{"id":162680,"date":"2011-01-02T19:29:03","date_gmt":"2011-01-03T00:29:03","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/navidad-2-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:44","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:44","slug":"navidad-2-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/","title":{"rendered":"Navidad 2 \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>\u201cLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, y huye a Egipto\u2026 Jos\u00e9 se levant\u00f3, tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su madre, y sali\u00f3 con ellos de noche camino a Egipto\u201d (Mateo 2: 13-14).<\/p>\n\n<p>Huir de noche. Huir a un pueblo extra\u00f1o. Huir al exilio. Huir con el ni\u00f1o y con la madre. Huir, huir, huir\u2026 \u00bfEs que acaso no hab\u00eda Jos\u00e9 huido suficiente ya?<\/p>\n\n<p>En este segundo domingo de Navidad el evangelista Mateo nos presenta el drama de la huida a Egipto. No es una narraci\u00f3n muy descriptiva ni extensa, pero suficientemente poderosa como para despertar lo mejor de nuestra imaginaci\u00f3n y llevarnos al lugar y al tiempo donde ocurrieron las cosas.<\/p>\n\n<p>La huida a Egipto nos introduce en uno de los cap\u00edtulos que menos conocemos de la vida de Jes\u00fas, su etapa de inmigrante, pero que nos ayuda mejor a describir el terror de la \u00e9poca y las barbaridades que eran capaces de cometer las autoridades de aquel tiempo. Es un pasaje indignante no solo por lo que refleja del abuso del poder, sino porque toca la vulnerabilidad de un ni\u00f1o y la delicadeza de una madre reci\u00e9n parida.<\/p>\n\n<p>El Dios encarnado comienza as\u00ed su carrera humana, huyendo. \u00a1Bienvenido al mundo, Jes\u00fas! Este punto de arranque anticipa una nota distintiva de su ministerio, la persecuci\u00f3n. Persecuci\u00f3n en todos los aspectos posiblemente imaginable: ideol\u00f3gica, social, emocional, religiosa, racial, sexual y pol\u00edtica. Una persecuci\u00f3n que, en consecuencia, heredar\u00edan sus seguidores.<\/p>\n\n<p>Tener que huir es mucho m\u00e1s que estar obligado a ponerse en camino; es dejar atr\u00e1s parte de quien se es y enfrentarse a lo inesperado; arrancarse con desgarre y con sangrado. Es salir en b\u00fasqueda de un lugar seguro donde la sombra del mal parece que no alcanza, pero donde la ausencia de peligro no es garantizada. Huir nos hace sospechosos y nos obliga a sospechar de todo y de todos; nos hace vulnerables, con un sentimiento eterno de reci\u00e9n llegados. Huir pone en desaf\u00edo la propia identidad, que a fuerzas de ser negada tantas veces termina por diluirse y confundirse.<\/p>\n\n<p>Sin lugar a dudas, lo que acabamos de decir puede muy bien utilizarse como un acercamiento descriptivo a la experiencia humana del huir. Pero, \u00bfqu\u00e9 significa para el plan salv\u00edfico de Dios la huida de Jos\u00e9, Mar\u00eda y Jes\u00fas a Egipto?<\/p>\n\n<p>Significa la alternativa de mantener con vida la esperanza que por tantos a\u00f1os hab\u00eda so\u00f1ado el Pueblo de Dios; mantener vivo el sue\u00f1o, que por fin, y de una vez por todas, se pod\u00eda tocar en la piel de un reci\u00e9n nacido; asegurarnos que nuestro Salvador no muriera apenas empezaba a vivir.<\/p>\n\n<p>Desde esa perspectiva la historia cambia de color y de sentimiento, y entonces ya como que comenzamos a simpatizar con la huida a Egipto en medio de la noche. No es que cambie el fondo de maldad que la provoca, eso sigue estando all\u00ed intacto; lo que se da es un cambio de lo inmediato a lo escatol\u00f3gico, del recurso alterno al recurso definitivo y \u00fanico, de lo que humilla a lo que dignifica, del dolor pasajero al gozo infinito.<\/p>\n\n<p>Muchos de nosotros hemos tenido que experimentar el desgarre de la huida, en cualquier aspecto que la hayamos sufrido: pobreza, hambre, opresi\u00f3n, guerras, amenazas, maltratos psicol\u00f3gicos, persecuci\u00f3n religiosa, discriminaci\u00f3n a los distintos niveles que esta ocurre. Pero cuando al pasar del tiempo miramos hacia atr\u00e1s, nos damos cuentas de que la huida, en el momento que la emprendimos, era nuestra mejor opci\u00f3n. Tambi\u00e9n nos damos cuenta de que no huimos por cobard\u00eda sino por preservaci\u00f3n, de que al hacerlo privamos al odio y a la deshumanizaci\u00f3n de una v\u00edctima m\u00e1s.<\/p>\n\n<p>Cuando llegamos a ese estado de conciencia de nosotros mismos, entonces ya estamos listos para el regreso y, al igual que Jes\u00fas, comenzar nuestra lucha para que otros nunca tengan que huir.<\/p>\n\n<p>Que Jes\u00fas nos siga acompa\u00f1ando a lo largo de este a\u00f1o y podamos ser solidarios con los que se sienten perseguidos y amenazados.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[876,879],"class_list":["post-162680","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-navidad","category-navidad-2"],"acf":{"sermon_date":"2011-01-02","drupal_id":"305106","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168984},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Navidad 2 \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Navidad 2 \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, y huye a Egipto\u2026 Jos\u00e9 se levant\u00f3, tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su madre, y sali\u00f3 con ellos de noche camino a Egipto\u201d (Mateo 2: 13-14). Huir de noche. Huir a un pueblo extra\u00f1o. Huir al exilio. Huir con el ni\u00f1o y con la madre. Huir, huir, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:45:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"4 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/\",\"name\":\"Navidad 2 \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2011-01-03T00:29:03+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:45:44+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Navidad 2 \u2013 2011\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Navidad 2 \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Navidad 2 \u2013 2011","og_description":"\u201cLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, y huye a Egipto\u2026 Jos\u00e9 se levant\u00f3, tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su madre, y sali\u00f3 con ellos de noche camino a Egipto\u201d (Mateo 2: 13-14). Huir de noche. Huir a un pueblo extra\u00f1o. Huir al exilio. Huir con el ni\u00f1o y con la madre. Huir, huir, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:45:44+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"4 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/","name":"Navidad 2 \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2011-01-03T00:29:03+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:45:44+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/navidad-2-2011\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Navidad 2 \u2013 2011"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":876,"label":"Navidad"},{"value":879,"label":"Navidad 2"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"\u201cLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, y huye a Egipto\u2026 Jos\u00e9 se levant\u00f3, tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su madre, y sali\u00f3 con ellos de noche camino a Egipto\u201d (Mateo 2: 13-14). Huir de noche. Huir a un pueblo extra\u00f1o. Huir al exilio. Huir con el ni\u00f1o y con la madre. Huir, huir,&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}