{"id":162728,"date":"2012-01-28T00:53:35","date_gmt":"2012-01-28T05:53:35","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/epifania-4-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:44:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:44:37","slug":"epifania-4-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-4-b-2012\/","title":{"rendered":"Epifan\u00eda 4 (B) \u2013 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>A lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n, Dios Padre ha cuidado de todos los pueblos, haciendo presentes en medio de ellos a profetas que han sabido analizar y mostrar el mensaje. No han faltado tampoco los falsos profetas que en lugar de mostrar la Palabra de Dios se han mostrado a s\u00ed mismos. La radical diferencia estar\u00e1 siempre en su compromiso con la alianza.<\/p>\n\n<p>En efecto, la obra salvadora de Dios integra a muchos colaboradores y varias alianzas pero todo se reduce a dos grandes alianzas. Por una parte, Mois\u00e9s l\u00edder y profeta de la antigua alianza, libertador de Israel; por otra parte, Jes\u00fas hijo de Dios, l\u00edder y profeta de la nueva alianza, liberador de la humanidad con su muerte y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Profundizando en la primera lectura, por revelaci\u00f3n de Dios, Mois\u00e9s nos anuncia tiempos nuevos para el futuro de la humanidad diciendo: \u201cSuscitar\u00e9 un profeta de entre sus hermanos. Pondr\u00e9 mis palabras en su boca y les dir\u00e1 lo que yo le mande\u201d (Deuteronomio 18:15).<\/p>\n\n<p>La tradici\u00f3n jud\u00eda vio aqu\u00ed el anuncio de un profeta excepcional, un segundo Mois\u00e9s, identificado a veces con el Mes\u00edas, cuya venida es esperada en el futuro. Cuando apareci\u00f3 Juan el Bautista, muchos se adelantaron y le preguntaron: \u201c\u00bfEres t\u00fa el profeta?\u201d (Juan 1,21). Pero desde muy temprano los primeros cristianos comprendieron que Cristo era \u201cel profeta\u201d (Hechos 3,22).<\/p>\n\n<p>El relato termina proclamando que nadie puede arrogarse este privilegio de la profec\u00eda enga\u00f1ando as\u00ed al pueblo, pero tambi\u00e9n afirmando que nadie puede cerrar sus o\u00eddos a la aut\u00e9ntica palabra prof\u00e9tica. A ambos Dios les pedir\u00e1 cuenta.<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy tratamos de forzar y dominar a la divinidad, queremos hacernos un dios a nuestra propia imagen y semejanza. Buscamos con anhelo a un Dios domesticado que est\u00e9 de acuerdo con nuestra forma de pensar y de actuar. Pero una divinidad domesticada no es Dios. Tratar de manipular la palabra divina es una acci\u00f3n muy degradante.<\/p>\n\n<p>Este mensaje de la primera lectura nos conecta de forma directa con el evangelio de hoy. Todo se sit\u00faa en la sinagoga de Cafarna\u00fan, el pueblo donde Jes\u00fas se hab\u00eda mudado y que se convertir\u00eda en el centro de sus operaciones pastorales.<\/p>\n\n<p>El d\u00eda privilegiado de una sinagoga era el s\u00e1bado, cuando se celebraba la palabra. Nadie estaba especialmente invitado para hablar de la palabra. El jefe de la sinagoga pod\u00eda designar a su gusto a cualquier jud\u00edo de buena reputaci\u00f3n, cuya ense\u00f1anza juzgara que fuera beneficiosa.<\/p>\n\n<p>Es impresionante lo que a respecto se\u00f1ala el evangelio: \u201cLlegaron a Cafana\u00fan, y en el s\u00e1bado Jes\u00fas entr\u00f3 en la sinagoga, y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar\u201d (Marcos 1,21). Jes\u00fas no fue a ense\u00f1ar, sino al contrario se puso a ense\u00f1ar. La gente qued\u00f3 asombrada no por el nivel de la ense\u00f1anza, sino porque lo hac\u00eda con autoridad.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas aprovecha la ocasi\u00f3n para darse a conocer, porque no ense\u00f1a a la manera de los maestros de la Ley, los cuales repiten, interpretan, dan su opini\u00f3n apoy\u00e1ndose en la de otros. Jes\u00fas habla partiendo de s\u00ed mismo: \u201cSe ha cumplido el plazo. Ha llegado el reino de Dios. Tomen otro camino\u201d (Marcos 1,15).