{"id":162624,"date":"2014-04-13T18:35:47","date_gmt":"2014-04-13T22:35:47","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/domingo-de-ramos-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:08","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:08","slug":"domingo-de-ramos-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-ramos-a-2014\/","title":{"rendered":"Domingo de Ramos (A) &#8211; 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Estamos al comienzo de la gran semana cristiana. La pregunta que debemos hacernos en este d\u00eda nos la presenta san Mateo: \u201cCuando Jes\u00fas entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, toda la ciudad se alborot\u00f3, y muchos preguntaban: \u00bfQui\u00e9n es este?, y la gente contestaba: Es el profeta Jes\u00fas, el de Nazaret de Galilea\u201d (Mateo 21: 10-11).<\/p>\n\n<p>Los que no pertenec\u00eda a este agasajo triunfal y lo presenciaban formularon una pregunta absolutamente l\u00f3gica: \u00bfQui\u00e9n este hombre? Cualquiera de nosotros, en ocasi\u00f3n semejante, lo hubi\u00e9ramos hecho. Sin saberlo, estaban formulando una pregunta que, much\u00edsimos hombres y mujeres de todas las razas y edades, se han preguntado, se preguntan y se preguntar\u00e1n.<\/p>\n\n<p>Se acerca el final de la vida terrena de Cristo y se aproxima el momento de la gran verdad. El momento en que tendr\u00e1 que demostrar hasta qu\u00e9 punto su doctrina y su vida no eran pura teor\u00eda sino dur\u00edsima pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n<p>Esta semana es un aut\u00e9ntico compendio de la vida de Jes\u00fas. Una semana, en la que brillar\u00e1 con luz propia la sencillez, la serenidad, la humildad, la entrega, el amor m\u00e1s all\u00e1 del que merece la propia vida. Acabar\u00e1 esta gran semana con el triunfo de Pascua, el d\u00eda por excelencia.<\/p>\n\n<p>La tradici\u00f3n de la entrada triunfal de un rey a una ciudad viene de los reyes de Israel cuando el rey David, orden\u00f3: \u201cH\u00e1ganse acompa\u00f1ar de los funcionarios del reino, monten a mi hijo Salom\u00f3n en mi mula y ll\u00e9venlo a Guij\u00f3n\u201d (1Reyes 1:33). Pero Jes\u00fas escoge un animal m\u00e1s humilde, una borrica, que era la montura del pueblo pobre. No es un rey guerrero y violento, sino que entiende el servicio como lema de su reino.<\/p>\n\n<p>El estilo de Jes\u00fas difiere con las expectativas del pueblo que quiere ver en \u00e9l la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda de Israel y la liberaci\u00f3n pol\u00edtica de los romanos opresores. La multitud que le ha seguido desde muy lejos, a la hora de afirmar el compromiso, se han echado atr\u00e1s. Incluso, hasta los disc\u00edpulos estaban confundidos y no entend\u00edan su programa.<\/p>\n\n<p>En su soledad silenciosa, seguro de su misi\u00f3n y fiel a su proyecto, Jes\u00fas avanza hacia Jerusal\u00e9n, hacia la muerte que sabe pronto llegar\u00e1. No necesita fijarse mucho para ser consciente de que sus enemigos tienen bien pensada y decidida su muerte. Pero \u00e9l avanza tranquilo con valent\u00eda. Es coherente, y conf\u00eda en la causa que ha proclamado en toda su corta vida, el reino de Dios.<\/p>\n\n<p>As\u00ed lo expresa el profeta Isa\u00edas, refiri\u00e9ndose a un siervo de Dios: \u201cEl Se\u00f1or es quien me ayuda: por eso no me hieren los insultos; por eso me mantengo firme como una roca, pues s\u00e9 que no quedar\u00e9 en rid\u00edculo\u201d (Isa\u00edas 50:7).<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas conf\u00eda plenamente en el Padre, aunque sienta, como hombre normal que es, la debilidad. De ella ser\u00e1n testigos los olivos de Getseman\u00ed. Con todos estos sentimientos encontrados, su entrada en Jerusal\u00e9n este d\u00eda es una demostraci\u00f3n de su entera libertad.<\/p>\n\n<p>Avanza hacia la muerte porque quiere, a sabiendas de lo que le espera en la ciudad dentro de pocos d\u00edas. No puede saber cu\u00e1ntos; para que sean los m\u00e1s posible, por eso no dormir\u00e1 en la ciudad en estos d\u00edas. Por algo tiene en Betania amigos fieles.<\/p>\n\n<p>Mateo no los menciona; pero los ni\u00f1os en este d\u00eda son personajes muy importantes; junto al borrico, gritando su alegr\u00eda y levantando ramos y trapos al viento, adornan la fiesta y la llenan de alegr\u00eda. Es su manera de expresar su adhesi\u00f3n a Jes\u00fas. Jes\u00fas antes los ha bendecido muchas veces, hoy les sonr\u00ede complacido.