{"id":162598,"date":"2014-08-13T18:19:36","date_gmt":"2014-08-13T22:19:36","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-19-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:05","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:05","slug":"propio-19-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2014\/","title":{"rendered":"Propio 19 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Las lecturas asignadas para este domingo comparten en com\u00fan el tema del perd\u00f3n. Nos sugieren que existe un deseo universal, un hambre de perd\u00f3n en cada alma humana, tanto de recibirlo, como de ofrecerlo.<\/p>\n\n<p>Si algo nos llega con una claridad cegadora en la Biblia hebrea es que Dios es un Dios de perd\u00f3n, porque es un Dios de amor. Al igual que otros mandatos en las escrituras, el perd\u00f3n es primeramente un mandato para nuestro propio bien. Ser\u00eda imposible imaginarnos nuestra fe sin el perd\u00f3n. Dios sabe que nosotros nunca podr\u00edamos ser sanados, nunca podr\u00edamos ser restablecidos a la plenitud de nuestra vida y nunca podr\u00edamos seguir adelante hasta que abandon\u00e1ramos viejos resentimientos, o los deseos de venganza, y finalmente podremos perdonar. Porque Dios nos ense\u00f1a consistentemente, a trav\u00e9s de las Escrituras, que el perd\u00f3n, tanto divino como humano, es el epicentro de su gracia.<\/p>\n\n<p>Hay un pasaje muy fortificante en el libro del profeta Jerem\u00edas y dice: \u201cTodos me conocer\u00e1n, desde el m\u00e1s peque\u00f1o hasta el m\u00e1s grande, dice el Se\u00f1or. Porque perdonar\u00e9 su maldad y no me acordar\u00e9 m\u00e1s de sus pecados\u201d. El evangelio de hoy nos hace un llamado radical a la pr\u00e1ctica del perd\u00f3n. En el mism\u00edsimo centro de este llamado se nos recuerda que, ante todo, Dios es un Dios de gracia y que, debido a su gracia, el acto de perdonar es fruto espiritual de vivir la vida enraizada en el amor y en el perd\u00f3n incondicional de Dios.<\/p>\n\n<p>Hace algunos a\u00f1os, hubo un estudio fascinante sobre la canci\u00f3n m\u00e1s favorita en Estados Unidos. El estudio revel\u00f3 que para la mayor\u00eda de la gente, la canci\u00f3n favorita era ese viejo himno traducido al espa\u00f1ol como&nbsp;La gracia sublime. \u00bfPero qu\u00e9 es exactamente la gracia? \u00bfQu\u00e9 la hace ser tan sublime, tan excelsa y majestuosa? \u00bfQu\u00e9 palabras contiene que parecen llegar hasta lo m\u00e1s profundo del alma humana para revelar una sed insaciable en el esp\u00edritu humano?<\/p>\n\n<p>Cuando el Nuevo Testamento utiliza la palabra gracia, en realidad est\u00e1 refiri\u00e9ndose a la traducci\u00f3n griega de la palabra \u201cXaris\u201d, que significa \u201cregalo\u201d. Y esa es la forma del Nuevo Testamento de decirnos que en el centro de nuestra vida existe un Dios que no es juez castigador, sino un Dios que, en un acto de amor unilateral e inmerecido, nos da regalo tras regalo. Eso es la gracia. Por lo tanto, cuando el Nuevo Testamento nos habla de la gracia como un regalo de Dios, tambi\u00e9n nos est\u00e1 diciendo que nuestra relaci\u00f3n con Dios es una cuesti\u00f3n de gracia, un regalo.<\/p>\n\n<p>Nosotros, como seres humanos, tenemos muchas faltas y a menudo nos extraviamos del camino correcto de Dios. Ninguno de nosotros, bas\u00e1ndonos en sus propios m\u00e9ritos, en su propia moral, ser\u00eda capaz de presentarse ante Dios con una conciencia limpia, crey\u00e9ndose merecedor de su gracia y perd\u00f3n. La \u00fanica raz\u00f3n por la que podemos hacerlo, a pesar de nuestras imperfecciones, es porque el perd\u00f3n y la gracia de Dios son un regalo inmerecido por nosotros. Son un don y regalo de Dios.<\/p>\n\n<p>En una corte criminal, muchos de los acusados son personas que han ido a la corte en varias ocasiones y la verdadera pregunta para ellos no es si los van a declarar culpables o inocentes- la mayor\u00eda espera que los declaren culpables. La pregunta que se hacen es: \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el juez ese d\u00eda? Algunos jueces son severos y otros compasivos, y ellos esperan que les asignen un juez compasivo. De pie frente a Dios, nosotros sabemos que somos culpables, pero el veredicto de Dios es: \u201cinocente\u201d. Eso es la gracia.