{"id":162753,"date":"2012-09-09T01:14:02","date_gmt":"2012-09-09T05:14:02","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-18-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:48:04","modified_gmt":"2020-12-03T15:48:04","slug":"propio-18-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-b-2012\/","title":{"rendered":"Propio 18 (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>Hoy tenemos en el evangelio uno de esos momentos en el que parece que Jes\u00fas hace un desprecio a una persona que le pide ayuda y no pertenece al pueblo jud\u00edo. Es sirio fenicia y adem\u00e1s es una gran mujer, pues nos da una buena lecci\u00f3n. Para entenderla d\u00e9jenme platicarles de otra gran mujer que realiz\u00f3 una acci\u00f3n capaz de crear un importante cambio social.<\/p>\n\n<p>En Alabama, a mediados de los a\u00f1os cincuenta, el problema racial entre blancos y negros estaba en su pleno apogeo. La gente de color era tratada como ciudadanos de segunda clase y en muchos establecimientos comerciales se pon\u00edan letreros diciendo que solo los de raza blanca eran aceptados. En los autobuses en la parte de atr\u00e1s se dejaba un lugar peque\u00f1o para la gente de color. Aunque en Estados Unidos se hab\u00eda abolido la esclavitud, el trato a la gente de color hasta estos a\u00f1os segu\u00eda siendo injusto y sin igualdad.<\/p>\n\n<p>Un buen d\u00eda una mujer de color, decidi\u00f3 que esto no pod\u00eda continuar de la misma manera y al subirse al autob\u00fas se sent\u00f3 en un asiento destinado solo para los blancos. Su nombre es Rosa Parks. Nos podemos imaginar la conmoci\u00f3n que sucedi\u00f3, los gritos y desprecios que vinieron contra ella y, sin embargo, con toda valent\u00eda Rosa demand\u00f3 un trato igualitario. Su acci\u00f3n demandaba que no hubiera ninguna distinci\u00f3n entre seres humanos por raz\u00f3n del color de la piel. Se qued\u00f3 en su asiento a pesar de los atropellos que se realizaron contra ella. Esto fue una de las tantas acciones que la gente de color tuvo que realizar para cambiar las actitudes racistas. Esta mujer ha pasado a la historia por haber dicho que&nbsp;no&nbsp;a la forma como era tratada. Sabemos que el movimiento que se desat\u00f3 en favor de los derechos civiles para lograr la igualdad fue enorme y dur\u00f3 mucho tiempo.<\/p>\n\n<p>En el evangelio de hoy nos encontramos con otra gran mujer que decide ir m\u00e1s all\u00e1 del desprecio que le hace Jes\u00fas por no ser jud\u00eda. Jes\u00fas trata de explicarle que ha sido enviado a trabajar con el pueblo de Israel seg\u00fan tradici\u00f3n religiosa que ellos ten\u00edan. Se sent\u00edan el pueblo elegido de Dios. Jes\u00fas ha nacido dentro del pueblo jud\u00edo y toda su misi\u00f3n la est\u00e1 realizando a favor de la gente de este pueblo. La respuesta de Jes\u00fas como la presenta el evangelista Marcos tiene el aspecto de hacer ver que Jes\u00fas est\u00e1 trabajando por el pueblo de Israel: \u201cEspera que se sacien los hijos primero, pues no est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y d\u00e1rselo a los perritos\u201d (Marcos 7:27). En toda cultura, en toda sociedad y en todo grupo religioso nos encontramos este problema, todo parece ser solo para el grupo reconocido, el grupo allegado, el grupo cercano y los que no pertenecen al grupo se quedan en la periferia y no son atendidos. Este problema es viejo y se extiende a todos los niveles. El mismo Jes\u00fas se ve atrapado por su cultura y su tradici\u00f3n. Pero esta mujer no acept\u00f3 el&nbsp;no&nbsp;por respuesta y su acci\u00f3n realiza el cambio de mentalidad que es necesario para lograr lo que necesitaba. Le respondi\u00f3 a Jes\u00fas: \u201cSe\u00f1or, los perritos bajo la mesa comen las migajas que dejan caer los hijos\u201d (Marcos 7:28). Lo que los escogidos no saben recibir es capaz de dar vida a otros que est\u00e1n hambrientos y que luchan por la igualdad.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas ahora se siente conmovido y concede lo que la mujer est\u00e1 pidiendo. Esta mujer es grande porque, a pesar del desprecio, logr\u00f3 lo que necesitaba. Ahora es Jes\u00fas quien, al ver el coraje y decisi\u00f3n de la mujer, no puede negarle lo que necesitaba. Entonces se realiza el cambio. Una mujer que no es del pueblo elegido recibe los beneficios que vienen de Dios.