{"id":162678,"date":"2011-01-09T19:27:58","date_gmt":"2011-01-10T00:27:58","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-1-a-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:33","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:33","slug":"epifania-1-a-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-1-a-2011\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 1 (A) \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u201cEn cuanto Jes\u00fas fue bautizado y sali\u00f3 del agua, el cielo se abri\u00f3 y vio que el Esp\u00edritu de Dios bajaba sobre \u00e9l como una paloma. Se oy\u00f3 entonces una voz del cielo, que dec\u00eda:&nbsp;\u2018Este es mi Hijo amado, a quien he elegido\u2019\u201d (Mateo 3:16-17).<\/p>\n\n<p>En este primer domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda celebramos el bautismo del Se\u00f1or. El recuento de Mateo nos presenta a Jes\u00fas que llega al r\u00edo Jord\u00e1n, all\u00ed le pide a Juan que le bautice. Este relato aparece tambi\u00e9n en Marcos 1:14-15 y en Lucas 3: 21-22. Si leemos los tres textos en forma paralela encontramos algunas diferencias de detalles, hay ligeros cambios fraseol\u00f3gicos. Por ejemplo, en Mateo se lee \u201ceste es mi hijo amado, a quien he elegido\u201d, como si la voz que sale de la nube hablara con terceros; mientras que en Marcos y Lucas se lee \u201ct\u00fa eres mi hijo amado, a quien he elegido\u201d, como si la voz hablara directamente con Jes\u00fas. En Mateo aparece un di\u00e1logo entre Jes\u00fas y Juan previo al bautismo, ese di\u00e1logo no aparece ni en Marcos ni en Lucas. En Lucas el Esp\u00edritu Santo desciende sobre Jes\u00fas mientras oraba; en Mateo y en Marcos, mientras sal\u00eda del agua.<\/p>\n\n<p>La fuerza de lo ocurrido aquel d\u00eda en el r\u00edo Jord\u00e1n no queda mitigada con la diferencia de matices que le imprimen sus relatores. De suyo Mateo, Marcos y Lucas se mantienen perfectamente alineados en los tres elementos esenciales del evangelio de hoy: Jes\u00fas se somete al bautismo de Juan, el Esp\u00edritu Santo baja en forma de paloma sobre \u00e9l, y Dios lo reafirma como el elegido. Lo que aparece escrito en el profeta Isa\u00edas: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, en quien me deleito. He puesto en \u00e9l mi esp\u00edritu para que traiga la justicia a todas las naciones\u201d (Isa\u00edas 42:1-2), Dios lo ratifica sobre la persona de Jes\u00fas a la orilla del Jord\u00e1n.<\/p>\n\n<p>El momento del bautismo es clave en el ministerio de Jes\u00fas, se convierte en un punto de referencia entre antes y despu\u00e9s, en un lugar de arranque. En el bautismo Jes\u00fas recibe la fuerza del Esp\u00edritu Santo, y al recibirlo es proclamado como el elegido a quien Dios ama y en quien se complace. A partir de la experiencia del bautismo Jes\u00fas emprende un viaje que culmina con su pasi\u00f3n y muerte en la cruz, y posteriormente su resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n a los cielos, no sin antes se\u00f1alarnos a todos los valores del reino y los principios b\u00e1sicos para alcanzar la salvaci\u00f3n. Desde all\u00ed, desde las aguas del Jord\u00e1n, nace y comienza otra historia, la historia de Jes\u00fas el Nazareno, la historia que le da sentido a nuestra historia y experiencia cristiana.<\/p>\n\n<p>Desde el momento del bautismo Jes\u00fas queda lleno del poder del Esp\u00edritu Santo, habla inspirado por el Esp\u00edritu y act\u00faa con el poder del Esp\u00edritu. La presencia del Esp\u00edritu lo acompa\u00f1a a todo lo largo de su ministerio p\u00fablico, esta es una realidad que se prolonga en el trabajo de los testigos de Jes\u00fas y que ilumina nuestra comprensi\u00f3n del misterio salv\u00edfico del cual Jes\u00fas es portador. En el bautismo se desencadena la fuerza de salvaci\u00f3n que Jes\u00fas trae consigo, \u00e9l reconoce esa fuerza y se pone en marcha.<\/p>\n\n<p>Ser\u00eda muy dif\u00edcil comprobar si el evangelista Mateo ten\u00eda conciencia alguna de que el bautismo de Jes\u00fas, narrado en la parte final del cap\u00edtulo tres de su evangelio, ser\u00eda el prototipo del bautismo que practicamos hoy en la iglesia. Lo que s\u00ed podemos afirmar es que las aguas del Jord\u00e1n alcanzan trascendencia inimaginable a partir del bautismo del Se\u00f1or, y que son referencias perpetuadas a lo largo y ancho de la historia cristiana; que el Jord\u00e1n mismo es una especie de fuente abuela de todas las fuentes bautismales donde siguen naciendo nuevas criaturas para el cielo nuevo y la tierra nueva augurados por Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir del poder del Esp\u00edritu, de aquella fuerza que invadi\u00f3 a Jes\u00fas al salir de las aguas, de aquel cielo abierto, de aquella voz reafirmativa del Hijo amado en la persona de aquel a quien Juan el Bautista? \u00bfSigue todo eso presente en cada acto bautismal que realizamos, se ha prolongado y perpetuado en el tiempo? \u00bfQu\u00e9 nos dice nuestra fe respecto al bautismo que practicamos en las iglesias hoy d\u00eda?