{"id":162594,"date":"2014-10-04T18:17:28","date_gmt":"2014-10-04T22:17:28","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-22-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:08","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:08","slug":"propio-22-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-22-a-2014\/","title":{"rendered":"Propio 22 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros nacidos en el campo o en la ciudad hemos tenido la experiencia de plantar o ver a otro plantar \u00e1rboles frutales u ornamentales con la ilusi\u00f3n de cosechar flores o frutos. Es posible que en esta tarea hayamos tenido resultados positivos cosechando los frutos esperados, y \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda poder cosechar!, pero tambi\u00e9n es posible que hayamos tenido frustraciones, porque los \u00e1rboles plantados no se desarrollaron lo suficiente o simplemente crecieron desordenadamente produciendo solo hojas, y \u00a1qu\u00e9 desilusi\u00f3n! Nos da ganas de abandonar ese terreno para ir a plantar a otro lugar.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n nuestro Dios tuvo desilusi\u00f3n con el pueblo de Israel que \u00e9l se escogi\u00f3 como su plantaci\u00f3n preferida. El profeta Isa\u00edas en el cap\u00edtulo cinco nos describe de forma po\u00e9tica el amor de Dios por su vi\u00f1a, pero a la vez la desilusi\u00f3n que tuvo al final por no encontrar los frutos de justicia y verdad que esperaba de Israel: \u201cMi amigo ten\u00eda una vi\u00f1a plantada en f\u00e9rtil terreno. Removi\u00f3 la tierra, la limpi\u00f3 de piedras y plant\u00f3 buenas cepas; construy\u00f3 en medio una torre y cabo un lagar. Y espero que diera uvas, pero dio frutos agrios. (\u2026) La vi\u00f1a del Se\u00f1or todopoderoso es la casa de Israel, son los hombres de Jud\u00e1 su plantaci\u00f3n preferida. \u00c9l esper\u00f3 de ellos derecho y ah\u00ed tienen: asesinatos; esper\u00f3 justicia y ah\u00ed tienen: lamentos\u201d (Isa\u00edas 5: 1b-2, 7).<\/p>\n\n<p>El evangelio de hoy es como una relectura de Isa\u00edas 5: 1-7. San Mateo a trav\u00e9s de un ejemplo sencillo, conocido como la par\u00e1bola de los labradores asesinos, nos habla del rechazo de los l\u00edderes jud\u00edos a la misi\u00f3n salvadora de Jes\u00fas y la consecuencia que va a tener ese rechazo : quedarse fuera del reino de Dios.<\/p>\n\n<p>En el contexto agrario donde se desenvolvi\u00f3 Jes\u00fas era muy f\u00e1cil para sus interlocutores entender las im\u00e1genes de esta par\u00e1bola; la vi\u00f1a era parte del diario vivir del pueblo de Israel, por eso tal vez san Mateo insiste en que el objetivo de una vi\u00f1a es producir fruto. \u201cEsta dura par\u00e1bola naci\u00f3 como la expresi\u00f3n del agudo conflicto al que hab\u00eda llegado Jes\u00fas con los dirigentes del pueblo. Jes\u00fas ya ve\u00eda cercana su muerte y sab\u00eda que hacia ello lo llevaba la violencia de los dirigentes jud\u00edos. Ellos eran los primeros responsables de su muerte, y como tales sus asesinos\u201d (Sch\u00f6kel, Luis Alonso,&nbsp;La Biblia de nuestro pueblo(comentario), Ed. Mensajero, Vi Edici\u00f3n, Bilbao, Espa\u00f1a, 2006).<\/p>\n\n<p>El hombre de la par\u00e1bola representa a Dios, la vi\u00f1a representa a Israel, los vi\u00f1adores son los l\u00edderes del pueblo de Israel, los servidores golpeados representan a los profetas que Dios envi\u00f3 a Israel, matarlo y sacarlo de la vi\u00f1a , significa la muerte de Jes\u00fas fuera de las murallas de Jerusal\u00e9n, expulsado de la comunidad de Israel, como nos ilustra el autor de la carta a los hebreos en el cap\u00edtulo 13: \u201cAs\u00ed tambi\u00e9n, Jes\u00fas sufri\u00f3 la muerte fuera de la ciudad, para consagrar al pueblo por medio de su propia sangre\u201d (Hebreos 13: 12). La muerte inmisericorde que se dar\u00e1 a los labradores malvados, viene a ser como una profec\u00eda de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los romanos en el a\u00f1o 70 d.C. Los otros labradores a quienes se les entregara la vi\u00f1a para que la trabajen representan a los pueblos paganos, que, contrario a Israel, creer\u00edan en Jes\u00fas y dar\u00edan frutos de buenas obras unidos a \u00e9l.