{"id":162560,"date":"2017-04-14T17:08:52","date_gmt":"2017-04-14T21:08:52","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/viernes-santo-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:46","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:46","slug":"viernes-santo-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/viernes-santo-2017\/","title":{"rendered":"Viernes Santo &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"\n<p><hr>\n<p>El d\u00eda se muestra solemne y sombr\u00edo. Sentada en su mecedora de mimbre, las manos de dedos largos huesudos y fuertes sostienen en su regazo maternal, la taza de caf\u00e9 negro humeante. Su \u00fanica adorada nieta acaba de perfumarla y alisarle con suavidad, uno tras otro los cabellos largos y ralos, un regalo de amor de una nieta quien, a cambio de su gesto de amor matutino, recibe verdaderos tesoros salidos del coraz\u00f3n de su abuela preferida. Est\u00e1n en el jard\u00edn del patio trasero de la casa paterna. El olor del jazm\u00edn en flor, se mezcla con el de agua de rosas, olor que adornar\u00e1 las historias de la abuela que la nieta nunca olvidar\u00e1.<\/p>\n\n<p>Hoy ambas saben que la rutina del d\u00eda ser\u00e1 diferente. Es viernes santo. Ambas nieta y abuela junto con el resto de la familia ir\u00e1n a postrarse al pie de la cruz. Se acompa\u00f1ar\u00e1n y acompa\u00f1ar\u00e1n a Jes\u00fas en su hora de agon\u00eda. Sentir\u00e1n el dolor de ver sufrir a Jes\u00fas Redentor del mundo, orar\u00e1n por ellas, orar\u00e1n por sus propias p\u00e9rdidas, orar\u00e1n y pedir\u00e1n el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n divina. Se unir\u00e1n al fervor de toda una comunidad que casi al un\u00edsono lamenta, expresa su dolor, llora la p\u00e9rdida de su Redentor y sus propias p\u00e9rdidas y tambi\u00e9n albergan la esperanza de lo prometido, como dice el profeta Isa\u00edas:&nbsp;\u201cMi siervo tendr\u00e1 \u00e9xito, ser\u00e1 levantado y puesto muy alto. As\u00ed como muchos se asombraron de \u00e9l, al ver su semblante tan desfigurado que hab\u00eda perdido toda apariencia humana, as\u00ed muchas naciones quedar\u00e1n admiradas; los reyes, al verlo, no podr\u00e1n decir palabra, porque ver\u00e1n y entender\u00e1n algo que nunca hab\u00edan o\u00eddo.\u201d<\/p>\n\n<p>S\u00ed. Abuela y nieta saben que \u201cal tercer d\u00eda resucitar\u00e1 de entre los muertos y su reino no tendr\u00e1 fin\u201d Es \u00e9sa la esperanza que alimenta su fe en que llegar\u00e1 la soluci\u00f3n a los pesares de sus almas y que les asegura que en ellas reinar\u00e1 el amor, la paz y la tranquilidad.<\/p>\n\n<p>En esta hora sagrada, sombr\u00eda y dolorosa, nosotros tambi\u00e9n, cerremos los ojos y en silencio, pong\u00e1monos a los pies del madero en el que vilmente torturado, agoniza nuestro amado Maestro y compa\u00f1ero.<\/p>\n\n<p>Acompa\u00f1\u00e9moslo en esta hora que \u00c9l mismo mencion\u00f3 tantas veces. Esa dolorosa hora para Jes\u00fas, el Hijo del Hombre; Jes\u00fas, la Palabra; Jes\u00fas, Dios hecho carne; Jes\u00fas, el Verbo de la verdad y la luz; Jes\u00fas, el Hijo de Dios, el agente y siervo de Dios; Jes\u00fas, que se encarn\u00f3 para revelarle al mundo la verdad sobre Dios nuestro Padre; Jes\u00fas, el amor de Dios Padre encarnado, el poder infinito del amor divino para con cada uno de nosotros y nosotras.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas inocente de culpa e inequidad, es el Cordero sacrificado. Su vida, pasi\u00f3n y muerte en la cruz nos redime, nos libera del pecado, nos ofrece reconciliaci\u00f3n, salvaci\u00f3n y nueva vida. Ser\u00e1 para cada uno de nosotros, una nueva vida en la luz, una nueva vida en la verdad como hijos de Dios, la luz que nos saca y nos protege de perdernos en los lugares de tinieblas de \u00e9ste nuestro mundo, \u00e9ste nuestro mundo lleno de quebrantos.<\/p>\n\n<p>En esta hora final, acompa\u00f1emos a las mujeres que caminaron junto a Jes\u00fas a G\u00f3lgota llevando sus propias cruces al hombro. Abracemos a las mujeres que sintieron como ahora nosotros mismos sentimos, los muchos vituperios, los latigazos de los soldados romanos, los gritos de la multitud enardecida \u201c\u00a1Crucif\u00edcalo! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u201d, los ataques f\u00edsicos y verbales a su amado hijo, hermano y amigo.<\/p>\n\n<p>Ataques f\u00edsicos y verbales de los que muchos de nosotros tambi\u00e9n hemos sido v\u00edctimas inocentes.