{"id":162653,"date":"2011-05-22T19:10:30","date_gmt":"2011-05-22T23:10:30","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-5-a-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:14","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:14","slug":"pascua-5-a-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-a-2011\/","title":{"rendered":"Pascua 5 (A) \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Vamos a centrar nuestra reflexi\u00f3n hoy en el evangelio que acabamos de leer. En primer lugar ser\u00e1 conveniente recordar que el evangelio de san Juan est\u00e1 escrito con un estilo peculiar. Se diferencia de los otros tres que llamamos sin\u00f3pticos. El estilo de los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas es m\u00e1s popular, Jes\u00fas habla con par\u00e1bolas, con frases cortas y refranes llamativos. La gente pod\u00eda memorizar mejor los evangelios de los sin\u00f3pticos que el de Juan. El evangelio de san Juan adquiere un tono m\u00edstico y de intimidad. Cuando habla Jes\u00fas, con frecuencia lo hace con discursos largos que en realidad son meditaciones del escritor sobre Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>El pasaje del evangelio de hoy trasluce bien a las claras esa intimidad que se da entre Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos. Jes\u00fas prepara su despedida. Habla de irse al Padre. A los disc\u00edpulos les cuesta entender. A pesar de que les habla en t\u00e9rminos positivos: \u201cLes preparar\u00e9 un sitio, volver\u00e9 para llevarlos conmigo, para que donde yo est\u00e9, est\u00e9n tambi\u00e9n ustedes\u201d (Juan 14:3). Sin duda alguna que estas palabras entristecieron mucho a los disc\u00edpulos que depend\u00edan tanto de Jes\u00fas: \u00bfC\u00f3mo es posibles que nos vaya a dejar solos?, pensar\u00edan.<\/p>\n\n<p>Todas las despedidas son tristes. Lo sabemos por experiencia. Cuando nos despedimos de un ser muy querido, a veces lloramos. Las despedidas aqu\u00ed en la tierra suelen ser temporales, duran unos d\u00edas, unos meses, o unos a\u00f1os. Pero las despedidas definitivas como cuando parte un ser querido para el m\u00e1s all\u00e1 son profundamente dolorosas. Es dif\u00edcil para nosotros imaginarnos lo dif\u00edcil que tuvo que ser para los disc\u00edpulos el separarse de su Maestro, \u00a1de Jes\u00fas que ten\u00eda palabras de vida eterna y que tanto amor les hab\u00eda demostrado!<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas trata de consolar a sus disc\u00edpulos, y les dice: \u201cYa conocen el camino para ir a donde yo voy\u201d (Juan. 14:4). Sin embargo, Tom\u00e1s, m\u00e1s atrevido que los dem\u00e1s, protesta: \u201cSe\u00f1or, no sabemos ad\u00f3nde vas, \u00bfc\u00f3mo podremos conocer el camino?\u201d (Juan.14:5). Entonces Jes\u00fas hace dos revelaciones: primera, \u00e9l es el camino, la verdad y la vida; y segunda, conocer a Jes\u00fas es tanto como conocer al Padre celestial.<\/p>\n\n<p>El Antiguo Testamento habla con frecuencia de los caminos del Se\u00f1or. En el cap\u00edtulo quinto del Deuteronomio leemos: \u201cSigan el camino que les marc\u00f3 el Se\u00f1or, su Dios, y vivir\u00e1n\u201d Deuteronomio 5:32). \u201c\u00c9ste es el camino [del Se\u00f1or] caminen por \u00e9l\u201d (Isa\u00edas30:21), dice el profeta Isa\u00edas en el cap\u00edtulo treinta. Y el salmista suplica a Dios en el salmo veintisiete que \u201cle ense\u00f1e el camino\u201d. Finalmente Jes\u00fas, se hace eco de esa larga tradici\u00f3n y afirma: \u201cYo soy el camino\u201d (Salmo 27:11).<\/p>\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 manera es Jes\u00fas nuestro camino? Probablemente nos haya sucedido a muchos el estar perdidos en una gran ciudad. Preguntamos c\u00f3mo se llega a un sitio, y, la mayor\u00eda de la gente, nos da una larga explicaci\u00f3n, tome la calle de la derecha, luego la de la izquierda, vuelva a la derecha, siga adelante y luego vuelva a la izquierda. Al final de esa explicaci\u00f3n estamos tan perdidos como al principio. Sin embargo, si una persona dice: \u201cs\u00edgame yo voy con usted\u201d. Esa amabilidad nos ofrece una confianza que nos salva de la angustia. As\u00ed es Jes\u00fas. Nos da la mano. Nos acompa\u00f1a siempre. Depende de nosotros el no soltar la mano. Si lo hacemos estamos perdidos. Ahora bien, el ir de la mano de Jes\u00fas va a implicar sacrificio y renuncia, pero tambi\u00e9n nos ofrece seguridad, alegr\u00eda y confianza. Por eso, Jes\u00fas a\u00f1ade que, adem\u00e1s del camino, es la verdad y la vida.