{"id":162751,"date":"2012-09-16T01:12:43","date_gmt":"2012-09-16T05:12:43","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-19-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:05","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:05","slug":"propio-19-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-b-2012\/","title":{"rendered":"Propio 19 (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Este domingo nos encontramos con un mensaje que es dif\u00edcil de entender porque va en contra de nuestra cultura actual. Hoy descubrimos la actitud del triunfalismo y la competitividad para ganar. Pensamos que solo el que triunfa es el que es reconocido y el que ha escogido la mejor parte, sin embargo, existe otra sabidur\u00eda que solo se puede entender desde la simplicidad y el anonadamiento de la persona, esta es la \u201csabidur\u00eda de la cruz\u201d.<\/p>\n\n<p>Empiezo con una historia que nos ayude a entender este misterio de la cruz: \u201cUn d\u00eda un muchacho que admiraba mucho la vida de los monjes en el monasterio cercano al pueblo, decidi\u00f3 que quer\u00eda convertirse en uno de esos monjes y llegar a ser santo. Decidido fue hacia el monasterio y lleg\u00f3 hasta el monje que lo entrevistar\u00eda para admitirlo, este le dijo: \u201cAs\u00ed que quieres entrar aqu\u00ed con nosotros, \u00bfc\u00f3mo se te ocurri\u00f3 eso?\u201d El muchacho contest\u00f3: \u201cPues lo he pensado muy bien y quiero ser santo\u201d. A lo que el monje replic\u00f3: \u201c\u00bfY crees que ya est\u00e1s listo?\u201d. \u201cPor supuesto\u201d, respondi\u00f3 el muchacho, \u201cp\u00eddeme todo lo que quieras. Puedo pasar horas en silencio y estar en oraci\u00f3n el d\u00eda entero y sacrificarme haciendo penitencia. Ya estoy listo\u201d. El monje entonces lo mir\u00f3 con ternura y le dijo: \u201cMira te voy a pedir algo muy sencillo para que puedas entrar con nosotros. Ve de regreso al pueblo y te vas al cruce de caminos. Quiero que te quedes all\u00ed hasta que llegue el momento adecuado y entonces regresas aqu\u00ed conmigo, \u00bfentendiste?\u201d El muchacho sorprendido por esta petici\u00f3n, inici\u00f3 el camino hacia el pueblo. Y reflexionaba un poco molesto: \u201cEste monje no sabe nada, \u00bfpor qu\u00e9 me manda al cruce de caminos? Si all\u00ed no hay nada, deber\u00eda de haberme pedido hacer oraci\u00f3n, o mandado a la capilla\u201d. El muchacho lleg\u00f3 al cruce de caminos esperando ver alg\u00fan signo claro, pero no encontr\u00f3 nada. Inmediatamente se regres\u00f3 al monasterio. El monje al verlo venir, le grit\u00f3 a distancia: \u201cRegresa al cruce de caminos hasta que venga el momento adecuado y entonces regresas\u201d. Pero el muchacho dec\u00eda, \u201c\u00bfc\u00f3mo sabr\u00e9 cu\u00e1ndo es el momento adecuado?\u201d La voz del monje se oy\u00f3 como un eco en la distancia, \u201ct\u00fa lo sabr\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n<p>El muchacho entonces, sin entender completamente lo que ten\u00eda que hacer, regres\u00f3 al cruce de caminos y se dec\u00eda as\u00ed mismo: \u201cEl monje quiere que yo vea algo por aqu\u00ed, alg\u00fan signo. No s\u00e9 qu\u00e9 es lo que tengo que ver, pero aqu\u00ed estar\u00e9\u201d. El muchacho se sent\u00f3 en la esquina y, como en todo cruce, a lo largo de las horas mucha gente pasaba por ah\u00ed. Pas\u00f3 todo el d\u00eda y el muchacho estuvo esperando que sucediera algo. Pas\u00f3 toda la primera semana, y el muchacho ve\u00eda cruzar a la gente de un lado a otro. Pas\u00f3 todo el primer mes y segu\u00eda en su puesto. Pas\u00f3 todo el primer a\u00f1o y el muchacho segu\u00eda esperando por el signo adecuado. Para ese entonces el muchacho empez\u00f3 a reconocer a algunos de los rostros que pasaban por all\u00ed. Fueron los ni\u00f1os los primeros en decirle que era el muchacho de la esquina y lo saludaban y se desped\u00edan de \u00e9l. Sigui\u00f3 pasando el tiempo y poco a poco empez\u00f3 a reconocer las historias de cada persona detr\u00e1s de los rostros. Pronto supo ver el dolor del viejito que hab\u00eda perdido a su familia y que pasaba con su bast\u00f3n lentamente esperando que hubiera alguien m\u00e1s que lo pudiera sostener. Aprendi\u00f3 a ver las l\u00e1grimas de la muchacha que hab\u00eda sido enga\u00f1ada y que ahora se sent\u00eda sin salida. Reconoci\u00f3 la sonrisa falsa de aquel que tiene que aparentar para no mostrar su dolor. Cada persona era una historia y estas empezaron a ser muy importantes para el muchacho. Se convirtieron en parte de su propia historia. Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de estar en el cruce de caminos y cuando la vida de cada persona revelaba algo dentro del coraz\u00f3n del muchacho, reconoci\u00f3 que hab\u00eda llegado el momento adecuado y rompi\u00f3 a llorar como nunca lo hab\u00eda hecho. Ba\u00f1ado en l\u00e1grimas inici\u00f3 el camino de regreso al monasterio y esta vez el monje lo vio venir y lo dej\u00f3 llegar sin decirle una palabra. El muchacho con paso lento mostraba su coraz\u00f3n apesadumbrado. Al acercarse al monje le dijo. \u201cAhora s\u00e9 lo que quer\u00eda que viera en el cruce de caminos, y \u00bfsabe? \u00a1ya no quiero ser santo! \u00a1es muy duro! \u00a1es muy dif\u00edcil! El monje vi\u00e9ndolo nuevamente con ternura le respondi\u00f3, \u00a1ahora s\u00ed, ya est\u00e1s listo!\u201d<\/p>\n\n<p>En el evangelio, Jes\u00fas despu\u00e9s de lograr que sus disc\u00edpulos afirmen qui\u00e9n es \u00e9l, les anuncia que tendr\u00e1 que padecer y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas quienes le dar\u00e1n muerte y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1. Pedro no puede aceptar estas palabras y lo lleva aparte reprendi\u00e9ndolo por lo que est\u00e1 diciendo. No puede entender que no sea el triunfo lo que suceder\u00e1 sino lo que parecer\u00eda ante los ojos de la gente como una derrota. El sufrimiento, el rechazo no es el camino que esperamos. Jes\u00fas tiene que hacerle ver a Pedro que ha puesto sus ojos en las cosas del mundo en lugar de las cosas de Dios.<\/p>\n\n<p>La sabidur\u00eda de la cruz es lo contrario al camino del poder sobre los dem\u00e1s. No es el camino de los premios y reconocimientos sino que es el camino del encuentro con lo aut\u00e9nticamente humano, que es nuestra propia limitaci\u00f3n y miseria que al hacerlas nuestras son transformadas por el \u00fanico don del amor incondicional. Hacer nuestro el sufrimiento humano para transformarlo es algo que solo se entiende amando. Las personas que se han encontrado al mismo nivel de ser humano, no arriba, no abajo, sino al mismo nivel, son capaces de ofrecernos, en un aut\u00e9ntico encuentro de amor, la mayor donaci\u00f3n que es la de s\u00ed mismos. En otro lugar del evangelio Jes\u00fas nos dice: \u201cNadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos\u201d. Esta donaci\u00f3n hecha por los que amamos es una entrega transformadora, porque ofreciendo todo lo que somos es cuando damos vida a la otra persona.<\/p>\n\n<p>En la historia, el muchacho llega a entender que la vida de santidad que buscaba puede obtenerse solo cuando ha hecho suyo el dolor y sufrimiento de la gente de este mundo y entonces su vida puede ser ofrenda en favor de ellos. Pedro en el evangelio se encuentra ante el mismo misterio, pues es Jes\u00fas quien haciendo suyo el sufrimiento de la gente que ha encontrado y con la que ha convivido quien ahora est\u00e1 listo para subir a Jerusal\u00e9n y enfrentar la persecuci\u00f3n de la que ser\u00e1 v\u00edctima. El sentido pleno de esto no podr\u00e1 ser visto con ojos que buscan solo el prestigio y la fama. Jes\u00fas nos dar\u00e1 el signo de la cruz como la consecuencia de su fidelidad a su mensaje y ah\u00ed, donde parece ser nada, lo es todo para nosotros, ah\u00ed donde no hay gloria humana, aparece la gloria de Dios.<\/p>\n\n<p>As\u00ed como el muchacho, con el coraz\u00f3n destrozado y los ojos ba\u00f1ados en l\u00e1grimas por haber hecho suyas las historias de cada ser humano en el cruce de caminos, as\u00ed como Jes\u00fas est\u00e1 destrozado y convertido en nada ante los ojos de los dem\u00e1s y puesto en la cruz, as\u00ed nosotros hoy s\u00f3lo entenderemos el misterio de la cruz si somos capaces de recibir dentro de nuestro coraz\u00f3n el misterio de cada ser humano y hacerlo nuestro. Estaremos en el centro del misterio del amor que se da en favor de otros, \u201cporque todo el que pierda su vida por m\u00ed y por el evangelio, la salvar\u00e1\u201d. No se trata de entender con la mente este misterio, se trata de amar con el coraz\u00f3n a la gente de nuestro mundo y hacer este mundo parte de nuestro ser, solo as\u00ed abrazaremos la sabidur\u00eda de la cruz y esta sabidur\u00eda llenar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,993],"class_list":["post-162751","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-19b"],"acf":{"sermon_date":"2012-09-17","drupal_id":"305476","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168892},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 19 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-19-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 19 (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Este domingo nos encontramos con un mensaje que es dif\u00edcil de entender porque va en contra de nuestra cultura actual. 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