{"id":162628,"date":"2014-03-23T18:38:07","date_gmt":"2014-03-23T22:38:07","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:01","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:01","slug":"cuaresma-3-a-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/","title":{"rendered":"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Con este tercer domingo de nuestro camino cuaresmal, continuamos meditando sobre esta serie de pasajes b\u00edblicos que nos ir\u00e1n ayudando a hacernos cada d\u00eda m\u00e1s conscientes de esa necesidad de convertirnos de coraz\u00f3n para poder vivir con Jes\u00fas la experiencia de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s, nos ir\u00e1n recordando esos mismos pasajes de la Palabra de Dios, la necesidad de renovar constantemente nuestros compromisos bautismales. De hecho, cada pasaje de la Palabra de Dios es una invitaci\u00f3n para que hagamos la experiencia de manera muy consciente de la preparaci\u00f3n inmediata al bautismo que realizaban los cristianos y cristianas de los primeros siglos. Cierto que nosotros ya somos bautizados, pero de una manera u otra, es necesario volver, con frecuencia, a la renovaci\u00f3n de esos compromisos, a la renovaci\u00f3n de esa alianza.<\/p>\n\n<p>Uno de los elementos importantes en el bautismo es el agua. En la Biblia, el agua es s\u00edmbolo de vida, y en efecto, se la menciona alrededor de trescientas cuarenta veces, en algunos casos en sentido metaf\u00f3rico y otros en sentido real; pero tambi\u00e9n puede llegar a significar muerte y destrucci\u00f3n; recordemos el pasaje del diluvio cuando \u201ctoda la tierra fue anegada y todo ser viviente pereci\u00f3 excepto No\u00e9 y su familia\u201d.<\/p>\n\n<p>Precisamente, la carencia de ese elemento vital es lo que hace murmurar a los israelitas una vez m\u00e1s contra Dios y contra Mois\u00e9s, en su traves\u00eda por el desierto. Recordemos que al salir de Egipto, el pueblo estaba feliz porque hab\u00edan experimentado el poder de Dios que los liber\u00f3 del poder egipcio; pero al encontrarse en el desierto, abocado a sobrevivir por sus propios medios, sintieron el des\u00e1nimo y las ganas de volver nuevamente a Egipto donde al menos ten\u00edan agua y carne para vivir.<\/p>\n\n<p>Hemos escuchado hoy que el pueblo, desesperado por la sed, se rebela contra Mois\u00e9s y reclama: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos has sacado de Egipto?, \u00bfpara matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y al ganado?\u201d Mois\u00e9s no tiene otra alternativa sino dirigirse a Dios para que \u00e9l resuelva esta nueva situaci\u00f3n, y Dios responde con prontitud indicando a Mois\u00e9s lo que debe hacer: golpear la roca con el bast\u00f3n, con el mismo bast\u00f3n con que hab\u00eda golpeado el Nilo. Y el pueblo obtiene agua de la roca.<\/p>\n\n<p>En cierto sentido, nosotros tenemos mucho de parecido con este pueblo; no logramos percibir c\u00f3mo Dios est\u00e1 siempre ah\u00ed, a nuestro lado, no lo percibimos como al Padre bueno y misericordioso que s\u00f3lo quiere lo mejor para nosotros; somos como esa roca del desierto; sin embargo, el poder y la fuerza de Dios hace que de esa roca, \u00e1rida, seca, brote agua, vida para todos.<\/p>\n\n<p>Y este tiempo de cuaresma en el que somos constantemente invitados a la conversi\u00f3n, es precisamente el tiempo en el que Dios puede hacer que de cada uno de nuestros corazones petrificados por el ego\u00edsmo, por la falta de amor y de solidaridad con los dem\u00e1s, brote lo que realmente nos hacer seres vivos ante \u00e9l: m\u00e1s amor, m\u00e1s signos de fraternidad, m\u00e1s sensibilidad hacia los hermanos que sufren, que est\u00e1n solos, marginados, desprotegidos.<\/p>\n\n<p>Primer sentido del agua en el pasaje del \u00c9xodo que escuchamos hoy: el pueblo est\u00e1 experimentando lo que significa ser libre, pero tiene que aprender a vivir esa libertad en plenitud. En Egipto, s\u00edmbolo de la esclavitud, era impensable experimentar ese don; es en el desierto, donde el pueblo tiene que aprender c\u00f3mo se construye y c\u00f3mo se vive ese don precioso de la vida y de la libertad.<\/p>\n\n<p>Y tambi\u00e9n con el elemento agua, como tel\u00f3n de fondo, acabamos de escuchar el siempre actual pasaje del di\u00e1logo de Jes\u00fas con una an\u00f3nima mujer samaritana. Al pie del pozo de Jacob donde los habitantes de una aldea de Samar\u00eda se abastecen del precioso l\u00edquido, Jes\u00fas reposa un poco mientras sus disc\u00edpulos van hasta el poblado a comprar alimentos.<\/p>\n\n<p>Es muy significativo el hecho de que Jes\u00fas, como jud\u00edo, decida entrar a territorio samaritano. Los jud\u00edos despreciaban a los samaritanos, no los consideraban parte del pueblo de la elecci\u00f3n. Se dice, incluso, que llamar a alguien \u201csamaritano\u201d, era insultarlo. La diferencia entre ambas etnias se puede percibir en las palabras de la mujer: \u201c\u00a1C\u00f3mo! \u00bfT\u00fa, que eres jud\u00edo, me pides de beber a m\u00ed, que soy samaritana\u201d? (v 9).<\/p>\n\n<p>Pero la intenci\u00f3n de Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de la necesidad de beber un poco de agua aunque provenga de alguien con quien no hay buenas relaciones. La figura del agua es apenas el medio, la excusa, para llegar al coraz\u00f3n de la mujer y de aquel grupo humano necesitado tambi\u00e9n de conocer el anuncio de la Buena nueva del evangelio.