{"id":162613,"date":"2014-05-31T18:29:19","date_gmt":"2014-05-31T22:29:19","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-7-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:44","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:44","slug":"pascua-7-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-7-a-2014\/","title":{"rendered":"Pascua 7 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Celebramos el s\u00e9ptimo domingo de Pascua y las lecturas se enfocan en la despedida del Se\u00f1or. La primera, tomada del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, nos describe la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or a los cielos y como los disc\u00edpulos han escuchado de Jes\u00fas resucitado&nbsp; la promesa de la venida del Esp\u00edritu Santo, para as\u00ed&nbsp; dar&nbsp; testimonio de su resurrecci\u00f3n. A pesar de tales palabras, se sienten tristes y desorientados.<\/p>\n\n<p>Mucho antes que sucediera la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, Jes\u00fas hab\u00eda presentado al Padre&nbsp; una bella oraci\u00f3n, conocida como la oraci\u00f3n sacerdotal. Antes de su pasi\u00f3n y muerte, nuestro Se\u00f1or Jesucristo ofrece al Padre esta plegaria en la que, como un&nbsp; padre amoroso, se preocupa por el futuro de&nbsp; sus seguidores.&nbsp;&nbsp;\u201cYo te ruego por ellos; no ruego por los que son del mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos.&nbsp;&nbsp;Todo lo que es m\u00edo es tuyo, y lo que es tuyo es m\u00edo; y mi gloria se hace visible en ellos. No voy a seguir en el mundo, pero ellos s\u00ed van a seguir en el mundo, mientras que yo me voy para estar contigo. Padre santo, cu\u00eddalos con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado, para que est\u00e9n completamente unidos, como t\u00fa y yo\u201d.<\/p>\n\n<p>Habiendo el Se\u00f1or concluido su ministerio en la tierra, regresa al lado del Padre y sus seguidores hubieran preferido que se quedase f\u00edsicamente para todas las generaciones de creyentes. No cabe duda que la presencia corporal del Se\u00f1or nos ayudar\u00eda a realizar una obra misionera sin muchas dificultades. Sin embargo, el Se\u00f1or, prefiere subir a los cielos y dejar que el Esp\u00edritu Santo gu\u00ede y fortalezca a cada uno de sus ap\u00f3stoles en la obra misionera de la Iglesia en distintas partes de la tierra.<\/p>\n\n<p>El Se\u00f1or conf\u00eda en nosotros y, llenos del poder del Esp\u00edritu, nos deja la responsabilidad de extender su reino y quiere que nos dediquemos a proclamar las buenas nuevas de un Dios misericordioso y compasivo que nos invita a una vida plena. La Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or no es una despedida, es el inicio de la obra misionera con la presencia espiritual del Se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>Los disc\u00edpulos regresan al aposento alto, lugar donde se hospedan en Jerusal\u00e9n, y all\u00ed se decide qui\u00e9n ser\u00e1 el que sustituya a Judas Iscariote. Le corresponde a Mat\u00edas ser parte del grupo de los doce. La misi\u00f3n no puede esperar, es importante sumar m\u00e1s ap\u00f3stoles; no hay tiempo para lamentarse de que Judas optara por su propio proyecto y no por el del reino de Dios.<\/p>\n\n<p>Continuar\u00e1n los seguidores del Se\u00f1or en el mismo aposento alto, donde tendr\u00e1 lugar la venida del Esp\u00edritu Santo sobre cada uno, pronto se va a celebrar el primer Pentecost\u00e9s de la naciente Iglesia.<\/p>\n\n<p>Los primeros cristianos, seg\u00fan la primera carta de Pedro, eran plenamente conscientes del reto de la persecuci\u00f3n y la muerte por causa de Cristo. El texto que hoy se lee en la segunda lectura nos confirma lo dicho:&nbsp;\u201c&nbsp;Dichosos ustedes, si alguien los insulta por causa de Cristo, porque el glorioso Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 continuamente sobre ustedes\u201d (Primera carta de Pedro 4:14).<\/p>\n\n<p>La decisi\u00f3n y el valor de los primeros cristianos y cristianas de entregar la propia vida por la causa de Cristo se explican por la certeza que cada uno ten\u00eda del poder del Esp\u00edritu Santo en el surgimiento y desarrollo de la Iglesia, como comunidad de Cristo resucitado. Se debe a\u00f1adir el hecho mismo de que el Se\u00f1or Jes\u00fas or\u00f3 al Padre por sus seguidores en las generaciones venideras.