{"id":162631,"date":"2014-03-05T18:40:02","date_gmt":"2014-03-05T23:40:02","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2014\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:40","slug":"miercoles-de-ceniza-2014","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2014\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza &#8211; 2014"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En el evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita a orar. Nos invita a ser sinceros con nosotros mismos, a entrar en nuestra habitaci\u00f3n, a cerrar la puerta y a orar a nuestro Padre que ve en lo secreto. Jes\u00fas quiere que tengamos una relaci\u00f3n personal con el Padre y, si estamos alejados de esta relaci\u00f3n, rectificar, dar un giro radical y cambiar de direcci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>En este d\u00eda, se nos invita a hacer un viaje a nuestro interior por medio de la oraci\u00f3n. Este d\u00eda se nos invita a abrirnos y descubrir todo lo que ha causado separaci\u00f3n entre nosotros y entre Dios. Este d\u00eda se nos invita a reconocer nuestras faltas y a enmendarlas por medio del arrepentimiento con la ayuda de nuestro Dios que es compasivo y misericordioso.<\/p>\n\n<p>El arrepentimiento significa verdadera conversi\u00f3n, significa cambiar de direcci\u00f3n. No hay ejemplo m\u00e1s claro que el salmo 51, donde vemos que la verdadera confesi\u00f3n pertenece al arrepentimiento, donde el perd\u00f3n de Dios se nos otorga restaur\u00e1ndonos como seres nuevos, como nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Este salmo es un reflejo en el que nos vemos a nosotros mismos y donde el salmista comienza con su propio lamento, un lamento que puede ser tambi\u00e9n nuestro: \u201cTen misericordia de m\u00ed, oh Dios, conforme a tu bondad. Por tu inmensa compasi\u00f3n borra mi culpa, lava del todo mi maldad, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado, contra ti, contra ti solo pequ\u00e9 y he hecho lo malo delante de tus ojos\u201d (Salmo 51: 1-4).<\/p>\n\n<p>En este lamento nos vemos reflejados. Es una proyecci\u00f3n de nuestra naturaleza humana, es una proyecci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n finita que no siempre es fuerte ante la tentaci\u00f3n y al tropiezo. Este salmo es un recordatorio que nos lleva a analizarnos profundamente en nuestro interior y en este reflejo, descubrir c\u00f3mo hemos actuado hacia nosotros mismos, c\u00f3mo hemos actuado hacia nuestra comunidad y hacia Dios.<\/p>\n\n<p>En este lamento, en esta confesi\u00f3n de pecado, el salmista implora y suplica, reconociendo el car\u00e1cter \u00fanico de Dios. Sabe que al Dios al que ora y suplica, es un Dios misericordioso, un Dios compasivo y de amor inquebrantable. El salmista sabe, muy dentro de su interior, que este car\u00e1cter sublime de Dios es mucho m\u00e1s grande que la maldad, que el pecado y la culpa que expresa en su lamento.<\/p>\n\n<p>El salmo penitencial, expone el gran lamento en el que David, el rey de Israel, expresa su gran sentimiento de culpa por haber cometido adulterio con Betsab\u00e9 , la mujer de Ur\u00edas, y por haber mandado asesinar a \u00e9ste en el campo de batalla. Este hecho lo podemos constatar en el Segundo Libro de Samuel (2 Samuel 11-12:25).<\/p>\n\n<p>En este acto de arrepentimiento y de remordimiento, s\u00f3lo podemos imaginar, s\u00f3lo podemos pretender imaginar a un rey David deshecho, afligido y angustiado, hincado en su habitaci\u00f3n, cabizbajo con el llanto en su semblante y las manos cubriendo su rostro al enfrentarse a su propia verdad, una verdad que s\u00f3lo el profeta Nat\u00e1n, en nombre del Se\u00f1or, le ha declarado: \u00bfPor qu\u00e9 has despreciado al Se\u00f1or haciendo lo que le desagrada? (2 Samuel 12:9).<\/p>\n\n<p>La voz del profeta es la que invita a David al arrepentimiento. Es la voz que lleva a David a penetrar en su interior y a descubrir su falta clamando: \u201cHe pecado contra el Se\u00f1or\u201d (2 Samuel 12:13).<\/p>\n\n<p>Muchas veces nosotros necesitamos esta voz externa o que un evento fuera de nosotros, se nos presente para penetrar y emprender el viaje hacia nuestro interior, all\u00e1 donde la negaci\u00f3n ya no tiene sentido de ser. David vivi\u00f3 en negaci\u00f3n de su pecado hasta que la voz del profeta se lo descubri\u00f3.<\/p>\n\n<p>Para David, esta voz exterior fue la del profeta Nat\u00e1n, para nosotros puede ser la voz de nuestros seres queridos, de nuestros padres, familiares o amigos que se preocupan y que se atreven a retarnos, invit\u00e1ndonos a regresar y a vivir en armon\u00eda con nosotros mismos, con nuestra comunidad y con Dios. Tal vez esta voz exterior nos llame a gritos cuando ya hemos tocado fondo. Cuando hemos vivido las consecuencias autodestructivas del sufrimiento, de la soledad y de la duda.