<\/p>\n\n<p>Los ni\u00f1os, ajenos a la malicia de los adultos, abren su coraz\u00f3n a la amistad y a todo lo noble. Jes\u00fas lo sabe y los quiere. Mientras tanto, el borrico sigue a comp\u00e1s lento su camino. Hoy es pieza clave. En \u00e9l hoy todo lo humilde, simple y sencillo qued\u00f3 ensalzado por el noble uso que de \u00e9l hizo el maestro.<\/p>\n\n<p>As\u00ed lo relata san Mateo: \u201cVayan a la aldea que est\u00e1 en frente. All\u00ed encontrar\u00e1n una burra atada y un burrito con ella. Des\u00e1tenla y tr\u00e1iganmelos. Y si alguien les dice algo, d\u00edganle que el Se\u00f1or los necesita y que en seguida los devolver\u00e1\u201d (Mateo 21: 2-3). Esta era una orden.<\/p>\n\n<p>En general, en cuanto a la pasi\u00f3n, Mateo sigue a Marcos; acent\u00faa la responsabilidad del pueblo jud\u00edo en la muerte de Jes\u00fas. As\u00ed lo expresa el evangelista: \u201cToda la gente contest\u00f3: nosotros y nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte\u201d (Mateo 27: 25).<\/p>\n\n<p>Mateo presenta a Cristo en el centro de la pasi\u00f3n. \u00c9l domina de forma magistral la situaci\u00f3n. Sus sufrimientos quedan iluminados por tres hechos: primero, Jes\u00fas entrega su vida por la salvaci\u00f3n de todos; segundo, hace ver que Jes\u00fas cumple libremente la voluntad de Dios; y, tercero, hace ver que sabe cu\u00e1ndo ha llegado su hora.<\/p>\n\n<p>Mateo aporta reflexiones propias y las formula con textos y salmos del Antiguo Testamento. Son detalles propios de \u00e9l: \u201cLas treinta monedas de plata, el sue\u00f1o de Pilatos, su lavatorio de manos, la confesi\u00f3n p\u00fablica de Judas y su arrepentimiento\u201d (Cfr. Mateo 27:3ss.).<\/p>\n\n<p>Esto nos hace tomar conciencia de los sufrimientos y dolores que Cristo pas\u00f3 para salvarnos. La pasi\u00f3n de Cristo es tambi\u00e9n nuestra pasi\u00f3n. Jes\u00fas contin\u00faa sufriendo la muerte en todos los hombres y mujeres privados de libertad, sin lo necesario para vivir dignamente, esclavos de \u00eddolos, drogas, pobrezas e ignorancia. Muchos se venden o son vendidos por lo que no tiene sentido ni valor.<\/p>\n\n<p>Unos, nos lavamos las manos de la pobreza estructura del mundo o queremos suponer que no tenemos ninguna parte en ella. Otros, huimos de la verdad y de los problemas, como Pilatos. Mientras a los m\u00e1s necesitados les toca avanzar en soledad con su cruz a cuestas, como Jes\u00fas. Si somos amigos de Jes\u00fas, tenemos que infundir fortaleza solidaria y disminuir el peso de la cruz en nuestros hermanos.<\/p>\n\n<p>La misi\u00f3n de nosotros como cristianos la formula Pablo en este himno de la carta a los filipenses 2: 5-11. En \u00e9l se proclama la trayectoria de Jes\u00fas bajando hasta lo m\u00e1s profundo de la experiencia humana y levantado luego por Dios hasta la altura de la divinidad.<\/p>\n\n<p>As\u00ed lo relata Pablo: \u201cAunque exist\u00eda con el mismo ser de Dios, no se aferr\u00f3 a su igualdad con \u00e9l, sino que renunci\u00f3 a lo que era suyo y tom\u00f3 la naturaleza de siervo\u201d (Filipenses 2:5). Es decir, se vaci\u00f3 por dentro y por fuera. Quiso experimentar la debilidad, el dolor, el miedo y la soledad total.<\/p>\n\n<p>Por esto tenemos un intercesor v\u00e1lido ante el Padre que conoce por experiencia lo que es ser criatura de barro. Solo el amor puede empujar tan abajo y alcanzar profundidades tan hondas. Nos salv\u00f3 desde dentro, penetrando en el misterio del pecado que carg\u00f3 sobre sus hombres.<\/p>\n\n<p>Su ejemplo nos estimula a la solidaridad, a la humildad y a la esperanza, ya que estos campos de soledad y de muerte, por donde pas\u00f3 el pecado han sido pisados por Jes\u00fas con la cruz a cuestas. Sus hondas huellas han hecho brotar vida y esperanza donde solo hab\u00eda sombre y muerte.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[960,898],"class_list":["post-162624","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-domingo-de-ramos-a","category-semana-santa"],"acf":{"sermon_date":"2014-04-13","drupal_id":"304826","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Domingo de Ramos (A) - 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/domingo-de-ramos-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de Ramos (A) - 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estamos al comienzo de la gran semana cristiana. 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