{"id":162646,"date":"2013-12-22T18:59:17","date_gmt":"2013-12-22T23:59:17","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-4-a-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:12","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:12","slug":"adviento-4-a-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-a-2013\/","title":{"rendered":"Adviento 4 (A) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>El Adviento casi ha terminado. Se nos dio la oportunidad de reavivar nuestra fe, m\u00e1s all\u00e1 de las fiestas y de los regalos. Nos preparamos para celebrar la Natividad de nuestro Se\u00f1or y salvador Jesucristo. Un compromiso con la familia y nuestros principios cristianos.<\/p>\n\n<p>Lit\u00fargicamente hemos visto una serie de se\u00f1ales de que la temporada est\u00e1 terminando. El evangelio seg\u00fan san Mateo en su cap\u00edtulo primero nos dice: \u201cLa virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz, y le pondr\u00e1n por nombre Emmanuel, que significa: Dios con nosotros\u201d (Mateo1: 23). Pero no solo las lecturas nos muestran que estamos a la puerta de la Navidad sino que, encendimos las cuatro velas de la corona de Adviento, compramos los regalos que daremos el d\u00eda de Navidad a amigos y familiares. Y todas estas son se\u00f1ales de que va terminando el tiempo de preparaci\u00f3n y que vamos a festejar el nacimiento de nuestro Se\u00f1or y salvador Jesucristo, celebrar su segunda venida y visitaci\u00f3n diaria.<\/p>\n\n<p>Cuando se dio el anuncio del nacimiento de Jes\u00fas, Mar\u00eda su madre estaba comprometida para casarse con Jos\u00e9, de profesi\u00f3n carpintero, descendiente de David el cual estaba desconcertado ante la noticia de que su prometida estaba embarazada. Pero asume el desaf\u00edo y hace frente a esta situaci\u00f3n que se le presenta. La reacci\u00f3n normal hubiera debido ser, para salvar su honor, la denuncia p\u00fablica, el divorcio, en otras \u00e9pocas, la lapidaci\u00f3n de la mujer. Era pesimamente mal visto al que no reaccionara de esta manera. La denuncia p\u00fablica, exigir el castigo, sumergir a la familia en la deshonra, la anulaci\u00f3n de todo lo acordado, la devoluci\u00f3n de lo cedido y a\u00fan el pago de cuantiosa indemnizaci\u00f3n eran puntos de honor de los cuales no pod\u00eda dispensarse ning\u00fan jud\u00edo. Pero Jos\u00e9 no es un jud\u00edo cualquiera. Jos\u00e9 no sabe qu\u00e9 es lo que ha sucedido, pero est\u00e1 seguro de que, de alguna manera que \u00e9l no puede entender, Mar\u00eda es inocente.<\/p>\n\n<p>En nuestro peregrinaje terrenal se pueden presentar momento dif\u00edciles, llenos de dudas e incertidumbres, al igual que desaf\u00edos as\u00ed como le sucedi\u00f3 a Jos\u00e9. Cuando vamos a emprender un proyecto que amerita un gran esfuerzo en nuestra vida personal o en la iglesia, tambi\u00e9n pasamos por momentos de titubeos. El miedo se puede apoderar de nosotros, convertirse en una barrera y no dejarnos avanzar o ver las cosas como son. Jos\u00e9 tambi\u00e9n pas\u00f3 por momentos as\u00ed, y el evangelio seg\u00fan san Mateo nos dice que Dios se le revela en sue\u00f1o dici\u00e9ndole: \u201cNo tengas miedo\u201d (Mateo 1:20).<\/p>\n\n<p>El miedo tiene la cualidad de paralizarnos. Si le permitimos que se apodere de nosotros, aunque sea por un instante, no podremos cumplir el proyecto de vida que nos hayamos propuesto, que puede ser el de hacernos realmente uno con Dios, haci\u00e9ndonos santos y, por ende, capaces de transformar al mundo, a la iglesia y a la sociedad en que vivimos.<\/p>\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, el miedo puede llevarnos a enfrentar nuestra fe. Podemos decir que es el lado opuesto de lo que debemos hacer. San Pablo nos dice en una de sus ep\u00edstolas que: \u201cLa fe es la certeza de cosas que no vemos, pero que esperamos que suceda\u201d (Hebreos 11:1). Es una forma positiva de anticipaci\u00f3n, de confianza en algo que nos fue prometido por Dios. Aunque no veamos la salvaci\u00f3n, no sabemos cu\u00e1ndo ser\u00e1 el d\u00eda, pero confiamos y vivimos de acuerdo a esa confianza. El miedo es justamente lo contrario.