{"id":162610,"date":"2014-06-21T18:27:04","date_gmt":"2014-06-21T22:27:04","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-7-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:49:09","modified_gmt":"2020-12-03T15:49:09","slug":"propio-7-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-7-a-2014\/","title":{"rendered":"Propio 7 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>&nbsp;\u201cy el que no toma su cruz y me sigue, no merece ser m\u00edo\u201d&nbsp;(Mateo 10:38).<\/p>\n\n<p>Bien podemos designar este domingo como el d\u00eda de aprender a renunciar a todo lo que impide que cumplamos nuestra misi\u00f3n.<\/p>\n\n<p>La reflexi\u00f3n para este domingo inicia con el relato de la experiencia dolorosa de la esclava Agar, concubina de Abrah\u00e1n, que junto a su hijo Ismael, son expulsados al desierto. Antes de vivir tal experiencia, Agar y su hijo Ismael gozaban de la protecci\u00f3n de Abrah\u00e1n; la confianza de ambos era tal que se burlaban de Isaac, hijo de Abrah\u00e1n y Sara. Los celos en el coraz\u00f3n de Sara, forzaron a Abrah\u00e1n tambi\u00e9n padre de Ismael, a expulsar a madre e hijo al desierto abrasador. La misma Sara, que fue bendecida con la maternidad en su edad madura, pide a su esposo que abandone a la otra madre con un hijo en brazos.<\/p>\n\n<p>Agar no renunci\u00f3 voluntariamente a su vida en el campamento de Abrah\u00e1n, se vio obligada por circunstancias que ella no pod\u00eda controlar. Agar vive el drama de la expulsi\u00f3n y se resigna a la muerte de su hijo y a la suya propia. La historia contada en el cap\u00edtulo veinte y uno del libro del G\u00e9nesis cambia de rumbo cuando un \u00e1ngel del Se\u00f1or se aparece a Agar y le muestra un pozo, donde podr\u00e1 saciar su sed y la de su hijo. Ambos se salvan, e Ismael se convierte en el padre de una gran naci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>La dram\u00e1tica historia de Agar y su hijo Ismael, se repite en nuestro mundo d\u00eda tras d\u00eda. Hombres y mujeres, que bajo distintas circunstancias son forzados a tomar nuevos rumbos en sus vidas, en la mayor\u00eda de los casos, la nueva y triste realidad no se esperaba.<\/p>\n\n<p>La muerte inesperada de un ser querido, una discapacidad despu\u00e9s de un accidente, un divorcio o tener que cumplir un tiempo en prisi\u00f3n son algunas de las realidades que se pueden enfrentar inesperadamente. Tal como Agar, muchos caemos en la desesperanza y pensamos que el final ha llegado. La lectura de hoy nos dice claramente que Dios est\u00e1 en todas partes, incluyendo el desierto, como sitio desolado y \u00e1rido y en el desierto de la soledad y angustia que vivimos cuando nuestra vida da un vuelco inesperado. Los planes de Dios son muy distintos a los planes de los seres humanos. Sara, la esposa de Abrah\u00e1n, deseaba la extinci\u00f3n de Agar e Ismael, Dios les cubri\u00f3 con su poder y los salv\u00f3. La historia de Agar e Ismael nos afirma que la providencia divina nos acompa\u00f1a en los tiempos de prueba y desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>El evangelio de hoy contiene planteamientos de mucha radicalidad. El Se\u00f1or afirma: \u201cel que me niegue delante de los hombres, yo tambi\u00e9n lo negar\u00e9 delante de mi Padre que est\u00e1 en el cielo. No crean que he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra\u201d. Si las dos frases anteriores no nos impactaron, pues pongamos atenci\u00f3n a los siguientes versos: \u201cEl que quiere a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no merece ser m\u00edo; el que quiere a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no merece ser m\u00edo. El que trate de salvar su vida, la perder\u00e1, pero el que pierda su vida por causa m\u00eda, la salvar\u00e1\u201d.<\/p>\n\n<p>A muchos nos puede parecer exagerado lo que el Se\u00f1or est\u00e1 pidiendo a cada uno de sus seguidores. Ya en los mismos tiempos que el Se\u00f1or estaba en la tierra, hubo algunos que dijeron que con semejantes exigencias era dif\u00edcil seguirle. Sin embargo, la historia y los hechos cotidianos nos muestran que muchas personas son capaces de renunciar a su familia, a su religi\u00f3n o a su condici\u00f3n social por una pasi\u00f3n amorosa; que miles de personas han dado sus vidas por defender el suelo que les vio nacer frente a una agresi\u00f3n extranjera; que la traici\u00f3n a la patria tiene como castigo la muerte en muchos pa\u00edses. Cuando las exigencias son por las causas antes se\u00f1aladas parece que las justificamos y las entendemos. \u00bfPor qu\u00e9 cuando el Se\u00f1or nos pide una entrega absoluta, nos escandalizamos? El Se\u00f1or nos pide fidelidad, nos pide ser consecuentes con nuestra fe a\u00fan en la adversidad, nos pide renunciar a nuestros seres queridos y a la vida misma.