{"id":162754,"date":"2012-09-02T01:14:38","date_gmt":"2012-09-02T05:14:38","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/propio-17-b-2012\/"},"modified":"2020-12-03T10:47:44","modified_gmt":"2020-12-03T15:47:44","slug":"propio-17-b-2012","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-17-b-2012\/","title":{"rendered":"Propio 17 (B) &#8211; 2012"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<p>En todo el mensaje de la palabra de Dios correspondiente a este domingo, hay una clara referencia al cumplimiento del mandamiento de Dios y de la ley como requisito para obtener la felicidad y el gozo deseado.<\/p>\n\n<p>Por eso Mois\u00e9s, responsable para conducir al pueblo de Israel a la tierra prometida los exhorta dici\u00e9ndoles: \u201cAhora, Israel, escucha los mandamientos y decretos que yo les ense\u00f1o a cumplir: \u00a8As\u00ed vivir\u00e1n y entrar\u00e1n y tomar\u00e1n posesi\u00f3n de la tierra que el Se\u00f1or, Dios de sus padres, les va a dar\u201d (Deuteronomio 4:1).<\/p>\n\n<p>Estos mandatos y decretos se proponen aqu\u00ed para su cumplimiento, no como una condici\u00f3n para entrar en la tierra prometida, sino como una tarea en la tierra ya ocupada. Es decir, como continua vivencia de fidelidad y lealtad a la Alianza.<\/p>\n\n<p>Todo hace indicar que el primer mandamiento es el tema central. Dios nos exige que le sirvamos con exclusividad y que rechacemos todos los \u00eddolos que amenazan nuestra estabilidad. Del cumplimiento de la lealtad y obediencia a Dios dependen el resto de los mandamientos.<\/p>\n\n<p>De aqu\u00ed nacen tambi\u00e9n \u201cla sabidur\u00eda y la prudencia\u201d (Deuteronomio4:6-7), cualidades humanas cultivadas y estimadas por otros pueblos. Israel posee una sensatez propia recibida de Dios como orden de vida. Una vida seg\u00fan los preceptos ser\u00e1 testimonio ante el resto de las naciones. Por ella Israel ser\u00e1 reconocido como una gran naci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>As\u00ed lo se\u00f1ala el Deuteronomio: \u201cPues \u00bfqu\u00e9 naci\u00f3n grande tiene un Dios tan cercano como est\u00e1 el Se\u00f1or, nuestro Dios, cuando lo invocamos? \u00bfY qu\u00e9 naci\u00f3n grande tiene unos mandatos y decretos tan justos como esta ley que yo les promulgo hoy?\u201d (Deuteronomio 4: 8-9).<\/p>\n\n<p>En el cumplimiento de la ley, m\u00e1s que en el templo, Israel, una naci\u00f3n peque\u00f1a tendr\u00e1 a su dios cercano. Lo puede invocar, pronunciado su nombre, sin necesidad de im\u00e1genes, con una relaci\u00f3n m\u00e1s personal y exigente.<\/p>\n\n<p>Esto lleva a una respuesta agradecida. De aqu\u00ed se deriva la importancia de la memoria en la religiosidad de Israel. As\u00ed lo dice el salmo 78: \u201cLas cosas que escuchamos y aprendimos, que nos fueron contando nuestros padres, no las ocultaremos a nuestros hijos, se las contaremos a las generaciones venideras\u201d (Salmo 78, 3:4).<\/p>\n\n<p>Con esto, Mois\u00e9s aprendi\u00f3 lecciones de las experiencias pasadas y, para motivarnos que observemos la ley de Dios nos invita a abrir los ojos. La fidelidad a Dios y a su ley es vida, todo lo contrario es s\u00edmbolo de muerte.<\/p>\n\n<p>Hay momentos en la vida en que nos asaltan las tentaciones y nos parece que, al dejar a un lado la orden divina, encontrar\u00edamos la felicidad. Pero no podemos olvidar que esto es ley divina y no necesita nuestra aprobaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Por eso, dice Mois\u00e9s al pueblo: \u201cNo a\u00f1adan nada a lo que les mando ni supriman nada; cumplan los preceptos del Se\u00f1or, su Dios, que yo les mando hoy\u201d (Deuteronomio 4:2).<\/p>\n\n<p>Siguiendo este mismo orden, tanto la segunda lectura como el evangelio de este domingo, nos recuerdan una vez m\u00e1s que no basta conocer, escuchar y saber, sino que es necesario ser fiel y responder. La palabra que es Jesucristo Se\u00f1or es fuente de vida para el que cree, responde y da fruto abundante.<\/p>\n\n<p>As\u00ed lo expresa el ap\u00f3stol Santiago en su carta: \u201cPor tanto, despojados de cualquier mancha y maldad redundante, reciban con humildad el mensaje plantado en ustedes, que es capaz de salvarlos\u201d (Santiago 1:21).<\/p>\n\n<p>El mensaje enviado y recibido es la palabra. Pero l\u00f3gicamente para que d\u00e9 fruto hay que preparar el terreno que es el coraz\u00f3n y la memoria. Es decir, liberarnos de todo aquello que amenace la acogida humilde, sin resistencia ni violencia del mensaje sembrado.