<\/p>\n\n<p>Los l\u00edderes jud\u00edos se consideraban hijos de Abraham y lo llamaban su padre, por ser este el primer jud\u00edo. Ellos depositaban su confianza en la carne, es decir, en el hecho de que eran hijos naturales de Abraham y en que fueron circuncidados. En tal sentido algunos l\u00edderes judaizantes entraron en la comunidad de Filipo y estaban atormentado a los fieles de esta comunidad diciendo que si no se circuncidaban no pod\u00edan salvarse, por eso el ap\u00f3stol san Pablo advierte a los filipenses sobre esta clase de doctrina y con el ejemplo de su propia vida les hace saber que no hay nada en este mundo que valga m\u00e1s que conocer a Cristo.<\/p>\n\n<p>Nada m\u00e1s puede darnos la salvaci\u00f3n y vida eterna. San Pablo era un jud\u00edo a carta cabal y cuando conoce a Cristo dice: \u201cA nada le concedo valor, si lo comparo con el bien supremo de conocer a Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or. Por causa de Cristo, lo he perdido todo, y todo lo considero basura a cambio de ganarlo a \u00e9l y encontrarme unido a \u00e9l; no con una justicia propia, adquirida por medio de la ley, sino por la justicia que se adquiere por medio de la fe en Cristo, la que da Dios con base a la fe\u201d (Filipenses 3: 7-9).<\/p>\n\n<p>En consecuencia, el reino de Dios le pertenece no a los descendientes de Abraham en la carne, sino a los verdaderos descendientes de Abraham por la fe. \u201cPor ejemplo, Abraham crey\u00f3 en Dios y esto le fue tenido en cuenta para su justificaci\u00f3n. Comprenden entonces que los verdaderos hijos de Abraham son los que tienen fe. La escritura preve\u00eda que los paganos alcanzar\u00edan la justificaci\u00f3n por la fe, y as\u00ed Dios anticipaba a Abraham la buena noticia: Por ti todas las naciones ser\u00e1n bendecidas\u201d (G\u00e1latas 3: 6-8).<\/p>\n\n<p>Ese Jes\u00fas rechazado y matado violentamente por los jud\u00edos se ha convertido en la piedra principal del edificio (Mateo 22:42). \u00c9l espera que demos frutos de santidad y justicia. Nosotros hemos recibido las bendiciones que los jud\u00edos incr\u00e9dulos rechazaron. Somos los nuevos labradores. Ahora bien, \u00bfestamos como creyentes dando frutos de amor, de unidad, de justicia y santidad? O, simplemente estamos ah\u00ed dormidos en los laureles, y conform\u00e1ndonos solo con ser cristianos, sin ser crucificado y viviendo un evangelio a nuestro propios caprichos, adecuando nuestras vidas a los criterios del mundo .Tengamos cuidado, no sea que seamos rechazados. Hoy podemos preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 clase de labradores somos? \u00bfDamos a Dios la honra y la alabanza que \u00e9l se merece?.<\/p>\n\n<p>No olvidemos que en el Antiguo Testamento la vi\u00f1a era Israel y que hoy la vid verdadera de Dios es Jes\u00fas mismo; al pertenecemos, y solo con \u00e9l y en \u00e9l podemos producir buenos frutos (Juan 15:4-6). No seamos cristianos solo de nombre, dejemos que el Esp\u00edritu Santo de Dios fluya en nosotros como fluye la savia del tronco del \u00e1rbol hacia las ramas. Sin el Esp\u00edritu nos secamos y morimos espiritualmente como la rama que se separa del tronco. El mismo Se\u00f1or lo ha dicho: \u201cEl que no permanece unido a m\u00ed, ser\u00e1 echado fuera y se secar\u00e1 como las ramas que se recogen y se echan al fuego\u201d (Juan 15:6). Como Pablo busquemos con esmero conocer y vivir interiormente el poder de Cristo resucitado que se da mediante su Esp\u00edritu Santo, el cual nos capacita para sufrir persecuciones externas por Cristo y crucificar en nuestro interior al hombre viejo pecaminoso. Entonces podemos decir: \u201cLo que quiero es conocer a Cristo, sentir en m\u00ed el poder de su resurrecci\u00f3n y la solidaridad en su sufrimientos; haci\u00e9ndome semejante a \u00e9l en su muerte, espero llegar a la resurrecci\u00f3n de los muertos\u201d (Filipenses 3:10-11).<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,937],"class_list":["post-162594","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-22a"],"acf":{"sermon_date":"2014-10-05","drupal_id":"304676","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168971},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 22 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-22-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 22 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La mayor\u00eda de nosotros nacidos en el campo o en la ciudad hemos tenido la experiencia de plantar o ver a otro plantar \u00e1rboles frutales u ornamentales con la ilusi\u00f3n de cosechar flores o frutos. 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