{"id":162648,"date":"2013-12-08T19:00:09","date_gmt":"2013-12-09T00:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-2-a-2013\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:09","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:09","slug":"adviento-2-a-2013","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-a-2013\/","title":{"rendered":"Adviento 2 (A) \u2013 2013"},"content":{"rendered":"\n<p><hr>\n<p>Estamos en Adviento, tiempo de&nbsp;esperanza, de&nbsp;preparaci\u00f3n&nbsp;y de&nbsp;conversi\u00f3n, es tiempo precioso de&nbsp;encuentro con Dios, de&nbsp;examen profundo&nbsp;de nuestras vidas en donde hay esperanza de encontrarnos con \u00e9l, nuestro Creador, en lo m\u00e1s \u00edntimo, \u00e9poca a\u00f1orada por todos, pero aprovechada por muy pocos.<\/p>\n\n<p>Hay en muchos cristianos una tremenda preocupaci\u00f3n m\u00e1s por lo externo que por lo espiritual, con lo que tiene que ver m\u00e1s con nuestro compromiso de hijos de Dios. Debemos ir desmontando paulatinamente costumbres que nos hacen da\u00f1o, que no nos benefician en nuestra fe.&nbsp;Adviento, de&nbsp;advenire,&nbsp;lo que viene,&nbsp;lo que esperamos, es tiempo de enriquecimiento espiritual a trav\u00e9s del encuentro personal con Cristo y el pr\u00f3jimo, m\u00e1s que tiempo de compras y preparaciones de fiestas y comidas que representan gastos y por lo tanto, m\u00e1s problemas por deudas adquiridas.<\/p>\n\n<p>Cuando usamos el&nbsp;Adviento&nbsp;para prepararnos externamente a trav\u00e9s de compras y planes que implican invitados y muchos regalos, nos arriesgamos a&nbsp;celebrar una navidad sin Jes\u00fas. Juan Bautista,&nbsp;hijo de un mudo y una mujer est\u00e9ril, es la \u201cvoz\u201d radical de Dios, bajo la imagen del&nbsp;hacha,&nbsp;la ra\u00edz&nbsp;y&nbsp;el fuego, que pretende \u201cpreparar\u201d el reino y \u201cenderezar\u201d la sociedad injusta. \u201cUna voz grita en el desierto: \u2018Preparen el camino del Se\u00f1or; \u00e1branle un camino recto\u201d. Juan Bautista viene a exigir a sus seguidores que enmienden su vida y que confiesen su fe. Es un profeta que clama en el desierto. Proclama un bautismo de agua, signo que exige a sus seguidores, para que todo aquel que nazca de nuevo del agua, se vuelva hacia el reino inminente de Dios. Proclama la llegada pronta del reino de Dios, para lo cual debe haber conversi\u00f3n de una sociedad corrompida.<\/p>\n\n<p>Como dice Pablo en la carta a los romanos, cap\u00edtulo 15, vers\u00edculos 4 a 13: \u201cY Dios, que es quien da constancia y consuelo, los ayude a ustedes a vivir en armon\u00eda unos con otros, conforme al ejemplo de Cristo Jes\u00fas, para que todos juntos, a una sola voz, alaben al Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d. Palabras en la carta a los romanos que hacen eco de lo que predicaba Juan Bautista: conversi\u00f3n que debe traducirse en acci\u00f3n, en el amor a Dios a trav\u00e9s del amor al pr\u00f3jimo y viceversa. Por esto&nbsp;Adviento&nbsp;es el tiempo de examen del amor a Dios y al pr\u00f3jimo, amor que hay que calibrar mediante la lectura y escucha de la Palabra, de la acci\u00f3n por el necesitado, del perd\u00f3n a las ofensas a nosotros cometidas y las ofensas por nosotros cometidas. No perdamos el tiempo en otras cosas que no est\u00e1n en el programa ni planes de un cristiano. No es positivo ver a un cristiano regalando cosas materiales cuando lo que se exige y se necesita es solo amor. Esto es parte del llamado que Juan Bautista nos hace a todos nosotros. Que cambiemos de costumbres, que no nos rijamos por lo que hace la multitud, sino por aquello a que nos ha llamado Dios, a ser genuinos de vida y de compromiso.<\/p>\n\n<p>Al leer al profeta Isa\u00edas, cap\u00edtulo 11, vers\u00edculos del 1 al 10, observamos el fin del Adviento, prepararnos a la Navidad, al nacimiento del Salvador, que el profeta bien describe en los diez vers\u00edculos del presente texto: \u201cDe ese tronco que es Jes\u00e9, sale un reto\u00f1o; un reto\u00f1o brota de sus ra\u00edces\u2026El no juzgar\u00e1 por la sola apariencia, ni dar\u00e1 su sentencia fund\u00e1ndose en rumores. Juzgar\u00e1 con justicia a los d\u00e9biles y defender\u00e1 los derechos de los pobres del pa\u00eds\u2026Siempre ira vestido de justicia y verdad. Entonces el lobo y el cordero vivir\u00e1n en paz, el tigre y el cabrito descansar\u00e1n juntos, el becerro y el le\u00f3n crecer\u00e1n uno al lado del otro, y se dejar\u00e1n guiar por un ni\u00f1o peque\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n<p>He aqu\u00ed las caracter\u00edsticas de Jes\u00fas para quien preparamos nuestra vida, nuestro coraz\u00f3n, a quien invitamos a vivir en nosotros. \u00c9l