<\/p>\n\n<p>La obra misionera de la Iglesia en todos los confines de la tierra ha sido posible gracias a la fe y entrega de tantos hombres y mujeres que no han dudado al responder al llamado del Se\u00f1or&nbsp; cuando les ha buscado para extender su reino.<\/p>\n\n<p>La Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or como el acontecimiento que marca el inicio de la obra evangelizadora de la Iglesia, la llegada del Esp\u00edritu Santo como fuerza motriz de la obra, y&nbsp; la oraci\u00f3n sacerdotal de Jes\u00fas por sus seguidores en todos los tiempos deben ayudarnos a entender que la obra misionera de la Iglesia est\u00e1 absolutamente en las manos de Dios.<\/p>\n\n<p>En la Iglesia Episcopal todos los bautizados&nbsp; y bautizadas participamos con igualdad de deberes en la obra evangelizadora de la Iglesia. En la mayor\u00eda de nuestras congregaciones se enfatiza en las promesas bautismales. Cada una de estas promesas est\u00e1 relacionada con el mandato del Se\u00f1or de anunciar las buenas nuevas. As\u00ed encontramos que una de las promesas nos pide continuar con la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles en la fracci\u00f3n del pan y en las oraciones.<\/p>\n\n<p>A nuestra generaci\u00f3n&nbsp; de creyentes le corresponde hacer realidad esa promesa mediante la predicaci\u00f3n, el testimonio y la adoraci\u00f3n al Se\u00f1or en la santa Eucarist\u00eda, y en la educaci\u00f3n de nuestros hijos en los valores del evangelio, con el fin de que ellos contin\u00faen practicando su fe en el contexto de la comunidad cristiana.<\/p>\n\n<p>Otra de las promesas bautismales nos invita a servir a Cristo en todas las personas amando al pr\u00f3jimo como a uno mismo. En esta promesa se nos pide llevar a la pr\u00e1ctica nuestra fe en el servicio a los dem\u00e1s. El servicio cristiano en nuestras comunidades se ejerce en diferentes formas, que van desde el gesto de solidaridad por el hermano o hermana que sufre, o bien en proyectos comunitarios que atienden a centenares de personas desamparadas o bien&nbsp; abogando por los que sufren discriminaci\u00f3n y rechazo en nuestra sociedad.<\/p>\n\n<p>A lo largo de&nbsp; la estaci\u00f3n de Pascua, hemos reafirmado nuestras promesas bautismales; en la medida que cada cristiano y cristiana vive estas promesas, entonces la presencia del Se\u00f1or resucitado&nbsp; puede palparse en la sociedad en que vivimos. La Iglesia es la misma de aquellos primeros disc\u00edpulos que regresaron del monte de los Olivos, despu\u00e9s de haber visto subir al Se\u00f1or a los cielos; la Iglesia es la misma de aquellos que recibieron el Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s.<\/p>\n\n<p>Hoy, sin temor, proclamamos al mundo que Cristo vive y dirige nuestras vidas. Participemos en cada una de nuestras congregaciones con la misma esperanza y pasi\u00f3n de los primeros cristianos, que en situaciones de persecuci\u00f3n, fueron capaces de establecer comunidades de fe en muchas partes del mundo antiguo. Ellos no ten\u00edan los medios&nbsp; de transporte y de comunicaci\u00f3n que nosotros tenemos, pero si ten\u00edan la certeza de que la obra que realizaban era en el nombre del Se\u00f1or&nbsp; resucitado que les hab\u00eda encomendado llevar la buena nueva a todas las gentes<\/p>\n\n<p>El futuro de nuestra Iglesia est\u00e1 en la fuerza y el poder del Esp\u00edritu Santo;&nbsp; pidamos que ese poder maravilloso del Esp\u00edritu derrame los dones necesarios sobre nuestras congregaciones para que la fe cristiana siga siendo la br\u00fajula que marque el rumbo de nuestras familias<\/p>\n\n<p>Celebremos pues con gozo la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, porque Jes\u00fas conf\u00eda que nos dejemos guiar por el poder del Esp\u00edritu Santo para llevar a cabo la transformaci\u00f3n de nuestra sociedad con los valores del evangelio que \u00e9l nos proclam\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[913,904],"class_list":["post-162613","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-7a","category-pascua-a"],"acf":{"sermon_date":"2014-06-01","drupal_id":"304771","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168901},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 7 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-7-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 7 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Celebramos el s\u00e9ptimo domingo de Pascua y las lecturas se enfocan en la despedida del Se\u00f1or. 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