<\/p>\n\n<p>En esta parte, san Marcos resalta la presencia de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas y la valoraci\u00f3n que de esa presencia hacen los oyentes en comparaci\u00f3n con los escribas que eran los participantes regulares. El inter\u00e9s no va por el contenido, es decir, por el porqu\u00e9 de la ense\u00f1anza, sino por el c\u00f3mo de la misma, ya que ense\u00f1aba partiendo de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n<p>Realmente, Jes\u00fas es el nuevo Mois\u00e9s, el m\u00e1s grande de todos los profetas, el gran catedr\u00e1tico de la palabra, de la ense\u00f1anza con autoridad, como dice el evangelio de hoy. Todos los cristianos dependemos de su palabra. La gran riqueza es que ciertamente le demos valor y credibilidad a su mensaje.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas habla con autoridad, y con la misma autoridad expulsa a los demonios lo que contiene una ense\u00f1anza. Pues diariamente nos encontramos con las fuerzas que esclavizan al ser humano y se oponen a la verdad.<\/p>\n\n<p>La mayor parte de las veces el esp\u00edritu del mal trata de disimular su presencia y, mientras nadie amenace sus posiciones, vemos solamente una sociedad humana presa de su corrupci\u00f3n y de sus miserias. En realidad, el enemigo no duerme. Ve con anticipaci\u00f3n qui\u00e9nes son los que pueden debilitar su imperio y, a penas empiezan a manifestarse despierta contra ellos a los malos, los mediocres, los que solo piensan en matar y destruir.<\/p>\n\n<p>Los antiguos ve\u00edan en muchos des\u00f3rdenes f\u00edsicos y mentales del ser humano un influjo de esp\u00edritus malos. Pero Jes\u00fas ha venido de parte de Dios, para liberarnos del mal en todas sus manifestaciones.<\/p>\n\n<p>As\u00ed es c\u00f3mo, al presentarse en alg\u00fan lugar, se manifiesta tambi\u00e9n el malo, incluso, en la misma casa de oraci\u00f3n, como nos dice san Marcos: \u201cEstaba precisamente en la sinagoga un hombre que ten\u00eda un esp\u00edritu inmundo, y se puso a gritar: \u00bfQu\u00e9 quiere de nosotros Jes\u00fas de Nazaret? \u00bfHas venido a destruirnos?, yo te conozco, y s\u00e9 que eres el Santo de Dios. Jes\u00fas, lo reprendi\u00f3 dici\u00e9ndole: \u00a1C\u00e1llate y deja a este hombre! El esp\u00edritu inmundo obedeci\u00f3 y con fuerza sali\u00f3 de \u00e9l\u201d (Marcos 1: 21- 28).<\/p>\n\n<p>El esp\u00edritu del mal conoce a Jes\u00fas de nombre y apellido. Este enfrentamiento fue impresionante y vendr\u00e1n muchos m\u00e1s, hasta el d\u00eda en que toda la sociedad jud\u00eda se ponga de acuerdo para eliminar al Hijo de Dios.<\/p>\n\n<p>Lo que s\u00ed est\u00e1 claro es que Jes\u00fas es el profeta por excelencia, sabe de lo que habla, corrige lo ense\u00f1ado hasta el momento con respeto y humildad, y trae una doctrina nueva. Como cristianos comprometidos y responsables, el evangelio nos plantea el uso de la palabra como forma de ense\u00f1anza.<\/p>\n\n<p>Ense\u00f1ar es mostrar. Es hacer que alguien conozca a otro alguien, le descubra, establezcan relaci\u00f3n, pero hacerlo con la palabra entra\u00f1a un gran riesgo de no saber encontrar la forma adecuada, de provocar el efecto contrario al buscado, de ser confundido con los charlatanes vendedores de cualquier cosa.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas lo hac\u00eda siempre con autoridad. Sab\u00eda que hablar de Dios era hablar al ser humano concreto, con sus desalientos y desamores y tambi\u00e9n sus alegr\u00edas. Sab\u00eda que hablar de Dios era hablar de la vida real, concreta y profunda con sus temores, sus violencias, miedos y miserias; no para ocultarla sino para hacernos ver que los efectos del esp\u00edritu inmundo nos encierran en la din\u00e1mica del sin sentido y los efectos del esp\u00edritu de Dios nos permiten romper las cuerdas que nos atan a este mundo sin sabor. Finalmente, Dios es el Se\u00f1or de todo y todo lo pone al servicio de la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[950,946],"class_list":["post-162728","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epifania-4b","category-epifania-b"],"acf":{"sermon_date":"2012-01-30","drupal_id":"305356","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Epifan\u00eda 4 (B) \u2013 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/epifania-4-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Epifan\u00eda 4 (B) \u2013 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"A lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n, Dios Padre ha cuidado de todos los pueblos, haciendo presentes en medio de ellos a profetas que han sabido analizar y mostrar el mensaje. 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