{"id":162664,"date":"2011-03-27T19:17:10","date_gmt":"2011-03-27T23:17:10","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cuaresma-3-a-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:43:01","modified_gmt":"2020-12-03T15:43:01","slug":"cuaresma-3-a-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/cuaresma-3-a-2011\/","title":{"rendered":"Cuaresma 3 (A) \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Con esta celebraci\u00f3n entramos hoy en el coraz\u00f3n de la Cuaresma. Es decir en la mitad de este maravilloso tiempo de conversi\u00f3n y cambio.<\/p>\n\n<p>Los domingos tercero, cuarto y quinto de este ciclo constituyen una unidad llamada \u201cCuaresma catecumenal\u201d. En ella se leen, en efecto, las p\u00e1ginas del evangelio seg\u00fan san Juan en las que se basaban tradicionalmente las \u00faltimas catequesis que se hac\u00edan a los que iban a recibir en la Vigilia Pascual el sacramento del Bautismo.<\/p>\n\n<p>A pesar de todos los esfuerzos hechos para armonizar las tres lecturas que la liturgia presenta todos los domingos, no siempre es tarea que resulte f\u00e1cil ni logre muchos \u00e9xitos. No as\u00ed el d\u00eda de hoy en que, con un peque\u00f1o esfuerzo, podemos encontrar un hilo conductor \u00bfQu\u00e9 podemos hacer con este pueblo? Nos preguntamos con la primera lectura. Trabajar y cansarse por \u00e9l, seg\u00fan la tercera lectura, para que se sepa y se sienta amado por Dios de acuerdo a la segunda lectura.<\/p>\n\n<p>Este es el Dios que, poco a poco, a lo largo de la historia, se ha ido revelando a la humanidad. Es el Dios que Jes\u00fas, al fin, nos ha revelado en todo su esplendor y al que nosotros, cristianos, tenemos que convertirnos. Conscientes de que para ello, tendremos que destruir muchos \u00eddolos. Pero aqu\u00ed no valen medias tintas, o estamos con Cristo o no lo estamos.<\/p>\n\n<p>Esto es precisamente lo que nos relata el evangelio de Juan en el encuentro de Jes\u00fas con la samaritana. Para ubicarnos un poco geogr\u00e1ficamente, cuando se visita a Israel una de las paradas importantes es el pozo de Jacob y, l\u00f3gicamente, el recuerdo de la samaritana. Sin embargo, no hay que confundirse y pensar en una escena de campo entre Jes\u00fas y la samaritana, sentados al borde de un pozo de refrescante agua para apagar la sed y paliar el cansancio. En realidad, el evangelio nos presenta la escena de un enfrentamiento, delicado y elegante pero claro y duro, entre dos formas de entender las relaciones del ser humano con Dios, es decir, dos formas de entender la religi\u00f3n.<\/p>\n\n<p>A lo largo de la historia, el ser humano ha ido buscando a Dios y traduciendo sus logros en las diferentes religiones. Pero las religiones no son valores absolutos sino medios, caminos, posibilidades para que la humanidad pueda tener esa buscada cercan\u00eda con la divinidad. Y la historia de la samaritana pone de relieve uno de los problemas m\u00e1s t\u00edpicos en todo este asunto: el ser humano se empe\u00f1a en buscar a Dios por caminos diferentes de aquellos en los que Dios se acerca a la humanidad.<\/p>\n\n<p>Pero profundicemos en el evangelio de hoy. Jes\u00fas estaba recorriendo la regi\u00f3n de Judea. All\u00ed los fariseos se enteraron de que estaba atrayendo m\u00e1s seguidores que Juan el Bautista. El Se\u00f1or, al saberlo, abandona Judea para volver a Galilea. Para eso ten\u00eda que pasar por el pa\u00eds de Samaria. All\u00ed es donde se encuentra con la samaritana. Todo comienza de la manera m\u00e1s sencilla. Jes\u00fas, cansado del camino, se sienta junto a un pozo, mientras sus disc\u00edpulos \u201cvan al pueblo a comprar comida\u201d. Le pide entonces a la mujer que le d\u00e9 un poco de agua del pozo. Petici\u00f3n ins\u00f3lita por parte de un jud\u00edo a una samaritana. Eso ya daba mucho que pensar, porque los jud\u00edos odiaban a los samaritanos. A partir de ese momento el di\u00e1logo se volvi\u00f3 tan interesante en el nivel doctrinal y espiritual, que Jes\u00fas parece olvidar la sed y la mujer el motivo que la condujo hasta all\u00ed. El resultado de este encuentro va a producir una transformaci\u00f3n de vida y pensamiento en esta mujer.