{"id":162702,"date":"2008-02-06T19:44:44","date_gmt":"2008-02-07T00:44:44","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/"},"modified":"2020-12-03T10:45:40","modified_gmt":"2020-12-03T15:45:40","slug":"miercoles-de-ceniza-2008","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hoy empieza la Cuaresma. Las lecturas de este Mi\u00e9rcoles de Ceniza nos invitan a vivir un tiempo de recogimiento y de reflexi\u00f3n antes de emprender juntos el largo ascenso hacia la Pascua del Se\u00f1or. Dios, por voz del profeta Joel, de san Pablo y del mismo Jes\u00fas, nos recuerda la meta que hemos de alcanzar, los medios que debemos utilizar y el esp\u00edritu con que debemos caminar.<\/p>\n\n<p>Joel, con voz que resuena a trav\u00e9s de los siglos, nos grita: \u201cConvert\u00edos de todo coraz\u00f3n, con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras\u201d. \u00a1Convert\u00edos al Se\u00f1or! Un grito que se oye en las p\u00e1ginas de la Biblia. San Pablo con otras palabras nos ruega lo mismo: \u201cEn nombre de Cristo os pido que os reconcili\u00e9is con Dios\u201d.<\/p>\n\n<p>Para lograr esa meta la Iglesia ha propuesto las \u201cpr\u00e1cticas\u201d tradicionales del ayuno, la oraci\u00f3n y la limosna. Estos ejercicios asc\u00e9ticos los debemos practicar sin caer en la ostentaci\u00f3n de que nos habla Mateo: \u201cCuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos\u2026tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensar\u00e1\u201d (Mt 6,1-6.16-18). El Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan nos a\u00f1ade la lectura y meditaci\u00f3n de la palabra de Dios. Es leyendo y meditando el mensaje divino como nos acercamos al coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n<p>Mas hoy tenemos un rito muy especial y significativo. La imposici\u00f3n de la ceniza. La ceniza evoca en la Biblia todo lo caduco, lo que no tiene valor. Echarse ceniza en la cabeza era signo de duelo y arrepentimiento. Los cristianos adoptaron con toda naturalidad esta costumbre antigua, en particular cuando eran admitidos en el grupo de los penitentes (siglos III-V). La imposici\u00f3n de la ceniza no se convirti\u00f3 en un rito lit\u00fargico de comienzo de la Cuaresma hasta el siglo X en Alemania, y luego pas\u00f3 a Italia en los siglos XII-XIII. Creemos que este rito, esta ceremonia, tiene un significado muy profundo. Reconocemos que somos polvo, que somos pasajeros, que se los lleva el tiempo como el polvo hace con el viento. De nuestro cuerpo, de nuestro polvo s\u00f3lo el esp\u00edritu o alma permanecer\u00e1, ese esp\u00edritu nuestro ir\u00e1 a Dios. Para ese encuentro con la divinidad nos estamos preparando durante toda la vida.<\/p>\n\n<p>Al recibir la ceniza estamos confesando que pertenecemos a un pueblo de pecadores que se vuelve hacia Dios con confianza de resucitar con el Cristo de la Pascua, vencedor del pecado y de la muerte.<\/p>\n\n<p>Ahora bien, como dec\u00edamos anteriormente, este tiempo de Cuaresma es un tiempo de penitencia y reflexi\u00f3n. Una meditaci\u00f3n atenta sobre el mensaje b\u00edblico nos llevar\u00e1 a cambiar de vida, de costumbres malas a buenas, de vida de vicio a vida virtuosa. Al practicar los actos de sacrificio y de penitencia hemos de tener muy presente la pureza de esp\u00edritu que Jes\u00fas espera de nosotros. No andemos con caras tristes y enfermizas, ni publiquemos en el peri\u00f3dico o anunciemos en la radio o en la televisi\u00f3n qu\u00e9 clase de sacrificios estamos realizando. Todo esto nos conducir\u00eda a buscar el aplauso de la gente, o el que nos den una plaquita, o un certificado, o un trofeo de reconocimiento, con esta inscripci\u00f3n: \u201cEn honor a lo triste y cabizbajo y demacrado que ha andado durante estos cuarenta d\u00edas se le concede este reconocimiento\u201d. \u00a1Qu\u00e9 bien, viva, grandes aplausos!<\/p>\n\n<p>As\u00ed se conduce a veces la sociedad superficial, pero los caminos de Dios son diferentes. Son caminos escondidos, misteriosos, y s\u00f3lo en lo escondido se puede encontrar uno con Dios. Jes\u00fas dice: \u201cCuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que est\u00e1 en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagar\u00e1\u201d.<\/p>\n\n<p>Ser\u00eda bueno que al examinar nuestras vidas cambi\u00e1ramos radicalmente en aquello que m\u00e1s d\u00e9biles andamos. En actitudes dentro de la familia, de estar siempre peleando o ri\u00f1endo a buscar la reconciliaci\u00f3n y la compresi\u00f3n; de ser envidiosos y resentidos, a ser generosos y compasivos. En una palabra, que nuestra vida realmente refleje el esp\u00edritu amoroso, compasivo, flexible y abierto que nos demostr\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n\n<p>Acerqu\u00e9monos a recibir las cenizas con humildad, reconociendo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[896],"class_list":["post-162702","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-miercoles-de-ceniza"],"acf":{"sermon_date":"2008-02-06","drupal_id":"305216","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168843},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hoy empieza