<\/p>\n\n<p>Hermanos y hermanas, en este momento necesitamos auxiliarnos de lo que dicen las Sagradas Escrituras, ellas son claras con respecto a la necesidad y los efectos del bautismo en todos aquellos que lo reciben. El mismo Se\u00f1or Jes\u00fas nos dice: \u201cEl que crea y se bautice se salvar\u00e1\u201d (Marcos 16,16). En di\u00e1logo con Nicodemo Jes\u00fas tambi\u00e9n afirma: \u201cEn verdad, en verdad te digo, el que no nazca del agua y del Esp\u00edritu Santo no puede entrar en el reino de Dios\u201d (Juan 3,5). Su \u00faltimo encargo a los disc\u00edpulos enfatiza la necesidad de bautizar: \u201cVayan, pues, a las gentes de todas las naciones y h\u00e1ganlas mis disc\u00edpulos; baut\u00edcenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u201d (Mateo 28, 19). El ap\u00f3stol Pablo nos recuerda que al bautizarnos establecemos una relaci\u00f3n especial con Cristo \u201c\u2026y por el bautismo han venido a estar unidos con Cristo y se encuentran revestidos de \u00e9l\u201d (G\u00e1latas 3,27).<\/p>\n\n<p>Revestidos de Cristo, de su gracia, de su amor, de su poder y de su condici\u00f3n filial. El bautismo da poder a aquellos y aquellas que viven su experiencia cristiana con plena conciencia del efecto transformador de la fe y de la confianza en el resucitado. En ese sentido los cristianos seguimos, necesitamos seguir, siendo una fuerza de cambio en el mundo. Si miramos lo que hizo Jes\u00fas inmediatamente despu\u00e9s de su bautismo, nos daremos cuenta de que jam\u00e1s se detuvo; que los tres a\u00f1os que transcurrieron de su vida p\u00fablica estuvieron llenos de eventos y actividades, y que abraz\u00f3 por entero el proyecto del reino de Dios y a los pobres para quienes ese proyecto se revel\u00f3 como noticia de esperanza. Si aceptamos que en el bautismo se revela un poder especial en Jes\u00fas, y que al bautizarnos nosotros nos revestimos de Cristo, entonces nosotros somos portadores de un poder especial que necesitamos poner a funcionar para el bien del mundo, especialmente para el bien de los que m\u00e1s sufren y padecen los efectos del ego\u00edsmo humano.<\/p>\n\n<p>Que no nos quede duda alguna, mis hermanos, existimos suficientes bautizados y bautizadas en el mundo como para poder afectarlo positivamente con la fuerza que llevamos dentro. De hecho lo hemos estado haciendo por mucho tiempo ya en el seno de nuestras familias, en nuestras comunidades particulares, en nuestros trabajos y escuelas, en nuestras comunidades eclesiales; pero necesitamos empujar un poco m\u00e1s fuerte si queremos superar las fuerzas del mal que amenazan de hacer de este mundo una pesadilla que va a perseguir a las generaciones futuras. No tengamos miedo de mostrar el poder que tenemos, el que nos da Cristo a trav\u00e9s del bautismo, no tengamos miedo de actuar con y bajo el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n<p>En la p\u00e1gina 228 del Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan, el celebrante invita a la congregaci\u00f3n a dar la bienvenida a los bautizados de la siguiente forma: \u201cD\u00e9mosles la bienvenida a los que han sido bautizados\u201d. A esa invitaci\u00f3n la comunidad responde as\u00ed: \u201cNosotros te recibimos en la familia de Dios. Confiesa la fe de Cristo crucificado, proclama su resurrecci\u00f3n y participa con nosotros en su sacerdocio eterno\u201d.<\/p>\n\n<p>Que el poder de Cristo nos gu\u00ede hoy, ma\u00f1ana y siempre.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1097,874],"class_list":["post-162678","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-1a","category-epifania-a"],"acf":{"sermon_date":"2011-01-09","drupal_id":"305096","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168984},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 1 (A) \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-1-a-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 1 (A) \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cEn cuanto Jes\u00fas fue bautizado y sali\u00f3 del agua, el cielo se abri\u00f3 y vio que el Esp\u00edritu de Dios bajaba sobre \u00e9l como una paloma. 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