{"id":162589,"date":"2014-10-30T18:14:39","date_gmt":"2014-10-30T22:14:39","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-26-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:37","slug":"propio-26-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-a-2014\/","title":{"rendered":"Propio 26 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>A ra\u00edz de la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Jes\u00fas contraria a la actitud religiosa de los fariseos, Jes\u00fas nos ense\u00f1a c\u00f3mo debemos proceder en el camino de la fe. Muchas veces necesitamos una voz de \u00e1nimo para seguir adelante, para iniciar algo nuevo que es exigente, o para analizar nuestra vida y confrontarla a la luz del evangelio. La palabra de Dios que hoy estamos proclamando resulta alentadora, pero dura y arriesgada.<\/p>\n\n<p>La aventura de la fe y de nuestro caminar como cristianos tiene, junto a la promesa de ser felices, su dosis de exigencia y de sacrificio. El mensaje de Jes\u00fas es claro: \u201cSolo tenemos un Padre y por eso todos somos hermanos y quien se crea superior h\u00e1gase servidor de todos\u201d (Mateo 23:9-11).<\/p>\n\n<p>Es cierto que una de las actividades fundamentales de la Iglesia es el anuncio de la palabra en sus diversas formas, especialmente, predicando y orientando a las personas. Pero ese anuncio no se puede quedar en simple anuncio verbal: como Jes\u00fas, tenemos que acompa\u00f1ar nuestras palabras con nuestros hechos.<\/p>\n\n<p>Esta es la din\u00e1mica, si no lo hacemos as\u00ed, por muy buenas que sean nuestras palabras y por mucha fe que tengamos, no hacemos sino perder el tiempo. As\u00ed lo advert\u00eda san Pablo hablando a los corintios: \u201cY si tengo el don de profec\u00eda, y entiendo todos los designios secretos de Dios, y s\u00e9 todas las cosas, y si tengo la fe necesaria para mover monta\u00f1as, pero no tengo amor, no soy nada\u201d (1Corintios 13:2).<\/p>\n\n<p>\u00bfDe cu\u00e1ntos de nosotros, cristianos comprometidos en la fe y en servicio comunitario, podr\u00eda decir Jes\u00fas exactamente lo que nos relata el evangelio de hoy: \u201cHagan y cumplan todo lo que dicen, pero no los imiten, ya que ellos ense\u00f1an y no cumplen?\u201d (Mateo 23:3).<\/p>\n\n<p>En verdad estas palabras se pueden prestar a una orden mandatoria, pero no por miedo a eso debemos dejar de reconocer cu\u00e1nto de verdad sobre nuestras propias vidas contienen. Con toda humildad tenemos que reconocer que es mejor que nos imiten en lo que decimos que en lo que hacemos.<\/p>\n\n<p>Por eso, no estar\u00eda m\u00e1s que nos aplic\u00e1ramos una cura de silencio por una temporada. Unos meses todos callados, pero trabajando fuerte, dedic\u00e1ndonos a fondo en ayudar a aquellas personas con problemas y necesidades que est\u00e1n m\u00e1s cerca de nosotros.<\/p>\n\n<p>El camino de la fe nos exige humildad y radicalidad. La \u00fanica postura v\u00e1lida para nosotros, como cristianos es la del servicio. Por eso dice Jes\u00fas: \u201cNo se dejen llamar maestro y no llamen padre suyo a nadie en la tierra ni se dejen llamar jefes porque uno solo es su Se\u00f1or, Cristo. El primero entre ustedes ser\u00e1 su servidor\u201d (Mateo 23: 8-11).<\/p>\n\n<p>Esto es, precisamente lo que deseamos, una vida entregada como testimonio de nuestras palabras. Palabras que, cuantas menos sean, mejor. No podemos olvidar el aporte de riqueza espiritual de la Iglesia, de tantos hombres y mujeres, santos y m\u00e1rtires.<\/p>\n\n<p>Para no poner muchos ejemplos basta que recordemos la vida espiritual de san Juan de la Cruz, y la obra reformadora de santa Teresa de Jes\u00fas y sus escritos. Y es que quienes han entendido lo que es la fe, han hablado y han escrito, pero sobre todo, han actuado, han revolucionado, han transformado y cambiado su entorno.<\/p>\n\n<p>Ya dec\u00edamos, no jefes, no padres, no se\u00f1ores, no maestros sino servidores, aunque nuestra pr\u00e1ctica indica que, en la mayor\u00eda de las ocasiones, hemos aprendido la lecci\u00f3n justo al rev\u00e9s: ya que hay eminencias, hay se\u00f1ores y jefes, hay categor\u00edas, grados, puestos reservados, preeminencias, y m\u00e1s.