{"id":162581,"date":"2016-12-18T17:53:18","date_gmt":"2016-12-18T22:53:18","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-4-a-2016\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:11","slug":"adviento-4-a-2016","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-a-2016\/","title":{"rendered":"Adviento 4 (A) &#8211; 2016"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Cuando invitamos a nuestros familiares o a nuestros amigos a que vengan a visitarnos a nuestros hogares, abundan los preparativos. Nuestro deseo es que se les ofrezca una estad\u00eda inolvidable. La casa va a estar limpia. De la cocina los olores de nuestras mejores recetas van a abrir el apetito del m\u00e1s exigente. Las habitaciones para nuestros hu\u00e9spedes ser\u00e1n las m\u00e1s amplias y mejores de la casa. El ambiente se sentir\u00e1 de fiesta, una fiesta en la que todos vamos a compartir y a celebrar con alegr\u00eda.<\/p>\n\n<p>Durante este tiempo de Adviento nos hemos estado preparando para recibir al Ni\u00f1o Jes\u00fas. Y de la misma manera que nos preparamos para recibir hu\u00e9spedes en nuestros hogares, las semanas anteriores las hemos dedicado a preparar nuestra alma para poder darle albergue a nuestro salvador que llega a morar en nuestros corazones. En estas \u00faltimas semanas hemos podido darle una limpiadita a situaciones en nuestra vida que nos impiden disfrutar de la llegada y presencia de Jes\u00fas, el hijo amado de Dios. Y sobre todo nos hemos preparado para recibirlo y ofrecernos como regalo de amor y la promesa de una relaci\u00f3n m\u00e1s profunda a su lado.<\/p>\n\n<p>La temporada de Adviento seguida por la llegada de la Navidad prodiga momentos muy especiales para muchos, porque hay elementos externos que nos recuerdan que no es un tiempo ordinario o com\u00fan. Por todas partes se ven las luces de colores anunciando la Navidad, los \u00e1rboles se decoran, las tiendas incitan a que compremos todo tipo de regalos, abundan las reuniones familiares, y por si fuera poco, hasta para las escuelas es tiempo de vacaciones. Estos elementos no van en contra de nuestra fe, podemos decir que incluso tienen su valor, cristianamente hablando.<\/p>\n\n<p>Somos hijos de la luz y todas las lucecitas en los \u00e1rboles o en los pesebres de nuestras casas, nos recuerdan la presencia de Dios en todo lo que hagamos en nuestra vida. Tambi\u00e9n nos invita a la tarea de ser luz para las personas que nos rodean dentro y fuera de nuestros hogares. Los regalos que nos ofrecemos unos a otros y que les ofrecemos a los que no conocemos, pero que viven con necesidad, nos recuerdan nuestra tarea de dar algo de nosotros mismos al que no lo tiene. Ese gesto de compartir de coraz\u00f3n, es ser un regalo, ser una bendici\u00f3n para las personas que nos rodean. Es ser un regalo de amor como el Ni\u00f1o Jes\u00fas que nos llega de nuevo, es regalo de amor para nosotros y para el mundo.<\/p>\n\n<p>El Evangelio del d\u00eda de hoy nos sit\u00faa en los \u00faltimos nueve meses previos al nacimiento de Jes\u00fas. Lo que escuchamos no es una historia color de rosa alejada de situaciones dif\u00edciles. Es una historia real como la vida de cualquiera de nosotros. Jos\u00e9 y Mar\u00eda est\u00e1n en aprietos; es un momento donde lo \u00fanico que les da la fortaleza que necesitan para sobrevivir, es su fe. Y muchos de nosotros hemos pasado por circunstancias parecidas y lo \u00fanico que nos ha sostenido es nuestra fe y nuestra plena confianza en Dios.<\/p>\n\n<p>Por una parte, pensemos en la situaci\u00f3n de Mar\u00eda: su embarazo pone en tela de juicio su reputaci\u00f3n e incluso su vida. Para los jud\u00edos una mujer que quedaba embarazada fuera del matrimonio era considerada una mujer sin principios. Para Jos\u00e9 es el dolor que le caus\u00f3 saber que Mar\u00eda estaba embarazada y que eso podr\u00eda ser el producto de un enga\u00f1o, de una infidelidad.<\/p>\n\n<p>Es posible que algunos de nosotros nos hayamos encontrado en situaciones similares. No obstante, lo cierto es que cada uno de nosotros tenemos nuestros propios retos que tambi\u00e9n ponen a prueba nuestra fe. Los ejemplos abundan y van desde los problemas econ\u00f3micos, los conflictos con nuestra pareja y con nuestros hijos, nuestro estatus legal en este pa\u00eds o incluso problemas de salud f\u00edsica, mental y espiritual.