{"id":162565,"date":"2017-03-19T17:20:26","date_gmt":"2017-03-19T21:20:26","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-3-a-2017\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:00","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:00","slug":"cuaresma-3-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2017\/","title":{"rendered":"Cuaresma 3 (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La oraci\u00f3n colecta para este tercer domingo en Cuaresma, contiene una frase que nos invita a la reflexi\u00f3n: \u201cDios todopoderoso, t\u00fa sabes que en nosotros no hay poder para ayudarnos\u201d.<\/p>\n\n<p>Si relacionamos la frase en la oraci\u00f3n con los hechos narrados en la primera lectura tomada del libro del \u00c9xodo, entenderemos que hay momentos en nuestras vidas, en los que no tenemos el poder para cambiar la realidad, y solamente nuestra fe y la confianza en Dios pueden asistirnos.<\/p>\n\n<p>Los israelitas en su paso por el desierto llegaron a un lugar en el que no hab\u00eda agua. Frente a semejante situaci\u00f3n, culpan a Mois\u00e9s, su l\u00edder, y de paso tambi\u00e9n culpan a Dios porque dicen que les ha sacado de Egipto para morir de sed en el desierto. El episodio termina cuando Mois\u00e9s orientado por Dios, golpea con su bast\u00f3n una roca en el monte Horeb, de la cual saldr\u00e1 el agua para que beba la gente. Aquel lugar fue llamado Merib\u00e1, por las quejas de los israelitas y tambi\u00e9n se le llam\u00f3 Mas\u00e1, porque el pueblo hab\u00eda puesto a prueba a Dios.<\/p>\n\n<p>Los que estamos hoy en la iglesia tambi\u00e9n somos como los israelitas. Seguro que tenemos muchas quejas y culpamos a una o varias personas, e incluso reclamamos a Dios de lo mal que est\u00e1n las cosas.<\/p>\n\n<p>Cuando enfrentamos una crisis, se nos olvida que mucho antes enfrentamos mayores calamidades, y a pesar de ello, mantuvimos la esperanza de superar los obst\u00e1culos. Los israelitas frente al problema de no tener agua, olvidaron que antes no ten\u00edan libertad y que mor\u00edan como esclavos en Egipto. El problema de la falta de agua, era digno de tomarse en cuenta, pero no justificaba la reacci\u00f3n agresiva contra Mois\u00e9s.<\/p>\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que puede ayudarnos en una situaci\u00f3n dif\u00edcil? Lo primero es tener una imagen acertada de la realidad. A veces pintamos la realidad de tal manera, que nos parece que todo ha terminado y otras veces no somos capaces de ver la realidad.<\/p>\n\n<p>Una sola persona es incapaz de resolver un problema de gran magnitud; se requiere el apoyo y esfuerzo de toda una comunidad para responder a la crisis.<\/p>\n\n<p>En el momento presente, nos toca vivir una crisis migratoria que afecta a miles de personas en los Estados Unidos y en nuestros pa\u00edses de origen. Algunos se preguntan por qu\u00e9 Dios permite tanto sufrimiento a las familias que han sido separadas o por qu\u00e9 personas sin antecedentes delictivos han sido deportadas.<\/p>\n\n<p>En muchos pasajes de la Sagrada Escritura encontramos que Dios desea que sus hijos e hijas vivan en libertad y en dignas condiciones de vida. Sin embargo, sabemos tambi\u00e9n que hay seres humanos con una sed insaciable de poder. Son aquellos que ven la realidad desde c\u00f3modos estilos de vida y son ciegos a los dolores y calamidades de miles de seres humanos. Los cristianos y cristianas estamos llamados a reflexionar sobre la realidad de la injusticia que predomina en nuestra sociedad. Los que podemos alzar nuestra voz, no podemos callar frente a la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n\n<p>El evangelio de este domingo nos muestra una larga conversaci\u00f3n entre Jes\u00fas y una mujer samaritana. Despu\u00e9s de terminar su conversaci\u00f3n con Jes\u00fas, la mujer corri\u00f3 al pueblo y dijo a todos: \u201cVengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Mes\u00edas?