<\/p>\n\n<p>Y a\u00f1ade: \u201cSean ejecutores del mensaje y no solo oyentes que se hacen ilusiones\u201d (Santiago 1:22). La palabra es como semilla cargada de nueva vida. F\u00e1cilmente puede ser ahogada por nuestra negligencia o desinter\u00e9s, entonces queda est\u00e9ril y se seca.<\/p>\n\n<p>Esta actitud recobra m\u00e1s fuerza y precisi\u00f3n cuando dice: \u201cQuien oye la palabra y no la practica es como quien se mira en el espejo y se olvida enseguida de c\u00f3mo es\u201d (Santiago 1:23-24). Es decir, que lo correcto es poner en pr\u00e1ctica la palabra, de lo contario no tenemos ning\u00fan beneficio. Adem\u00e1s, poner en pr\u00e1ctica la palabra, es una prueba segura para conocer si realmente creemos.<\/p>\n\n<p>La fe pr\u00e1ctica y sincera nos conduce, dice Santiago: \u201cA visitar hu\u00e9rfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo\u201d (Santiago 1:27). Este es el camino que Dios nos se\u00f1ala y el fruto esperado que debemos dar a la acogida sincera de la palabra.<\/p>\n\n<p>Por eso en evangelio de hoy, Jes\u00fas en su encuentro con los escribas y fariseos marca un precedente. Al tratar de lo referente a lo puro e impuro previsto en la tradici\u00f3n, cita al profeta Isa\u00edas que hab\u00eda escrito: \u201cEste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e9 lejos de mi; el culto que me dan es in\u00fatil, pues la doctrina que ense\u00f1an son preceptos humanos\u201d (Marcos 7:6-7).<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas toma este texto dur\u00edsimo del profeta Isa\u00edas para denunciar la esterilidad de sus legalismos fr\u00edos y sin coraz\u00f3n. En su encuentro con estos dos grupos, especialistas en interpretar la palabra de Dios, les acusa de mentir a Dios y de enga\u00f1arse a s\u00ed mismos.<\/p>\n\n<p>La reprimenda de Jes\u00fas a la actitud hip\u00f3crita de los escribas y fariseos es v\u00e1lida para todos los tiempos. F\u00e1cilmente nos podemos presentar como temerosos de Dios, pero en realidad estamos m\u00e1s pendientes de cosas humanas de escaso valor. Somos hip\u00f3critas porque hemos colocado la tradici\u00f3n humana en el lugar que debe ocupar el mandamiento de Dios.<\/p>\n\n<p>En realidad, todo precepto de ley o tradici\u00f3n que se eleva por encima del valor de la dignidad humana, queda descalificado en el orden de Dios. Toda ley debe ayudar a crecer y respetar la dignidad humana.<\/p>\n\n<p>Por eso Jes\u00fas llam\u00f3 a la gente y les dijo: \u201cEscuchen y entiendan todos. Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro del coraz\u00f3n del hombre salen los malos prop\u00f3sitos: las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamaci\u00f3n, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro\u201d (Marcos 7: 14-14 y 21-23).<\/p>\n\n<p>Esto nos ense\u00f1a, que tanto el coraz\u00f3n como la conciencia libre, es la fuente de la vida moral. La lista de esto doce pecados, aunque selectiva, quiere abarcar los campos principales o m\u00e1s frecuentes.<\/p>\n\n<p>Todo esfuerzo por conocer y comprender mejor los textos b\u00edblicos, es un paso importante en el aprecio de la historia de la salvaci\u00f3n. Esa palabra, que es transmisi\u00f3n de una experiencia de salvaci\u00f3n, solo la podemos comprender plenamente si la hacemos parte central de la din\u00e1mica de nuestra vida. Que la palabra arraigue, crezca y madure en nosotros y demos los frutos del tiempo actual del reino: paz, justicia, amor, perd\u00f3n y solidaridad.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kadence_starter_templates_imported_post":false,"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[971,991],"class_list":["post-162754","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-pentecostes-b","category-propio-17b"],"acf":{"sermon_date":"2012-09-03","drupal_id":"305491","sermon_language":"es","lectionary_id":false,"author_id":168891},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v24.6 (Yoast SEO v26.3) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Propio 17 (B) - 2012 &#8211; The Episcopal Church<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/es\/sermon\/propio-17-b-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Propio 17 (B) - 2012\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En todo el mensaje de la palabra de Dios correspondiente a este domingo, hay una clara referencia al cumplimiento del mandamiento de Dios y de la ley como requisito para obtener la felicidad y el gozo deseado. 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