<\/p>\n\n<p>Por otra parte, era muy mal visto entablar conversaci\u00f3n con una mujer en un lugar p\u00fablico. Jes\u00fas, superando los prejuicios de raza y los convencionalismos sociales, convers\u00f3 con la samaritana. En la persona de esta mujer, recib\u00eda tambi\u00e9n a la gente com\u00fan de Palestina. Es cierto que no era jud\u00eda, sino samaritana, es decir, de una provincia diferente, con una religi\u00f3n que rivalizaba con la de los jud\u00edos. Pero tanto samaritanos como jud\u00edos cre\u00edan en las promesas de Dios y esperaban un salvador.<\/p>\n\n<p>La primera inquietud de la mujer es calmar su sed. Los antepasados del pueblo jud\u00edo andaban errantes con sus reba\u00f1os de una fuente a otra. Los m\u00e1s famosos, y cabe mencionar a Jacob, hab\u00edan cavado pozos en torno a los cuales el desierto empezaba a vivir. Esto nos hace pensar, muchas veces, en nuestra realidad humana. Buscamos por todas partes algo para calmar la sed, y corremos el riesgo de no encontrar m\u00e1s que aguas dormidas o construir estanques agrietados (ver G\u00e9nesis 26). Jes\u00fas, en cambio trae el agua viva que es el don de Dios a sus hijos y que significa el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n<p>La segunda inquietud de la mujer es d\u00f3nde est\u00e1 la verdad. Jes\u00fas le dice: \u201cT\u00fa has tenido cinco hombres y el que tienes ahora no es tu marido\u201d (Juan 4:18). La mujer reconoce que Jes\u00fas es un profeta. Pero Jes\u00fas en esto expresa el destino com\u00fan de la gente del pueblo que ha vivido sirviendo a muchos due\u00f1os y, finalmente, no tienen a quien puedan reconocer por su se\u00f1or.<\/p>\n\n<p>Y para continuar, \u00bfcu\u00e1l es la verdadera religi\u00f3n? Los samaritanos conoc\u00edan s\u00f3lo por la Biblia el Pentateuco, es decir, los cinco primeros libros de la Ley, atribuidos a Mois\u00e9s, y un sexto libro el de Josu\u00e9. En esta expresi\u00f3n est\u00e1n representados los seis maridos de la mujer. Esto lleva a la mujer a tomar conciencia, rompe con su orientaci\u00f3n religiosa y se convierte al sistema religioso de Jes\u00fas. En cambio para Jes\u00fas ambos sistemas, el jud\u00edo y el samaritano, son inoperantes porque ninguno de los dos est\u00e1 cumpliendo con el esp\u00edritu de Dios. S\u00f3lo Jes\u00fas da a conocer plenamente qui\u00e9n es Dios. Por eso se\u00f1ala en el cap\u00edtulo cuatro de Juan: \u201cHa llegado la hora, en que los quieren dar culto verdadero adorar\u00e1n al Padre en esp\u00edritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto as\u00ed\u201d (Juan 4:23). Esto indica que el deseo del Padre es que todos vengan a su Hijo y lo reconozcan como el enviado.<\/p>\n\n<p>Despu\u00e9s de esta interesante experiencia con la samaritana, Jes\u00fas se dirige a sus disc\u00edpulos y los invita a contemplar los campos dorados para la siega, simbolizando de esta forma las gentes del pueblo saliendo a su encuentro. Tambi\u00e9n el cansancio de Jes\u00fas junto al pozo no es cansancio del camino, sino el cansancio por el esfuerzo de ayudarnos a salir de un sistema religioso que nos estanca y nos impide dar un verdadero cambio espiritual.<\/p>\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, la samaritana hoy es una perfecta fotograf\u00eda del cristiano que busca a Dios pero se empe\u00f1a en marcar \u00e9l los caminos, en lugar de aceptar lo que Dios le ofrece. La conversi\u00f3n no es un asunto de maquillaje sino de cirug\u00eda profunda del coraz\u00f3n; probablemente por eso nos cuesta tanto y nos resistimos, y nos inventamos la conversi\u00f3n ligera, es decir, algo liviano para tranquilizar nuestra conciencia.<\/p>\n\n<p>El compromiso es convertirnos como la samaritana al Dios de Jes\u00fas y encontrar la \u00fanica agua que apaga la sed m\u00e1s profundamente humana.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[893,854],"class_list":["post-162664","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaresma-3a","category-cuaresma-a"],"acf":{"sermon_date":"2011-03-27","drupal_id":"305026","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cuaresma 3 (A) \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/sermon\/cuaresma-3-a-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cuaresma 3 (A) \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Con esta celebraci\u00f3n entramos hoy en el coraz\u00f3n de la Cuaresma. 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