{"id":162602,"date":"2014-08-16T18:21:46","date_gmt":"2014-08-16T22:21:46","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-15-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:43","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:43","slug":"propio-15-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/","title":{"rendered":"Propio 15 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>El evangelio de Mateo nos presenta a una mujer que es capaz de cambiar la actitud de Jes\u00fas. Podemos llamar a esta mujer la voz prof\u00e9tica. Pensemos por un momento lo que significa la voz prof\u00e9tica, para que podamos entender lo que hace esta mujer en este texto.<\/p>\n\n<p>Los profetas en el Antiguo Testamento eran reconocidos como hombres de Dios, porque mediante ellos la gente com\u00fan y corriente del pueblo de Israel trataba de entender el camino por el que Dios guiaba a su pueblo. Entender el mensaje de los profetas significaba para muchos pensar fuera de lo com\u00fan, ver m\u00e1s all\u00e1 de lo conocido y acostumbrado. Esta es la raz\u00f3n por la que muchos de los profetas fueron rechazados y perseguidos. Es una experiencia muy normal para todos los pueblos y todas las personas el que cambiar hacia algo que no es muy conocido, no sea tan f\u00e1cil de hacerse. Sin embargo, es este momento en el que la voz prof\u00e9tica nos invita a ver con ojos nuevos, una nueva posibilidad siempre estar\u00e1 llena de retos, pero el abrirnos a esta posibilidad nos hace crecer.<\/p>\n\n<p>A nivel de una sociedad, el intentar cambiar una costumbre es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil, pues las costumbres sociales arraigan dentro de la identidad de las personas y el cambio en estas sociedades exige un movimiento que siempre es mucho m\u00e1s lento. Por eso, la voz prof\u00e9tica es esa voz que penetra hasta lo m\u00e1s interno de la persona y de la sociedad y rompe el estatus quo. Es esa voz que contin\u00faa resonando llam\u00e1ndonos a una visi\u00f3n m\u00e1s amplia y diferente hasta que el cambio se realiza.<\/p>\n\n<p>La voz prof\u00e9tica es aquella que no nos deja tranquilos y que nos exige un cambio. Recordemos, en el segundo libro de Samuel se nos presenta al profeta Nat\u00e1n que con su voz prof\u00e9tica tiene que exponer al rey David por haberle quitado la mujer a uno de sus soldados y haber hecho que dicho soldado fuera puesto al frente de la batalla para morir y as\u00ed quedarse con su mujer. El profeta Nat\u00e1n entonces le cuenta una historia en la que el rey se enfurece por lo que escucha y el profeta Nat\u00e1n compara lo sucedido en la historia con lo que hab\u00eda hecho el rey. El rey queda expuesto y tiene que enfrentar su realidad (2 Samuel 12:1-10).<\/p>\n\n<p>En algunos momentos de la historia del pueblo de Israel, la voz prof\u00e9tica es voz de esperanza en que un cambio suceder\u00e1 en corto plazo y que el pueblo tiene que sostenerse y ayudarse. En el libro del profeta Isa\u00edas se habla del tiempo en que Babilonia ha destruido al pueblo y lo ha tenido en el exilio. La voz prof\u00e9tica anuncia que se acerca el fin del tirano y el pueblo obtendr\u00e1 la libertad (Isa\u00edas 14: 3-9).<\/p>\n\n<p>Esa voz prof\u00e9tica en tiempos modernos ha sido escuchada a trav\u00e9s de l\u00edderes que han buscado la libertad de sus pueblos como Gandhi en India que se convierte en el l\u00edder de un movimiento no violento para exigir la igualdad de su pueblo en una India gobernada por los ingleses, esto sucede entre 1915 y 1921, o Nelson Mandela en Sud\u00e1frica, en donde lucha contra el grupo de Apartheid devolviendo igualdad y dignidad a su gente que hab\u00eda sido despreciada racialmente. Despu\u00e9s de estar 27 a\u00f1os en prisi\u00f3n se convierte en el primer presidente negro, electo legalmente en 1994 empezando una nueva era de reconciliaci\u00f3n racial. Y para la comunidad de los ind\u00edgenas en Chiapas, M\u00e9xico, a trav\u00e9s de la voz prof\u00e9tica del obispo Samuel Ru\u00edz, que se convierte en el negociador de la paz entre el gobierno mexicano, y el grupo sandinista que busca restablecer la dignidad del pueblo ind\u00edgena empobrecido. Estos profetas modernos buscan un cambio, una manera nueva de ver las cosas. En los tres casos tuvo que haber un cambio social en el que los grupos que no contaban empezaron a tener su lugar.<\/p>\n\n<p>La voz prof\u00e9tica es entonces un llamado a cambiar que resuena en lo profundo del coraz\u00f3n. Todos nosotros estamos acostumbrados a escuchar esa voz procedente de Jes\u00fas, es en \u00e9l en quien encontramos un llamado a ser lo mejor que podemos ser. Para nuestra sorpresa, en el texto del evangelio de hoy no es Jes\u00fas quien hace este llamado, sino por el contrario, nos encontramos a un Jes\u00fas que parece rechazar a una mujer por ser sirio fenicia y no ser del pueblo de Israel. Y peor aun cuando la respuesta de Jes\u00fas suena ofensiva al decirle que \u201cno es bueno darle a los perros, lo que es destinado a los hijos\u201d.