{"id":162736,"date":"2011-12-04T00:59:39","date_gmt":"2011-12-04T05:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/adviento-2-b-2011\/"},"modified":"2020-12-03T10:42:10","modified_gmt":"2020-12-03T15:42:10","slug":"adviento-2-b-2011","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-b-2011\/","title":{"rendered":"Adviento 2 (B) \u2013 2011"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En este segundo domingo de Adviento nos encontramos con una invitaci\u00f3n que debe de escucharse dentro de nuestro propio coraz\u00f3n y enmarcarse en la realidad que vivimos. Marcos en su Evangelio, la presenta de esta manera: \u201cPreparen el camino del Se\u00f1or, enderecen sus senderos\u201d (Marcos 1:2) y este grito hace eco a la invitaci\u00f3n hecha por el profeta Isa\u00edas: \u201cAbran el camino a Yav\u00e9h en el desierto; en la estepa tracen una senda para Dios; todas las quebradas ser\u00e1n rellenadas y todos los cerros y lomas rebajados\u2026 porque aparecer\u00e1 la Gloria de Yav\u00e9h\u201d (Isa\u00edas 40:3).<\/p>\n\n<p>La preparaci\u00f3n a la que se nos invita es motivada por algo que todos esperamos y esto es la visita de Dios en nuestro interior. Adviento es el tiempo en que nos preparamos a esta venida de Dios de una manera nueva en nuestro coraz\u00f3n. El motivo de nuestra esperanza es que Dios nos sigue visitando en nuestra realidad diaria y esta visita es la que nos fortalece y cambia toda nuestra perspectiva en la vida diaria.<\/p>\n\n<p>Pero seamos realistas, solo vamos a prepararnos adecuadamente si la visita que vamos a recibir es de alguien a quien nosotros valoramos profundamente. Pongamos atenci\u00f3n a este ejemplo:<\/p>\n\n<p>Pedro y su esposa son gente muy amable y comprometida y muy seguido reciben gente en su casa y hacen fiesta de cualquier cosa. Y aunque tienen la costumbre de recibir gente, y hacer los preparativos para esto, un buen d\u00eda fueron sorprendidos. Recibieron un mensaje de que la persona que hab\u00eda sido el mejor amigo de Pedro en los a\u00f1os de universidad vendr\u00eda a visitarlos. La esposa de Pedro le dijo: \u201cNo te preocupes prepararemos todo para que tu amigo pase unos d\u00edas muy buenos aqu\u00ed con nosotros\u201d, pero ella se dio cuenta que Pedro se puso muy reflexivo primero y despu\u00e9s empez\u00f3 a realizar cambios en la casa. Movi\u00f3 los muebles de un lugar a otro, reacomod\u00f3 las cosas de una manera m\u00e1s est\u00e9tica. Y se acercaba a su esposa y le preguntaba \u201c\u00bfCrees que as\u00ed se ve mejor?\u201d Ella estaba sorprendida de todos los cambios que Pedro estaba haciendo en la casa y pensaba que en verdad Pedro estaba alegre por la visita de su amigo que estaba por llegar. Un d\u00eda ella encontr\u00f3 a Pedro con la escalera puesta removiendo todas las telara\u00f1as de esos lugares dif\u00edciles de alcanzar y dejando todo limpio, y Pedro solo dec\u00eda, \u201cmi amigo viene y es preciso que encuentre todo lo m\u00e1s limpio posible y en su lugar adecuado\u201d.<\/p>\n\n<p>As\u00ed como en este ejemplo, la noticia que recibe Pedro de la visita de su gran amigo se convirti\u00f3 en una motivaci\u00f3n tan ponderosa que le hizo cambiar todo en su casa y hasta llegar esos lugares tan dif\u00edciles de alcanzar y que acumulan tanta telara\u00f1a. Esto solo lo hacemos cuando valoramos sobremanera a la persona que nos viene a visitar.<\/p>\n\n<p>Para nosotros, en nuestra espiritualidad cristiana escuchar la noticia de que es nuestro Dios quien viene a visitarnos es algo que tenemos que considerar. En el tiempo de Adviento recordamos que Dios es el eterno visitante que no nos deja y que tiene una decisi\u00f3n clara de venir a nuestro encuentro. \u00bfEscuchaste? Dios viene a tu encuentro, viene a visitarte en tu propia realidad. Su visita es la forma de decirte que es el Padre amoroso que te visita sin condiciones para recordarte que su relaci\u00f3n contigo es una relaci\u00f3n de amor. No importa la direcci\u00f3n en tu vida por la que te has ido, si \u00e9sta ha sido la mejor, o ha sido la direcci\u00f3n equivocada, eso no frena a nuestro Dios de venir a tu encuentro. Dios vuelve a decirte que est\u00e1 para ti y que su presencia trae toda la capacidad de cambiar tu realidad.<\/p>\n\n<p>En la historia que les platiqu\u00e9, Pedro hizo cosas que normalmente no hac\u00eda. Ahora, porque el que ven\u00eda de visita era su gran amigo le oblig\u00f3 a presentar la realidad de su casa de la mejor manera posible. Hizo cosas que normalmente no hacia\u2026 esto demuestra la importancia del visitante. Sac\u00f3 la escalera y limpi\u00f3 las telara\u00f1as de esos lugares dif\u00edciles de alcanzar.