pronunciaba un sacerdote chileno, en los momentos de dificultad y de prueba y como respuesta a aquellos que le preguntaban c\u00f3mo se encontraba. \u201cContento, Se\u00f1or Contento de sentirme amado y poder amar\u201d \u2013contestaba.&nbsp;En lugar de maldecir bendec\u00eda su situaci\u00f3n y el momento amargo era llevadero gracias al acompa\u00f1amiento que Dios presta a sus hijos amados en el d\u00eda de prueba, ya que \u00c9l no abandona. Dios da respuestas y paciencia frente a las adversidades.<\/p>\n\n<p>Si queremos entender el resultado final de nuestras acciones, debemos tener consciencia de nuestra condici\u00f3n humana fr\u00e1gil y pecadora. Este es el primer paso para aprender a realizar el bien que siempre queremos hacer a nuestros hermanos y a nosotros mismos. Si aprendemos a gustar de la ley de Dios, a vivir sus mandatos que est\u00e1n fundamentados en un amor con sacrificio, entenderemos que los resultados finales de nuestras acciones traer\u00e1n dicha y felicidad.<\/p>\n\n<p>El segundo paso ser\u00e1 el aprender de nuestros errores pues como dice San Pablo, en algunas oportunidades de nuestra vida terminamos haciendo el mal que no queremos, buscando realizar el bien. Por esto, como nos recuerda el ap\u00f3stol, debo reconocer que no soy yo quien hace el mal, sino el pecado que est\u00e1 en m\u00ed, y es ese pecado, la ausencia de Dios en mi vida que de manera necia me inclina a caer continuamente en el error agotando mis fuerzas y apagando la esperanza que puedo tener.<\/p>\n\n<p>Solo un alto en el camino de mi vida, una reflexi\u00f3n basada en los ejemplos de Jes\u00fas y entrando en una conexi\u00f3n con mi Padre Dios, me permiten cargar fuerzas y enfocar esfuerzos hacia una meta, pero no en la soledad de mi humanidad, sino en el hacerlo unido a Dios, que ilumina, que robustece y lleva a feliz t\u00e9rmino la labor que me propone en mi existencia.<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, seamos conscientes de que fuimos creados para hacer el bien, para vivir conforme a la voluntad de Dios y poder ser testigos del amor que nos manifest\u00f3 en la entrega de su querido Hijo por nuestra salvaci\u00f3n. Cada uno de nosotros no puede ser inferior a este don que se nos dio a cada uno de nosotros, sus hijos amados y amadas.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,926],"class_list":["post-162546","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-09a"],"acf":{"sermon_date":"2017-07-09","drupal_id":"304436","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169015},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 9 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-9-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 9 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Uno de los grandes retos de la humanidad es aprender a conocer sus acciones y aceptar las consecuencias de las mismas. 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