{"id":162615,"date":"2014-05-24T18:30:19","date_gmt":"2014-05-24T22:30:19","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-6-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:15","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:15","slug":"pascua-6-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-6-a-2014\/","title":{"rendered":"Pascua 6 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Me gustar\u00eda iniciar esta reflexi\u00f3n con el poema escrito por el poeta persa Muhammad Hafez. El t\u00edtulo de su libro de poemas se titula: \u201cEl tema de esta Noche es el Amor\u201d. He aqu\u00ed el poema:<\/p>\n\n<p>LLEVANDO A DIOS<\/p>\n\n<p>Nadie nos puede impedir llevar a Dios<br \/>\ndonde quiera que vayamos.<br \/>\nNadie puede sustraer su nombre<br \/>\nde nuestros corazones al intentar abandonar nuestros miedos<br \/>\ny al final mantenernos \u2013 Victoriosos.<br \/>\nNo tenemos que dejarlo en la mezquita<br \/>\no la iglesia solo por la noche;<br \/>\nno tenemos que estar celosos de f\u00e1bulas de los santos<br \/>\no m\u00e1stiles gloriosos, esas almas delirantes<br \/>\nque pueden amar extravagantemente al amigo.<br \/>\nNo tenemos que envidiar la habilidad de nuestros esp\u00edritus<br \/>\nque a veces pueden tocar a Dios en un sue\u00f1o.<br \/>\nNuestros anhelantes ojos, nuestros cuerpos necesitados de fervor,<br \/>\npueden todos ser empapados de satisfacci\u00f3n<br \/>\ny de luz.<br \/>\nNadie en ning\u00fan sitio puede detenernos<br \/>\nel llevar al Amado doquiera que vayamos.<br \/>\nNadie puede despojar su precioso Nombre<br \/>\ndel ritmo de mi coraz\u00f3n \u2013<br \/>\nmis pasos y mi respiraci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>(Traducido del ingl\u00e9s por el Rev. C. Jes\u00fas Reyes).<\/p>\n\n<p>El autor de este poema, Muhammad Hafez-e Shirazi, ha influenciado la vida y el pensamiento persa desde el siglo 14. Naci\u00f3, aproximadamente, en 1325 y falleci\u00f3 en 1390. Hoy d\u00eda, es uno de los autores m\u00e1s admirados en Ir\u00e1n y la mayor parte de las familias persas tienen libros sobre sus obras en casa. El enfoque principal de su trabajo po\u00e9tico fueron: la persona amada, la fe y denunciar la hipocres\u00eda. Bien podemos notar entonces que la funci\u00f3n del poeta es tambi\u00e9n prof\u00e9tica, adem\u00e1s de deleitarnos con bellas formas aleg\u00f3ricas.<\/p>\n\n<p>Ahora, si colocamos el poema de Hafez y el evangelio de hoy de forma paralela, entonces encontramos una profundidad sublime en los dos textos. Ambos se alimentan y entrelazan tocando en sensibilidades humanas donde el amor, la fortaleza interior, la perseverancia ante el desaf\u00edo, la certeza de la presencia de Dios con nosotros es tan real, que lo \u00fanico que necesitamos es vivir la promesa con convicci\u00f3n. Jes\u00fas les dice a sus disc\u00edpulos, \u201custedes est\u00e1n en m\u00ed, y yo en ustedes\u201d. Esto lo dice durante la realizaci\u00f3n de la \u00daltima Cena. Jes\u00fas, b\u00e1sicamente, se est\u00e1 despidiendo de sus amigos y les est\u00e1 proveyendo de sus \u00faltimas disposiciones. Pero al mismo tiempo, dentro del drama de decir adi\u00f3s \u2013algo que los mismos disc\u00edpulos no se esperaban y me puedo imaginar el estado de confusi\u00f3n en que se encuentran-, Jes\u00fas les confirma que la distancia es tan s\u00f3lo imaginaria. Lo que Jes\u00fas est\u00e1 diciendo es: \u201cyo me voy, me van a matar, pero es para demostrarles a ustedes y al mundo que Yo soy el Se\u00f1or de la Vida\u201d. En otras palabras les dice: \u201cme voy, pero no me voy\u201d.<\/p>\n\n<p>En esta transformaci\u00f3n radical de Jes\u00fas, la vida ya no depende de las formas corp\u00f3reas y las necesidades materiales. Ahora se encuentra en comuni\u00f3n con sus disc\u00edpulos a trav\u00e9s de la experiencia del amor. Pero estamos hablando de un amor que no es tan s\u00f3lo sentimiento; el amor de Jes\u00fas es presente, real, lleno de certeza, fortaleza y acci\u00f3n. Este es un amor que requiere fidelidad duradera. Se basa en la promesa mutua de autenticidad en la vida, integridad en la palabra, y honestidad en la acci\u00f3n. Por eso dice Jes\u00fas: \u201cEn aquel d\u00eda, ustedes se dar\u00e1n cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes est\u00e1n en m\u00ed, y yo en ustedes\u201d. \u00a1Esta es la belleza de la resurrecci\u00f3n!