{"id":162744,"date":"2012-11-04T01:08:00","date_gmt":"2012-11-04T05:08:00","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-26-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:37","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:37","slug":"propio-26-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-b-2012\/","title":{"rendered":"Propio 26 (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>La Iglesia conmemora hoy el D\u00eda de todos los santos. Todos estamos llamados a la santidad. \u00bfC\u00f3mo llegamos a la santidad? \u00bfCon las buenas obras? \u00bfViviendo la fe de Jesucristo? Ilustraremos este t\u00f3pico de la santidad con una historia.<\/p>\n\n<p>Fue en el siglo XIX. Era un hospital atendido por religiosas. La madre superiora llamaba la atenci\u00f3n a sor Esperanza porque se esmeraba demasiado en la atenci\u00f3n de un enfermo. Le dec\u00eda: \u201cHermana, la caridad de Cristo nos urge, pero todos los enfermos son iguales para nosotras\u201d. En efecto, la buena religiosa parec\u00eda un \u00e1ngel custodio para aquel hombre que hab\u00eda llegado al hospital totalmente desahuciado. El alcoholismo lo hab\u00eda convertido en un desecho humano, sus entra\u00f1as estaban podridas y ten\u00eda unas reacciones autom\u00e1ticas y hura\u00f1as. \u201cHermana, alabo su amor por ese enfermo, pero no debemos hacer acepci\u00f3n de enfermos\u201d \u2013 volv\u00eda a insistir la madre superiora a sor Esperanza.<\/p>\n\n<p>El hombre muri\u00f3 en medio de una solicitud extrema por parte de aquella samaritana de la caridad. \u201cSor Esperanza, \u00bfpor qu\u00e9 tanta amabilidad con ese hombre desconocido? \u2013 volvi\u00f3 a cuestionar la madre superiora. La caritativa hermana cerr\u00f3 los ojos y naveg\u00f3 por el tiempo pasado. Y empez\u00f3 a hablar: \u201cA\u00f1os atr\u00e1s, unos desalmados y depravados sexuales irrumpieron en una modesta casa rural. Con instinto asesino mataron al padre y a un hijo var\u00f3n que pusieron resistencia. La madre y dos hijas fueron vejadas, violadas y dejadas como muertas. Aquel hogar se quebr\u00f3 para siempre. Una herida interna sangrar\u00eda por siempre. La madre y las hijas emigraron a la ciudad. Intentaron una nueva vida. Pasaron los a\u00f1os y una de las hijas se cas\u00f3 y la otra sinti\u00f3 vocaci\u00f3n religiosa y se consagr\u00f3 a Dios. Ese hombre fue quien asesin\u00f3 a mi padre y mi hermano y a m\u00ed me viol\u00f3\u201d. La madre Superiora muy conmovida dijo: \u201cSor Esperanza, el amor la ha hecho como Aquel a quien usted ama: Jes\u00fas, el Santo de Dios\u201d.<\/p>\n\n<p>Eso es ser&nbsp;santo. Vivir lo que creemos. El amor transforma de tal modo a los seres humanos que nos hace olvidar heridas profundas que pod\u00edan llevarnos al odio, a la depresi\u00f3n y al suicidio. Esta santa mujer entendi\u00f3 el mensaje de Cristo y por eso es bendita del Padre, es decir, una santa.<\/p>\n\n<p>Los seres humanos en la actualidad, con el ansia de poder que caracteriza a esta \u00e9poca, han fabricado sus propios dioses y sus propias doctrinas que est\u00e1n muy distanciadas de la doctrina cristiana. Los seres humanos han errado el camino de buscar la salvaci\u00f3n, la santidad. Nuestra cultura ha hecho de la tecnolog\u00eda un dios, abusan de ese medio e imponen sus propios criterios. El hombre y la mujer de poder son endiosados en nuestra cultura. La riqueza material, la belleza f\u00edsica, el poder armamentista\u2026 son se\u00f1ales claras de lo equivocados que estamos en esa b\u00fasqueda.<\/p>\n\n<p>Se ha desviado el sentido del amor al poner la confianza en el dinero, la belleza o el poder de las armas. El amor de sor Esperanza, que supera el dolor, las heridas del pasado y el odio a quien destruy\u00f3 su familia y su futuro es el verdadero amor que conduce a la santidad. El evangelio de hoy nos presenta a un maestro de la ley formulando una pregunta a Jes\u00fas: \u201c\u00bfCu\u00e1l es el primero de todos los mandamientos?\u201d (Marcos 12:28b).