{"id":162679,"date":"2011-01-06T19:28:30","date_gmt":"2011-01-07T00:28:30","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:03","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:03","slug":"fiesta-de-la-epifania-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/","title":{"rendered":"Fiesta de la Epifan\u00eda &#8211; 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Dios nos sorprende siempre? Es como si quisiera destruir las ideas falsas que tenemos de \u00e9l.<\/p>\n\n<p>La palabra epifan\u00eda, significa revelaci\u00f3n o manifestaci\u00f3n. En este caso es la revelaci\u00f3n del Hijo de Dios, que es Dios hecho hombre. Es la revelaci\u00f3n m\u00e1s grande que el mundo ha conocido.<\/p>\n\n<p>Sin embargo, los primeros en reconocerlo no fueron los l\u00edderes del pueblo escogido, o sea los jud\u00edos, sino unos astr\u00f3logos paganos, que por cierto no eran reyes \u2013 pero la tradici\u00f3n insiste en llamarlos reyes \u2013 y unos pobres pastorcillos que cuidaban de su reba\u00f1o de ovejas. Los pastores se encontraban en el lugar m\u00e1s bajo de la escala social, eran pobres y quiz\u00e1s analfabetos. Pero ellos, de los que menos se esperaba, fueron los primeros en descubrir al Mes\u00edas, al Salvador del mundo.<\/p>\n\n<p>Tampoco la salvaci\u00f3n que esperaba el pueblo jud\u00edo, \u2013que era el pueblo escogido de Dios \u2013, no fue la que Jes\u00fas trajo. Se supon\u00eda que el Mes\u00edas iba a componerlo todo; que iba a expulsar a los invasores romanos y que iba a hacer que todo el mundo fuera rico, bueno e inmortal. Y, sin embargo, se encontraron con un hombre humilde, que creci\u00f3 como un pobre carpintero, cuya vocaci\u00f3n y mensaje fue proclamar la paz y el amor, no la fuerza y el poder. Su vida fue un ejemplo de servicio a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n<p>Y es que el principal mensaje de la Epifan\u00eda es este: que Dios ama a todos y no hace distinci\u00f3n de personas; que Dios quiere que todos le conozcan y se salven y que su mensaje llegue \u201chasta los \u00faltimos rincones de la tierra\u201d.<\/p>\n\n<p>\u00daltimamente se ha perdido en las culturas del hemisferio norte la costumbre de solemnizar con mucha fiesta y alegr\u00eda la Epifan\u00eda. Entre la gente de habla hispana todav\u00eda se conserva en algunos pa\u00edses esta solemnidad. Los ni\u00f1os resultan ser los m\u00e1s favorecidos porque reciben dos veces regalos, unos en Navidad y otros en la fiesta de los \u201cReyes Magos\u201d. A veces hasta se monta una pastorela donde algunos se disfrazan de pastores y otros de reyes, una se\u00f1ora hace el papel de la sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, otro de san Jos\u00e9 y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n\n<p>Pero, para el pueblo de habla hispana esta fiesta tiene un significado m\u00e1s especial. Como los pastorcillos, la mayor\u00eda de los hispanos ocupan los lugares m\u00e1s bajos de la escala social; tambi\u00e9n como los astr\u00f3logos, llamados tres reyes, han venido de lugares muy lejanos buscando un nivel de vida mejor o simplemente la sobrevivencia porque en sus pa\u00edses no hay oportunidades de empleo; otros han llegado huyendo de la tiran\u00eda y de la represi\u00f3n pol\u00edtica que sufren en sus pa\u00edses.<\/p>\n\n<p>Los trabajos en que se ocupan los hispanos son en su mayor\u00eda de servicio, lavaplatos, cocineros, jardineros, y otros trabajos semejantes. El comediante mejicano-americano George L\u00f3pez cuenta que cuando \u00e9l se movi\u00f3 a una casa muy buena en los suburbios y estaba podando la grama de su patio, paso un americano de habla inglesa y le pregunt\u00f3, \u201c\u00bfcu\u00e1nto cobra por hora para trabajar en jardiner\u00eda?\u201d Otro sacerdote hispano cuenta que cuando regresaba de la Rep\u00fablica Dominicana adonde asisti\u00f3 a una reuni\u00f3n de la Iglesia Episcopal el agente de aduanas le dijo a otro agente con una sonrisa burlona, \u201cmira un salvadore\u00f1o viajando a la Republica Dominicana, ja, ja\u201d. A lo cual el sacerdote le respondi\u00f3, \u201cdisc\u00falpeme pero yo soy americano\u201d, y el agente respondi\u00f3 \u201csi se\u00f1or usted es ciudadano americano\u201d, como implicando que era ciudadano de segunda clase. Esto es lo que se conoce con el nombre de \u201cnativismo\u201d. A\u00fan siendo ciudadanos se ve a los hispanos como de segunda clase, as\u00ed como los jud\u00edos ve\u00edan a los que no lo eran.<\/p>\n\n<p>Lo mismo ocurre incluso dentro de nuestra Iglesia. Aunque los latinos son el grupo \u00e9tnico que est\u00e1 creciendo m\u00e1s num\u00e9ricamente en Estados Unidos los recursos que la iglesia oficial dedica al ministerio hispano son muy pocos. Tampoco hay suficientes obispos latinos y que ocupen posiciones importantes. En estados como Texas y California donde deber\u00eda haber m\u00e1s obispos latinos, simplemente no los hay. Hace poco en la di\u00f3cesis de Los \u00c1ngeles hab\u00eda varios candidatos latinos muy bien calificados para ocupar el puesto de obispo y, sin embargo, no se eligi\u00f3 a ninguno.<\/p>\n\n<p>En otras profesiones ocurre lo mismo. Hay latinos que poseen doctorados que no pueden conseguir trabajo en las universidades o seminarios porque los mejores puestos se les reservan a los que llegaron antes. Y as\u00ed encontramos doctores, ingenieros y otros profesionales manejando un taxi o trabajando como porteros en un hotel de una, dos, o tres estrellas.