la Cuaresma. Las lecturas de este Mi\u00e9rcoles de Ceniza nos invitan a vivir un tiempo de recogimiento y de reflexi\u00f3n antes de emprender juntos el largo ascenso hacia la Pascua del Se\u00f1or. Dios, por voz del profeta Joel, de san Pablo y del mismo Jes\u00fas, nos recuerda la meta que hemos de alcanzar, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Episcopal Church\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-12-03T15:45:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"928\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"927\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@iamepiscopalian\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"4 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/\",\"name\":\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008 &#8211; The Episcopal Church\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"datePublished\":\"2008-02-07T00:44:44+00:00\",\"dateModified\":\"2020-12-03T15:45:40+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png\",\"width\":928,\"height\":927,\"caption\":\"Sermones Que Iluminan\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"description\":\"Welcomes You\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization\",\"name\":\"The Episcopal Church\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg\",\"width\":770,\"height\":662,\"caption\":\"The Episcopal Church\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian\",\"https:\/\/x.com\/iamepiscopalian\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008 &#8211; The Episcopal Church","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008","og_description":"Hoy empieza la Cuaresma. Las lecturas de este Mi\u00e9rcoles de Ceniza nos invitan a vivir un tiempo de recogimiento y de reflexi\u00f3n antes de emprender juntos el largo ascenso hacia la Pascua del Se\u00f1or. Dios, por voz del profeta Joel, de san Pablo y del mismo Jes\u00fas, nos recuerda la meta que hemos de alcanzar, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/","og_site_name":"The Episcopal Church","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","article_modified_time":"2020-12-03T15:45:40+00:00","og_image":[{"width":928,"height":927,"url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","type":"image\/png"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_site":"@iamepiscopalian","twitter_misc":{"Est. reading time":"4 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/","name":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008 &#8211; The Episcopal Church","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","datePublished":"2008-02-07T00:44:44+00:00","dateModified":"2020-12-03T15:45:40+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png","width":928,"height":927,"caption":"Sermones Que Iluminan"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/miercoles-de-ceniza-2008\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza \u2013 2008"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#website","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","name":"The Episcopal Church","description":"Welcomes You","publisher":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#organization","name":"The Episcopal Church","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vertical_episcopal_logo.jpg","width":770,"height":662,"caption":"The Episcopal Church"},"image":{"@id":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/episcopalian","https:\/\/x.com\/iamepiscopalian","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCdVJpxCtK41c_-p6EaE4_2A"]}]}},"taxonomy_info":{"category":[{"value":896,"label":"Mi\u00e9rcoles de Ceniza"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"author_info":[],"comment_info":"","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"thumbnail":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-300x300.png",300,300,true],"medium_large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-768x767.png",768,767,true],"large":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"1536x1536":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"2048x2048":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ.png",928,927,false],"menu":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-330x200.png",330,200,true],"hero":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-928x550.png",928,550,true],"callout-image":["https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Sermons_that_Work_Spanish_SQ-480x479.png",480,479,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Christopher Sikkema","author_link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/author\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Hoy empieza la Cuaresma. Las lecturas de este Mi\u00e9rcoles de Ceniza nos invitan a vivir un tiempo de recogimiento y de reflexi\u00f3n antes de emprender juntos el largo ascenso hacia la Pascua del Se\u00f1or. Dios, por voz del profeta Joel, de san Pablo y del mismo Jes\u00fas, nos recuerda la meta que hemos de alcanzar,&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/162702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}