<\/p>\n\n<p>Este mandamiento no es una ley abstracta que pueda aceptar m\u00faltiples interpretaciones o acomodarlas a intereses personales. Es un mandamiento concreto y su formulaci\u00f3n es clara y precisa: \u201cEl primer mandamiento de todo es: oye, Israel: ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Pero hay un segundo: ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Ning\u00fan Mandamiento es m\u00e1s importante que estos\u201d (Marcos 12:29-31).<\/p>\n\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 la clave y el secreto para alcanzar la santidad: el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo. En realidad no son dos mandamientos, sino uno con dos dimensiones. San Juan, el evangelista y ap\u00f3stol, nos dice en una de sus cartas: \u201cNosotros amamos porque \u00e9l nos am\u00f3 primero. Si alguno dice: yo amo a Dios, y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve. Jesucristo nos ha dado este mandamiento, que el que ama a Dios, ame tambi\u00e9n a su hermano\u201d&nbsp;(1Jn. 4:19-21). El amor es que hace posible escalar la santidad. Al conmemorar hoy el D\u00eda de todos los santos, la Iglesia nos hace un llamado a todos a formar parte de este conglomerado de santos y santas que gozan eternamente de la presencia de Dios. Pero, para llegar a este grado nos hace falta una entrega total al mandamiento del amor, es decir, dar hasta nuestra vida por los dem\u00e1s, sacrificar nuestros sentimientos como lo hizo la hermana Esperanza de la historia, tener un comportamiento que responda a los principios que animan la vida cristiana: el amor, la misericordia y la ofrenda total.<\/p>\n\n<p>El mundo de hoy pide de nosotros los cristianos un testimonio aut\u00e9ntico que refleje la santidad de vida. Proclamamos el reino de Dios que es un reino de santidad y vida, de justicia y de verdad, de amor y de paz. En este momento de la historia de la humanidad es urgente vivir las virtudes teologales: la fe, la esperanza y el amor. No basta conocer la doctrina, es necesario vivirla. La vivencia es el reflejo de la vida interior. Solo el amor da sentido a la vida y nos hace sentir satisfecho del deber cumplido.<\/p>\n\n<p>Un cantautor cristiano quiso plasmar en una canci\u00f3n esta realidad tan hermosa que nos hace santos y santas. En esta canci\u00f3n nos hace ver cu\u00e1l es la verdadera santidad a la que debemos aspirar:<\/p>\n\n<p>No me creas si me viste rezando<br \/>\nno me creas si de uni\u00f3n yo te habl\u00e9<br \/>\nno me creas si me ves dar limosna<br \/>\npues todo eso se puede hacer sin fe.<\/p>\n\n<p>No me creas si el domingo voy a misa<br \/>\nno me creas si en mi pecho una cruz ves<br \/>\nce cr\u00e9eme.<\/p>\n\n<p>PORQUE ES MUY FACIL REZAR<br \/>\nES MUY FACIL HABLAR<br \/>\nPERO AMAR DE VERDAD<br \/>\nA VECES HACE LLORAR.<\/p>\n\n<p>Dios no nos preguntar\u00e1 en el juicio final cu\u00e1ntas veces fuimos a misa ni cu\u00e1ntos rosarios rezamos. Nos dir\u00e1: Tuve hambre y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber; estuve desnudo y me vestiste; estuve preso y me visitaste; estuve triste y me consolaste y por eso nos ofrecer\u00e1 la oportunidad de ser santos y santas. \u201cVengan benditos de mi Padre a tomar posesi\u00f3n del reino eterno de los cielos que fue preparado para ustedes desde el principio del mundo\u201d (Mateo 25:35-40).<\/p>\n\n<p>Pidamos al Se\u00f1or que nos permita renovar nuestras vidas en esta santa eucarist\u00eda para iniciar el camino hacia la santidad.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,1000],"class_list":["post-162744","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-26b"],"acf":{"sermon_date":"2012-11-05","drupal_id":"305441","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168972},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 26 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-26-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 26 (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La Iglesia conmemora hoy el D\u00eda de todos los santos. 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