\u201d<\/p>\n\n<p>La mujer se hab\u00eda encontrado con alguien que sab\u00eda interpretar muy bien la realidad. El Se\u00f1or conoc\u00eda de la rivalidad entre jud\u00edos y samaritanos; sin embargo, se acerc\u00f3 a la mujer y le pidi\u00f3 agua. Jes\u00fas reconoci\u00f3 el sufrimiento en la vida de la mujer, al haber sido tratada por varios maridos como una mercanc\u00eda, y le ofreci\u00f3 el agua de la vida. En otras palabras, le ofreci\u00f3 una nueva manera de entender a Dios y de relacionarse con \u00c9l. Le habl\u00f3 de un Dios que no tiene un lugar fijo de adoraci\u00f3n, pero que se le encuentra en todo lugar cuando le adoramos en esp\u00edritu y verdad.<\/p>\n\n<p>El encuentro con Jes\u00fas nos cambia de muchas maneras. Primero nos pone en contacto con nuestra propia realidad. A veces nos centramos en ver \u00fanicamente nuestras limitaciones. La mujer samaritana pensaba que estaba condenada a vivir seg\u00fan las costumbres y tradiciones religiosas que la obligaban a llevar una vida sin sentido propio. En su conversaci\u00f3n con Jes\u00fas descubri\u00f3 que era una persona digna y a\u00fan m\u00e1s, que era amada por Dios. En tal contexto, la mujer tiene la confianza de preguntarle al Se\u00f1or sobre la forma de vivir su fe en el Dios de Israel, porque unos dicen una cosa y otros opinan de otra forma. \u201cLa mujer le dijo: \u2014Se\u00f1or, ya veo que eres un profeta. Nuestros antepasados, los samaritanos, adoraron a Dios aqu\u00ed, en este monte; pero ustedes los jud\u00edos dicen que Jerusal\u00e9n es el lugar donde debemos adorarlo\u201d.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas mismo, refleja la bondad del Padre y sus palabras transforman el coraz\u00f3n de la samaritana. Le muestra que Dios no ama a unos m\u00e1s que a otros, \u00c9l habita en todo lugar y se manifiesta como Esp\u00edritu de verdad. La mujer samaritana se benefici\u00f3 del mensaje liberador del Se\u00f1or. Ella lo acogi\u00f3 y corri\u00f3 hasta el pueblo para compartirlo con sus vecinos y vecinas.<\/p>\n\n<p>Todos acudieron para escuchar al Se\u00f1or y al igual que la mujer, creyeron en Jes\u00fas como el Mes\u00edas. Y dijeron a la mujer: \u201cAhora creemos, no solamente por lo que t\u00fa nos dijiste, sino tambi\u00e9n porque nosotros mismos le hemos o\u00eddo y sabemos que de veras es el Salvador del mundo.\u201d<\/p>\n\n<p>Nuestro encuentro con Jes\u00fas seg\u00fan este relato, tiene que ser muy personal. Tal encuentro nos permite conocer la misi\u00f3n sanadora del Se\u00f1or y por lo tanto abrir nuestro coraz\u00f3n a \u00c9l para consolarnos y fortalecernos.<\/p>\n\n<p>Cada vez que leamos o escuchemos el evangelio, reflexionemos si las palabras del Se\u00f1or tienen eco en nuestras vidas. Al igual que la mujer samaritana, podemos acercarnos en oraci\u00f3n al pozo del agua de la vida para hablar con el Se\u00f1or sobre el rumbo de nuestra existencia.<\/p>\n\n<p>La mujer samaritana volvi\u00f3 renovada a su pueblo. Ella reconoci\u00f3 que pod\u00eda vivir libre de odios y temores. No titube\u00f3 en anunciar a Jes\u00fas como Mes\u00edas, lo hizo al terminar su conversaci\u00f3n con \u00e9l. Buena lecci\u00f3n para nosotros que tal vez llevamos muchos a\u00f1os como miembros de una iglesia y no nos atrevemos a llevar las buenas nuevas del Se\u00f1or a otras personas, porque tememos que los dem\u00e1s se burlen de nosotros.<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, que en esta Cuaresma, nuestras familias descubran el amor incondicional del Salvador del Mundo en medio de las pruebas que se nos presentan. Recordemos que nosotros no podemos cambiar por si solos nuestra realidad, necesitamos a Cristo para orientar nuestro camino y a la comunidad que nos acompa\u00f1e.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[893,854],"class_list":["post-162565","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-3a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2017-03-19","drupal_id":"304531","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168901},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 3 (A) - 2017 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2017\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 3 (A) - 2017\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La oraci\u00f3n colecta para este tercer domingo en Cuaresma, contiene una frase que nos invita a la reflexi\u00f3n: \u201cDios todopoderoso, t\u00fa sabes que en nosotros no hay poder para ayudarnos\u201d. 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