<\/p>\n\n<p>Miedo es la certeza de cosas que no vemos y esperamos, pero negativamente. Por ejemplo, \u201cno s\u00e9 lo que va a suceder ma\u00f1ana, pero espero que alguien me asalte, que me enga\u00f1en en el negocio que emprender\u00e9 el a\u00f1o entrante, o que no pueda cumplir las expectativas que tienen en mi trabajo\u201d, y como creo que eso va a suceder, siento miedo y vivo de acuerdo a esa sensaci\u00f3n. Contrario al miedo, la fe nos hace avanzar y cosechar frutos tanto en el orden espiritual como el material. La valent\u00eda que tubo Jos\u00e9 hace que san Mateo lo considere un hombre \u201cjusto\u201d, porque supo vencer el miedo, confi\u00f3 en la promesa de Dios y esto es se\u00f1al de que estaba en el camino correcto.<\/p>\n\n<p>Nos narra la historia b\u00edblica que a Jos\u00e9 el \u00e1ngel le habl\u00f3 por se\u00f1ales. Hoy d\u00eda Dios tambi\u00e9n se nos revela con se\u00f1ales. Al ver al que sufre, al hambriento, al desvalido. Nosotros al iniciar la Navidad debemos dar se\u00f1ales de vida. Y no una vida cualquiera sino una vida llena de esperanza, paz, gozo y amor.<\/p>\n\n<p>San Mateo anuncia que \u201cal hijo de la virgen le pondr\u00e1n por nombre Emmanuel que significa Dios con nosotros\u201d (Mt. 1:23). En todo momento de la historia salv\u00edfica es importante el poder entender lo que esto significa, sentir su presencia cada d\u00eda con nosotros y m\u00e1s a\u00fan al celebrar su nacimiento.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas vino al mundo en un momento en que la esperanza se hab\u00eda perdido. Los gobernantes maltrataban al pueblo. Situaci\u00f3n esta no tan diferente a la que vivimos en muchos de nuestros pueblos hoy d\u00eda. Y es ah\u00ed el gran desaf\u00edo que tenemos al iniciar este nuevo a\u00f1o, reconocer que debemos llevar la esperanza de vida nueva donde no la hay. Una vida llena de la presencia de aquel que naci\u00f3 en Bel\u00e9n, \u201cDios con nosotros\u201d.<\/p>\n\n<p>En estos tiempos que vivimos todos, necesitamos ser impregnados con una buena dosis de esperanza, sin ella la vida se nos hace dif\u00edcil y podemos sentir que vamos cuesta abajo. En alg\u00fan momento de nuestra vida nos hemos enfrentado a momentos en que sentimos que toda esperanza est\u00e1 perdida. Pero debemos recordar que en Jes\u00fas est\u00e1 puesta nuestra esperanza y \u00e9l es Dios con nosotros.<\/p>\n\n<p>La esperanza es el mecanismo que mantiene al ser humano tenazmente vivo, so\u00f1ando, planeando y construyendo. Est\u00e1 dentro de nosotros y podemos acrecentarla primeramente confiando en Dios y en cada una de sus promesas. \u00c9l es fiel y quiere lo mejor para nuestra vida. No vivimos de casualidad, vivimos por su propia voluntad porque \u00e9l nos cre\u00f3 con un plan, un prop\u00f3sito; se hizo hombre y vino a visitarnos.<\/p>\n\n<p>Estos d\u00edas son buenos para desarrollar la esperanza, ya que se acerca el inicio de un nuevo a\u00f1o, tiempo de retomar sue\u00f1os no realizados y cumplirlos reflejando en todo momento la paz que viene de lo alto con una fe firme en Dios nuestro Salvador.<\/p>\n\n<p>Y lo m\u00e1s importante es que estaremos celebrando la gran historia de amor que es la historia de salvaci\u00f3n del mundo, la obra m\u00e1s importante del amor de Dios por nosotros, la Navidad. Tiempo de esperanza, gozo y paz. Que cada uno de nosotros seamos embajadores de ese gran amor que Dios tuvo para con nosotros en donde \u201cDios, el Verbo, se hizo carne y uni\u00f3 el cielo con la tierra y la tierra con el cielo\u201d nos conceda su paz y su favor.<\/p>\n\n<p>Oremos: Que el Dios de la esperanza nos llene de toda alegr\u00eda y paz a todos los que creemos en \u00e9l, para que rebosemos de esperanza por el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[863,859],"class_list":["post-162646","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-4a","category-adviento-a"],"acf":{"sermon_date":"2013-12-22","drupal_id":"304936","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168973},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 4 (A) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-4-a-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 4 (A) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El Adviento casi ha terminado. 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