<\/p>\n\n<p>El pecado y sus consecuencias empa\u00f1an todo. Este salmo 51, no es un salmo acerca de David solamente, es un salmo sobre nosotros mismos. Es un reflejo siempre presente de nuestra propia realidad, de nuestra propia finitud. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos hemos sentido como el salmista? \u00bfCu\u00e1ntas veces, por nuestras fallas, nos hemos separado de Dios y de nosotros mismos? \u00bfPodemos reconocer los momentos en los que nos hemos distanciado de Dios?<\/p>\n\n<p>Paul Tillich, un exponente de la teolog\u00eda sistem\u00e1tica, entendi\u00f3 el pecado como separaci\u00f3n. Nos dice que el estar en este estado de separaci\u00f3n, es estar en estado de pecado. Cuando estamos en pecado, experimentamos la separaci\u00f3n de nosotros mismos, la separaci\u00f3n de nuestra comunidad y de Dios.<\/p>\n\n<p>En este estado de separaci\u00f3n, Dios no es importante para nosotros, no queremos buscar a Dios, o estar disponibles para Dios. No necesitamos a Dios porque estamos ocupados persiguiendo nuestra propia auto- gratificaci\u00f3n. En este estado de separaci\u00f3n perdemos a Dios, como nuestro centro, en el intento de ser nosotros el centro de todo. En este estado de separaci\u00f3n estamos muy ocupados creyendo que somos los mejores de toda la creaci\u00f3n y que todo el universo es solamente para nuestro propio beneficio y que estamos aqu\u00ed para ejercer dominio sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra. En este estado de separaci\u00f3n, Dios no es nuestra prioridad y pasa a estar a un segundo plano.<\/p>\n\n<p>En todas estas acciones, el pecado cierra al ser humano a la obra de la gracia de Dios y a la obra de su misericordia. Pero las buenas noticias en este salmo, nos hablan de la naturaleza divina, de un Dios que perdona los pecadores y crea gente nueva. David es ejemplo de ello. La misma voz del profeta Nat\u00e1n que le hace ver su falta a David, es la misma que le dice: \u201cEl Se\u00f1or perdona tu pecado. No morir\u00e1s\u201d (2 Samuel 12:13).<\/p>\n\n<p>El salmista, pidiendo misericordia, entiende la naturaleza y las consecuencias del pecado. Con humildad, reconoce su culpa, con humildad reconoce sus pecados y pide misericordia. Por su oraci\u00f3n se vac\u00eda de s\u00ed mismo y permite que Dios llene ese espacio. Sabe que puede confiar en un Dios misericordioso: \u201cCrea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio, y renueva un esp\u00edritu firme dentro de m\u00ed. No me eches de tu presencia, y no quites de m\u00ed tu santo Esp\u00edritu. Dame otra vez el gozo de tu salvaci\u00f3n; y que tu noble Esp\u00edritu me sustente\u201d (v. 10-12).<\/p>\n\n<p>Es en este acto de valor, de aceptaci\u00f3n y arrepentimiento de nuestras faltas es donde el amor de Dios ya nos ha perdonado y envuelto con sus brazos. Este es un acto donde confesamos en lo \u00edntimo y en nuestra comunidad que hemos vivido la desesperaci\u00f3n, que hemos estado quebrantados y nos hemos separado. Solamente en el momento en que reconocemos y aceptamos nuestra fragilidad, fractura y separaci\u00f3n, podemos estar abiertos a ser sanados por la gracia y la misericordia de Dios. S\u00f3lo entonces estamos abiertos a recibir el regalo inesperado de la gracia y de la misericordia.<\/p>\n\n<p>Porque, es en la ruptura, en la oscuridad, donde la luz de Dios brilla en nuestros corazones. La gracia de Dios es m\u00e1s poderosa que cualquier realidad humana. Por la gracia de Dios, a pesar de nuestra naturaleza fragmentada y finita, siempre existir\u00e1 una nueva creaci\u00f3n. Esta es nuestra oraci\u00f3n, nuestra plegaria y nuestra s\u00faplica. Una creaci\u00f3n donde un coraz\u00f3n limpio es posible y un esp\u00edritu firme se renueva dentro de nosotros.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[896],"class_list":["post-162631","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-miercoles-de-ceniza"],"acf":{"sermon_date":"2014-03-05","drupal_id":"304861","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168994},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mi\u00e9rcoles de Ceniza - 2014 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2014\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza - 2014\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En el evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita a orar. 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