<\/p>\n\n<p>En cada una de estas situaciones de reto, dolor, p\u00e9rdida y sufrimiento tenemos la oportunidad de reconocer, como parte de nuestra vida, al Ni\u00f1o Jes\u00fas, a Emanuel, su nombre significa \u201cDios con nosotros\u201d. Al poner nuestra fe en \u201cDios con nosotros\u201d seremos transformados.<\/p>\n\n<p>No ser\u00eda una idea descabellada pensar y preguntarnos, \u00bfEn qu\u00e9 hemos cambiado durante el tiempo de Adviento de este a\u00f1o? \u00bfSentimos que nos hemos acercado m\u00e1s a Dios y que confiamos m\u00e1s en \u00c9l? Nuestra respuesta nos indicar\u00e1 la medida en que nos hemos acercado a Dios, confiado y colaborado en la transformaci\u00f3n de nuestra vida a la luz de nuestra fe.<\/p>\n\n<p>Cada vez que enfrentemos las muchas situaciones y retos en nuestra vida, recordemos el mensaje del profeta Isa\u00edas quien nos anuncia el nacimiento de Aqu\u00e9l que estar\u00e1 permanentemente inserto en la vida de su pueblo. Tambi\u00e9n recordemos las palabras de san Pablo quien nos asegura, que Dios no nos deja solos en el camino de la vida, \u201cDios nos ama, y nos ha llamado a ser de Jesucristo y a formar parte del pueblo santo\u201d.<\/p>\n\n<p>Desde el d\u00eda de nuestro bautismo fuimos adoptados hijos e hijas de un mismo Padre. Ese Padre es quien siempre nos acompa\u00f1a, nos gu\u00eda, nos levanta y nos da la fuerza de seguir en el camino de nuestra vida.<\/p>\n\n<p>Para este cuarto domingo de Adviento, sigamos reflexionando a la luz de Aqu\u00e9l que no solo viene a visitarnos a nuestros hogares, sino que desea nacer de nuevo en nuestros corazones, quedarse y ser parte esencial de nuestra vida.<\/p>\n\n<p>Pregunt\u00e9monos, \u00bfqu\u00e9 partes de mi persona y de mi ambiente debo limpiar y purificar para prepararme para la llegada de Emanuel? De igual manera debo reflexionar en cuanto a las personas que me rodean y los ambientes en los que me muevo. Tengamos en cuenta que la Navidad est\u00e1 a la vuelta de la esquina. La Navidad nos invita y nos reta a convertirnos en regalo vivo para los dem\u00e1s. Entonces la pregunta es \u00bfCu\u00e1les son esas maneras en las que yo puedo aportar al bien com\u00fan? \u00bfC\u00f3mo puedo ser voz, ojos, manos, de aquellas personas que necesitan el apoyo de mi voz, mis ojos, y mis manos?<\/p>\n\n<p>Seamos conscientes de que para muchas personas estos son tiempos de mucha presi\u00f3n econ\u00f3mica y peso emocional. Para algunos ser\u00e1 la primera Navidad sin sus seres queridos, otros tienen familia que vive en lugares a donde no pueden viajar. Muchos han perdido su trabajo. Al no poder ganarse un salario, sufren por no poder responder a la necesidad de alimentar y mucho menos de ofrecerles peque\u00f1os regalitos de navidad a los ni\u00f1os.<\/p>\n\n<p>Mar\u00eda y Jos\u00e9 no se cuestionaron por qu\u00e9 fueron elegidos o si eran las personas m\u00e1s adecuadas para traer al mundo al amor de Dios encarnado en su hijo Jes\u00fas. Ellos no se enfocaron en sus limitaciones ni en sus carencias, sino que escucharon, confiaron y bien importante, \u00a1actuaron! Nosotros hemos venido prepar\u00e1ndonos durante estas semanas de Adviento. Nuestro reto ha sido escuchar la voz de Dios, confiar en \u00c9l y \u00a1actuar!<\/p>\n\n<p>Que en esta celebraci\u00f3n recibamos la gracia para reconocernos como hijos amados y acompa\u00f1ados por Dios. De esta manera podremos recibir luz de esperanza en nuestra vida y compartirla como regalo en nuestra familia y la vida de nuestra comunidad.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[863,859],"class_list":["post-162581","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-4a","category-adviento-a"],"acf":{"sermon_date":"2016-12-18","drupal_id":"304611","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168983},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 4 (A) - 2016 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-a-2016\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 4 (A) - 2016\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cuando invitamos a nuestros familiares o a nuestros amigos a que vengan a visitarnos a nuestros hogares, abundan los preparativos. 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