<\/p>\n\n<p>El poema de Hafiz tambi\u00e9n habla de Dios, de amor y de miedo. Y lo hace con la profunda convicci\u00f3n de que si es Dios quien gu\u00eda nuestra vida, entonces los miedos son vencidos y nuestra vida es restaurada a la profunda experiencia de la santidad, el amor y la convicci\u00f3n de la presencia de Dios en nosotros. Y nos dice:<\/p>\n\n<p>\u201cNuestros anhelantes ojos, nuestros cuerpos necesitados de fervor,<br \/>\npueden todos ser empapados de satisfacci\u00f3n<br \/>\ny de luz.<br \/>\nNadie en ning\u00fan sitio puede detenernos<br \/>\nel llevar al Amado doquiera que vayamos.<br \/>\nNadie puede despojar su precioso Nombre<br \/>\ndel ritmo de mi coraz\u00f3n \u2013<br \/>\nmis pasos y mi respiraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n<p>La lectura de la Primera Carta de Pedro nos dice: \u201cNo tengan miedo a nadie, ni se asusten, sino honren a Cristo como Se\u00f1or en sus corazones\u201d. En efecto, no tengamos miedo a nada ni a nadie, puesto que el Se\u00f1or de la vida est\u00e1 con nosotros. No les digo esto para que act\u00faen con desaf\u00edo o despreocupaci\u00f3n, sino para que liber\u00e1ndonos de los miedos podamos amar y vivir de forma plena. O sea, la vida no se vive motivada por el deseo de evitar la muerte; la vida se vive cuando se es capaz de amar profundamente\u2026 y lo que llamamos muerte es tan s\u00f3lo el portal que nos permite entrar en la eternidad con Dios. Como dice Pedro en su carta: \u201cEs mejor sufrir por hacer el bien, si as\u00ed lo quiere Dios, que por hacer el mal. Porque Cristo mismo sufri\u00f3 la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. \u00c9l era inocente, pero sufri\u00f3 por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios. En su fragilidad humana, muri\u00f3; pero resucit\u00f3\u2026\u201d<\/p>\n\n<p>Un sacerdote, que trabaj\u00f3 en la ciudad de Nueva York durante varios a\u00f1os, cuenta la historia de que cerca de su iglesia hab\u00eda un parque donde resid\u00eda un hombre. O sea, el hombre no ten\u00eda casa, viv\u00eda a la intemperie. Sin embargo, el vecindario bien le conoc\u00eda, le apreciaba y le proporcionaba alimento. El hombre viv\u00eda en el parque y quer\u00eda vivir en el parque; y los vecinos le respetaban su deseo. Los que le conoc\u00edan le saludaban por su nombre y \u00e9l siempre respond\u00eda de forma cort\u00e9s. Aquel hombre, a pesar de su evidente enfermedad psicol\u00f3gica, conservaba un aire de profunda inteligencia. As\u00ed es como le describe el sacerdote que lleg\u00f3 a conocer a esta persona de la calle. De hecho, el sacerdote desarroll\u00f3 una amistad con el hombre y pronto se convirtieron en compa\u00f1eros de oraci\u00f3n. Casi todos los d\u00edas, dice el sacerdote, cerca del medio d\u00eda los dos se sentaban en el parque para orar. Esto sucedi\u00f3 hasta el d\u00eda en que el sacerdote acept\u00f3 el llamado para servir en otra iglesia muy lejos de la ciudad de Nueva York. El d\u00eda cercano a su partida, el sacerdote fue a despedirse de su amigo, el hombre de la calle, y le dijo: \u201cMe estoy yendo, y es muy posible que no regrese a Nueva York durante mucho tiempo; pero siempre estar\u00e9 rezando por ti\u201d. En ese momento el hombre de la calle, que nunca se levantaba de su banca del parque, y nunca ve\u00eda a los ojos de las personas sino que se comunicaba evitando hacer contacto visual, en ese preciso momento el hombre de la calle se puso de pie, extendi\u00f3 su mano al amigo sacerdote y mir\u00e1ndole a los ojos le dijo: \u201cEst\u00e1 bien, t\u00fa y yo estamos unidos en Dios, y para Dios no existe la distancia\u201d.<\/p>\n\n<p>Esta, hermanos y hermanas, es la historia de la resurrecci\u00f3n. En Dios no existen las distancias. Bien podemos decir que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es una expresi\u00f3n prof\u00e9tica y po\u00e9tica de Dios. \u201cNo los voy a dejar hu\u00e9rfanos; volver\u00e9 para estar con ustedes. Dentro de poco, los que son del mundo ya no me ver\u00e1n; pero ustedes me ver\u00e1n, y vivir\u00e1n porque yo vivo\u201d. Esta es nuestra promesa.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[912,904],"class_list":["post-162615","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-6a","category-pascua-a"],"acf":{"sermon_date":"2014-05-25","drupal_id":"304781","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168898},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 6 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-6-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 6 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Me gustar\u00eda iniciar esta reflexi\u00f3n con el poema escrito por el poeta persa Muhammad Hafez. 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