<\/p>\n\n<p>Si reconocemos la dignidad y el amor de nuestro visitante que es el mismo Dios entonces sabemos que hay mucho que limpiar dentro de nosotros. En el Evangelio de Marcos, preparar el camino del Se\u00f1or, significa enderezar lo que esta chueco. Y Juan entonces bautiza a los que se arrepienten de sus pecados. La mejor preparaci\u00f3n de esta venida del Se\u00f1or es el arrepentimiento de aquello que se ha hecho chueco y que ahora necesita enderezarse. Preparar el camino del Se\u00f1or significa limpiar nuestra casa interna y quitar esas telara\u00f1as internas que nos hacen tanto da\u00f1o.<\/p>\n\n<p>Pon atenci\u00f3n a tu propia persona, sabemos que en nuestra propia historia se nos han acumulado comportamientos que nos han torcido y nuestro sendero se ha desviado. Ninguno de nosotros es perfecto y cuanto m\u00e1s viejos nos hacemos sabemos que tenemos mucho que cambiar. En el proceso de nuestra vida de fe nos hemos dado cuenta que una aut\u00e9ntica conversi\u00f3n es la que sucede constantemente. Siempre tenemos algo que es preciso seguir cambiando y la actitud de arrepentimiento es de personas valientes que quieren seguir enderezando el sendero. Por eso, al escuchar la invitaci\u00f3n en este domingo de Adviento es volver a encontrarnos con ese eterno visitante que nos perdona y nos restaura; de nuestra parte implica el arrepentirnos y ser capaces de enderezar el camino.<\/p>\n\n<p>Pero las palabras de Isa\u00edas: \u201cTodas las quebradas ser\u00e1n rellenadas y todos los cerros y lomas rebajados\u201d (Isa\u00edas 40:4) hablan de ese tremendo esfuerzo que implica el cambiar, el enderezar. Esto es de personas valientes que se animan a ver la realidad con nuevos ojos. Nosotros nunca podremos enderezar algo si no nos arriesgamos a ver una nueva opci\u00f3n, es como ver con otros ojos y es creer en una nueva realidad. Esta es la nueva realidad que nos trae nuestro eterno visitante, Dios que sigue busc\u00e1ndonos y manifest\u00e1ndose en nuestras vidas. Para un herrero el enderezar significa poner el hierro al fuego vivo y tener listo el martillo para acomodar los golpes que enderecen el hierro. En nuestra vida tenemos que aprender de los mismos golpes que nos da la vida y aprender que en el fuego del amor podemos ser enderezados. Es de personas valientes el querer enderezar el camino y as\u00ed prepararnos a la venida del Se\u00f1or<\/p>\n\n<p>As\u00ed como en el ejemplo, Pedro quiso recibir a su amigo presentando una casa limpia y digna, as\u00ed en cada uno de nosotros prepararnos a que nuestro Dios venga a nuestro interior es estar listos con una vida digna, un coraz\u00f3n arrepentido y dejando que la dignidad de nuestro visitante nos haga personas nuevas al presentarnos de una manera nueva y digna. El efecto de esto es una realidad de alegr\u00eda pues al renovarnos y enderezar lo que se hab\u00eda torcido es el empezar a caminar por el sendero del Se\u00f1or. El eco de las palabras de Isa\u00edas resonar\u00e1 en nuestro interior: \u201cAparecer\u00e1 la Gloria de Yahv\u00e9h\u2026 sube a un alto cerro t\u00fa que llevas a Si\u00f3n una Buena nueva\u2026 diles a las ciudades de Jud\u00e1: aqu\u00ed esta tu Dios que como pastor lleva a pastar a su reba\u00f1o\u201d (Isa\u00edas 40:5 y 9). Prepararnos a la venida del Se\u00f1or es tomar la decisi\u00f3n de cambiar y dejar que nuestro Dios viva y sea quien nos lleve a ese lugar de paz, de alegr\u00eda y de bondad que nos haga personas nuevas.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[866,864],"class_list":["post-162736","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-adviento-2b","category-adviento-b"],"acf":{"sermon_date":"2011-12-05","drupal_id":"305396","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168892},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Adviento 2 (B) \u2013 2011 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/adviento-2-b-2011\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adviento 2 (B) \u2013 2011\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En este segundo domingo de Adviento nos encontramos con una invitaci\u00f3n que debe de escucharse dentro de nuestro propio coraz\u00f3n y enmarcarse en la realidad que vivimos. 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