<\/p>\n\n<p>Veamos lo que estas dos mujeres tienen en com\u00fan: tanto Rosa Parks como la mujer sirio fenicia rompen la idea del grupo elegido y cambian la mentalidad para que se d\u00e9 un trato igualitario m\u00e1s all\u00e1 de la raza y del color de la piel. Las dos mujeres no aceptaron el&nbsp;no&nbsp;por respuesta y se mantuvieron firmes en su decisi\u00f3n hasta lograr lo que realmente quer\u00edan. Las dos, como consecuencia de su acci\u00f3n, logran un cambio en la sociedad en la que se encuentran.<\/p>\n\n<p>Nosotros hoy, en nuestra vida diaria, enfrentamos a\u00fan muchos problemas similares que tenemos que resolver. No podemos aceptar que un solo grupo religioso o cultural pueda tener el monopolio del obrar de Dios. Dios no es Dios de un solo grupo o de una sola cultura, sino que es el Dios de todos. As\u00ed como Jes\u00fas termin\u00f3 abriendo la puerta a la mujer sirio fenicia, as\u00ed es el amor del Dios de Jes\u00fas, un Dios que ama a todos y que su puerta permanece abierta para todo el que lo busca.<\/p>\n\n<p>As\u00ed como Rosa Parks y la mujer sirio fenicia actuaron para lograr igualdad de trato, as\u00ed hoy nosotros tenemos que seguir obrando bien en las comunidades en las que vivimos para que se logre igualdad y respeto en el trato a toda persona simplemente por ser un ser humano e hijos e hijas de Dios. Nuestro mundo sigue creando divisiones muy pesadas entre los seres humanos por razones de raza, costumbres y color de la piel; divisiones debido al desnivel social entre ricos y pobres; divisiones que han conducido a guerras desastrosas por la religi\u00f3n que se profesa; divisiones en los derechos humanos por raz\u00f3n del sexo o la orientaci\u00f3n sexual que uno tiene. Dar a cada quien el respeto que se merece y reconocer la dignidad de la persona aunque ante nuestros ojos aparezca muy diferente, es una de las acciones m\u00e1s necesitadas en nuestro mundo actual y esto es lo que nos toca a cada uno de nosotros realizar.<\/p>\n\n<p>No aceptemos un&nbsp;no&nbsp;como respuesta y perseveremos en obras muy concretas que puedan cambiar una mentalidad para que todos los seres humanos en este planeta encontremos lo que necesitamos. Esto es nuestro derecho inalienable. Los cambios sociales no llegan pronto, tardan largos tiempos de lucha, pues se trata de cambiar una mentalidad. El cambio que signific\u00f3 descubrir que pod\u00eda pertenecer al pueblo de Dios todo el que aceptaba la fe en el Dios de Jes\u00fas, y no solo el que pertenec\u00eda al pueblo de Israel, con sus costumbres y tradiciones, llev\u00f3 mucho tiempo. Pablo al ser misionero fuera de las fronteras del pueblo de Israel llevando la fe a pueblos paganos volvi\u00f3 a enfrentar el mismo problema a\u00f1os despu\u00e9s de lo que hab\u00eda pasado con la mujer sirio fenicia. Hoy seguimos enfrentando el problema al pensar que solo los que tienen la fe cristiana, como la vivimos nosotros, es digno del amor de Dios y nos sigue costando mucho trabajo aceptar que Dios pueda amar con igualdad a toda persona que act\u00faa con sinceridad de coraz\u00f3n aunque pertenezca a otra religi\u00f3n. No aceptemos un&nbsp;no&nbsp;como respuesta y dejemos que Dios sea el Dios misericordioso que ama a su pueblo en la gran diversidad de expresiones culturales y religiosas, de razas y costumbres.<\/p>\n\n<p>Ojal\u00e1 todos pudi\u00e9ramos escuchar en nuestro coraz\u00f3n las palabras de Jes\u00fas a la mujer: \u201cPuedes irte, por lo que has dicho el demonio ya ha salido de tu hija\u201d (Marcos 7:29).<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,992],"class_list":["post-162753","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-18b"],"acf":{"sermon_date":"2012-09-10","drupal_id":"305486","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168892},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 18 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-18-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 18 (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hoy tenemos en el evangelio uno de esos momentos en el que parece que Jes\u00fas hace un desprecio a una persona que le pide ayuda y no pertenece al pueblo jud\u00edo. 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