<\/p>\n\n<p>No cabe duda que Mateo se dirige especialmente a los cristianos jud\u00edos, se encuentra&nbsp; tratando de abrir la visi\u00f3n de que la fe en Jes\u00fas es para todos y no solo para el pueblo de Israel. En el tiempo en que se escribe el evangelio de Mateo la fe en Jes\u00fas ya se ha extendido a pueblos griegos. Pero, \u00a1cu\u00e1ntos a\u00fan estar\u00edan peleando el privilegio de solo los jud\u00edos! Sabemos que el mismo Jes\u00fas no sali\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras del pueblo de Israel, concentr\u00e1ndose espec\u00edficamente dentro de los l\u00edmites de Israel. Mas su mensaje tendr\u00eda que llegar a todos los pueblos y es aqu\u00ed donde la mujer sirio fenicia pronuncia la voz prof\u00e9tica forzando el cambio de actitud en Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>\u201cSe\u00f1or, tambi\u00e9n los perritos comen de las migajas que caen de las mesas de sus amos\u201d. Ante el aparente rechazo, la mujer se mantiene realizando un llamado al interior del mismo Jes\u00fas que \u00e9ste no pudo pasar por alto. Su insistencia era la de una persona de fe, que no est\u00e1 dispuesta a rendirse tan simplemente. Aunque ella no es jud\u00eda, sabe lo que necesita y va m\u00e1s all\u00e1 del rechazo demandando de Jes\u00fas una respuesta diferente. Jes\u00fas se encuentra ante la interpelaci\u00f3n de quien est\u00e1 mostrando fe en \u00e9l, es la forastera y no la jud\u00eda, es la que pertenece a otro pueblo y no la que ha sido privilegiada. Y ella entonces logra el cambio de mentalidad en Jes\u00fas. Lo que aparece aqu\u00ed como un error de Jes\u00fas es corregido inmediatamente porque ella habl\u00f3 con una voz que no pudo callar el coraz\u00f3n. Y entonces Jes\u00fas se encuentra ante una nueva visi\u00f3n, va m\u00e1s all\u00e1 y concede lo que ella est\u00e1 solicitando. \u201cMujer \u00a1qu\u00e9 grande es tu fe! Que se cumpla tu deseo. Y en aquel momento qued\u00f3 sana su hija\u201d.<\/p>\n\n<p>As\u00ed como la voz de esta mujer, logra un cambio de actitud, seamos capaces de escuchar esas voces prof\u00e9ticas que nos invitan a una nueva visi\u00f3n, a ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que percibimos y creemos que es bueno. Hemos estado escuchando un llamado a cuidar la tierra y tratar de disminuir el extremo calentamiento que amenaza nuestro futuro. O\u00edmos las constantes voces que nos llaman a cambiar nuestra actitud ante el uso de armas de fuego que siguen siendo un peligro en nuestra sociedad. O\u00edmos tambi\u00e9n las voces de aquellos que tratan de cambiar la actitud ante los inmigrantes en este pa\u00eds exigi\u00e9ndonos el poder convivir y compartir cada vez m\u00e1s con gente diferente de nosotros. Esas voces penetran hasta lo profundo de nuestro coraz\u00f3n en donde se nos invita a crecer, a cambiar, a abrirnos a una nueva realidad.<\/p>\n\n<p>Pongamos atenci\u00f3n, escuchemos y \u00a1dej\u00e9monos impactar por esa voz que nos invita a tener una nueva visi\u00f3n! Todo cambio es una invitaci\u00f3n a crecer.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,855],"class_list":["post-162602","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-15a"],"acf":{"sermon_date":"2014-08-17","drupal_id":"304716","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168892},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 15 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 15 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El evangelio de Mateo nos presenta a una mujer que es capaz de cambiar la actitud de Jes\u00fas. Podemos llamar a esta mujer la voz prof\u00e9tica. Pensemos por un momento lo que significa la voz prof\u00e9tica, para que podamos entender lo que hace esta mujer en este texto. Los profetas en el Antiguo Testamento eran [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:47:43+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/\",\"name\":\"Propio 15 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2014-08-16T22:21:46+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:47:43+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Propio 15 (A) \u2013 2014\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Propio 15 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Propio 15 (A) \u2013 2014","og_description":"El evangelio de Mateo nos presenta a una mujer que es capaz de cambiar la actitud de Jes\u00fas. Podemos llamar a esta mujer la voz prof\u00e9tica. Pensemos por un momento lo que significa la voz prof\u00e9tica, para que podamos entender lo que hace esta mujer en este texto. Los profetas en el Antiguo Testamento eran [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:47:43+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/","name":"Propio 15 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2014-08-16T22:21:46+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:47:43+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-15-a-2014\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Propio 15 (A) \u2013 2014"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":914,"label":"Pentecost\u00e9s A"},{"value":855,"label":"Propio 15a"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"El evangelio de Mateo nos presenta a una mujer que es capaz de cambiar la actitud de Jes\u00fas. Podemos llamar a esta mujer la voz prof\u00e9tica. Pensemos por un momento lo que significa la voz prof\u00e9tica, para que podamos entender lo que hace esta mujer en este texto. Los profetas en el Antiguo Testamento eran&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}