{"id":162656,"date":"2011-05-01T19:12:15","date_gmt":"2011-05-01T23:12:15","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/pascua-2-a-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:46:11","modified_gmt":"2020-12-03T15:46:11","slug":"pascua-2-a-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-a-2011\/","title":{"rendered":"Pascua 2 (A) \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La semana pasada celebr\u00e1bamos la Pascua de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, su paso de la muerte a la vida. Celebr\u00e1bamos con j\u00fabilo su victoria sobre la muerte.<\/p>\n\n<p>En este segundo domingo de Pascua seguimos avanzando en la profundizaci\u00f3n del misterio de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Ese desborde de gozo que irradiamos el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n debe hacerse presente en el diario vivir de los cristianos. Como herederos del gozo de la resurrecci\u00f3n debemos llevarlo en nuestro rostro, especialmente sentirlo y manifestarlo cuando celebramos la sagrada Eucarist\u00eda, memorial de la pasi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n\n<p>Debemos ver la creaci\u00f3n de Dios con optimismo tomando conciencia de que la resurrecci\u00f3n de Cristo nos ha abierto caminos de esperanza y que en Cristo resucitado todo puede ser transformado.<\/p>\n\n<p>Para ayudarnos a conservar esa alegr\u00eda del resucitado, la Iglesia nos brinda el maravilloso tiempo lit\u00fargico de la Pascua que va desde el d\u00eda resurrecci\u00f3n hasta el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. Durante cuarenta d\u00edas Jesucristo se apareci\u00f3 en diferentes circunstancias, demostr\u00e1ndoles a los ap\u00f3stoles que realmente estaba vivo.<\/p>\n\n<p>Dice Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Descalzo: \u201cCristo quiso dedicar cuarenta d\u00edas, casi una segunda vida, a explicar a los suyos ese camino del gozo por el que tanto les costaba penetrar. No bastaba con resucitar. Hab\u00eda que meterles la resurrecci\u00f3n por los ojos y las manos de los suyos. Y hab\u00eda que hacerlo con la obstinaci\u00f3n de un maestro que repite y repite la lecci\u00f3n a un grupo de alumnos cazurros. Ah, \u00a1cu\u00e1nto le cuesta al hombre aprender que es feliz! \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil le resulta aprender que su Dios es infinitamente mayor de lo que se imagina! Eso -la terquedad de Dios luchando con la torpeza de los hombres- fueron aquellos gozosos cuarenta d\u00edas que regal\u00f3 a los suyos\u201d (Vida y Misterio de Jes\u00fas de Nazaret, tomo III, La Cruz y la Gloria, P\u00e1g. 388-389).<\/p>\n\n<p>El evangelio de Juan en el cap\u00edtulo 20:19-31 nos narra dos apariciones de Jes\u00fas resucitado, a unos disc\u00edpulos llenos de miedo. Claro, los jud\u00edos hab\u00edan matado a su maestro y los acusaban a ellos de haberse robado el cuerpo de Jes\u00fas. Sab\u00edan que pod\u00edan correr la misma suerte de su maestro, por eso se hab\u00edan reunido en una casa con las puertas cerradas para esconderse de sus perseguidores.<\/p>\n\n<p>En medio de esa situaci\u00f3n, aparece Jes\u00fas, se pone de pie en medio de ellos de una forma misteriosa, y los saluda de esta manera: \u00a1Paz a ustedes! Con estas palabras, Jes\u00fas quer\u00eda llegar mas all\u00e1 del mero saludo acostumbrado entre los jud\u00edos; se refer\u00eda mas bien a la paz espiritual que les hab\u00eda prometido antes de morir, cuando les dijo: \u201cLes dejo la paz ,les doy mi paz, no se la doy como los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo. Si de veras me amaran se habr\u00edan alegrado al saber que voy al padre, porque \u00e9l es m\u00e1s que yo, les digo esto de antemano para cuando suceda entonces crean\u201d ( Juan 14: 27-29).<\/p>\n\n<p>Ese saludo \u201cpaz a ustedes\u201d Jes\u00fas se lo dirige tres veces a los disc\u00edpulos. Despu\u00e9s del primer saludo les muestra las manos y el costado. Los disc\u00edpulos se dan cuenta de la realidad de su maestro, esta sorpresa es motivo de gran alegr\u00eda para ellos. La segunda vez que Jes\u00fas los saluda dese\u00e1ndoles la paz, no los reprende por su incredulidad y por haberle abandonado, al contrario los confirma en la misi\u00f3n para la que los hab\u00eda preparado antes de morir, les dijo: \u201cComo el Padre me envi\u00f3, as\u00ed los env\u00edo yo a ustedes; reciban al Esp\u00edritu Santo\u201d (Juan 20:21-23).