<\/p>\n\n<p>La buena noticia de la Epifan\u00eda es que Dios le ha dado vuelta a la tortilla y ha puesto los valores de este mundo cabeza abajo. \u00c9l ha escogido a los pobres, a los que se ven de menos, a los que no pertenecen, a los extranjeros, a los humildes para revelarles su mensaje de salvaci\u00f3n, de paz, y de amor.<\/p>\n\n<p>Existe, sin embargo, un peligro muy grande, especialmente entre las segundas y terceras generaciones de latinos que nacen en Estados Unidos y es el de caer en el mismo consumismo materialista en que est\u00e1 cayendo el resto del mundo. Incluso entre los inmigrantes ya establecidos se nota un consumismo desmesurado. Televisiones gigantes con sonido estereof\u00f3nico, juegos electr\u00f3nicos como el famoso Wii, computadoras caras y muchas otras cosas que no son esenciales.<\/p>\n\n<p>Se est\u00e1 perdiendo el h\u00e1bito de la conversaci\u00f3n, de contar historias, de comer juntos, de pasear juntos, y casi todo se revuelve alrededor de la sala y la pantalla de la televisi\u00f3n o de la computadora. En vez de visitarnos, ahora \u201cchateamos\u201d, o sea, charlamos en el Internet. Y por ser a trav\u00e9s de una c\u00e1mara, la comunicaci\u00f3n es extra\u00f1a y distante. El aporte hispano a la cultura supermoderna de este pa\u00eds tiene que ser un aporte de amistad, de contacto personal, de vivir en comunidad.<\/p>\n\n<p>Muchos hispanos han perdido el h\u00e1bito de la misa dominical y van a la iglesia quiz\u00e1s solo en ocasiones especiales como la Navidad y la fiesta de los \u201cReyes Magos\u201d. Por eso, en esta oportunidad en que las iglesias est\u00e1n un poco m\u00e1s llenas que de costumbre, hay que enfatizar el aprecio a los valores tradicionales y darle gracias a Dios por habernos escogido para vivir seg\u00fan su evangelio, es decir, una vida de paz, de amistad de servicio y de amor.<\/p>\n\n<p>Este es nada m\u00e1s el principio de una estaci\u00f3n de Epifan\u00eda en que Dios se nos revelar\u00e1 de muchas maneras como en las bodas de Can\u00e1 de Galilea donde convirti\u00f3 el agua en vino.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n aprovechemos para ver c\u00f3mo Dios se manifiesta en nuestras vidas cada d\u00eda, esas peque\u00f1as epifan\u00edas: un suceso inesperado, una noticia buena, la sonrisa de un ni\u00f1o o de un extra\u00f1o, un gesto generoso. En cualquier lugar, quiz\u00e1s adonde menos se espera, podemos encontrar una epifan\u00eda de Dios en este mundo maravilloso que \u00e9l ha creado.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[890],"class_list":["post-162679","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-fiesta-de-la-epifania"],"acf":{"sermon_date":"2011-01-06","drupal_id":"305101","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":169014},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Fiesta de la Epifan\u00eda - 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Fiesta de la Epifan\u00eda - 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfPor qu\u00e9 Dios nos sorprende siempre? Es como si quisiera destruir las ideas falsas que tenemos de \u00e9l. La palabra epifan\u00eda, significa revelaci\u00f3n o manifestaci\u00f3n. En este caso es la revelaci\u00f3n del Hijo de Dios, que es Dios hecho hombre. Es la revelaci\u00f3n m\u00e1s grande que el mundo ha conocido. Sin embargo, los primeros en [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:45:03+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/\",\"name\":\"Fiesta de la Epifan\u00eda - 2011 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2011-01-07T00:28:30+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:45:03+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Fiesta de la Epifan\u00eda &#8211; 2011\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Fiesta de la Epifan\u00eda - 2011 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Fiesta de la Epifan\u00eda - 2011","og_description":"\u00bfPor qu\u00e9 Dios nos sorprende siempre? Es como si quisiera destruir las ideas falsas que tenemos de \u00e9l. La palabra epifan\u00eda, significa revelaci\u00f3n o manifestaci\u00f3n. En este caso es la revelaci\u00f3n del Hijo de Dios, que es Dios hecho hombre. Es la revelaci\u00f3n m\u00e1s grande que el mundo ha conocido. Sin embargo, los primeros en [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:45:03+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/","name":"Fiesta de la Epifan\u00eda - 2011 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2011-01-07T00:28:30+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:45:03+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/fiesta-de-la-epifania-2011\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Fiesta de la Epifan\u00eda &#8211; 2011"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":890,"label":"Fiesta de la Epifan\u00eda"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"\u00bfPor qu\u00e9 Dios nos sorprende siempre? Es como si quisiera destruir las ideas falsas que tenemos de \u00e9l. La palabra epifan\u00eda, significa revelaci\u00f3n o manifestaci\u00f3n. En este caso es la revelaci\u00f3n del Hijo de Dios, que es Dios hecho hombre. Es la revelaci\u00f3n m\u00e1s grande que el mundo ha conocido. Sin embargo, los primeros en&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}