<\/p>\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces nos escapado de la mano del Jes\u00fas? Hemos querido, como ni\u00f1os rebeldes, buscar la verdad, la vida y la felicidad por nosotros mismos. Nos hemos lanzado por los caminos de este mundo\u2026y nos hemos perdido. \u00a1Cu\u00e1nto sufrimiento! Por querer ser libres y gozar m\u00e1s de la vida, hemos sufrido much\u00edsimo m\u00e1s. Y, luego, como el hijo pr\u00f3digo, regresamos a la casa paterna suplicando comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Hay otro punto intrigante en el relato de este evangelio. Jes\u00fas nos revela que: \u201cEn la casa de su Padre hay muchas habitaciones\u201d (Juan 14:2). \u00bfQu\u00e9 quiere decir esa misteriosa frase? Los comentaristas b\u00edblicos han querido dar sentido a esa frase y han ofrecido miles de sugerencias. Ya los Santos Padres desde Irineo a Clemente de Alejandr\u00eda, y pensadores como Or\u00edgenes han querido resolver el misterio. Han hablado de estancias, de pelda\u00f1os, de grados, de etapas, y definitiva, podr\u00edamos decir que no hay una soluci\u00f3n clara y evidente, porque del m\u00e1s all\u00e1 no sabemos nada a ciencia cierta. Del m\u00e1s all\u00e1 solamente tenemos fe.<\/p>\n\n<p>A todos los humanos nos preocupa la idea del m\u00e1s all\u00e1. Y m\u00e1s a\u00fan nos intimida la idea de la retribuci\u00f3n. Es decir, se usar\u00e1 una justicia parecida a la que utilizamos en la tierra. \u00a1Si as\u00ed fuera estar\u00edamos perdidos! Ese es otro de los grandes obst\u00e1culos a que tenemos que hacer frente. En verdad, los seres humanos hemos proyectado hacia Dios nuestra manera de ser, de pensar y de juzgar. Es lo que se suele designar con un t\u00e9rmino un poco dif\u00edcil: hemos \u201cantropomorfizado\u201d Dios. Es decir, hemos hecho de Dios algo semejante al hombre. Cuando la Biblia nos dice que Dios cre\u00f3 al ser humano, afirma que lo hizo a su imagen y semejanza. Lo cual quiere decir que a la hora de hablar de Dios, solamente lo debi\u00e9ramos hacer desde perspectiva divina. Lo cual es pr\u00e1cticamente imposible. Sin embargo, ha habido algunos santos a quienes llamamos m\u00edsticos que han estado tan unidos a Dios, que al hablar de \u00e9l nos revelan cosas maravillosas.<\/p>\n\n<p>Ahora bien, nadie m\u00e1s \u201cm\u00edstico\u201d que Jes\u00fas. \u00c9l nos asegur\u00f3: \u201c\u00bfQuien me ha visto a m\u00ed ha visto al Padre?\u201d (Juan 14:9). Escuchar a Jes\u00fas es escuchar a Dios. Y Jes\u00fas nos dice que no nos angustiemos porque en la casa del Padre cabemos todos. Si leemos con atenci\u00f3n los evangelios quedar\u00e1 patente el inmenso amor de Dios, cuya misericordia no tiene l\u00edmites. De ah\u00ed que el cielo ser\u00e1 tan grande como el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n<p>En el siglo XIV vivi\u00f3 una gran m\u00edstica llamada Juliana de Norwich. En su obra Revelaciones del amor divino nos habla del inmenso amor de Dios, que no solamente tiene caracter\u00edsticas de padre sino de madre. Dios nos ama como una madre amorosa lo hace con sus hijos. Juliana tambi\u00e9n andaba preocupada por la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano. En una revelaci\u00f3n, Dios le manifest\u00f3 su infinito amor y poder y le dijo estas maravillosas palabras. \u201cTodos acabar\u00e1n bien, y toda clase de cosas acabar\u00e1 bien\u201d.<\/p>\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas: Ya nos lo dijo Jes\u00fas: No se inquieten, no se angustien, no tiemblen, no tengan miedo; Donde yo est\u00e9 tambi\u00e9n estar\u00e1n ustedes.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[911,904],"class_list":["post-162653","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-5a","category-pascua-a"],"acf":{"sermon_date":"2011-05-22","drupal_id":"304971","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168896},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 5 (A) \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-5-a-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 5 (A) \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Vamos a centrar nuestra reflexi\u00f3n hoy en el evangelio que acabamos de leer. 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