<\/p>\n\n<p>Con estos hechos se manifiesta la fidelidad de Dios a su promesa, aunque sus disc\u00edpulos le hab\u00edan fallado, Jesucristo permanece fiel a su promesa. Les dio el Esp\u00edritu Santo prometido para que a trav\u00e9s de \u00e9l recuperaran la fe y la esperanza perdidas. Esta promesa ser\u00eda sellada cincuenta d\u00edas m\u00e1s tarde en la fiesta de Pentecost\u00e9s cuando se llenar\u00edan de la plenitud del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n<p>Uno de los disc\u00edpulos, llamado Tom\u00e1s, que no estuvo presente en la primera aparici\u00f3n, se neg\u00f3 a creer la noticia de sus compa\u00f1eros de que hab\u00edan visto al Se\u00f1or resucitado y dec\u00eda que ten\u00eda que ver sus llagas y meter sus manos en su costados para creerlo. Por esta raz\u00f3n a Tom\u00e1s se le apoda, el incr\u00e9dulo. Pero no s\u00f3lo Tom\u00e1s fue incr\u00e9dulo, los dem\u00e1s disc\u00edpulos pasaron por la misma duda al principio y tambi\u00e9n necesitaron ver para creer. \u201cNo era f\u00e1cil entender la actitud sicol\u00f3gica de los ap\u00f3stoles en aquella ma\u00f1ana del domingo. Sus corazones se hab\u00edan visto sacudidos por emociones tan diversas en tan pocas horas: el miedo, el desconcierto, el hundimiento total, a lo largo del viernes y el s\u00e1bado. Y ahora, de repente esta nueva sorpresa. Durante algunas horas no debieron entender nada\u201d (Jos\u00e9 Luis Marin Descalzo, Vida Misterio de Jes\u00fas de Nazaret, tomo III P\u00e1g. 389).<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas conoci\u00f3 la duda de Tom\u00e1s y ocho d\u00edas despu\u00e9s, en el mismo lugar, lo invita a mirar sus llagas y tocar su costado. En este encuentro, cara a cara, Tom\u00e1s ve a Jes\u00fas, escucha su voz y hace una profesi\u00f3n de fe: \u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo! Al decir esto Tom\u00e1s expresa lo que nadie m\u00e1s hab\u00eda dicho: Jes\u00fas era el mismo Dios poderoso. Jes\u00fas reprocha la tardanza y el condicionamiento de este disc\u00edpulo para creer d\u00edcenle: \u201cTu crees por que me ha visto, dichosos los que creen sin haber visto\u201d. Al decir esto Jes\u00fas estaba mirando hacia el futuro, cuando ya no estar\u00eda m\u00e1s en la tierra, y los que crean en \u00e9l de aqu\u00ed en adelante han de hacerlo por el testimonio de otros.<\/p>\n\n<p>La humanidad enfrenta grandes problemas como son la soledad, el miedo, la angustia y la inseguridad. Estos problemas son comunes a todos los seres humanos. En medio de este drama de vida, Jes\u00fas viene a nosotros con la fuerza de su Esp\u00edritu ofreci\u00e9ndonos su paz y d\u00e1ndonos razones para vivir y esperar un mundo mejor. El Esp\u00edritu Santo que se nos da a trav\u00e9s de Jes\u00fas resucitado nos capacita para vencer el miedo, para pasar de la tristeza al gozo, de la muerte a la vida y del pecado a la libertad de los hijos de Dios.<\/p>\n\n<p>Los ap\u00f3stoles, luego de comprobar la resurrecci\u00f3n de Cristo y recibir el don del Esp\u00edritu Santo, fueron transformados y salieron por todo el mundo a proclamar con alegr\u00eda la Buena Noticia de salvaci\u00f3n para que todo el que crea tenga vida eterna.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas llama dichosos a los que tienen fe, es decir, a aquellos que creen sin haber visto. Dentro este grupo de los creyentes estamos nosotros que no fuimos testigos presenciales de la resurrecci\u00f3n de Cristo, pero por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo lo sentimos vivo y presente entre nosotros. Por eso podemos decir con el ap\u00f3stol: \u201cAlabemos a Dios y Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva y har\u00e1 que ustedes reciban la herencia que Dios les tiene guardada en el cielo, la cual no puede destruirse, mancharse, ni marchitarse\u201d (1Pedro1:3-5).<\/p>\n\n<p>\u00a1Es verdad, el Se\u00f1or ha resucitado Aleluya, Aleluya\u2026!<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[908,904],"class_list":["post-162656","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pascua-2a","category-pascua-a"],"acf":{"sermon_date":"2011-05-01","drupal_id":"304986","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168971},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Pascua 2 (A) \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/pascua-2-a-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pascua 2 (A) \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La semana pasada celebr\u00e1bamos la Pascua de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, su paso de la muerte a la vida. 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