<\/p>\n\n<p>En esta hora final, los ojos de Jes\u00fas encuentran los ojos de su madre. Son los ojos de una madre aullando en silenciosa desesperaci\u00f3n. Su alma atravesada \u200b\u200bpor los peores dolores que una madre pueda sostener.<\/p>\n\n<p>Los ojos de Mar\u00eda, mirando el horror, llevando los ojos de su hijo a la profundidad de su coraz\u00f3n roto, llev\u00e1ndolo a ese dolor crudo, amargo, a ese dolor inconmensurable e inconsolable de una madre que est\u00e1 a punto de perder al hijo que llev\u00f3 en sus entra\u00f1as.<\/p>\n\n<p>Junto a ella, abracemos tambi\u00e9n al disc\u00edpulo amado. Al joven Juan, seguidor del llamado de su maestro y amigo, a amarse y amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo. Reconozcamos que ese llamado lo es para nosotros tambi\u00e9n y que, como \u00e9l, llevamos en nuestras almas el dolor insoportable de perder al amigo leal, al mentor dedicado, al m\u00e1s dulce de los compa\u00f1eros.<\/p>\n\n<p>En esta hora solemne y sagrada Jes\u00fas mira a Mar\u00eda, su madre y le dice: \u201cMujer, aqu\u00ed est\u00e1 tu hijo\u201d Y mirando al disc\u00edpulo, le dice \u201cAqu\u00ed est\u00e1 tu madre.\u201d<\/p>\n\n<p>&nbsp;Con estas palabras, Jes\u00fas nos comunica a nosotros y al mundo que no estaremos solos. Mar\u00eda su madre y el disc\u00edpulo amado son la base, el fundamento y establecimiento de la nueva comunidad. Es el futuro de la misi\u00f3n que \u00e9l vino a este mundo para cumplir en el nombre del Padre.<\/p>\n\n<p>A esa nueva comunidad todos somos invitados a nutrirnos de su amor. En esa comunidad estamos todos incluidos. Seremos la comunidad que seguir\u00e1 sus ense\u00f1anzas de amor a Dios Padre y el amor a cada uno de nuestros vecinos. Seremos la comunidad llamada a difundir la Buena Nueva: invitar a otros a unirse, a aprender unos de otros y servir a otros como siervos humildes y amorosos. Seremos una comunidad que vivir\u00e1 una vida de fe centrada en el amor redentor de Dios que nos am\u00f3 tanto que vino a este mundo a liberarnos y a darnos vida, m\u00e1s la vida eterna que no tiene fin.<\/p>\n\n<p>\u201cTengo sed\u201d le o\u00edmos decir a Jes\u00fas. Su sed no es del agua viva que \u00c9l mismo encarna. Su sed es una sed que cada uno de nosotros conocemos muy bien, y la sed que el mundo m\u00e1s necesita: es la sed de justicia, de paz, de amor y de comprensi\u00f3n entre nosotros, la sed de comprensi\u00f3n de lo infinito del amor de Dios, ese amor divino desinteresado, puro y transparente. El amor de Dios Padre que Jes\u00fas, su hijo amado vino a revelarnos a trav\u00e9s de su ministerio de amor. Jes\u00fas tiene sed de que vivamos nuestras vidas en \u00c9l, y de sentirlo y compartirlo con el mundo.<\/p>\n\n<p>Con las palabras \u201cTodo ha terminado\u201d Jes\u00fas ofrece su esp\u00edritu al Padre. Para Jes\u00fas, las palabras \u201ctodo est\u00e1 terminado\u201d significa \u201cTodo est\u00e1 cumplido\u201d. Jes\u00fas ha cumplido la voluntad del Padre. Ha sido obediente a su voluntad hasta el final. Ahora \u00c9l puede ser levantado y puede ser glorificado. La muerte de Jes\u00fas es el regalo de amor m\u00e1s desinteresado que un amigo puede ofrecerles a sus amigos.<\/p>\n\n<p>El amor que Jes\u00fas nos ofrece en la cruz nos permite vivir en la nueva luz; vivir en la luz de Cristo que alumbramos y proclamamos a toda voz en la Gran Vigilia pascual. Luz que siempre est\u00e1 presente para nosotros; la luz y la verdad que nos rescatan de nuestros momentos de tinieblas, de nuestros momentos de desesperaci\u00f3n, de la ceguera y de todo lo que nos separa del amor de Dios, para guiarnos al abrazo del perd\u00f3n y de la gracia de Dios en Cristo resucitado.<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, en este momento culminante, sigamos postrados y abrazados al cruel madero. Sigamos fieles, presentes y con la vista fija en la promesa. Oremos fervientes y con humildad, escuchemos sus palabras, mientras sus ojos tiernos y amorosos nos miran desde la cruz.<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[898,903],"class_list":["post-162560","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-semana-santa","category-viernes-santo"],"acf":{"sermon_date":"2017-04-14","drupal_id":"304506","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169008,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Viernes Santo - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/viernes-santo-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Viernes Santo - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El d\u00eda se muestra solemne y sombr\u00edo. 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