<\/p>\n\n<p>Y cuando nosotros hemos experimentado ese tipo de gracia puede resultarnos un poquito incomodo porque nos dice que en lo profundo de nuestro ser todo lo que somos, todo lo que tenemos, nos llega como un regalo de Dios a trav\u00e9s de su gracia.<\/p>\n\n<p>Hace unos a\u00f1os las noticias dejaron al descubierto que en un complejo de apartamentos lujosos hab\u00eda residentes que recib\u00edan asistencia p\u00fablica. Cuando la noticia se extendi\u00f3, los due\u00f1os de los apartamentos se molestaron mucho. No quer\u00edan que sus propiedades perdieran valor y, por lo tanto, exigieron una audiencia p\u00fablica con la ciudad para expulsar a los pobres que recib\u00edan asistencia.<\/p>\n\n<p>La primera persona que se acerc\u00f3 al micr\u00f3fono fue una joven que cargaba su beb\u00e9. Su historia era que qued\u00f3 embarazada, su novio la dej\u00f3 sin auto y desapareci\u00f3 para no hacerse cargo de ella. Cuando el beb\u00e9 naci\u00f3, pudo conseguir un trabajo limpiando habitaciones en un motel. Si no tuviera un apartamento donde vivir, no hubiera podido conseguir trabajo, y si no ten\u00eda trabajo no pod\u00eda hacerse cargo de su beb\u00e9. Pidi\u00f3 que no la sacaran del apartamento y que no le quitaran la ayuda social por el momento.<\/p>\n\n<p>La siguiente persona que se acerc\u00f3 al micr\u00f3fono fue un due\u00f1o de apartamento y dijo que su esposa y \u00e9l hab\u00edan trabajado muy duro y ahorrado, y quer\u00edan que su inversi\u00f3n fuera protegida. Se torn\u00f3 hacia la joven madre con su beb\u00e9 y le dijo: \u201cEntiendo c\u00f3mo te sientes, pero yo trabaj\u00e9 duro para ganarme lo que tengo, as\u00ed que vas a tener que ganarte lo tuyo tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n\n<p>Bueno, lo cierto es que cuando usted ha experimentado la gracia de Dios, usted no puede mirar a otra persona en la cara de nuevo y decir, \u201cyo me gan\u00e9 mi gracia, t\u00fa tendr\u00e1s que ganarte la tuya\u201d. No podemos decirlo porque todo lo que tenemos es un regalo de Dios. Todo es un acto de gracia de Dios. \u00a1Todo! La gracia est\u00e1 primeramente enraizada en la creencia de que todo es un regalo de Dios; y cuando lo reconocemos, entonces descubrimos que la gracia de Dios est\u00e1 obrando en nosotros. Entonces tomamos ese regalo de gracia y lo ponemos al servicio de nuestras relaciones, en nuestros hogares, trabajos y escuelas. El perd\u00f3n es el fruto de la gracia de Dios operando en lo m\u00e1s profundo de nuestro ser.<\/p>\n\n<p>El arzobispo Desmond Tutu argumenta que el perd\u00f3n es posible, y no solo posible sino tambi\u00e9n necesario para el futuro. Tutu dice que el perd\u00f3n para muchos sudafricanos consisti\u00f3 en sacar a la luz y reconocer opresiones del pasado, como condici\u00f3n de poder seguir en marcha hacia el futuro a trav\u00e9s del restablecimiento de las relaciones humanas entre opresores y v\u00edctimas.<\/p>\n\n<p>Nuestro futuro como especie humana, como creaci\u00f3n de Dios, depende de nuestra habilidad de perdonar y ser perdonados. La gracia de Dios penetra todas nuestras acciones para ayudarnos a sanar un mundo en dolor, un mundo en gran necesidad de experimentar el perd\u00f3n, tanto humano, como divino.<\/p>\n\n<p>En el Nuevo Testamento, siempre se nos pide que hagamos lo que no podamos hacer, amar, servir y perdonar. Nosotros somos invitados a hacer estas cosas, no porque podemos hacerlas por nosotros mismos, por nuestra propia cuenta, sino m\u00e1s bien porque el perd\u00f3n que se nos exige ofrecer nos es otorgado como un don de gracia. Ahora podemos entender por qu\u00e9&nbsp;La gracia sublime&nbsp;es la canci\u00f3n m\u00e1s favorita\u201d.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,934],"class_list":["post-162598","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-19a"],"acf":{"sermon_date":"2014-09-14","drupal_id":"304696","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168895},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 19 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 19 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las lecturas asignadas para este domingo comparten en com\u00fan el tema del perd\u00f3n. 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