<\/p>\n\n<p>Mientras avanza el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la mujer, se percibe el grado de profundidad que va logrando Jes\u00fas: al principio, la mujer no percibe m\u00e1s que el sentido material del agua, pero Jes\u00fas la va llevando a comprender que detr\u00e1s del significado del agua est\u00e1 la revelaci\u00f3n del plan divino que incluye entre sus hijos e hijas a toda aquella regi\u00f3n que no ha tenido acceso a su amor y su misericordia.<\/p>\n\n<p>La referencia a los cinco maridos de la mujer, est\u00e1 en relaci\u00f3n directa con los diferentes dioses a los cuales han adorado los samaritanos, dioses que no han sabido llenar la sed de Dios, es decir, no han dado respuesta a sus necesidades espirituales m\u00e1s \u00edntimas. Por eso, Jes\u00fas se revela ante la mujer como aquel que definitivamente puede colmar esa sed. La mujer cree y acepta las palabras de Jes\u00fas y entiende que por encima de cualquier frontera, de cualquier concepto o calificaci\u00f3n dada por el juda\u00edsmo oficial, est\u00e1 la acogida paternal de Dios.<\/p>\n\n<p>En el momento en que la mujer va hasta la aldea y llama a la gente para contarles la experiencia que acaba de tener, se cumplen a cabalidad las palabras que apenas acababa de decirle Jes\u00fas: \u201cQuien beba del agua que yo le dar\u00e9 no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s, porque el agua que le dar\u00e9 se convertir\u00e1 dentro de \u00e9l en manantial que brota dando vida eterna\u201d (v.14).<\/p>\n\n<p>Conocer a Jes\u00fas y dejarse conocer por \u00e9l, podr\u00eda ser el mensaje de este de hermoso pasaje donde caen por el piso los prejuicios \u00e9tnicos, raciales, religiosos, pol\u00edticos y de m\u00e1s. Hagamos de esta liturgia hoy, esa experiencia de conocer a Jes\u00fas, de sentirlo, de escucharlo como si fuera la primera vez que sentimos su cercan\u00eda. Nosotros tenemos un problema: desde ni\u00f1os hemos o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, crecimos en ambientes donde se habla mucho de Jes\u00fas, nos metieron a Jes\u00fas en la cabeza y eso nos ha hecho creer que le conocemos. No. Conocer a Jes\u00fas no es eso.<\/p>\n\n<p>Precisamente, la liturgia de hoy nos trae este relato de Jes\u00fas con la samaritana para que mientras avanzamos en este camino cuaresmal, veamos y entendamos qu\u00e9 es conocer a Jes\u00fas, qu\u00e9 es experimentarlo vivo, cercano. Dejemos que \u00e9l nos hable, permitamos que \u00e9l nos sorprenda, nos asombre con sus palabras, que entre hasta lo profundo de nuestra conciencia y nos haga ver cu\u00e1n lejos hemos estado de \u00e9l. Con humildad de coraz\u00f3n sintamos sed dig\u00e1mosle hoy que \u00e9l y s\u00f3lo \u00e9l puede apagar esa sed infinita de conocerle, de amarle y de servirle a \u00e9l y s\u00f3lo a \u00e9l a trav\u00e9s de nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[893,854],"class_list":["post-162628","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-3a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2014-03-23","drupal_id":"304846","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168899},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 3 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Con este tercer domingo de nuestro camino cuaresmal, continuamos meditando sobre esta serie de pasajes b\u00edblicos que nos ir\u00e1n ayudando a hacernos cada d\u00eda m\u00e1s conscientes de esa necesidad de convertirnos de coraz\u00f3n para poder vivir con Jes\u00fas la experiencia de la Resurrecci\u00f3n. Adem\u00e1s, nos ir\u00e1n recordando esos mismos pasajes de la Palabra de Dios, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:43:01+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/\",\"name\":\"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2014-03-23T22:38:07+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:43:01+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014","og_description":"Con este tercer domingo de nuestro camino cuaresmal, continuamos meditando sobre esta serie de pasajes b\u00edblicos que nos ir\u00e1n ayudando a hacernos cada d\u00eda m\u00e1s conscientes de esa necesidad de convertirnos de coraz\u00f3n para poder vivir con Jes\u00fas la experiencia de la Resurrecci\u00f3n. Adem\u00e1s, nos ir\u00e1n recordando esos mismos pasajes de la Palabra de Dios, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:43:01+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/","name":"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2014-03-23T22:38:07+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:43:01+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2014\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cuaresma 3 (A) \u2013 2014"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":893,"label":"Cuaresma 3a"},{"value":854,"label":"Cuaresma A"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Con este tercer domingo de nuestro camino cuaresmal, continuamos meditando sobre esta serie de pasajes b\u00edblicos que nos ir\u00e1n ayudando a hacernos cada d\u00eda m\u00e1s conscientes de esa necesidad de convertirnos de coraz\u00f3n para poder vivir con Jes\u00fas la experiencia de la Resurrecci\u00f3n. Adem\u00e1s, nos ir\u00e1n recordando esos mismos pasajes de la Palabra de Dios,&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}