<\/p>\n\n<p>En todas las generaciones se encuentran seguidores fieles y comprometidos con el Se\u00f1or, de no ser as\u00ed, no tendr\u00edamos santas y santos, hombres y mujeres que desafiaron obst\u00e1culos y adversidades que imped\u00edan vivir el seguimiento a Cristo con la entrega que nos pide. Bien dec\u00eda san Pablo, que la cruz era motivo de esc\u00e1ndalo para muchos, refiri\u00e9ndose a la negativa de aquellos en aceptar la renuncia y el sacrificio.<\/p>\n\n<p>Puesto que la obra del Se\u00f1or es transformar este mundo asediado por el pecado en sus expresiones de opresi\u00f3n, racismo, violencia y degradaci\u00f3n, las exigencias para los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas de Cristo son extremas; tanto as\u00ed como la preparaci\u00f3n del soldado que va a luchar en diversidad de escenarios, bien sea desierto, monta\u00f1a o mar. Los cristianos ejercemos una misi\u00f3n prof\u00e9tica en el mundo que implica tomar riesgos.<\/p>\n\n<p>El rescate del ser humano llev\u00f3 al Se\u00f1or a la muerte en la cruz. Sin embargo, su resurrecci\u00f3n a la vida nos confirma que el sacrificio conduce a la vida plena. La paz y la libertad se han alcanzado gracias a la dedicaci\u00f3n de hombres y mujeres que entregaron sus vidas por tan nobles causas. San Pablo en su carta a los romanos nos dice que \u201cpor el bautismo fuimos sepultados con Cristo, y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva\u2026\u201d<\/p>\n\n<p>Quienes predican un evangelio que se basa \u00fanicamente en la prosperidad material, ocultan las exigencias del Se\u00f1or en cuanto a la renuncia y el sacrificio. Cuesta entender la oferta de algunos telepredicadores que cautivan a muchos con la promesa de una vida llena de \u00e9xitos financieros, puesto que Dios nos puede dar todo lo que le pidamos, incluyendo un auto deportivo.<\/p>\n\n<p>El Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo no tiene como prop\u00f3sito enriquecer a unos cuantos; nuestro Dios manifestado en Jesucristo nos ha prometido un reino de justicia, paz y amor para todos en este mundo y en el venidero. El Se\u00f1or nos dice: \u201cNo crean que he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra\u201d. La guerra del Se\u00f1or no es con armas qu\u00edmicas o sofisticadas. La lucha que dirige el Se\u00f1or es con la compasi\u00f3n y el respeto por cada ser humano. La guerra del Se\u00f1or es contra sistemas que promueven la desigualdad entre las personas.<\/p>\n\n<p>En palabras de la Rvdma. Katherine Jefferts Schori, obispa presidente de la Iglesia Episcopal en uno de sus sermones en Adviento del 2013 se nos recuerda: \u201cSo\u00f1ar con un mundo en el que la realidad de cada ni\u00f1o \/ni\u00f1a y adultos sea encontrar abundante evidencia del amor de Dios en los bautizados, que como santos ingenieros, juntan y construyen un mundo de paz. Y bendito sea todo aquel que no se siente ofendido por ese sue\u00f1o\u201d (Fort Bragg, NC, Sunday, December 15, 2013).<\/p>\n\n<p>No temamos a las exigencias de Cristo, temamos al futuro incierto que tendr\u00e1n las siguientes generaciones si no insistimos en la proclamaci\u00f3n de los valores del evangelio.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[914,924],"class_list":["post-162610","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-a","category-propio-07a"],"acf":{"sermon_date":"2014-06-22","drupal_id":"304756","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168901},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 7 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-7-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 7 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp;\u201cy el que no toma su cruz y me sigue, no merece ser m\u00edo\u201d&nbsp;(Mateo 10:38). 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