transformar\u00e1 toda nuestra existencia, toda nuestra realidad. Porque si&nbsp;Adviento&nbsp;significa preparaci\u00f3n para que Jes\u00fas nazca en nosotros, entonces su nacimiento har\u00e1 cambios radicales en nuestro compromiso con Dios y con el pr\u00f3jimo. Volvamos a leer un poco de la carta a los romanos: \u201cAs\u00ed pues, ac\u00e9ptense los unos a los otros, como tambi\u00e9n Cristo los acept\u00f3 a ustedes, para gloria de Dios\u201d. En otras palabras, si Cristo vive en ti, est\u00e1s obligado a demostrarlo mediante tu comportamiento y compromiso con el pr\u00f3jimo. Aqu\u00ed las palabras sobran, los discursos floridos est\u00e1n mandados a recoger. Lo \u00fanico que importa en este mundo cruel e inhumano, son los hechos de amor. No podemos gastar m\u00e1s saliva hablando bonito e invitando a otros a hacer lo que nosotros no estamos en capacidad de hacer. Menos palabras y m\u00e1s acci\u00f3n, requiere una sociedad donde el ser humano, pobre y necesitado, excluido, no importa para ella, porque no est\u00e1 en capacidad de producir. Aqu\u00ed s\u00ed son aplicadas las palabras de Pablo, pero en sentido adverso a la persona desamparada: \u201cEl que no trabaje, que no coma\u201d.<\/p>\n\n<p>Les invito a sumergirse en este maravilloso tiempo llamado adviento, que requiere solo de inter\u00e9s, no hay invitaciones, ni hay que pagar entradas, ni se exigen regalos para intercambiar, ni vestidos suntuosos, ni tampoco apariencias enga\u00f1osas, ni mucho menos hipocres\u00edas. Tan solo se requiere del inter\u00e9s de participar, de degustar un tiempo que nos depara cosas maravillosas. Tan solo se exige de cada uno que tenga entereza, tenacidad para alcanzar el fin propuesto, llegar hasta el final, despojarse paulatinamente de vestiduras viejas y contaminadas de mundo y de pecado, para irse revistiendo del vestido del amor, para irse vistiendo con el vestido del Cordero. Es m\u00e1s, tan solo se requiere del mero inter\u00e9s de participar, lo dem\u00e1s, les aseguro, lo har\u00e1 Cristo, quien permanece a las puertas de nuestra vida presto a llevarnos de la mano por los caminos de la paz, de la justicia y del amor, cuando nosotros lo queramos.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas no va a forzarnos, \u00e9l cuenta con y respeta nuestra libertad y libre albedrio. Dec\u00eda, que \u00e9l toca a la puerta de tu coraz\u00f3n, pero no lo tumba, no destruye la puerta. \u00c9l no va a violentar tu realidad porque ser\u00eda contradictorio. \u00c9l ama la paz, odia la violencia. Aceptemos su invitaci\u00f3n, abajemos nuestros orgullos, renunciemos a nuestra sabidur\u00eda, llen\u00e9monos de su amor, caminemos con \u00e9l, preparemos nuestros corazones, vist\u00e1monos de justicia y libertad, acudamos presurosos a la asistencia del m\u00e1s necesitado para hacerlo parte de nuestra familia, la familia de Dios, permitamos a otros excluidos por la sociedad, participar del banquete del Cordero que nace en todos nosotros, celebremos juntos la Navidad que nos trae a Jes\u00fas, para que la celebremos con \u00e9l, no sin \u00e9l.<\/p>\n\n<p>Convertidos, con un coraz\u00f3n nuevo, personas nuevas, hagamos de este mundo uno mejor, m\u00e1s digno, m\u00e1s humano, m\u00e1s asequible por los necesitados, dispuesto a suplir las necesidades del m\u00e1s pobre, mediante una vida digna, y todos los elementos necesarios para desarrollarse como persona digna. Si logramos esto, por supuesto, no de la noche a la ma\u00f1ana, estaremos venciendo a un mundo que por a\u00f1os nos viene obligando a celebrar una Navidad que no es, desaprovechando el tiempo maravilloso del&nbsp;adviento, y, perdiendo la oportunidad de crecer en espiritualidad, en amor, en Dios.<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[861,859],"class_list":["post-162648","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-2a","category-adviento-a"],"acf":{"sermon_date":"2013-12-08","drupal_id":"304946","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168900,"sermon_other_translation":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 2 (A) \u2013 2013 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/adviento-2-a-2013\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 2 (A) \u2013 2013\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estamos en Adviento, tiempo de&nbsp;esperanza, de&nbsp;preparaci\u00f3n&nbsp;y de&nbsp;conversi\u00f3n, es tiempo precioso de&nbsp;encuentro con Dios, de&nbsp;examen profundo&nbsp;de nuestras vidas en donde hay esperanza de encontrarnos con \u00e9l, nuestro Creador, en lo m\u00e1s \u00edntimo, \u00e9poca a\u00f1orada por todos, pero aprovechada por muy pocos. 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