{"id":162663,"date":"2011-04-03T19:16:46","date_gmt":"2011-04-03T23:16:46","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-4-a-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:37","slug":"cuaresma-4-a-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-a-2011\/","title":{"rendered":"Cuaresma 4 (A) \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La narraci\u00f3n de la sanaci\u00f3n de este ciego de nacimiento es transmitida solamente por el evangelio de san Juan, sin paralelos con los otros evangelios. Su condici\u00f3n de jud\u00edo y de disc\u00edpulo amado de Jes\u00fas le han permitido transmitirnos esta invaluable historia de fe y este testimonio perenne sobre verdades eternas.<\/p>\n\n<p>Los especialistas en la Biblia consideran que su estilo literario sobresale por su sencillez, naturalidad y cierta nobleza de esp\u00edritu. Esta sobriedad le permite elaborar su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica con gran sinceridad al tiempo que transmite una intensa convicci\u00f3n de fe.<\/p>\n\n<p>Hay que enfatizar que este evangelio presenta muy bien la geograf\u00eda y las circunstancias culturales y pol\u00edticas de la Palestina de entonces.<\/p>\n\n<p>El escritor sagrado, conocedor de las circunstancias y dificultades que empezaban a afrontar las primitivas comunidades cristianas de la segunda y tercera generaci\u00f3n tras la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por Tito en el a\u00f1o 70 de nuestra era, y, ante las herej\u00edas que empezaban a circular, utiliza el recuerdo de este milagro para insistir en la humanidad y el mesianismo de Jes\u00fas que \u00e9l mismo revela.<\/p>\n\n<p>Pero pasemos ahora a considera la bell\u00edsima historia que nos presenta el evangelio de hoy y hagamos tambi\u00e9n nuestras preguntas y d\u00e9monos respuestas procurando encontrar el mensaje de Jes\u00fas para nuestras vidas.<\/p>\n\n<p>Veamos algunos de los elementos de la curaci\u00f3n de este ciego. En la milenaria cultura y tradici\u00f3n jud\u00edas el barro es la materia para la creaci\u00f3n del hombre. La saliva representa una especie o forma de concentraci\u00f3n de la vida. Al agua en todas las culturas se le reconocen propiedades de limpieza, de purificaci\u00f3n y curativas. Un ciego de nacimiento es una persona sumergida permanentemente en las tinieblas, sin experiencia y conocimiento de la luz.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas, aprovechando una pregunta circunstancial, (\u00bfqui\u00e9n pec\u00f3 para que naciera ciego?) sana al ciego de nacimiento. Lo cura en s\u00e1bado quebrantando la ley jud\u00eda y utilizando elementos de la naturaleza y del contexto de la cultura.<\/p>\n\n<p>Se genera una reacci\u00f3n de preguntas en cadena. \u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste que no respeta el s\u00e1bado?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo niega la transmisi\u00f3n hereditaria del pecado? \u00bfC\u00f3mo cuestiona su influencia en los males f\u00edsicos y en las condiciones negativas de vida que nos afectan?<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas, tras afirmar que \u00e9l es la luz del mundo, hace una cruda y contrastante transici\u00f3n al realizar el inesperado proceso terap\u00e9utico de sanaci\u00f3n del ciego. Hace barro con un poco de tierra y su saliva para curar una ceguera de nacimiento y desvelar una oscuridad definitiva.<\/p>\n\n<p>Para quienes est\u00e1n ciegos por sus creencias y convicciones es imposible ver y percibir el fondo de esta afirmaci\u00f3n: \u201cSoy el Hijo del Hombre, el Mes\u00edas\u201d. Como el ciego, no ven, o lo que es m\u00e1s grave, no quieren ver m\u00e1s all\u00e1 de sus presunciones.<\/p>\n\n<p>San Juan ofrece una catequesis bautismal para su comunidad. La curaci\u00f3n del ciego es una iluminaci\u00f3n y una nueva creaci\u00f3n: comienza con el barro y el lavatorio ordenado por Jes\u00fas. La ceguera no era un castigo por pecado alguno; va a servir de ocasi\u00f3n para revelar la gloria de Dios. Tambi\u00e9n como veh\u00edculo para recibir la gracia de Dios, la luz, que nos hace hijos suyos, nos brinda el perd\u00f3n de los pecados y nos hace hermanos de Jesucristo.<\/p>\n\n<p>La narraci\u00f3n permite percibir la actitud de incredulidad y resistencia para aceptar la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas como luz del mundo, verdad sobre la que insiste desde su comienzo este evangelio. Entonces como ahora hay una actitud de rechazo y renuncia tenaces para acoger el evangelio y practicar las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>La controversia entre fariseos y el ciego culmina con su expulsi\u00f3n, como eran expulsados los jud\u00edos de las sinagogas a partir de esa \u00faltima d\u00e9cada del siglo primero.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas completa el milagro con el regalo de la luz de la gracia, de la fe a este hombre, don gratuito despu\u00e9s del cual concluye con una afirmaci\u00f3n que es una dram\u00e1tica advertencia: \u201cHe venido a este mundo para un juicio, para que los ciegos vean y los que vean queden ciegos\u201d.<\/p>\n\n<p>El final es impresionante, por decir lo menos. Un hombre sumido en la oscuridad es ba\u00f1ado por el regalo gratuito de la gracia divina. Y es iluminado por la revelaci\u00f3n de Jesucristo como el Mes\u00edas esperado. Se abre de coraz\u00f3n y mente a esta verdad. La acepta plenamente, sin condiciones ni reparos. No le importan ya ni la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos ni la indiferencia de sus propios padres. El que hab\u00eda nacido ciego, ahora ve f\u00edsica y espiritualmente y lo demuestra postr\u00e1ndose a los pies de Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Hombres y mujeres de diferentes condiciones y clases, de distintas culturas y nacionalidades, tenemos que preguntarle a Jes\u00fas y preguntarnos, y nosotros, \u00bfestamos ciegos? Con humildad y sencillez, sin prejuicios de naturaleza alguna, en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro seri tratemos de escuchar la respuesta que a cada uno nos da Jes\u00fas este domingo.<\/p>\n\n<p>Pero adem\u00e1s, cada uno de nosotros debe agachar la cabeza y rendirse a su amor para encontrar una respuesta sincera. En un di\u00e1logo sincero con este Jes\u00fas viviente y presente en neutras vidas, asumamos una actitud espont\u00e1nea como la del ciego ya curado, inmerso en la luz de Jesucristo.<\/p>\n\n<p>Es nuestro momento, aqu\u00ed y ahora, para decirle con toda nuestra mente, todo nuestro coraz\u00f3n y con toda nuestra alma, cuando Jes\u00fas nos pregunte: \u201c\u00bfCrees en el Hijo del Hombre?\u201d, podamos contestarle: \u201cAyuda mi incredulidad, Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n eres para que creamos en Ti?\u201d Que cada uno pueda escuchar esta respuesta: \u201cSoy Jes\u00fas, el viviente, presente y actuante d\u00eda y noche en tu vida\u201d. Respuesta m\u00e1s que suficiente para que podamos cambiar y mejorar nuestras vidas.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[894,854],"class_list":["post-162663","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-4a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2011-04-03","drupal_id":"305021","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169002},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 4 (A) \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-4-a-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 4 (A) \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La narraci\u00f3n de la sanaci\u00f3n de este ciego de nacimiento es transmitida solamente por el evangelio de san Juan, sin paralelos con los otros evangelios. 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