<\/p>\n\n<p>En esta monta\u00f1a de clases es muy dif\u00edcil que el evangelio y su mensaje de fraternidad se abran paso; por eso, terminamos siendo muy religiosos, pero muy poco hermanos. Jes\u00fas lo sab\u00eda, conoc\u00eda bien lo que hab\u00eda pasado con su pueblo y era consciente de la debilidad que tenemos por dominar a nuestro pr\u00f3jimo y ponernos por encima. Por eso, lo avis\u00f3 y lo hizo con radicalidad en este evangelio de hoy.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas lo explicaba todo con claridad, pero pasajes como el de hoy nos asustan y preferimos decir que son palabras simb\u00f3licas. Podemos hacer todos los esfuerzos que queramos por enga\u00f1arnos, pero mejor ser\u00eda dedicar nuestras energ\u00edas a servir a los hermanos que sufren, que es lo \u00fanico que dios quiere y espera de nosotros.<\/p>\n\n<p>En la segunda lectura, san Pablo nos relata su experiencia pastoral y su relaci\u00f3n con la comunidad de Tesal\u00f3nica. As\u00ed lo expresa: \u201cLes tratamos con delicadeza, como una madre cuida a sus hijos. Les ten\u00edamos tanto cari\u00f1o que dese\u00e1bamos entregarles no solo el evangelio, sino hasta nuestras propias personas, porque se hab\u00edan ganado nuestro amor\u201d (1 Tesalonicenes 7:9).<\/p>\n\n<p>Este mensaje da a entender el profundo cari\u00f1o que Pablo vivi\u00f3 en el corto tiempo que pas\u00f3 en Tesal\u00f3nica. Los tesalonicenses eran perezosos, no quer\u00edan trabajar. Pablo quiere educarles y trabaja para ganarse su propio sustento para ejemplo de todos. No le traiciona el coraz\u00f3n y tiene un amor inteligente que le exige para su bien.<\/p>\n\n<p>Perseguidos por los jud\u00edos, tuvo que abandonar esa comunidad a las tres semanas. Ahora, en Corinto, Timoteo y Silas, que pudieron quedarse en Tesal\u00f3nica, le cuentan los progresos de los reci\u00e9n convertidos. Pablo constata la eficacia de la palabra de Dios y el mensaje recibido a su vez de los ap\u00f3stoles y del Se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>Todo esto es motivo de alegr\u00eda y agradecimiento, as\u00ed lo se\u00f1ala el Ap\u00f3stol: \u201cNo cesamos de dar gracias a Dios, porque, al recibir la palabra de Dios que les predicamos, la acogieron no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en ustedes los creyentes\u201d (1 Tesalonicenes 2:13).<\/p>\n\n<p>La palaba permanece operante porque contiene y transmite el esp\u00edritu. La diferencia entre estos ministros del Se\u00f1or y los fariseos o sacerdotes del Templo, mencionados en el evangelio, es que los primeros son instrumentos de Dios, y los otros se buscan a s\u00ed mismos.<\/p>\n\n<p>En otro orden, los del Templo necesitaban mantener un sistema que les situaba en ventaja, mientras que los segundos sufren persecuci\u00f3n por la palabra. Unos involucran su propia vida en el menaje que proclaman, otros transmiten informaci\u00f3n religiosa y viven de su funci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Al menos nos queda la esperanza de que el evangelio, el de hoy y el de siempre, nunca es una amenaza ni una condena, por duras que sean sus palabras. Siempre es un aviso, una oportunidad que se nos brinda para que nos convirtamos, para que arreglemos nuestros errores, nos dejemos de historias sobre categor\u00edas y autoridades y nos dediquemos al servicio amoroso del hermano: \u201cEl primero entre ustedes ser\u00e1 su servidor\u201d (Mateo 23:11).<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,941],"class_list":["post-162589","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-26a"],"acf":{"sermon_date":"2014-11-02","drupal_id":"304651","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 26 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 26 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"A ra\u00edz de la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Jes\u00fas contraria a la actitud religiosa de los fariseos, Jes\u00fas nos ense\u00f1a c\u00f3mo debemos proceder en el camino de la fe. 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